JESÚS ES NEGRO por Antonio Coelho

Porque afirmo eso, no era común encontrar personas blancas en Palestina, según la memoria del Evangelio “Jesús fugo con sus padres para Egipto, huyendo de la persecución del Rey Herodes, esto le daba chances de no ser perseguido. Si Jesús fuera blanco de ojos claros no seria para Egipto que lo llevaría,  sería como esconder un niño suizo en una escuela de Nigeria. Porque con la colonización marítima europea la colonización y la esclavitud la imagen de Jesús blanco era muy conveniente, para intentar justificar el discurso de la inferioridad de los negros africanos y los indígenas. Porque un Jesús afro/asiático seria incomodo una contradicción, para el blanco-europeo colonizador y para los esclavistas de América. Todos blancos, porque un Jesús negro seria una amenaza al poder. Porque la forma de Jesús enseñar era típicamente africana muy distante de la forma conceptual europea, las parábolas las historias contadas por Jesús, era un ejemplo de narrativas, historias africanas usadas para enseñar. Por eso Jesús esta más cercano  a los   “grios” africanos, contadores de historias que de los sabios griegos. Porque un Jesús blanco siempre fue naturalizado, más un Jesús negro da la sensación de ideológico, como forzar textos, pero un Jesús  nunca preciso ser explicado, ni probado. Porque describimos esto, que Jesús era negro, por nuestros los cristianos de la iglesia negra del sur  de los  EEUU, a luchar contra la esclavitud y los derechos de igualdad. Porque esa mismo fe que nos anima hoy a luchar contra el racismo y la xenofobia en nuestro país. Porque Jesús vivió en la periferia en un área colonizada,  militarizada. Porque Jesús sobrevivió a una masacre contra los niños, operada por el propio estado. Porque en Jesús vemos gente que esta presa, enferma psiquiátrica, que no tiene un techo para vivir, un pequeño lugar para plantar, porque adelante tiene una cerca que le impide hacerlo, gente que vive siendo amenazado por su patrón, gente que fue expulsada de su lugar de origen, sin respetar su memoria en nombre del progreso de la civilización. Porque Jesús tiene en su pecho la sospecha,  la desconfianza, la amenaza permanente, porque Jesús siempre resistió. Históricamente, teológicamente, Jesús es negro. Afirmar que Jesús es negro no significa un discurso frente a los blancos, lo que significa que Jesús asume ese lugar de  lucha, esa resistencia junto a los  oprimidos, contra los privilegios y las injusticias.     

Traducción y desgravación del pastor  Enrique Viera.  

ENTREVISTA DE CAETANO VELOSO A HENRIQUE VIERA

Traducción  para Cuadernos del Taller : Antonio Coelho.

Disponible en : Midia Ninja

https://www.youtube.com/watch?v=pXCBnhGbHho   y  en

Caetano Veloso- ¿Quién al final fue Jesús?

Henrique Viera- Voy a repetir algo de Frei Betto, “Jesús no  murió tranquilo en la cama ni de una enfermedad natural, el fue un revolucionario que rompió con preconceptos de la época  y no proyectó una religión, presentó otro modelo de civilización, de sociedad, y por haber vivido sobre ese riesgo y esa coherencia fue preso, torturado y asesinado” por eso para mí Jesús es Dios entre nosotros colocando amor por encima de todo y revolucionando las relaciones humanas y las estructuras políticas.

CV-Para algunas personas Jesús no existió, científicamente no hay comprobación.

HV- Tengo una forma de responder eso que es muy buena: Jesús no existió  para el Estado, lo que el Nuevo Testamento tiene es un registro muy popular, tiene una palabra “a cpou/ afrou” que significa “escoria” en griego, para hacer una diferencia con los discípulos de Jesús. Nosotros sabemos sobre su existencia no porque el Estado registró sus actividades ni porque las élites religiosas registraron sus actividades sino por el testimonio popular de la “escoria”, de los maltratados que, de alguna manera, “eludió” los registros estatales y llevó adelante la historia del hombre de Nazaret. Entonces dependiendo del punto vista “Jesús no existió”.  Jesús no existió para los poderosos pero el movimiento popular contó la historia.

CV- Lacan decía “la religión siempre vence” .  ¿Como usted, vivencia, religión con política?

HV- A mí me gusta hacer una diferencia entre religión y experiencia  religiosa. Es una distinción casi analítica. La espiritualidad sería tan antigua como la humanidad, no hay registro historiográfico de cuando la espiritualidad comenzó en la humanidad. Porque es casi intrínseco de la experiencia humana, frente al susto que el ser humano tiene delante de la potencia y la fragilidad de la vida, él se pregunta por cosas últimas y profundas. La espiritualidad sería como una especie de “arte”, es una poesía existencial delante del drama de la vida. La religión sería una sistematización de la espiritualidad, una liturgia, un dogma, un código de comportamiento de una determinada visión del mundo, una “teodicea” . Hay experiencias religiosas que pueden sofocar la espiritualidad, es lo que el fundamentalismo hace, porque una espiritualidad es abierta,  transita en la duda, el fundamentalismo necesita respuestas cerradas, esquemas.  Me gusta hacer esa distinción para demostrar que la espiritualidad siempre vence.  En el renacimiento siglo XVI que hay ese giro antropocéntrico que el iluminismo profundiza en el siglo XVIII , que cambia la epistemología , las dimensiones del mundo, parece que hay una dimensión casi que intrínseca en la experiencia humana  que permanece latente, creo que esa dimensión es la espiritualidad, el ser humano se dio  “un susto delante de la potencia de la vida”. Todo lo que puede hacer y la nada que somos, al mismo tiempo,  no hay progreso tecnológico que dé respuestas a las contingencias de la vida.  Dentro de eso yo pienso lo siguiente: “Religión/Política” hay un tipo de relación que es terrible que es lo que la gente ve hoy creciendo en Brasil que es un proyecto de poder, es tomar el Estado para imponer en la sociedad determinada concepción religiosa. Eso llega a ser violento, eso llega a ser arbitrario, porque no respeta la diversidad de creencias y no creencias. Hay una polémica que yo encuentro interesante. Decir que no hay ninguna relación entre religión y política es equivocado. Eso no es posible porque son dos elementos, como puedo ser yo,  un ser humano que soy político y un ser religioso, que van a hacer conmigo, me van a partir al medio, me van a poner en un armario y abrir un cajón religioso que abre y cierra y en otro político lo mismo. Esa separación total no existe, la importancia está en  las cualidades de ellas,  las comunidades eclesiales de base, los frailes domínicos luchando contra la dictadura, Martin L King luchando contra el racismo. Cuando la realidad religiosa no es proyecto de poder, sino proyecto de bien común yo creo que hay una buena relación político/religioso.

-Caetano Veloso: le pregunto, ya que es un pastor bautista y la reforma  impulsó  un Estado laico, ¿como ve que ahora en Brasil los evangélicos estén proyectando procesos de poder religioso junto al Estado?.

-Henrique Viera:   Un contrasentido, el protestantismo nace plural ( me gusta hablar de protestantismo) muy ligado al renacimiento con la noción del individuo, de la libertad de conciencia, la libre interpretación de la Biblia, del sacerdocio universal de los creyentes. El tema es muy complicado, muchas de esas iglesias fundamentalistas, no se reconocen dentro de esa genealogía protestante. El neopentecostalismo no son las iglesias protestantes históricas, bautistas, presbiterianas, congregacional, son las iglesias llamadas no denominacionales, son un grupo de personas que se reúnen por afinidades, fe en Jesús, alquilan un garaje y colocan un nombre, no son ni Asamblea de Dios, ni Universal, ni histórica protestante, ese es el fenómeno protestante bajo el paraguas evangélico más crece en Brasil. No tiene nada que ver con el protestantismo histórico , no tienen vinculo con la raíz protestante. El fenómeno evangélico hoy está suelto de esa raíz protestante del siglo XVI que lucha por un estado laico. Hay que separar esos conceptos para entender más ese fenómeno del crecimiento evangélico hoy en Brasil y que para 2040  va a superar en número a la Iglesia Católica.

-Caetano Veloso: ¿Ud es  pastor?

Henrique Viera : Soy pastor bautista.

–CV – ¿Cuáles son sus estudios?.

–HV:  Yo me formé en Historia, en Ciencias Sociales y en Teología. Estudié en la Facultad Bautista de Rio de Janeiro.  Los principios bautistas son muy interesantes, hablan de libertad de expresión, revisión de la doctrina y democracia dentro de la iglesia, pero las estructuras bautistas actuales no reconocen los principios bautistas, nosotros somos una iglesia bautista por referencia teológica , pero no pertenecemos  a  ninguna convención bautista, no podría sobrevivir en esos espacios. 

-CV : De esa forma tendría una referencia más genuina con esa espiritualidad y menos ligados a los esquemas que dan forma a esa religión.

–HV: exacto 

Caetano Veloso:   yo quiero preguntar dos cosas. Usted atribuye la onda evangélica a la  influencia norteamericana, en segundo lugar a  la inautenticidad, la hipocresía en algunas figuras públicas, porque la verdad que yo veo en el crecimiento evangélico de Brasil muchas cosas positivas.

-HV : Hay una determinada teología norteamericana que formó parte de la teología en Brasil que es la llamada Teología de la Prosperidad, la idea de una persona que va a la iglesia a ofrecer, ella va a prosperar materialmente. Nosotros decimos que es la visión capitalista neoliberal con ropaje religioso. Por el fin de un individuo se funda en el mérito, la persona está en una situación de injusticia porque no cree, entonces tiene la maldición sobre su vida. Entonces venga a esta iglesia, porque nosotros   vamos a orar por su comportamiento, el segundo día por su familia, el tercero sobre su vida sentimental, el cuarto sobre su casa propia. En definitiva estamos aquí para resolver sus problemas, Dios nos usa para eso. Yo considero la teología de la Prosperidad un contrasentido con la Biblia y con Jesús.

-Caetano Veloso:   yo creo que la teología de la prosperidad es una brasilera que nunca fue atendida por la estructura de la sociedad, producto de la esclavitud, esa área hoy  sienten que ellas pueden ser respetadas, hay un proyecto de autoayuda y pueden ayudar a su prójimo, inclusive a tener responsabilidad en el trabajo,  eso de hecho conduce a la prosperidad.

-Henrique Viera: Yo concuerdo con esa tesis, tienes hipocresía de líderes religiosos,  hay personas que hacen fortunas, amantes del dinero y del poder que usan formas perversas para oprimir al pueblo que yo con coraje, a la luz de la Biblia y la vida de Jesús, intento denunciar porque está en contrasentido con el espirítu generoso del evangelio de Jesús, esa hipocresía de hecho existe. Mas yo concuerdo con su intuición y su observación, la experiencia evangélica que crece  de manera vertiginosa en el Brasil hoy, nosotros tenemos que aprender con mucha humildad, aprender a captar objetivos progresistas que existen ahí, porque son individualidades muchas veces masacradas por la sociedad, la persona no tiene nombre en el empleo, la persona no es valorizada en ningún lugar, al llegar en esa iglesia, cuando abre la puerta ella tiene nombre, le dan importancia, cuenta un problema familiar, las personas oyen, se interesan, visitan, oran, generan una red de solidaridad muchas veces llorando la prisión o la muerte de sus hijos. Las consuela esa comunidad de fe, es el único lugar donde el dolor  es visto y valorizado  y todos tienden la mano que es un acto de solidaridad. Si a nosotros nos importa su vida,  a Dios le importa su vida y va vencer eso.  ¿Será que en esa teología las personas  tienen un empoderamiento de los olvidados por la sociedad? Si nosotros no tenemos humildad de percibir eso, no vamos a entender el Brasil de hoy.

Segunda Parte Caetano Veloso  Henrique Viera

Caetano Veloso: Yo lei hace muchos años un libro de Hanna Arendt “La condición humana”, en un momento ella llega a la siguiente frase “el mayor acontecimiento de la historia de la humanidad fue el nacimiento  de Jesucristo”. Es bonito que una filosofa sea como sea  haya dicho esa frase. Me gustaría que comentaras eso.

Henrique Viera:  Voy a comentar la frase a partir de mis experiencias en varias esferas.Voy a comenzar con María una  mujer pobre en una sociedad patriarcal que vive en el interior. Inclusive en el contexto de la época en Galilea que era un distrito, tenía que sufrir un preconcepto de ser de ese pueblo, pero a pesar de todo es una “mujer” “pobre” que recibe la visita del Angel Gabriel yo entiendo que es muy revolucionario. Porque hay un empoderamiento femenino antes del nacimiento de Jesús , porque el ángel no va a pedir autorización a José,  él habla directo con ella “Vos sos feliz bienaventurada vos  sos feliz” y ahí ella tiene un Canto de María que está registrado en Lucas capítulo 1, 40, que es uno de los versos más bonitos y ella responde cantando el empoderamiento femenino “Bienvenido el que viene en el nombre de Dios que se acordó de la humildad de su sierva y de su pueblo, bajar a los soberbios de corazón, a los poderosos , bajar a los gobernantes de sus tronos, despedir con las manos vacías a  los ricos y hacer el bien para aquellos que tienen hambre” . Entonces hay, empoderamiento femenino, música y justicia. Luego viene el nacimiento de Jesús que no tiene un lugar donde nacer como tantas familias de hoy de Brasil que no tienen lugar para tener un vivienda acogedora. Era un depósito de alimentos para animales, nace teniendo un riesgo, una vulnerabilidad, tiene una precariedad,  tiene una resistencia, Jesús  debe luchar con la mortalidad infantil. Pero aparte tiene la visita de los magos, es el ecumenismo en La Biblia, porque ellos se guiaron por la estrella, son astrólogos, tienen otras tradiciones, otras cosmovisiones distintas de los judíos. Pero además un emperador se entera, termina sabiendo en la memoria bíblica que nació un niño rey, pero ese niño rey viene del pueblo, entonces ordena un genocidio, degollar a todos los niños menores de dos años. Como muchos adolescentes hoy de las favelas de Brasil tienen que resistir el genocidio operado por el propio Estado. Pero como la familia se enfrenta a eso, llevando a Jesús para Egipto, lo que significa que África salvo a Jesús y terminó aceptándolo como inmigrante. Por lo tanto el nacimiento de Jesús tiene empoderamiento femenino, música, justicia, ecumenismo y visión inter religiosa y la celebración de la apertura de las fronteras. Un acontecimiento de esos marca a la humanidad de una forma muy bonita.

Caetano Veloso : Quedé un poco conmovido con el canto de María, porque yo soy mariano y en mi casa también. Y eso viniendo de un protestante  que María es desplazada un poco por  protestantismo. Eso me entristece, es un aspecto que me desagrada del protestantismo,  un cierto desprecio por María. Yo soy de una ciudad mariana, de una familia mariana, de una cultura mariana. En la Biblia está, mas esas sectas protestantes (CV esa palabra no gusta no? EV No. Iglesias Protestantes) defensivamente para contraponerse al catolicismo y poner en peligro el monoteísmo. Por eso apagaron la figura de María y eso personalmente me hace falta. ¿Como se siente dentro del protestantismo?

Henrique Viera : Estoy de acuerdo, es más, se habla de la muerte de Jesús, del dolor que él sintió antes de la cruz, de ese Jesús verdaderamente   humano sintiendo miedo de la cruz, pero poca gente piensa en el dolor de la madre y el dolor de una madre debe ser un dolor indescriptible. Para mí no es un Jesús glorioso, para mí hoy en 2018, es el hijo de ella. Conservaba en su memoria a Jesus gateando, corriendo por la calles de Nazaret por eso hace mucha falta aprender de la trayectoria de esa mujer.

Caetano Veloso: El lugar de la mujer en el cristianismo es muy curioso porque María no necesita pasar por un hombre para tener un hijo, la relación de Jesús con Magdalena, con la adúltera, esas cosas son muy marcantes en  la trayectoria de Jesús.

Henrique Viera: Yo voy a decir más, los textos reflejan una sociedad patriarcal, pero si aparecen estos textos en el Nuevo Testamento que  dan importancia a las mujeres, era porque la importancia de ellas era inevitablemente mucho mayor, porque los textos ya tienen un recorte, no voy a decir que no tienen. El bellísimo texto de “la mujer adúltera” era la mujer adúltera, el hombre no aparece. Por eso si los textos nos dan vestigios que las mujeres estaban al frente del movimiento, es porque estaban más de lo que el texto dice, porque el texto ya tiene el filtro patriarcal. En mi comunidad por suerte las mujeres se están reuniendo para hacer una lectura feminista de la Biblia. Los textos que ellas traen de estudiar los textos bíblicos son muy bonitos, entonces existe un rigor muy interesante en la teología feminista como Nancy Cardozo, Ivone Gevara . La teología feminista nos está enseñando hacer teología con otros lentes.

Caetano Veloso:Me quedo pensando, describiendo la región donde Jesús creció, donde María quedo embarazada, la Galilea (interrumpe HV: distrito de los paganos, era un lugar despreciado) me quedo pensando en el Nordeste, una especie de Nordeste de Palestina. ¿Como imagina al bebe Jesús?

Henrique Viera: Por algunas razones historiográficas, existenciales y afectivas, lo imagino negro. Primero porque no era común personas blancas en Palestina (interrumpe CV no  esa persona blanca, rubia de ojos azules ) , es mas mirando el pueblo de aquella región de aquella época, Jesús no era blanco. Yo me imagino esto, cuando María y José pensaron vamos a llevar a Jesús a donde él pase desapercibido fueron a Egipto donde sea más parecido a otros niños. Pero tengo otro mirar que es mucho más interesante, que va en la epidermis en la piel, pero Jesús se parece más a un Griots africano*  que a un  sabio europeo, porque la forma de hablar de Dios no era conceptual ni genérica, abstracta, metafísica, él era un contador de historias. Eso tiene más que ver con la epistemología africana que  con la europea y de hecho también un cuerpo marcado para morir y que tiene que probar continuamente con dignidad la necesidad de sobrevivir. Sea por una dimensión historiográfica, sea por una libertad imaginativa que yo me permito, era un bebé negro. Negro porque Dios declara la universalidad de su amor a partir de su compromiso proletario con los pobres y oprimidos.   Dios declara su amor a la humanidad pero desde el lugar de los pobres y oprimidos, los cuerpos más sujetos a la violencia y a las violaciones.

Caetano Veloso: ¿Será que podemos  pensar la modernidad, todo lo que pasa en el mundo en los últimos siglos, sin el cristianismo?

Henrique Viera: No hay manera, para bien y para mal, atraviesa todo lo que es llamado hoy pensamiento moderno. Creo que la tarea hoy es rescatar la experiencia más original de Cristo, la experiencia de Jesús. La fé para mí es impulso, potencia. Dios para mí es casi como un viento, no sé de dónde viene no sé para donde va, no tengo la pretensión de controlar,  yo quiero que sólo me atraviese.

*Griot o Jeli narrador de historias en África

LEÍA UN TAL FRAY MARCOS por Antonio Coelho Pereira

Leía un tal Fray Marcos, un español domínico, muy activo en las páginas de Internet. Narra con claridad, hechos del Antiguo Testamento, todos escritos entre los siglos VII y VI antes de Cristo.

Enumera acontecimientos. Porque la gente de ese entonces no tenía ni idea de lo que pasó con Noé. Es más, varias historias sobre diluvios se dan en otros libros sagrados de esos tiempos. Los grandes patriarcas son personajes míticos, personajes de leyendas que circulaban en esa época.

Hay una intencionalidad en los relatos para demostrar que Dios intervino en la historia y que eligió un pueblo para hacer maravillas contra los demás pueblos.

Nosotros en el liceo estudiábamos (y se repite hasta hoy), que la religión judía es monoteísta. Es un error. La religión judía practicaba la monolatría, que significa reconocer la existencia de otros dioses. Pero su Dios nacional era Iahvé, palabra escrita con consonantes YHVH. Estaba prohibido mencionar el nombre sagrado de Dios.

David no fundó ningún imperio. Fue jefe de una tribu. Si realmente existió, en los descubrimientos arqueológicos no hay ningún rastro de ese poderío. Los análisis genéticos concluyen que los judíos no son ninguna raza especial, ni que llegaron a ese territorio de ninguna parte.

Son iguales a cualquier habitante de esa región: Palestina. Nunca se encontró ningún rastro de una emigración judía a Egipto. Ya existía la escritura en este imperio y todos los acontecimientos eran documentados. Como todo imperio, protegía las fronteras y no aparece nada que haga pensar, ni remotamente, en la posibilidad de una población judía en ese territorio.

Es imposible que de Egipto salieran 600.000 varones y que pasaran cuarenta años en el desierto sin dejar ningún rastro. No hubo ninguna teofanía en el Sinaí ni Moisés recibió nunca una tabla de mandamientos.

Nunca se conquistó Cannan; porque los judíos siempre estuvieron ahí; nunca se derrumbaron, Jericó era una aldea insignificante.

El intento de estos escritos es generar esperanza y energía para sobrevivir como pueblo. No se puede leer, como hace la teología de la prosperidad de Bolsonaro en Brasil y el diputado del Partido Nacional Datugue, de la organización con fines de lucro Misión Vida.

No creo que haya una lectura de la Escritura equivocada ni simplista; si hay una intencionalidad para justificar mediante “la fe”, una lucha contra todo lo que sea avance de la ciencia y de las conquistas de la Nueva Agenda de Derechos.

Es un volver al oscurantismo de la Edad Media, donde a Galileo casi le cuesta la vida decir que la tierra se mueve. Al final resultó que la Biblia no tenía razón.

La Biblia no se puede leer literalmente porque es narrativa. Como repetía el Hermano Gerónimo Bormida en sus clases de teología: “todo texto, fuera de contexto es un pretexto”.

EL NEOPENTECOSTALISMO NIEGA A JESÚS por Antonio Coelho Pereira

Jesús fue un predicador itinerante. A los 28 años, por el año 31 de esta era, se fue a vivir al Lago de Galilea, a una casa que le ofrecieron Simón y Andrés, unos hermanos pescadores amigos de Juan, el Bautista. Pasó tres años visitando localidades rurales, caminando, buscando el encuentro con vecinos. Los sábados participaba de la reunión de la Sinagoga, lugar de encuentro comunitario. En ese caminar se encontró con el pueblo pobre, con los despojados, con los desheredados de la tierra. Era el Israel más maltratado: los sin trabajo, los sintecho, los hambrientos, los que sufrían la opresión de los romanos.

Jesús no pedía ni exigía nada a los campesinos. No defiende el diezmo, ni a los sacerdotes, ni el sábado, ni se pone en juez. Cuando se le acerca alguien, lo escucha y le ayuda a recuperar su dignidad. Se da cuenta de todo lo que deshumaniza y excluye. Por eso para él, los privilegiados son aquellos a los que les fue mal en la vida. 

Su opción por los pobres no es romántica ni ingenua. Nunca alaba sus cualidades ni virtudes; es posible que entre ellos mismos se abusen de otros más débiles. Pero Jesús defiende a los que nadie defiende. Ser excluidos no es una decisión personal. Muchas mujeres se encontraban en esa situación: las viudas que no encontraron otro marido, las esposas estériles despojadas de toda dignidad, las prostitutas, todas víctimas de abusos y atropellos.

Los pobres eran desechos de material sobrante. Pero Jesús se toma el atrevimiento de darle dignidad a Lázaro, lo llama por su nombre mientras del rico solo sabemos que tiene un vestido de lino y su mesa está llena de manjares.

ES PARA DENUNCIAR LA RIQUEZA OBSENA, FRENTE A LA MISERIA TOTAL. Esto va más allá de creer o no creer.Continuamente nos enfrentamos a una manipulación inmoral del sufrimiento. Mienten los que en nombre de una fe, deforman el mensaje liberador de Jesús.

Jesús sería como el cupletero que canta “que el letrista no se olvide de las madres del Pereira, que recuerde la tristeza de los locos de Millán”. Nunca estaría en un circo con luces a los gritos, pidiendo plata para conceder un “milagro”. ESTAN MINTIENDO Y ESTAFANDO LA INGENUINDAD DE LA GENTE.

No es un tema religioso: es una estafa y una violación de los derechos de quienes, en momentos de fragilidad, buscan en estas iglesias una solución mágica a sus problemas. Y luego, con técnicas de manipulación, las despersonalizan y estafan económicamente.

.

OTRA RELIGIÓN ES POSIBLE por Antonio Coelho

Jesús fue un hombre que intentó cambiar la religión, que intentó cambiar la sociedad judía, que se atrevió a interpretar las escrituras del Antiguo Testamento de una manera distinta a como la interpretaban las autoridades judías. Empezó a soñar que otra sociedad era posible y que otra religión era posible.

Hace 18 años comenzaron en Porto Alegre los FSM, con la consigna “Otro Mundo es Posible”.Todo era esperanza, alegría, reflexión, en la Carpa Interreligiosa: teólogos de la liberación, con cultos afros, indígenas, cada uno desde su cosmovisión, tratando de interpretar la realidad para transformarla.

Recuerdo en el 2003 la intervención de Lula, recientemente electo, saludando a miles de participantes y partiendo desde ahí al Foro de Davos,  donde a los pocos días dio el histórico discurso ante los ricos del mundo.

Jesús vino a decir algo que revolucionaba la religión: “que Dios se hace presente en la humanidad y en la historia; que el lugar predilecto son los pobres, los enfermos, las víctimas y los que sufren”.

El Dios que anuncia Jesús es el Dios de los últimos, de los nordestinos del Sertao, de los “terreiros” y quilombos de los negros, de los sin tierra;de los sintecho, los travestis, los de las “favelas”. Como Geni  y el Zepelín, que canta Chico Buarque.

Jesús no triunfa. Jesús muere asesinado en nombre de Dios. Las autoridades piensan que es un blasfemo que está corrompiendo la religión; piensan que no tiene autoridad para corregir Abraham, para corregir a Moisés, para corregir a los profetas y a las grandes personalidades del pueblo judío.

Jesús resulta inaceptable para la teología judía; el Dios de Jesús es el Dios que no tiene poder; no tiene poder ni para salvarlo. Cambia las categorías de poder. Si se busca un Dios que haga favores para que nos vaya bien, no se puede buscar en Jesús; sí en la teología de la prosperidad de los neopentecostal.

Porque Jesús llama a la solidaridad con los más vulnerables, a vivir en comunidad, a compartir los bienes. No se pueden traicionar los textos, son demasiado claros. No se puede andar con espiritualismos: el hebreo es un idioma concreto, sin abstracciones. En los Evangelios se nombra los pobres y son los vulnerables.

Tras la aparente derrota ante el fascista Bolsonaro, no hay lugar para llantos ni reproches. Será momento de análisis, acompañado de movilización, con el pueblo en la calle.

Con la seguridad de Martin Luther King: “Nosotros venceremos”. (PE)

Publicado en Ecupres el 29 de octubre de 2018

LAS IMÁGENES DE DIOS DE BOLSONARO por Antonio Coelho

La imagen de Dios de Bolsonaro es la del Antiguo Testamento, la convicción del pueblo judío, el Dios Pantocrátor, el Todopoderoso que realizó una alianza con el pueblo de Israel.

Toda la historia de Israel se explica como el camino del Pueblo Elegido, guiado por Dios.

La referencia al poder de Dios lleva consigo dos elementos.

El poder de Dios repercute en el poder de Israel, esto genera un racismo religioso.

El poder de Dios repercute en el poder de Israel, esto genera un complejo de superioridad.

Como consecuencia, la violencia se pone al servicio de Israel. Cuando partimos de la omnipotencia desgraciadamente se saca lo peor y la religión se vuelve muy peligrosa.

Porque Dios no es capaz de ser integrado en ningún sistema de pensamiento, en ninguna religión, en ninguna sociedad ni en ninguna geografía.

Según la imagen del hombre que tenemos, será la imagen de Dios que aceptaremos.

La imagen de Dios de Bolsonaro es la del Libro de Los Reyes, del Libro de Los Jueces, del Dios de los Ejércitos, del Dios que mata a los niños en Egipto, que viola las mujeres, que arrasa con pestes.

Ese no es el Dios de Jesús, el crucificado en la cruz, que era para el Imperio romano el signo donde terminaban los criminales, las personas despreciadas. Ese Jesús desnudo, sin poder que muere en la cruz a consecuencia  de su entrega por los más débiles,  los leprosos,  las prostitutas, que reconoce como personas  a las mujeres,  a los niños, invisibles en la sociedad judía, no tiene nada que ver con la imagen de Dios de  Bolsonaro.

En un pueblo como el brasilero, es terrible una imagen de Dios racista.

SN 394/18

Publicado en  PRENSA ECUMÉNICA – ECUPRES 

JERÓNIMO BÓRMIDA: UN FRAILE CAPUCHINO, UN CURA MONTEVIDEANO por Antonio Coelho Pereira

Escribir sobre Jerónimo Bórmida es escribir sobre un fraile capuchino y un cura montevideano. Lo conocí en 1972 en la Parroquia de Punta Carretas. Sus compañeros de comunidad eran Santiago Vitola, Jose Luis Zanin y José Casañas, una fraternidad de frailes jóvenes, muy unidos, apoyados por una comunidad laical muy comprometida con el Evangelio y la Pastoral de Conjunto. Los jóvenes nos sentíamos muy acompañados, los frailes eran nuestros referentes, vivíamos momentos muy duros del  país y peores se avecinaban.

Tipo exigente, profesor incómodo

Pero volviendo a Jerónimo, era dentro de esa comunidad el que menos tiempo estaba con nosotros por su cantidad de actividades como docente y teólogo. Recuerdo de esos tiempos que no solo la comunidad parroquial, sino otras comunidades, trataban de saber qué misas celebraba para escuchar sus homilías. Me tocó tenerlo en el ITU-Laicos como profesor de Teología Fundamental. Fueron momentos dificilísimos para este instituto, se encontraba al lado del Hospital Militar y luego fue expropiado por las FFAA; era un lugar de pensamiento crítico y de resistencia ante los momentos que vivía el país. Pero las clases de Jerónimo personalmente eran las más incómodas, porque no solo había que estudiar, sino fundamentar lo que se aprendía, no había forma de pasar desapercibido. Él provocaba continuamente y, por momentos, era tan grande la exigencia que uno deseaba que terminara pronto. Pero luego de finalizada la clase, se sentía la necesidad de contarle a todo el mundo lo aprendido.

Fraile capuchino, cura montevideano

Vuelvo al comienzo, ¿por qué un fraile capuchino y un cura montevideano? Primero dentro de su congregación eran momentos muy tristes por las divisiones: los frailes más jóvenes se sentían identificados con el Concilio Vaticano II y los documentos de los obispos del continente, mientras los más adultos se atrincheraban en el convento de San Antonio y Santa Clara con una postura totalmente contraria a los cambios. Pero también había un redescubrimiento de la figura de Francisco de Asís y de la teología escotista (del beato Juan Duns Scoto, gran teólogo medieval franciscano).

En Jerónimo estaba también el cura montevideano. Además de brillar teológicamente, se confundía como la mayoría de curas con el pueblo, y vivía en la fidelidad a sus compañeros de clero y a su pastor, Don Carlos Parteli. La mayoría de nosotros, los jóvenes que participábamos en las parroquias, sentíamos admiración y orgullo por nuestros curas, estaban cercanos, al lado nuestro, nos acompañaban en nuestras comunidades de base, nos escuchaban y nos protegían; nunca sentí que nos exponían ni que nos manipulaban ni mucho menos jugaban con nosotros. Los recuerdos imborrables de los seminarios de Pastoral de Conjunto, la continua formación para que fuéramos libres y creativos, las concelebraciones en la Catedral llena de pueblo de fieles junto a sus pastores. Experiencias que quedarán marcadas para siempre.

Momentos duros para nuestra Iglesia, el diario El País atacando todos los días con los infames apartados “se dice”, continuamente difamando a Don Carlos y sus comunidades, las provocaciones tanto de la policía de investigaciones como de la derecha fascista, pero la fuerza que daba la comunidad nos ayudaba a superar los miedos. Ahí estaba Jerónimo, con sus aportes teológicos, colaborando desde sus homilías, con lucidez, valentía, siempre cerca.

Responsabilidades en la Orden

Luego fue elegido provincial de la Provincia capuchina del Río de la Plata y a continuación lo llamaron para colaborar con la Curia general capuchina en Roma. De esta etapa en la que no conviví con él guardo solo un relato de algo que me contó. Un día se le aparece en Roma Don Carlos Parteli que acompañaba una excursión. Se ponen a charlar y Jerónimo le mira los zapatos, estaban gastados y viejos. Antes de despedirse, Jerónimo le pide que lo espere un momento y va hablar con el ecónomo de la congregación para solicitarle una colaboración para un obispo del Tercer Mundo; este le contesta cuánto querés, cuatro mil, cinco mil dólares, a lo que Jerónimo responde “estás loco, lo ofendés, es para comprarle un par de zapatos”.

Otra vez en el país

Después nos reencontramos en 1992 cuando regresó al país. Pasó un breve tiempo en la Parroquia de Nuevo París, para luego compartir con los hermanos Felipe y Pedro en comunidad, primero una casa en La Teja y luego en Sayago. No creo que esté de más contar que se ocupaban de todas las tareas de la casa, no tenían personal de servicio, pero tampoco tenían una despensa con alimentos, porque si alguien venía a la puerta a pedir algo y atendía Felipe les daba todo lo que tenían.

En esos tiempos, una tarde, Jerónimo me llama al CIPFE, en los Conventuales, y me comunica que me habían encargado la animación de la Familia Franciscana, le costó mucho convencer que un laico asumiera ese rol, pero como era terco lo logró. Fue ahí donde pasamos a convivir muchos días de la semana, armando cursos, retiros, campamentos, programas de radio, encuentros ecuménicos, visitas a todas las comunidades de hermanos y hermanas de todo el país. Personalmente crecí mucho, trabajar con él era muy exigente, no era hacer cosas por hacer, sino que eran cosas pensadas, planificadas y después evaluadas. Para mí era muy entusiasmante, aunque por momentos me enojaba porque lo veía muy negativo, pero luego me fui dando cuenta de las dificultades que se avecinaban, no solo económicas, sino cambios profundos en la Iglesia que no favorecían nuestros proyectos de formación y animación.

Resistido pero libre y firme

Me fui dando cuenta también de lo resistido que era por su forma de ser, de decir las cosas, de escribir, pero lo más triste era que los que lo combatían no eran frontales, le tenían miedo, entonces lo difamaban. Era radical, por eso transmitir una imagen edulcorada de Jerónimo es traicionarlo. Él detestaba ver un laico revestido en el altar, decía siempre la frase del obispo Casaldáliga “Ay de los laicos con sotana y los curas sin espíritu”. Se retiraba de una reunión sin importarle quien estuviera, si no estaba de acuerdo con lo que se estaba diciendo. Le preocupaba profundamente el poco interés tanto de frailes como de seminaristas por el estudio.

Con algunas personas le sugeríamos que no publicara, que solo diera charlas, porque era inminente que terminaría sancionado por Roma, pero él no solo continuaba. Jerónimo fue efectivamente sancionado, al inicio de un año lectivo no se le renovó la llamada misión canónica para enseñar teología. Recibió sin embargo el apoyo de sus compañeros sacerdotes docentes y pudo solucionar rápidamente el problema escribiendo un artículo sobre el asunto en que era cuestionado y se lo aceptaron. Así que bastante rápido volvió a la docencia con ese estilo tan propio. Nunca se pudo saber de dónde había salido la acusación a la que Roma prestó oídos en un primer tiempo. Indudablemente sufrió, pero mucho más le dolían las traiciones, eso lo llevó a estar un tiempo fuera de su congregación viviendo en una parroquia del clero donde un sacerdote le ofreció un cuarto.

Desde el “lugar del peón”

La muerte de Jerónimo, aparte del dolor que me provoca, me genera una preocupación: son pocos los teólogos con esa valentía, y a su vez seriedad e iniciativa para formar cristianos y cristianas comprometidos y comprometidas con su tiempo. Él no se cansaba de poner sobre la mesa el tema desde qué lugar nos paramos para mirar el mundo, no se cansaba de repetir “es distinto ver la realidad tomando whisky con el patrón que vino con el peón”. Cada uno de nosotros sabrá qué lugar elige, Jerónimo siempre eligió el del peón.

En estas semanas también despedimos al sacerdote Adolfo Chapper, el querido Chino, y es inevitable pensar en los dos y sentir lo mucho que perdemos con ellos. Esa identidad de la Iglesia de Montevideo que muchos compartimos, en la que fuimos formados, una espiritualidad que se encarna en el evangelio de Jesús y nos invita a vivir desde allí nuestra vida cotidiana.