HAY QUE SEGUIR PRIORIZANDO LA PRIMERA INFANCIA por Jorge Bentancur

Entrevista a Jorge Ferrando

Con Jorge Ferrando, Secretario Ejecutivo de Primera Infancia del INAU, quien nos hace una reseña de los últimos datos al cierre del 2018. Lo mucho que se hizo en este período y lo que todavía  falta. Por otro lado la Organización de Usuarios de Salud del Zonal 17, en su mensaje al Cabildo del Municipio A, dijo: “No paramos hasta que el 100% de nuestros niños ejerzan plenos derechos”.

La Primera Infancia es una etapa determinante para el desarrollo de las personas a lo largo del ciclo vital, en la cual se fijan las bases para el desarrollo intelectual, físico, emocional, social e inmunológico. Lo que no se haga bien en los primeros  años lo pagaremos despues, será  mucho más difícil y costoso de corregir. Así lo han entendido los vecinos del Cerro y su Organización de Usuarios de Salud que lo consideran prioritario para poder reconstruir el tejido social y mejorar la calidad de vida de toda la población.

Desde que nacen hasta los 3 años, 59.000 niños y niñas son atendidos en 496 Centros de Primera Infancia de los cuales 427 CAIF, 36 CAPI y 17 Nuestros Niños. Tambien hay Casas Comunitarias, Espacios de Educación y Cuidado para hijo/as de estudiantes adolescentes y Centros de empresas con los sindicatos.
Jorge Ferrando informó que se espera llegar a la meta de 140 nuevos centros CAIF y Centros de Atención a la Primera Infancia (CAPI)  en este período de gobierno. Explicó que hay 44 jardines que se están realizando a través de los procesos de participación público-privada (PPP).

IMPACTO EN MUNICIPIO A

Con respecto al Municipio A  los centros CAIF nuevos proyectados en el período han sido 20, algunos de los cuales ya están funcionando y otros que están en proceso de obra y otros están dentro de los proyectos de  Participación Publico Privada. El último centro que ya está terminado en el barrio Maylos en la calle Mirunga. Entre  los que está próximo en el calendario el  inicio de obra podemos mencionar  el terreno que se compró en Egipto y Barcelona, el de la zona de Maracana Sur que se está firmando en estos días con el Ministerio de Viviendas para poder avanzar en la licitación. En Casabo donde está Providencia  se retrasó bastante con el comienzo de obras por una regularización que hubo que hacer del terreno, con la canalización de los desagües. Hubo  una serie de puntos que fueron observados y que recién se están terminando de arreglar. Tenemos también pendiente Puntas de Sayago que  llevó muchísimo tiempo conseguir el terreno porque fue un trámite con la ANP. Después terminamos de comprar con fondos donados, una casa en Rincón del Cerro, al lado de donde está el CRO (Centro Regional Oeste) que requiere algunas reparaciones  para poder iniciar allí un CAIF. En esta proyección que tiene la  PPP,  está la primera obra en barrio Las Torres y la segunda en Cerro Norte, Nuevo Paris, Los Bulevares, Causeglia, otra más en Paso de la Arena que tiene Villa Teresa…ahí estaríamos llegando a esta proyección de 20 centros nuevos que quedan en marcha en este período. Se termina de completar el plan en el 2021. Después están las ampliaciones de cobertura, hubo una mejora a nivel de los CAPI, fundamentalmente en Los Teritos. Se pudo resolver el año pasado el tema del ingreso de personal y eso permitió ir ampliando también la cobertura. También hubieron  otros centros que ampliaron su cobertura. 

Con las nuevas modalidades se abrió un espacio de atención para hijas e hijos de 15 estudiantes que  van al liceo 11.

Entre las Casas Comunitarias que se abrieron está la que funciona  en Providencia. Se está abriendo  otra esta semana en la zona de Nuevo Paris en lo que llaman “la casa verde”, también en Tres Ombues.  Se está trabajando en COTRAVI para acondicionar un salón comunal  con miras a la apertura de una Casa Comunitaria. Casabo ya está en marcha, en Nuevo Paris y Tres Ombúes se están poniendo en marcha las obras. Las Casas Comunitarias pueden incluir  hasta 12 niños y  hasta 8 horas. El equipo son 3 o 4 personas que tuvieron que pasar previamente por una formación específica de Primera Infancia que brinda el  INAU a través del Cenfores Centro de Formación y Estudios . En general se hacen en convenio con una organización y tiene un técnico de referencia para el apoyo al trabajo en el Centro. Eso es el mapa general y algunas situaciones concretas relacionadas a la zona”.

Ferrando nos dice que a nivel de país, ANEP tiene pendiente la construcción de 44 jardines nuevos con lo cual los niños y niñas de 3 años hacia 2020-21 tendrían una cobertura universal. Sin ser obligatorio, todas aquellas familias que quieran tener un lugar donde llevar a sus hijos lo podrán hacer. Los CAIF dejan de atender a la población de 3 años y empiezan a atender a la de un año, que es la demanda mayor y donde hay más déficit de cobertura.

FALTA MUCHO POR HACER

“Es evidente que se ha mejorado la inversión pública, que se ha bajado la pobreza, que se han instalado nuevos servicios, el propio INAU hoy tiene equipos territoriales que antes no tenía. Está el programa Uruguay Crece Contigo. Son todos factores que han ayudado a que, junto con la reducción de la pobreza,  haya un trabajo más cercano con muchas familias. Pero  creo que eso también está dejando en evidencia que también falta mucho por hacer, si tenemos  por lo menos un 17% de niños menores de 5 años en situación de pobreza, con una fuerte concentración en Montevideo y una parte importante también en el Municipio A, quiere decir que nos falta mucho.  La  intendencia de Montevideo ha hecho un trabajo importante y trabajamos muy coordinadamente con los alcaldes y los municipios. Esto deja en evidencia  que para que un niño crezca en buenas condiciones depende mucho de que los adultos de ese grupo familiar donde nace tengan buenas condiciones”.

SIGUE PRIORITARIA LA PRIMERA INFANCIA?

“La prioridad de Primera Infancia es algo que se fue instalando estos últimos años. Diez años atrás eran muy pocos los que decían  que debíamos  priorizar la primera infancia. También después se llegó a más evidencia científica, se estudió más el cerebro y  el desarrollo. Se supo más  como influye lo social en el cerebro del niño y de aquellas áreas que se estimulan y se desarrollan y aquellas que no. Y todo eso se fue sumando a nivel nacional e internacional con UNICEF para priorizar la Primera infancia. No hablamos nada acá de la salud, pero también desde el área de la salud me parece que ha habido un trabajo muy importante de jerarquizar la atención del embarazo, hacer un seguimiento más cercano, una guía de vigilancia de desarrollo, la articulación con Uruguay Crece Contigo, trabajar más sobre los temas de alimentación, porque el problema hoy no es tanto la desnutrición sino la obesidad, la sal, la diabetes, son como varios factores. Entonces, poner el foco en la Primera Infancia es también una puerta de entrada al trabajo con los adultos, que capaz que si yo te agarro a vos adulto y te digo vení vamos a hacer una reunión en el barrio, un taller y de repente es más difícil. Sin embargo cuando vos entras por el niño más chico, la mamá y el papá joven, la abuela, el entorno, está más sensible. Más allá de que hay niños no deseados, maltratados, yo te diría que la mayoría crece en una familia que quiere que ese niño crezca bien. Quiere lo mejor para ese niño y eso te abre la oportunidad. Los adultos empiezan a cambiar a partir de lo que los niños le transmiten de lo que le enseñan en el CAPI o en el CAIF. Que hay que lavarse los dientes, comer más verduras, el niño se vuelve un agente transformador o por lo menos cuestionador de los adultos del entorno cercano. Por seguir con el tema de alimentación, muchos de los problemas de hipertensión y obesidad los tenemos los adultos por los malos hábitos alimentarios.

¿Hasta donde ha sido prioridad la Primera Infancia?, yo creo que sí ha habido un gran incremento presupuestal, hay políticas en el INAU,  políticas de salud, en ANEP, con Uruguay Crece Contigo, con INDA, en todo ese aspecto es evidente.  ¿Alcanza? . No alcanza, si tenemos un 17 % de niños en la pobreza, si tenemos estos indicadores de violencia en nuestros niños, no alcanza.

En nuestras metas, nosotros hubiésemos querido ir más rápido y no pudimos, nos llevó mucho tiempo conseguir terrenos. Hoy tenemos 130 terrenos públicos que no tenían un destino y que van a formar parte de terrenos dispuestos para la primera infancia. Esto es un cambio radical. Capitalizar eso que estaba desaprovechado es un logro fundamental,  compramos solo 7 o sea que aprovechamos los recursos presupuestales para construir, ampliar, mejorar la infraestructura de algunos centros. Capitalizamos un camino donde las mejoras económicas del país se tradujeron en más inversiones en políticas sociales, donde los resultados se van obteniendo. Es  más lento de lo que pensábamos que podíamos lograr pero son cambios irreversibles, que deja un camino andado. En torno a la primera infancia yo creo que hay un apoyo que de otra manera sería  mucho más difícil de lograr. Lo de la adolescencia es clave . Invirtiendo en la primera infancia vamos a tener adolescentes en mejores condiciones”.

Hoy estamos en el desafío de avanzar hasta llegar a un 100% de la infancia con plenos derechos o retroceder como ha sucedido en los países vecinos. A no perder de un soplido lo que nos ha costado tanto trabajo.

PODER FINANCIERO Y EXPULSIONES por Pablo Anzalone

Sistema financiero y cambio social

El peso del sistema financiero y de sus lógicas en la economía y la intensa concentración de capital que caracteriza a esta etapa marcan una nueva fase del capitalismo. ¿En qué medida el crecimiento de las finanzas y el predominio de la lógica financiera profundizan los fenómenos de concentración de la riqueza y generan nuevas elites? ¿Es posible pensar en mecanismos de inclusión en este contexto? ¿Es posible pensar en finanzas alternativas? ¿Qué rol juegan los estados, cada vez más jaqueados ante poderes ajenos a la deliberación democrática? Este mes, Dínamo buscará responder algunas de estas preguntas.

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En su libro Expulsiones. Brutalidad y complejidad en la economía global, Saskia Sassen (2015) desarrolla la tesis de que el capitalismo en su escala global ha generado una nueva lógica de expulsión. Esta reconocida socióloga, estudiosa de la globalización, las migraciones internacionales y las grandes urbes, señala que en los últimos 30 años ha aumentado de forma extraordinaria el fenómeno de la expulsión generada tanto por decisiones simples como por otras muy complejas. En algunos casos se construyeron mecanismos sofisticados, con largas cadenas de transacciones que culminan en expulsiones. “La complejidad creciente de los instrumentos financieros, producida por la creatividad de investigadores brillantes y la aplicación de modelos matemáticos avanzados”, es una demostración de que ello termina generando una “brutalidad primaria”, sostiene Sassen.

Los ejemplos paradigmáticos son una forma clásica de exponer una teoría. Dentro del concepto de expulsiones Sassen incluye desde las hipotecas subprime, que dejan a millones de personas sin hogar, hasta las políticas de austeridad que contraen las economías. Desde la compra masiva de tierras en algunos países por parte de otros estados hasta los millones de desplazados que terminan en campos de refugiados, la reclusión masiva de determinados grupos en cárceles o guetos o las políticas de destrucción ambiental, como las técnicas de minería que transforman los suelos en tierra muerta. Estos fenómenos tienen en común que son agudos y se producen a escalas mucho mayores que en el pasado. Pueden incluso coexistir con períodos de crecimiento económico.

Estos procesos están vinculados al peso creciente de las finanzas, que actúa como catalizador esencial, promoviendo una concentración extrema del poder y de la riqueza, y que conduce a la creación de elites cuya formación es depredadora (Sassen, 2015: 26). Los déficits del Estado y la deuda pública aumentan en la última década, pero al mismo tiempo crecen los beneficios y la riqueza de las empresas. Se constatan complejos mecanismos de evasión fiscal, falta de transparencia y escasos instrumentos para hacer cumplir la legislación fiscal.

Por otro lado, el deterioro de la calidad de la tierra, el agua y el aire ha determinado el desplazamiento de 800 millones de personas en todo el mundo (Sassen, 2015). En 2011, 42,5 millones de personas fueron desplazadas en todo el mundo y 15,2 millones tuvieron que buscar refugio. Sassen habla de la expulsión masiva de poblaciones enteras de los países en desarrollo.

El crecimiento de la población carcelaria es asimismo un factor de expulsión de la mano de obra excedentaria para el capitalismo avanzado, y llega a cifras muy altas en países como Estados Unidos.

El poder de las finanzas promueve la titularización de un inmueble, un bien o una deuda que lo inserta en un circuito financiero donde se convierte en móvil, para poder ser comprado y vendido indefinidamente en mercados de todo el mundo estimulando lógicas especulativas (Sassen, 2015).

En lugar de regular el capital financiero y evitar la evasión fiscal, los organismos internacionales operaron para acotar el espacio de intervención de los estados, facilitar la compra de tierras por parte de empresas y gobiernos de países desarrollados, reducir las clases medias, empobrecer aun más a sectores de la población y afectar profundamente el medioambiente.

Este crecimiento sobredimensionado de las finanzas se traduce en un predominio de la lógica financiera sobre toda la economía junto con un agotamiento del potencial de incremento de la economía real. Como todos estos fenómenos, este proceso opera a gran escala: los países donde los activos financieros superan al Producto Interno Bruto (PIB) se duplicaron entre 1990 y 2006, y en Estados Unidos llegan a 450% del PIB. Por eso las crisis del sector financiero golpean fuertemente a muchos sectores. La crisis de 2008 fue la más importante; la globalización la extendió rápidamente a todo el planeta y terminó afectando la economía real, ante la inoperancia y la debilidad de los estados, de los organismos internacionales y de la legislación regulatoria.

El concepto de “expulsiones” va más allá de las ideas de desigualdad creciente que han venido sosteniendo varios autores para caracterizar al capitalismo contemporáneo. Las mayores capacidades técnicas y la globalización del capital generaron dimensiones sustantivamente superiores de estos procesos. Sassen afirma que estos casos son manifestaciones de una dinámica profunda del sistema, una “tendencia subterránea” que es difícil de percibir.

Este capitalismo avanzado y globalizado reinventó sus mecanismos de acumulación primitiva, con operaciones especializadas y complejas, crecimiento desmedido del sector financiero y uso masivo de la subcontratación por las empresas.

La idea central de Sassen es que el pasaje del keynesianismo al capitalismo globalizado con sus desregulaciones y privatizaciones significó el cambio de una dinámica que atraía a la gente hacia adentro del sistema a una que la expulsa.

La reflexión de Sassen apunta a vincular un conjunto diverso de fenómenos de gran impacto local con una tendencia subterránea del capitalismo globalizado en esta etapa. Como tal aporta en forma significativa al conocimiento de estos procesos que se desarrollan en el borde del sistema y a la denuncia de estos. Los fenómenos extremos le sirven para analizar otras formas más amplias y menos perceptibles de expulsión. La búsqueda del beneficio sin límites, el crecimiento desproporcionado del sector financiero, la indiferencia hacia el medioambiente, el fortalecimiento de las empresas globales y la afectación de la democracia local son algunos de estos procesos.

Publicado en La Diaria el 6 de agosto de 2018

EL PODER DEL CONOCIMIENTO por Ignacio Martínez

Así como la esencia de la angurria empresarial capitalista es dominar cada vez más la producción, concentrar la riqueza y poseer cada vez más mercados, la esencia del poder de las corporaciones del saber, es ser dueños del conocimiento y de la información, e incidir y determinar la construcción de la cultura de los pueblos.

Esos poderes están cada vez en menos manos. Se retroalimentan. Los dueños de los medios de producción se alían con los dueños de las grandes cadenas informativas y de los centros informáticos que pueden decidir con mayor o menor sutileza, qué vemos, qué oímos y qué debemos saber.

Esta construcción del pensamiento desde las usinas ideológicas del poder, no es nueva. Se ha venido procesando con la misma evolución de lucha entre las clases beligerantes. El mayor triunfo de la dominación es que, al fin del camino, el dominado quiera parecerse al dominador.

Al faraón o al césar no sólo les interesaba poseer la fuerza de los esclavos, sino también que los mismos sometidos se sintieran complacidos con el lugar social que les asignaban. Por supuesto que nada fue sencillo y, al igual que hoy, la prédica ideológica, convincente y sojuzgadora del poder, se combinó con la fuerza militar dominante.

En la actualidad, aún dentro de la burda barbarie, la dominación es más sutil. Cuando  estamos infinitamente comunicados, cuando tenemos acceso a la más variada información, cuando parece que se estuviera globalizando el conocimiento, la verdad es que se está imponiendo un modelo de vida, una manera de ver el mundo, un pensamiento único, el de los propietarios del conocimiento.

Como ejemplo vemos que la educación debe estar al servicio del mercado de trabajo. Serás ingeniero en apretar tuercas. Tendrás un título universitario, sí. Pero de la formación universal, nada. Del conocimiento de la historia, nada. De tus orígenes y tu cultura y tus raíces, cada vez menos.

El sistema te dará lo necesario para que vivas y produzcas esencialmente siempre al servicio de que te conviertas en un adicto consumidor.

Las industrias armamentistas y farmacéuticas (hoy también dueñas de grandes corporaciones agroindustriales), fabricarán guerras locales para vender, dividirán el mundo en productores de materia prima, en centros industrializados y en grandes mercados de consumo.

Se busca imponer una cultura alimentaria, de hábitos y costumbres, de modelos de vida, de cultura cinematográfica, musical, literaria, donde también las artes sean una mercancía.

Así como se quieren apropiar de las semillas y de los yuyos, también quieren digitar nuestras manifestaciones culturales y artísticas, y nuestros conocimientos.

El asunto es que lo aceptemos así, tal cual es. El asunto es que nos deslumbremos con el modo de vida americano o finlandés o neozelandés o… y nuestras aspiraciones de vida sean siempre individuales, nunca colectivas. El asunto es que comamos esa comida o nos vistamos de esa manera o nos deslumbremos con esas culturas, resignándonos a que las cosas son así y no pueden ser de otra manera. El proceso de aggiornamento del capitalismo hoy es ideológico, poseyendo el saber como resorte fundamental del poder. Esto, salvo matices, es igual para el eje de EEUU, de Alemania, de China y Japón.

El otro día en una escuela de niños muy pobres hablamos de lo peor del mundo. Salieron a luz muchas cosas (la guerra, las drogas, los robos), pero no salió en ningún momento la pobreza.

Publicado en Voces 17/8/17

 

PRIORIDAD NACIONAL NÚMERO UNO por Ignacio Martínez

Yo te desafío,
con duros versos te golpeo el rostro,
te embarco y te destierro.
Yo con otros,
con otros, muchos otros,
te vamos expulsando
de la tierra a la luna
para que allí te quedes
fría y encarcelada
mirando con un ojo
el pan y los racimos
que cubrirá la tierra
de mañana.

(fragmento final de la Oda a la Pobreza, de Pablo Neruda)

Varias fuentes consultadas dan cuenta de que la pobreza en Uruguay la padecen principalmente nuestros niños.

Es irrefutable que han sido los gobiernos de izquierda que vinieron bajando los índices de esa cruda realidad. En el primer año de gobierno de Vázquez, los índices daban cuenta de que el 50% de las personas que estaban bajo la línea de pobreza eran menores de 18 años. Hoy ese índice ha bajado a 18%.

Otro dato no menor es que al día de hoy el 96,6 de todos los niños de nuestra sociedad accede a educación primaria, mientras que el 68,1% lo hace en secundaria y sólo el 37,6% llega a una formación terciaria. De los niños y jóvenes de nivel más bajo, sólo logran finalizar el 45,2% en secundaria y el 10.9% en terciaria, mientras que si los comparamos con los niños y jóvenes de los sectores más acaudalados vemos que el 96,1 termina educación media y el 70,9 termina educación media superior.

Se ha avanzado, sí, pero se vuelve imprescindible desterrar definitivamente que 6,2% de los hogares uruguayos esté hoy por debajo de la línea de pobreza y que el 20,01% de niños menores de 6 años sean pobres.

Se ha trabajado mucho, sí. En 2006 el 53,4% de los niños menores de 6 años era pobre, mientras que en 2016 cayó al 20,1%. Pero no es suficiente.

Debemos proponernos una cruzada para eliminar la pobreza entre nuestros niños y niñas. El INAU, los programas del MIDES, la UdelaR, el MSP, el novísimo Sistema de Cuidados, la Escuela Pública, la sociedad civil organizada (léase cooperativas, sindicatos, iglesias, etc), deberíamos instrumentar un sistema de coordinación, de información y de trabajo permanente para hacer frente a este flagelo social inadmisible. Está en nosotros desterrarla definitivamente. Lo que no se logra derrotar, puede volver y crecer.

¿Es mero voluntarismo? ¿Acaso no se puede? ¿Es una cuestión de recursos que no tenemos?

Aspecto básico a superar, ya ahora, es no quitar la Asignación Familiar a los niños que desertan de la educación porque afecta a los más pobres. El derecho a esa mínima protección social se debe asegurar y, en todo caso, atacar el abandono educativo por otro lado. Es imprescindible agilizar los mecanismos de adopción. Debemos tener la voluntad política de anunciar con vehemencia: ni un solo niños con hambre o frío o desprotección en nuestro país.

Los invito a recorrer la periferia de Montevideo y de las capitales departamentales. Hay una realidad que golpea y no podemos hacernos los distraídos.

(Datos recientes de UNICEF e INE)

Publicado en VOCES el jueves 6 de julio 2017

 

PARTICIPACIÓN SOCIAL Y MODELOS DE ATENCIÓN EN SALUD por Pablo Anzalone

Escribe Lic. Pablo Anzalone

Artículo publicado en EL DIARIO MEDICO mayo 2017

La participación social forma parte de los principios rectores de la reforma sanitaria y atraviesa los tres ejes de cambio priorizados en el modelo de atención, modelo de gestión y modelo de financiación. Pero sin duda es en la transformación del modelo de atención donde la participación social juega un rol más importante.

El cambio en el modelo de atención es una de las transformaciones más trascendentes y complicadas del proceso de reforma de la salud. Su eje principal es el desarrollo de la estrategia de Atención Primaria de Salud (APS) con carácter integral, en el marco de Redes Integradas de Servicios de Salud (RISS).

Antes del año 2005 Uruguay tenía un modelo de atención limitadamente curativo, asistencialista, hospitalo-céntrico, sin políticas de prevención y promoción. Un modelo donde el poder estaba concentrado en algunos grupos, se ignoraba a usuarios y trabajadores como protagonistas de la salud y no se impulsaban alianzas intersectoriales. No es una característica uruguaya solamente sino un modelo hegemónico a nivel internacional que cuenta con fuertes respaldos culturales, económicos y técnicos. Es funcional al poder del complejo industrial de la salud cuyos enclaves principales son la industria internacional de medicamentos y de tecnología.

¿Hasta dónde ha cambiado luego de 10 años de reforma? Hay muchos avances destacables. Sin embargo junto con el modelo de gestión se puede decir que los cambios en el modelo de atención son todavía muy insuficientes.

Nos parecen muy acertadas dos iniciativas recientes del MSP. Una de ellas es la realización de Coloquios que pongan sobre la mesa problemas relevantes para la salud, democraticen la información, incentiven una reflexión y discusión más profundas. Y la otra es haber recogido la propuesta de la FUS de llevar adelante un Dialogo Social en salud sobre grandes temas priorizados, para buscar acuerdos sobre los rumbos de profundización de la reforma.

En este contexto es más válido que nunca la elaboración conceptual y el debate fermental sobre los nudos críticos de la reforma sanitaria. Uno de ellos son las transformaciones en el modelo de atención.

Tomando como base una conferencia que realizamos sobre el tema en el Curso sobre Profundización del SNIS y Participación Social del Instituto de Formación Sindical de FUS, intentaremos hacer una contraposición necesariamente esquemática de ambos modelos.

CONTRAPOSICIÓN DE AMBOS MODELOS según algunas de sus características

MODELO ASISTENCIALISTA HEGEMÓNICO

MODELO INTEGRAL

basado en Redes Integradas de Servicios de Salud

Curativo y asistencialista, sin prevención de la enfermedad y promoción de la salud.

Integral con énfasis en la prevención y promoción y acción sobre los determinantes de la salud y de la enfermedad.

Recordemos a Lalonde

Actúa sobre el individuo enfermo Considera a la familia y la comunidad. Concibe la atención en base a una definición de población y territorio
Atiende a demanda Trabaja con programas y planes de salud además de la demanda

Estimula un uso acrítico de la tecnología y medicamentos

Promueve un uso racional de la tecnología y de los medicamentos

Identifica calidad con mayor tecnología

Asocia calidad con capacitación continua, protocolización y buenos vínculos

Concentra saberes y poderes Reconoce saberes y promueve la participación de los diferentes actores, redistribuyendo los poderes y construyendo otros nuevos
-Genera una deshumanización de la atención de salud.

-Los grandes cambios tecnológicos y la mercantilización cambiaron radicalmente la relación médico-paciente. Pierde peso la clínica, el examen físico y el diálogo.

-Promueve vínculos de respeto, solidaridad y cuidado por el otro.

-Rescata el valor de la clínica. La capacidad de escuchar, de preguntar, de ver el contexto familiar y social.

-Reivindica la bioética y la democratización en salud

-Se genera una sobreintervención médica sobre el cuerpo de las personas. Se multiplican las técnicas de diagnóstico y terapéutica, muy costosas y no siempre necesarias.

Es una medicina ofensiva. Hay una demanda inducida vinculada a los intereses de lucro.

-Promueve un enfoque integral, con más prevención y promoción.

– Humanización en el trato, respeto e interacción con los saberes de los usuarios.

Hay una medicina defensiva frente a la judicialización. Contrapartida de la impunidad dentro del sistema sanitario -Cuestiona la judicialización como forma de representar los intereses de los usuarios. -Rechaza la impunidad y promueve formas de prevención de los errores técnicos y de autocorrección de las malas prácticas.

Es funcional al lucro en la salud. Genera costos muy altos. Afecta la sustentabilidad de los sistemas de salud

Cuestiona éticamente el lucro en salud. Defiende la salud como un derecho. Promueve una inversión planificada, priorizada e integral en salud

Dificulta la atención en el primer nivel por los copagos

Facilita la atención en el primer nivel eliminando o reduciendo los copagos

Hospitalocéntrico. Sitúa en el hospital la forma principal de organización de la atención. Prioriza el Primer Nivel de Atención. Articulado eficientemente con los demás niveles. Referencia y Contrareferencia ágiles.

Promueve la cercanía con las familias y el barrio.

Promueve relaciones de mercado en la salud

Subordina la lógica de mercado a una racionalización de los recursos y fines.

Prioriza exclusivamente el rol médico. Subestima los demás perfiles profesionales sin incorporar el trabajo en equipo, la complementación e interacción entre saberes. Deja de lado la salud bucal y mental

Establece relaciones autoritarias dentro de las prácticas sanitarias

Promueve el trabajo en equipo interdisciplinario, el reconocimiento de los distintos saberes, el intercambio, el análisis crítico y colectivo, la definición de planes y objetivos comunes.
Concibe la labor aislada de cada efector de salud sobre sus afiliados Desarrolla formas de complementación entre efectores para optimizar recursos. Trabajo en red. Planes comunes discutidos con la comunidad
Considera la labor del sector salud en forma aislada y autosuficiente. Promueve alianzas entre el sector salud, educación y comunidad como estrategia fundamental para la salud de la población

La realidad siempre es más rica y heterogénea que cualquier modelo, pero la contraposición de modelos y estrategias son parte de las contradicciones que tienen los sistemas de salud. El SNIS requiere debates culturales, técnicos y políticos que contribuyan a problematizar la atención y desarrollar prácticas y estructuras más integrales y de mayor calidad.

Un ejercicio interesante es pensar como responden el modelo hegemónico y el modelo integral ante los principales problemas de salud del país. En primer lugar en relación con las enfermedades crónicas no transmisibles : cáncer, problemas cardiovasculares y cerebrovasculares, diabetes. O la malnutrición infantil con sus consecuencias de sobrepeso y obesidad, retraso de talla, anemia, hipertensión. ¿Cómo actúan en relación con problemas como la violencia doméstica y violencia de género?. ¿Cuales son las políticas que ambos modelos fomentan hacia los accidentes de tránsito, los suicidios, las adicciones y consumos problemáticos de drogas?.

¿COMO CAMBIAR EL MODELO DE ATENCIÓN ?

Es pertinente acá formular otras interrogantes. ¿Se puede actuar sobre los determinantes sociales, económicos, ambientales y culturales de la salud? ¿Se pueden cambiar los hábitos y las condiciones de vida? ¿Quienes podrían cambiarlos y cómo? ¿Cómo construir un modelo integral de atención a la salud?

Desde el Instituto de Formación Sindical de FUS se ha avanzado en el análisis de varias líneas de acción. En primer lugar fortalecer la implementación de los programas integrales de atención, organizados en una matriz transversal y longitudinal en el ciclo de vida. En segundo término convertir los Objetivos Sanitarios Nacionales en metas para un Plan Nacional de Salud y Planes Departamentales y locales elaborados e implementados con la mayor participación social.

Si la población no asume como propias las acciones sobre los problemas prioritarios de salud, si no se construye una participación activa de la sociedad en estos procesos, es difícil modificar los componentes estructurales tanto en lo social como en lo cultural.

En tercer lugar definir nuevas normas legales, incentivos económicos y pautas culturales que limiten la dispersión de los efectores, jerarquicen el trabajo en red entre actores institucionales y sociales de la salud. Se precisan nuevas leyes sobre complementación, metas asistenciales por territorio, objetivos sanitarios compartidos y planes de salud acordes a esos objetivos. Los objetivos sanitarios nacionales son una herramienta fundamental en esa dirección.

La promoción de la salud y la prevención de la enfermedad han tenido un énfasis mucho mayor en este período. Sin embargo puede considerarse que, salvo en el tabaquismo, no han logrado problematizar los contextos y los estilos de vida para disminuir los factores de riesgo para la salud. La situación social ha tenido mejoras muy notorias en materia de pobreza, indigencia, empleo, y otras dimensiones, pero subsisten componentes de fractura social. Al mismo tiempo hay que señalar que la mejora de ingresos no significó la adopción de hábitos más saludables. El consumismo en general y en particular el incremento del consumo de alimentos ultraprocesados con altos contenidos de sodio, grasas y azúcares influyeron negativamente en la salud. La comunicación/diversión/acceso a eventos, via celulares y computadoras abren posibilidades impensables hace unos años, pero también estimulan el sedentarismo, un factor de riesgo importante para la salud.

Desde el ángulo de la salud las transformaciones en condiciones de vida y hábitos todavía son insuficientes, aunque la situación no es homogénea en este plano.

La prevención de la violencia de género crece hoy por las luchas de las mujeres. La gigantesca marcha del 8 de marzo de 2017 es una demostración de la importancia que el tema tiene en la sociedad hoy. La prevención de accidentes está teniendo resultados interesantes porque UNASEV ha desarrollado campañas sostenidas. Y claramente faltan todavía políticas de alimentación saludable y de actividad física con mayor impacto.

Democratizar las políticas y las instituciones de salud así como la construcción de los planes de salud y su implementación es parte de ese modelo integral que se desea promover.

La reforma de la salud concibe el rol del sistema sanitario como parte de una matriz de protección social. Se asumió una estrategia de APS dando prioridad al Primer Nivel de Atención con una articulación mejor entre los distintos niveles de atención.

La oferta adecuada de servicios, la accesibilidad, la capacidad de resolución, la longitudinalidad, la coordinación en red de los servicios, son componentes esenciales de la integralidad y de la calidad del modelo de atención.

variantes en rojoTal como señalamos en una investigación en curso sobre Participación Social en Salud, han habido avances hacia un modelo de atención integral y es bueno destacarlos pero todos los actores sociales consideran que han sido insuficientes para transformar el modelo de atención asistencialista y mercantilizado que sigue siendo hegemónico.

EL LENTO Y VELOZ CAMINO DE LA REGULACIÓN EN URUGUAY | Una conversación con Milton Romani, por Constanza Sánchez

Fotografía Miguel Mira

Charlamos con Romani en un hotel del centro de Barcelona, aprovechando su paso por la ciudad para comparecer ante la Comisión del Parlament de Catalunya que evalúa la ILP sobre la regulación de las asociaciones de personas consumidoras de cannabis (La Rosa Verda). Me lo encuentro leyendo El País, con su inseparable mate y de buen humor, como siempre.

Secretario general de la Junta Nacional de Drogas de Uruguay entre el 2005 y el 2011, y posteriormente desde el 2015 hasta mediados del 2016, en la actualidad es embajador y trabaja como asesor en Política de Drogas y Derechos Humanos en el Ministerio de Asuntos Exteriores, su trayectoria lo avala como una de las personalidades que desde el ámbito gubernamental más ha contribuido a adoptar un enfoque de derechos humanos en las políticas de drogas y uno de los conductores clave de la regulación del cannabis en su país. Conversamos sobre el proceso en Uruguay, sobre las perspectivas de una regulación en España y sobre el futuro de un mundo que elige a presidentes como Donald Trump.

Después del resultado de las elecciones en Estados Unidos. ¿Queremos un mundo en el que la marihuana sea legal pero gobernado por un tipo como Trump?

(Risas) No hay porro que nos haga olvidar que es una barbaridad. Para mí la victoria de Trump augura un quiebre civilizatorio. Aunque algunos lo habían advertido como una probabilidad, entre ellos el cineasta Michael Moore, saber que ha ganado y que ganó por ese margen importante, con mayoría en el Congreso y en el Senado, con la clase de discurso del miedo, de la xenofobia y el sexismo, augura un quiebre civilizatorio. Es la revancha del Ku Klux Klan. Las peores prácticas contra los afroamericanos ahora van a ser contra toda la comunidad LGTBI…

“Hay una especie de adicción a las políticas de drogas entre los que nos dedicamos a este tema. Vemos el mundo solamente a través de las drogas, de su prohibición, del prohibicionismo, pero hay otras cosas”

Y contra los latinoamericanos…

También. Me sigue resultando muy penoso que el presidente Peña Nieto lo haya recibido en plena campaña, porque creo que promover el miedo es de las peores cosas en política y en la vida, y lo que hace este señor es basar su política en la política del miedo. En estos momentos millones de mexicanos, guatemaltecos, salvadoreños que están en territorio estadounidense trabajando, haciendo los trabajos que los gringos no quieren hacer, deben estar temerosos. También, hay que decirlo, para consternación del género humano, hay un 29% del voto latino que apoyó a Trump. Seguramente son los hispanos que ya tienen un lugar y no quieren que sus hermanos vengan a joderlos. Son los fenómenos terribles que, salvando las distancias, se conocieron en Europa con el nazismo y el fascismo. Y bueno, para prueba un botón, las primeras manifestaciones de apoyo y de felicitaciones fueron de Marine Le Pen, Mariano Rajoy y de la ultraderecha europea. El miedo es malo para todos. Se va a generar violencia, y eso es un mal dato. Y por supuesto que eso afectará a las políticas de drogas… Muchas veces, en el fervor de nuestra lucha, nos quedamos prendidos a las sustancias y a las políticas de drogas. Hay una especie de adicción de los que nos dedicamos a este tema a las políticas de drogas. Vemos el mundo solamente a través de las drogas, de su prohibición, del prohibicionismo, pero hay otras cosas.

Muchas personas parecen haberse fijado más en la legalización en California y están contentas con eso a pesar de lo que significa la victoria de Trump.

No sé qué va a pasar en el frente interno de Estados Unidos con el señor Trump ahora que tenemos tres estados más, entre ellos California, la quinta economía del mundo, que han legalizado. Como este señor está muy fijado a la idea de una reactivación económica que estimule el empleo nacional, no creo que se vaya a meter con ese tema al interior de Estados Unidos. Hacia fuera, puede ocurrir que tengamos una reactivación de la vieja guerra contra las drogas. Al interior de Estados Unidos va a ser legal, va a haber una permisión, y van a exportar los problemas otra vez hacia América Latina y el Caribe. Estos señores conservadores están muy ligados al complejo de la industria armamentística y a todo el sistema de las cárceles privadas. Desgraciadamente, la industria armamentística da empleo, por lo tanto, hay que tener guerras para sostenerla. Hay que mantener la guerra contra las drogas para sostener la actividad de más de sesenta y cuatro agencias norteamericanas que se dedican a esta tarea, y las cárceles también son un negocio. Ayer leía que hay algunos sectores que ya se mostraron muy optimistas en las bolsas, entre ellos la industria farmacéutica y las compañías de cárceles privadas.

A veces pareciera que, con la forma en que se está legalizando, se ha salido de la prohibición y el capitalismo lo ha ocupado todo, incluso puede comprar el activismo, la ciencia, cualquier cosa que pudiera traer beneficio. Se ha pasado de invertir en armas a invertir en marihuana. Creo que hay que tener cuidado en cómo estamos haciendo las cosas, que no debemos olvidar la visión global de que las políticas de drogas sirvan también para mejorar otros ámbitos de la sociedad. El caso de Uruguay me parece interesante por esto, porque hay un Estado social detrás, no es puro capitalismo.

Esta es una situación en la que me atrevo a convocar a toda la sociedad civil, a toda la militancia vinculada al cannabis y a todo el antiprohibicionismo para hacer una reflexión política, porque lo que estamos haciendo con este asunto es política. Para hacer buena política hay que enmarcar nuestra reivindicación de derechos y de libertad en el marco de un proyecto político. Entonces, ¿cuál es el problema político que tenemos con el prohibicionismo? Esa fue una de las primeras banderas que Uruguay sacó a nivel internacional en el 2008; que fuimos a Viena a reivindicar que las políticas de drogas deben formar parte de la agenda de derechos humanos. Los derechos humanos tienen que ver con las drogas y con muchas otras cuestiones. Por lo tanto, siempre reclamo que para enfocar el tema drogas, tanto a nivel clínico como a nivel político, hay que “descentrar”.

“El pasaje del prohibicionismo a una liberalización de las drogas implica secuestrar una lógica de capitalismo salvaje como es la del narcotráfico”

¿Descentrar?

Descentrar quiere decir sacar el foco de un asunto para verlo más ampliamente. Es verdad lo que decías, que pasar del prohibicionismo a la legalización puede implicar una libertad total de mercado. Las primeras corrientes que reivindicaron la legalización fueron precisamente las corrientes liberales de Milton Friedman y Gary Becker. Dentro de este descentramiento que tiene que ubicarse en la agenda de derechos también se ha de incluir un pensamiento económico social claro; también convoco a la militancia cannábica a reflexionar sobre esto. La regulación de los mercados –no del mercado de cannabis, del mercado– es una necesidad de los pueblos para contener los desbordes salvajes de la lógica interna que tiene el mercado capitalista. El mercado capitalista no piensa ni en la agenda de derechos ni en libertades. La libertad y la lógica de mercado en lo único que piensa es en maximizar la ganancia y extender el consumo. El pasaje del prohibicionismo a una liberalización de las drogas implica secuestrar una lógica de capitalismo salvaje como es la del narcotráfico, unido al lavado de dinero. Es un paso, pero creo que al mismo tiempo, de la misma manera que hacemos ese pasaje, el control estatal y social sobre este tema es una oportunidad que nos debemos dar para evitar los excesos y la lógica del mercado libre que puede traernos aparejados esta situación. Por lo que hemos conversado con los amigos de Washington y Colorado, este tema ya lo incorporaron como una problemática. El modelo uruguayo es casi estatista. Y se da en un país donde la tradición estatista es muy grande. Uruguay debe ser de los pocos países que tienen, por ejemplo, una empresa pública de telecomunicaciones, que además es exitosa y brinda ganancias al Estado.

¿Cómo va el proceso de regulación en Uruguay?

Lento. Muy lento. Demasiado lento.

Pero ¿lento porque estamos hablando de cannabis?, ¿o porque Uruguay es lento?

Uruguay es lento para hacer algunas cosas. Los mecanismos institucionales son lentos. A eso hay que sumarle que el tema cannabis enfrenta resistencias de varios lados. Ha habido mayorías parlamentarias y apoyo de la sociedad civil cannábica uruguaya, que, con todo el respeto que me merece, no tiene la envergadura que tiene acá en Cataluña, donde cuatrocientos clubes presentan una iniciativa popular y unen cincuenta mil firmas… Eso no ha existido en Uruguay. Hemos sido pioneros, sí, pero hemos tenido que enfrentar cosas precisamente por ser los primeros. Tuvimos un empuje grande durante la discusión parlamentaria, después tuvimos una transición de gobierno, que siempre trae complicaciones porque cambian las autoridades en todos los niveles. El presidente Tabaré Vázquez, médico oncólogo, tiene una visión higienista del tema, y ha puesto mucho cuidado en la implementación de la regulación porque no quería fracasar. A veces la cautela atenta contra la efectividad. Además, estamos creando una institucionalidad nueva. Creamos el IRCCA, que es como crear un ministerio: una oficina que tiene que tener fiscalizadores, una red informática… Por ejemplo, nuestro sistema se hace con registro de usuarios, y el registro de usuarios es todo un desafío al sistema de derechos y garantías, y esto fue polémico con la sociedad civil, aunque se terminó aceptando porque nosotros hicimos, desde el gobierno, todo lo posible para que este registro fuera un dato sensible. Protegido por la ley de datos. En el sistema del acceso legal a la marihuana hay tres vías: autocultivo, clubes y farmacias.

¿Y en las tres vías hay que registrarse?

Sí. Ya empezó el registro con buen éxito en la primera y segunda modalidad, pero estamos muy demorados con el registro de usuarios que retiran en farmacias. Cuando das tus datos, se incorporan a un sistema de encriptación, que asegure la privacidad, y de desencriptación por si un juez lo pide. Esto no existía, hubo que crearlo, era algo que no estaba creado y es toda una novedad. Y no quisimos lanzar el registro general antes de tener todo eso bien blindado. Nos llevó mucho tiempo también el otorgamiento de licencias para la producción de cannabis. Se presentaron veintidós empresas y teníamos que seleccionarlas por el plan industrial y estratégico de viabilidad y seguridad que presentaran, y a la vez teníamos que investigar el origen de los fondos y de los últimos beneficiarios para evitar que capitales que estuvieran lavando dinero del narcotráfico se metieran en el proyecto. Esto nos llevo un tiempo largo de selección, de licitación. Lo bueno es que no hubo ningún reclamo de las veinte perdedoras. Lo cual es bastante inusual, al menos en Uruguay, que una vez que otorgas una licitación no tengas un reclamo jurídico por cuestiones varias. Se fue muy exigente.

“Para la opinión pública este no es un tema de importancia. Les desvela la inseguridad, no la marihuana”

Y la sociedad uruguaya, la que no es activista cannábica, ¿qué opina?

Obvio que, además de las complicaciones de ingeniería del sistema o del cambio de presidencia, que pesó mucho, están las resistencias culturales. Para la opinión pública este no es un tema de importancia, a la gente le importa tres carajos que se legalice o no se legalice la marihuana, no es un tema que los desvele. Los desvela la inseguridad, pero la marihuana, que para muchos activistas cannábicos es el non plus ultra, para el resto de la gente es ambivalente: los “fumetas” no les quitan el sueño, aunque si les dices “les vamos a sacar esto al narcotráfico”, entonces te dicen “eso me parece bien”. Según cómo pregunte la consultora, te va a salir la encuesta a favor o en contra. Esa es la verdad del asunto. Pero no forma parte de la preocupación de la opinión pública. Tampoco forma parte del top de la agenda política. Y es más o menos razonable que eso sea así, en un país que además hace diez años tuvo un crecimiento económico importante, un abatimiento de los factores de pobreza y desocupación, y ahora estamos ante un momento económico de incertidumbre.

¿Y en qué momento está ahora el proceso de regulación?

Camina, hay una institucionalidad que funciona, esto va a salir. Ahora estamos en la fase final. Pero tuvimos que enfrentar también intereses comerciales, que especularon con los centros de farmacia. Te digo que los farmacéuticos, químicos y médicos fueron los bloques de resistencia más importantes, con una visión sanitarista dogmática que se resistía al cambio. Tuvimos que decirles: “No, esto no es un psicofármaco”; “No se expende con receta verde”; “Esto es una variedad vegetal con capacidad psicoactiva”… Tuvimos que sacar un decreto especial para determinarla así, porque si no los químicos farmacéuticos se oponían y querían tener el control al considerar que se trataba de un psicofármaco. Pero el cannabis no se expende con receta médica, es de libre expendio. Hay modalidades en algunos estados norteamericanos que, bajo el paraguas del cannabis medicinal con receta médica, pues ya sabes: “Doctor, tengo dolor de espalda: cannabis y, pum, receta”. En Uruguay no es así, allí el usuario de cannabis que quiera acceder o planta, o se hace socio, o se registra en el correo y va a ir a la farmacia donde podrá retirar sus 10 gramos semanales, hasta 40 gramos mensuales. Esa es la ley.

“El día que salga el primer gramo de marihuana de la primera farmacia, ya está. La regulación caminará”

Uruguay está en el punto de mira, tanto de los partidarios como de los detractores. Y hay mucha presión de que este primer intento salga bien. Debe ser agotador, realmente solo han pasado tres años para construir todo un sistema que no existía.

Te puedes imaginar. Yo ya había sido Secretario Nacional de Drogas en el primer gobierno de Tabaré Vázquez, y lo continué siendo un tiempo con Mujica precisamente como una señal de que él iba a garantizar la continuidad de la ley porque existía la sospecha de que no lo iba a hacer. Ahora de nuevo, en este su segundo gobierno, Tabaré Vázquez me volvió a designar Secretario Nacional de Drogas, y sí, la presión mediática es muy grande, no por intereses relacionados con la marihuana, sino por ponerle palos al gobierno: “Oye, esto ya lleva tres años”. Yo pienso que tenemos cien años de prohibicionismo, así que porque nos demos tres años de probar otra cosa no es tan grave. Además, en algunos aspectos ya está caminando bien: hubo polémica sobre el registro, de acuerdo, pero entre cultivadores y clubes cannábicos ya hay más de seis mil uruguayos y uruguayas que se registraron y no tienen ningún problema con el Estado. Seis mil personas es un número importante en Uruguay, un país de tres millones y medio de habitantes. Aunque es verdad que tenemos una población usuaria potencial de ciento cincuenta mil, ya son seis mil los que no acuden al mercado ilícito. Insisto en que el primer síntoma de éxito del modelo uruguayo, que no es de libre mercado abierto, pues no se permiten publicidad ni competencia ni hay diferencia de precio –eso es por ley el mercado regulado–, es que los usuarios se adhieran al sistema. Si los usuarios dicen “déjate de joder, me es mucho más fácil llamar al dealer”, ahí fracasó todo. Los seis mil que se adhirieron son la parte más activista que está en el autocultivo y en los clubes, pero de todas maneras yo creo que es un buen síntoma. El día que empecemos a dispensar efectivamente, el día que salga el primer gramo de marihuana de la primera farmacia, ya está. A partir de ahí se producirá la naturalización de algo que parecía imposible. Vamos a tener que darnos un tiempo para ver el impacto que tiene en la gobernanza, en la cantidad de gente presa… Pero caminará.

¿Cómo ha sido tu experiencia aquí, en el Parlament?

Te confieso que más allá de lo que me habían informado, era toda una incógnita saber cuáles eran los niveles de sensibilidad y de profundidad que tenía este asunto, y me voy con la convicción de que Cataluña va a ser la próxima región del mundo que va a dar un paso hacia la regulación. Ya entendí todos los problemas que tienen con el poder central, pero creo que de todas maneras la cosa va adelante porque he visto una Comisión de Salud que ha interiorizado el tema, no escuché políticos que están bobeando y que preguntan pavadas, no. Los vi informados, interesados, y vi un consenso político que, salvo algún sector, están para ir adelante. Me llevo una grata sorpresa de la situación en Cataluña. No es una sorpresa respecto a lo que desde Uruguay conocíamos sobre Cataluña y el País Vasco. En realidad, nosotros el componente de clubes de membrecía de la ley se lo copiamos a ustedes, se lo escuchamos a Martín Barriuso y a Òscar Parés ya en el 2007, cuando hicimos un diálogo informal, y lo escuchábamos con muchísima atención. En lo personal, el modelo de los clubes sociales de cannabis (CSC) me pareció muy bueno desde el punto de vista incluso de una reelaboración responsable. Siempre tiene flancos de mercado libre, pero el hecho de que se creen pequeñas asociaciones de producción, que además ahora tenga la iniciativa de autorregularse con un marco legal, me parece que sigue siendo muy interesante como modelo. Veamos qué pasa con Canadá, que creo que va por un camino mixto entre libertad de mercado, regulación estatal y asociaciones o pequeñas cooperativas.

Los activistas de Canadá, que son los que están asesorando ahora al gobierno, están muy interesados también en conocer cómo funciona el modelo de clubes. Es algo muy desconocido.

No es muy conocido, no, y a mí me sigue pareciendo muy interesante. Es verdad que hay que garantizar el derecho de cualquier usuario, pero como político creo que hay que dar prioridad a aquellos que están organizados y se proponen un objetivo determinado y cuidan de sus intereses, y una vez que tenés afirmado eso, el resto viene por añadidura.

“Me voy con la convicción de que Cataluña va a ser la próxima región del mundo que va a dar un paso hacia la regulación”

¿Y la propuesta en concreto, La Rosa Verda, qué le parece?, ¿qué opina del texto de la ILP?

Me parece que ojalá hubiéramos tenido este texto como primer paso en Uruguay. Nos hubiéramos ahorrado algunos dolores de cabeza. Te lo digo sinceramente. Es un texto que privilegia proteger derechos y garantías, eso es un punto muy importante. No es un verso literario. Creo que protege los derechos y garantías de las personas que están ya asociadas, es muy equilibrado respecto a los objetivos de salud que se propone la ley, lo cual es crucial porque es uno de los flancos débiles que tienen todos los mecanismos de regulación. El texto demuestra que se puede hacer un enfoque de reducción de daños y que esto brinda posibilidades mejores de atender los eventuales problemas de salud del sistema actual. Hay alguna cosa que el texto no dice, pero que a lo mejor es una virtud que no la diga: por ejemplo, qué cantidad de socios puede tener una asociación, nosotros tenemos una limitación y a lo mejor en la discusión van a tener que llegar a un acuerdo.

Vuestra limitación es además muy estricta, de quince a cuarenta y cinco socios.

Muy baja, las personas asociadas en clubes ya nos dicen que no les da la fórmula económica, y ya hubo un primer intento de asociación de clubes porque no les llega. Pero también nosotros nos enfrentamos a lo otro: viene una empresa que te funda catorce clubes y después se asocia y tenés una gran empresa.

Este es un dilema importante aquí: si a los clubes se les pide demasiado –que hagan reducción de riesgos, que sean pocos socios, se porten bien…–, y a la vez se permite que se monte un estanco de cannabis y una farmacia que dispense, sin todas estas restricciones, ¿no se estará perjudicando al colectivo que se quiere regular, privilegiando la fórmula comercial?

Para mí es una buena ley para empezar. Después yo sugerí que creen a nivel parlamentario una comisión de evaluación y monitoreo y vayan viendo y acompañando la implementación. Pero empezar reconociendo una realidad que son la cantidad de clubes que hay con esta situación me parece que es un buen movimiento para proteger desde el punto de vista legal a los que ya están funcionando y no someterlos a la arbitrariedad de la actuación policial, y también como una forma de autorregulación para evitar a los avivados. Es una forma de decir, y eso es un mensaje: tenemos una realidad, queremos ejercer nuestro derecho, nos asociamos, pero también somos una realidad que queremos una regulación hecha por nosotros con acuerdo de ustedes. Hay que partir de una posición sensata. Nosotros ni con el mercado regulado ni con los clubes vamos a resolver el problema del “paraíso en la tierra”. Vamos a sacar a alguna gente del mercado ilícito, pero este va a seguir existiendo. Como lo hay de tabaco y alcohol. Pero si tú me decís que con esta regulación sacamos a la mitad de usuarios del mercado ilícito, hemos adelantado la mitad del camino.

Publicado en la revista Cáñamo #230 (febrero 2017)

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POBREZA, DERECHOS Y DEMOCRACIA por Pablo Anzalone

El abatimiento de la indigencia y la pobreza son muy importantes en  Uruguay y destacan en una  Latinoamérica que, por primera vez en su historia, avanzó mucho en esa dirección.

A raíz de la crisis del año 2002 y el proceso  previo,  Uruguay llegó al 2004 con 40% de la población, 59% de los menores de 18 años bajo la línea de pobreza, 4,7 % en la indigencia.

Desde 2005 se inició un proceso de reducción  de la pobreza, alcanzando  a cifras de  9,7%  de la población y una indigencia de 0,3 % en 2014 .

Uruguay es el país que redujo la pobreza en mayor medida (CEPAL 2015).  También tuvo la mayor baja en la brecha de pobreza, (las personas pobres según la distancia media entre sus ingresos y la línea de pobreza). En América Latina hay movilidad de ingresos ascendente y descendente. Uruguay resalta con un 83% en movilidad ascendente y 1%  descendente  (PNUD 2016).

Falta una evaluación mas profunda de avances y pendientes de las políticas contra la pobreza en toda América Latina con gobiernos progresistas y de los otros. En Uruguay se precisa un análisis del Plan de Equidad. Estas políticas que permitieron dar grandes pasos, requieren un análisis crítico por los problemas sin resolver, las dificultades  para su profundización y las amenazas actuales. Las lógicas que, por derecha o por izquierda, menosprecian los avances sociales alcanzados omiten su importancia en relación con la historia nacional y regional y con la situación concreta de las personas afectadas. Las miradas que sólo destacan los logros y callan los pendientes, las contradicciones, los fracasos, no dan cuenta adecuada de la situación actual.

Desigualdades . Detrás de las excelentes cifras promedios hay un conjunto de desigualdades que  afectan al desarrollo social como un todo. En Uruguay la pobreza infantil, las fracturas territoriales  y la discriminación étnica no pueden minimizarse. Exigen análisis y propuestas para su superación.

Infantilización de la pobreza: mientras 9,7% de la población es pobre, 32% de los hogares con menores de dos años lo son. En menores de 6 años la pobreza alcanza al 18,5% de la población. Diez veces más que el 1,8% en mayores de 64 años. La brecha generacional se agrava.

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Fragmentación territorial: la periferia de Montevideo (municipios A y D, F) y el norte del país (Artigas y Rivera) tienen cifras de pobreza muy superiores al promedio y mucho mayores que los municipios capitalinos de la costa y los departamentos del sur del país. La fractura social se mantiene.

Población negra: La población negra presenta 20 % de pobreza, el doble que el promedio nacional. La brecha racial no se ha eliminado.

 Transferencias de activos.  Han habido dificultades para aumentar las transferencias de activos hacia los sectores carenciados (educación, capital, etc.) por ej. para  aumentar la cantidad y fortaleza de formas cooperativas. Los cambios en la matriz productiva y el mercado de trabajo son determinantes. ¿Cuáles son las metas en esos planos?

Redistribución. En un contexto internacional más desfavorable en lo económico, el tema redistribución se vuelve una clave para evitar retrocesos sociales. Eso exige medidas de  redistribución mayores, nuevos avances tributarios, más  justicia social. El 20% más rico obtiene el 43% del ingreso total mientras el 20% de menores ingresos de la población tiene un 7% . Estudios recientes (De Rosa 2017) muestran que la riqueza en Uruguay está mucho más concentrada que el ingreso. El 10% más rico posee  62% de la riqueza neta total, el 1% (25mil personas) tiene el 26%, y el 0,1% (2500 personas) concentra el 14%. El 0,1% de mayor riqueza controla más de la mitad de la riqueza financiera y más de 90% de la riqueza empresarial. Mientras la mitad de la población no tiene riquezas.

Intersectorialidad y territorio. Sin desconocer los esfuerzos realizados todavía falta para tener Planes Territoriales donde se combinen las políticas nacionales y las locales.

Existen  dispositivos claves  para las políticas territoriales como  escuelas, liceos,Utu, policlínicas, espacios culturales y deportivos. Experiencias como la de SACUDE (Salud, Cultura, Deporte y Educación) en Montevideo  muestran que pueden conformar dispositivos integrados, con acciones mancomunadas, que potencien sus fortalezas respectivas y la participación de la comunidad.

Participación social. La pobreza no es sólo peripecia individual o familiar, sino que afecta a comunidades y conjuntos sociales. La participación y empoderamiento de los actores sociales es clave para abatir las desigualdades. En el movimiento obrero se ve en las claras mejoras laborales. Pero la debilidad de los actores comunitarios ha conspirado contra el desarrollo de mejores políticas sociales. La creación de redes territoriales no es  sólo una confluencia de actores distintos sino que puede ser una forma de enfrentar la fragmentación social. Falta un movimiento social fuerte en lo territorial.

Retrocesos culturales. Se han producido cambios regresivos  en la valoración de la pobreza. En los los 90 (Magnone y Rovner 2016) la opinión pública explicaba mayoritariamente la pobreza por una sociedad injusta. Esta visión ha retrocedido (47% en 2006 a 34% en 2011) y crece la que adjudica la pobreza a faltas de las personas (26% en 2006 a 45 % en 2011). La asociación  jóvenes/pobres/delincuentes opera en el imaginario social junto a la inseguridad.

Hay un componente ideológico  de los procesos sociales que no está logrando sus metas. La sustentabilidad de las políticas contra la pobreza  requiere apoyos ciudadanos sólidos. Cuando la ideología discriminadora gana terreno frente a los derechos cabe preguntarse dónde están las carencias y los errores. El triunfo de Trump en Estados Unidos es una señal de alerta en ese sentido.

Estancamiento o retroceso. Los efectos de la crisis económica internacional están generando cambios en la región. Las  políticas sociales y salariales aparecen supeditadas a otros objetivos como el control de la inflación y del déficit fiscal. Las lógicas de ajuste resurgen con fuerza. Esto se traduce en menos aumento del gasto público social y un estancamiento en la reducción de la pobreza. Los triunfos de opciones neoliberales en países como Argentina y Brasil promueven retrocesos sociales.

Democratizar la sociedad. Pensar la pobreza en términos multidimensionales  implica también ver así su superación. El concepto de progreso multidimensional (PNUD 2016)  propone  el bienestar más allá del ingreso, y valorar las desigualdades por razones de género, raza, orientación sexual, edad o territorio, en las poblaciones situadas por debajo y por encima de la línea de pobreza por ingresos. A diferencia de quienes igualan crecimiento económico con desarrollo y suponen un crecimiento incesante, esta idea fundamenta que nada que disminuya los derechos de las personas, ni la sostenibilidad ambiental puede ser progreso. Las teorías del derrame  han fracasado. Los conceptos de desarrollo y de progreso deben ser rediscutidos, lejos del modelo  de la postguerra y la vieja Alianza para el Progreso. Enfrentar la  pobreza en sus muchas  dimensiones  significa  situarla en las luchas de democratización/concentración de nuestras sociedades.

Democratizar la sociedad y el Estado es el principal desafío de este tiempo.

En el asentamiento La Farola del Cerro 70 familias subsisten con una canilla de agua. No lo olvidemos. Hay demasiadas Farolas.

¿Cómo generar nuevas oportunidades educativas y laborales para nuestros jóvenes? Por Pablo Anzalone

La propuesta del Gral Manini pone sobre la mesa un problema del país que debe ser preocupación colectiva. El Ejercito no es una institución educativa, ni de capacitación laboral, no es esa su función,no tiene condiciones para asumir ese tipo de tareas y no tiene sentido pensar  que pueda hacerlo.La discusión sobre la doctrina de la Defensa Nacional y el rol de las FFAA en ella, va por otros rumbos.

La vieja idea de que los jóvenes precisan disciplina y rigor, “mano dura” para encauzarlos está tan llena de prejuicios que no resiste ningún análisis serio.

Más que pensar el problema como “ni-ni”, una calificación estigmatizante que pone la responsabilidad en los jóvenes, hay que reflexionar sobre la incapacidad del Estado y la sociedad de generar  las oportunidades educativas o  laborales necesarias para una buena parte de los jóvenes.

 

Cuando el MTSS refiere en su alocución del 1ero de Mayo al programa de empleo juvenil, queda claro que falta un impulso fuerte a esas políticas  para que tengan mayor  impacto. En un año de aplicación de la ley solo  583 jóvenes fueron contratados y 326 tuvieron una experiencia formativa. Esa escasísima respuesta a un programa con beneficios para las empresas debe ser analizada y procurarse formas de lograr mejores resultados. Otro programa  como Yo Estudio y Trabajo tuvo  21000 jóvenes inscriptos pero solo 600 están trabajando.

Según el Reporte Uruguay 2015  la tasa de desempleo en jóvenes de 14 a 24 años es casi el triple ( 19,4%) que la de 25 a 29 años (7,7%). En las mujeres jóvenes dicha tasa alcanza a 23,9% frente a 16% en varones.

La calidad del empleo también se resiente en los jóvenes. Mientras el promedio nacional de personas ocupadas sin cobertura de seguridad social es 24,8 % en 2014 esa cifra sube a 28 % entre jóvenes de 18 a 24 años y a 91% de 15 a 17 años. Es una diferencia muy notoria, aunque puedan percibirse mejoras en la formalización comparando con 2006: 45% de informalidad en ocupados de 18 a 24 años y 94 % de 15 a 17 años.Cabe señalar también que la tasa de empleo juvenil  aumentó de 34,9 % en 2006 a 39,1 % en 2014.

 

Por otro lado cuando se habla de trabajo no se toman en cuenta las tareas no remuneradas de cuidados en el hogar. Entre los jóvenes que no estudian ni trabajan 64,7%  son mujeres y la mitad de ellas están realizando tareas domésticas no remuneradas .

La maternidad adolescente en contextos críticos es un factor determinante de que muchas jóvenes no puedan estudiar ni trabajar. La falta de proyectos de vida más amplios es una causa y también una consecuencia fuerte de las condiciones en que se desarrollan esas maternidades. Con una cobertura amplia de cuidados para los niños que nacen en estos hogares se podría incentivar una mayor participación de esas madres jóvenes en ciclos educativos o desempeños laborales. El Sistema Nacional de Cuidados podrá ser  una respuesta importante en este plano.

La ampliación de ofertas de capacitación que ha llevado adelante a UTU en estos años es un buen camino y el aumento de la matrícula constituye un indicador de la receptividad que  ha tenido. Experiencias como las de “Compromiso Educativo” han involucrado a “referentes pares” en el acompañamiento de situaciones de rezago, una metodología que podría reproducirse.Un amplio sistema público de becas para todos los niveles educativos sería una herramienta valiosa.

Se trata de combatir los prejuicios estigmatizadores o represivos y promover políticas integrales frente a las fracturas sociales, económicas, culturales,territoriales, etarias. Todas estas dimensiones de las fracturas interaccionan. El sistema educativo es un protagonista de esas políticas, asumiendo la complejidad de la masificación en la enseñanza media, pensando junto con otros ese desafío.La comunidad, el entramado barrial, las redes culturales,deportivas, las familias, también pueden ser un actor importante de esas políticas, o no, según sean sus prácticas. Romper los estereotipos sexistas sobre el rol de mujeres y hombres y sus opciones de vida posibles,es parte de esa batalla cultural.

Priorizar la situación de la infancia y adolescencia, corregir los programas que no están dando los resultados esperados, potenciar los que sí aportan, apostar a las políticas universales,innovar con políticas sociales integradoras, son la mejor respuesta para asegurar la protección social necesaria y los derechos que hoy no se cumplen para nuestros niños y jóvenes.

 

 

 

 

LEY DE VIOLENCIA DE GÉNERO: CONDICIÓN NECESARIA PERO NO SUFICIENTE* Por Miguel Fernández Galeano

El Consejo de Ministros acaba de presentar un proyecto Ley integral de más de cien artículos, que tiene como objetivo “garantizar a las mujeres una vida libre de violencia basada en género” (VBG)[1]. A nivel mundial casi todos los países han aprobado leyes de diferente generación las denominadas intrafamiliares, las domésticas (como la aprobada en Uruguay en el año 2002)  y las definidas como integrales que son las que apuntan a abordar el problema en todas sus dimensiones y a proponer respuestas integrales e integradas.

El gobierno asume de esa forma la necesidad imperiosa de superar y abordar en toda su complejidad el marco legal y normativo actual para responder a un problema social de primer orden en la agenda nacional. Sin duda estamos ante un tema cargado de dramatismo para el país y su gente, y sobre el que la sociedad en su conjunto reclama una respuesta eficaz, muchas veces sin saber cómo abordarlo.

Al compromiso del Estado y el gobierno uruguayo se agrega la creciente demanda de una sociedad que parece haber tomado conciencia de que la violencia de género es inadmisible en cualquiera de sus  manifestaciones y en cualquier lugar en el que se produzca.

Se trata de impedir toda forma de discriminación que afecte “la vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, así como la seguridad personal de las mujeres”.[2] De acuerdo a la ley se define como VBG a  “toda conducta, acción u omisión, en el ámbito público o el privado que, sustentada en una relación desigual de poder en base al género, tenga como objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos o las libertades fundamentales de las mujeres”. [3] Respecto de la ley vigente el proyecto amplía grandemente su campo de intervención a otras  manifestaciones de VBG, la violencia por prejuicio hacia la orientación sexual, por la identidad de género o expresión de género, y a las múltiples formas de expresión económica, simbólica, obstétrica, laboral, política, mediática  y el propio acoso sexual callejero considerando particularmente las violencias que ocurren en los espacios doméstico, institucional y comunitario.

En forma particular se incluye la figura jurídica del feminicidio entendido “como la acción de extrema violencia que atenta contra el derecho fundamental a la vida y causa la muerte de una mujer por el hecho de serlo, o la de sus hijas, hijos u otras personas a su cargo, con el propósito de causarle sufrimiento o daño”.[4]  Esta tipificación del delito no supone el agravamiento de las penas previstas en el Código Penal considerado como un homicidio especialmente agravado pero estableciendo características específicas.

Entre los  principios rectores del proyecto destaca la perspectiva de derechos humanos, la responsabilidad estatal, la igualdad y no discriminación, la igualdad de género, la integralidad y calidad, el interés superior de las niñas y las adolescentes y la participación ciudadana.

En el proceso de elaboración se contó con la participación  activa de todos los ministerios involucrados en los capítulos específicos sobre salud, educación, trabajo, seguridad, fiscalía, así como organismos vinculados a las políticas de infancia y adolescencia, personas mayores y discapacidad, apostando a un decidido compromiso de gobierno en definir un sistema de respuesta interinstitucional, que involucre a todos los organismos con capacidad de respuesta  para prevenir, tratar y reparar el daño en las situaciones que rodean la VBG.

 Algunos artículos repasan en detalle  los derechos que tienen las personas que se ven involucradas en situación de violencia y sobre las  medidas que garantizan el respeto a su palabra, a la confidencialidad y a que no vuelvan a ser victimizadas.

El proyecto también prevé la creación de un Observatorio de Violencia de Género para monitorear los avances de la Ley. También contiene lineamientos de políticas públicas para garantizar una vida libre de violencia de género, entre ellos, el compromiso del Estado en cultura, educación, salud, trabajo, defensa, vivienda, desarrollo social y turismo como un sistema de respuesta interinstitucional e integral.

Se define, asimismo,  una mejor respuesta judicial con la instalación de juzgados multimateria en lo civil y lo penal, que permitan unificar el proceso, favorecer la especialización y así minimizar las posibilidades de re victimización de la mujer. De igual modo se establecen procesos de protección de las víctimas y garantías sobre las denuncias y se formulan propuestas de normas para incorporar al Código Penal.

Como lo señalo señaló la Directora de Inmujeres, Mariella Mazzotti, el proyecto “es la síntesis de lo que la sociedad entiende como respuesta integral” a estas situaciones, “con énfasis en el respeto a los derechos humanos y en la dignificación de mujeres y varones”.[5] Junto a los organismos del estado en el proceso de elaboración y consulta incorporó el punto de vista de las organizaciones sociales que integran el Consejo Nacional Consultivo de Lucha contra la Violencia Doméstica y el Consejo Nacional de Género.

En este contexto los aportes desde la sociedad civil a través de la  red de organizaciones no gubernamentales de lucha contra la violencia doméstica, de organizaciones de mujeres y feministas, el acompañamiento de la Bancada Bicameral Femenina integrada por todos los partidos políticos resultaron fundamentales para una construcción colectiva que recoge las  demandas, necesidades y expectativas que se generan a partir de los impactos psicosociales y políticos que produce la VBG en la gente y especialmente en las mujeres. Finalmente en este resumen descriptivo sobre el contenido de la Ley y su proceso de construcción señalamos que para la elaboración final del proyecto se contó con en el  trabajo sistematizado de consultorías  brindadas por la cooperación  técnica internacional de ONU Mujeres y OPS/OMS.

Ahora bien, estamos ante un proyecto de ley completo, conceptualmente válido,  que establece un conjunto amplio de herramientas y dispositivos para prevenir y tratar la VBG .Una propuesta de marco legal que recoge y sistematiza con rigor las evidencias acumuladas tanto a nivel nacional como e internacional.

 Pero  estamos conscientes que estas formas de violencia se sostienen en  valores culturales arraigados (machismo, patriarcado) y  en injustas, innecesarias e inaceptables desigualdades de género. Desde esa perspectiva esta Ley, como muchas leyes, es ciertamente una condición necesaria pero no suficiente para abordar la violencia desde sus orígenes y atendiendo a la complejidad bajo las cuales se expresa.

Antes que nada debemos reconocer que estamos frente al desafío de promover un cambio cultural profundo y para que los objetivos del Ley de VBG incidan en dicha transformación e incluso para que sea aplicable es decisivo pensar un conjunto de acciones a impulsar desde la sociedad y desde todos los lugares donde esta se expresa.

A

A título de inventario y tomando la lluvia de ideas que surgió en intercambio con jóvenes preocupadas con el tema ponemos algunos ejemplos de posibles iniciativas a desplegar para darle contexto y contenido a una buena Ley que resultará útil y aplicable si en la sociedad uruguaya somos capaces de dar la batalla por una nueva hegemonía cultural en el enfoque de  género y en la forma de entender y enfrentar todas las formas de violencia:

  • Campañas para combatir la discriminación y el maltrato dentro de las parejas, en el ámbito educativo y  laboral, contra las mujeres y contra las personas que asumen formas diversas de orientación sexual.
  • Poner el énfasis en relaciones de pareja adolescentes basados en el respeto mutuo. Las primeras relaciones marcan la manera como las personas se relacionan con el otro sexo. Construir relaciones de respeto en esa etapa es clave.
  • Incluir la lucha contra el bullying desde la escuela. Este tipo de acoso actúa contra los más débiles y retroalimenta las actitudes de vulneración de derechos, y genera la complicidad del resto, de los colectivos.
  • Crear centros de mediación y consejería para este tipo de situaciones. Poder hablar del tema es un comienzo de replanteo. Encontrar quién escuche, oriente, busque y vincule con apoyos en la familia y la comunidad. De última registre procesos antes que asuman formas más graves.
  • Incluir el tema de la equidad de género en la educación con capacitación de los docentes, generación materiales educativos para a Red Ceibal, convenios con la sociedad civil, articulaciones interinstitucionales e intersectoriales.
  • Emplear los quince minutos diarios definidos por la Ley SCA en campañas de bien público para una campaña de difusión de valores de equidad de género y de resolución de conflictos sin violencia.
  • Ampliar los dispositivos de atención y tratamiento a hombres violentos contra mujeres y niños.
  • Utilizar mecanismos de derivación coercitiva de hombres violentos a los dispositivos de tratamientos, grupos de ayuda y otros dispositivos, en los primeros momentos de una situación de violencia.
  • Asociar violencia de género y violencia doméstica sobre niños y adultos mayores. Cuestionar la cultura de la violencia en las relaciones familiares o afectivas.

Son solo algunos ejemplos que se pueden ampliar y adecuar a diferentes contextos. Cuestionar la cultura de la violencia implica poner en marcha acciones para su transformación, que nunca serán suficientes pero al menos marcaran comienzos para generar cambios. Necesitamos “hacer algo” en relación con los mecanismos de “abuso de poder” en ámbitos privados para habilitar y hacer prevención en el ejercicio público del mismo.

La cultura y la sociedad violenta también se gestan desde diferentes ámbitos no solo desde la propuesta grandilocuente que no produce más que diagnósticos pero no trata la enfermedad terminal. En términos médicos. Prevención, prevención, prevención no es solo anticipar futuro sino intervenir en él.

La ley ayuda mucho, es urgente y necesaria pero no podrá mágicamente con todo. Estamos convencidos que  solo con creatividad y audacia, con compromisos activos en la familia y en la comunidad es posible pensar en una vida libre de violencia de género, paso muy importante para erradicar toda forma de violencia.  Si, se puede.

*Publicado en El Diaria Médico

[1] Proyecto de Ley “Garantizar a las mujeres una vida libre de violencia basada en género”

[2] Op.cit

[3] Op.cit

[4] Op.cit

[5]  Conferencia de Prensa en la Torre Ejecutiva luego de la aprobación del Proyecto de Ley por el Consejo de Ministros

¿Una masculinidad riesgosa para la salud?

Escribe Pablo Anzalone

La concepción predominante sobre la masculinidad genera riesgos y aún perjuicios graves para la salud de los varones. Uruguay presenta cifras significativas y es un tema donde la mirada de género puede ayudar a desentrañar causas y consecuencias.
Son muy notorias las diferencias en la atención a la salud según género. Mientras en la infancia niños y niñas consultan al equipo de salud en forma similar, al entrar a la adolescencia y juventud los varones desaparecen de las consultas médicas. Salvo en las puertas de urgencia por accidentes o intentos de suicidio. Recién comienzan a consultar nuevamente después de los 40 cuando ya presentan síntomas de enfermedades cardiovasculares, diabetes o cáncer. Sin duda un factor determinante en este fenómeno es el modelo asistencialista y curativo de la salud, que subestima los controles en las personas cuando están sanas, tanto varones como mujeres. Pero la diferencia de consultas entre géneros hace pensar que la idea de masculinidad asociada a la fuerza, la autosuficiencia, la subestimación de los riesgos, la responsabilidad laboral, operan en los varones para que no se preocupen por su salud. La idea-fuerza del autocuidado y la prevención, del cuidado en general, propio y de los demás, se asocia culturalmente a lo femenino. Distintas investigaciones señalan que las mujeres están mejor informadas sobre sus enfermedades que los hombres. Desde la educación sexista se induce a los varones a no jerarquizar su salud ni a buscar la ayuda de sus padres en ese plano. Como las definiciones de masculino y femenino son relacionales, en la actual distribución (estereotipada) de roles suele recargarse en las mujeres el cuidado de la salud de los varones.

En temas como la salud sexual y reproductiva los estereotipos de género centran las preocupaciones y las acciones en las mujeres, dejando de lado los problemas y las responsabilidades de los hombres. Es así que la prevención de enfermedades de transmisión sexual se hace mas compleja o ineficaz al no involucrar al varón (un ejemplo es la dificultad para abatir la sífilis connatal). El rol secundario y marginal asignado a la paternidad recarga a la madre pero también perjudica al niño y al padre, privándolos de un vínculo que será fundamental en la vida.

Más allá de la atención sanitaria, cabe analizar, desde una mirada de género, los problemas de salud, la carga de morbilidad y mortalidad que sufrimos. La diferencia en la esperanza de vida es muy clara, llegando en Uruguay a que las mujeres viven 7,1 años más que los hombres (2013). Pero esa cifra global esconde muchos fenómenos sociales, culturales, psicológicos, donde el género influye.

A nivel internacional hay investigaciones (Courtenay 2000) que demuestran que hay mayores probabilidades de asumir hábitos perjudiciales para la salud en hombres que poseen los modelos tradicionales de hombría que los que comparten ideas no tradicionales. También son mayores los riesgos de padecer depresión o fatiga nerviosa y presentan más problemas cardiovasculares ante situaciones de estrés. El intercambio con las familias sobre sus problemas cardíacos es menor. Las redes sociales necesarias para el apoyo a conductas saludables son más precarias o juegan roles negativos en ese plano.

El hecho más impactante (para mí), es la cantidad de suicidios. Uruguay tiene uno de los índices más altos de América llegando a 17,4 cada 100.000 habitantes en 2014. Pero los hombres se suicidan mucho más que las mujeres, con una gran diferencia, 27,9 hombres cada cien mil habitantes mientras en las mujeres es 7,6. Se suicidan cuatro veces más hombres que mujeres. Se ha dicho con razón que cuando una persona resuelve quitarse la vida, no es que quiera morir sino que no soporta seguir viviendo de la forma en que lo hace. ¿Porqué un porcentaje tan alto de hombres no aguanta seguir viviendo así, al punto de quitarse la vida?
Hay otros fenómenos como los consumos de drogas donde esta problemática vuelve a aparecer.
Hace tiempo ya que las concepciones más avanzadas en materia de políticas de drogas señalan que las causas no hay que buscarlas en las sustancias sino en los vínculos lesionados que están detrás de la adicción. En el consumo problemático (separemos del consumo recreativo) son fenómenos de sufrimiento social los que están influyendo en las adicciones más importantes. Las adicciones son una respuesta (personal, grupal, societaria ) a esos fenómenos de desarticulación social, a las dificultades del entramado social, familiar, comunitario, para contener las contradicciones que la sociedad genera en las personas. Ese sufrimiento social se agravó en Uruguay durante la crisis del 2002 pero luego continuó a pesar del crecimiento económico y la disminución de la pobreza.

Si vemos las cifras de alcoholismo, de tabaquismo, de consumo de marihuana, constatamos que los varones abusan de estas sustancias en mucho mayor medida que las mujeres.En los usuarios problemáticos de alcohol 85% son hombres. El consumo habitual de marihuana es el doble en hombres que en mujeres ¿ Cómo se origina esa lesión de los vínculos y sufrimiento social en los varones?

Hay otras conductas de riesgo que asumen los varones y que responden a procesos complejos de fractura y sufrimiento social. Si miramos las cifras de delincuencia también los varones son ampliamente mayoritarios en relación a las mujeres. Tenemos un sistema punitivo que incrementa cada vez más la cantidad de personas encarceladas. En 2015 el 90,7% de las personas procesadas y penadas fueron hombres, entre 19 y 22 años. Si analizamos los homicidios vemos que tanto víctimas como victimarios son mayoritariamente hombres. Esta concepción de hombría suele estar vinculada con una mayor inclinación a la resolución violenta de problemas en las relaciones interpersonales. De allí los mayores riesgos de homicidio y los elevados indicadores de violencia doméstica.
También las cifras de muertes por accidentes de tránsito registran la influencia del estereotipo de masculinidad. Otra vez la imagen de masculinidad asocia con valentía, prácticas como conducir a velocidades y condiciones riesgosas.
Hay muchas concepciones (de izquierda y de derecha) que reducen los problemas a lo económico. América es el continente más desigual del planeta. La reducción de la pobreza y las desigualdades económicas son un elemento fundamental para crear una sociedad más justa. Pero sería un grave error subestimar otras desigualdades que cercenan derechos y afectan la calidad de vida de grandes sectores. O dejar de lado objetivos democratizadores de las relaciones humanas en la construcción de una sociedad diferente. Las definiciones culturales de “masculinidad” y “feminidad” son construcciones históricas dinámicas y no “hechos naturales”. No todos los hombres son iguales. En cada período histórico y en cada formación social existen distintas concepciones de masculinidad, pero hay algunas que son dominantes mientras otras son relegadas o incluso estigmatizadas. Robert Connell definía como “masculinidad hegemónica” la que es más valorada, elogiada, incorporada en las prácticas sociales en un determinado contexto. Esto implica distintos planos de la vida social, relaciones de poder, división sexual del trabajo, cargas emocionales vinculadas a lo masculino y femenino y contenidos simbólicos asociados al lenguaje, la forma de vestir, tipos de consumo. La salud es uno de esos planos. En el siglo XXI varios procesos de cambio afectan esos roles establecidos.
En Uruguay se ha estudiado el tema “masculinidades” desde distintos actores, tanto a nivel académico (Udelar FCS, FP) como institucional (Mides, IMM) y también social (Mysu, CEMG y otros). Los trabajos de Francois Graña son muy interesantes. Desde la Div.Salud colaboramos con la Secretaría de la Mujer para problematizar el tema en las practicas sanitarias y sociales.
La salud necesita una mirada de género.
Cabe preguntarse si esta concepción de la masculinidad (un producto histórico relativamente reciente) no está generando a los varones tantas tensiones, tantos roles a asumir, tantos fracasos ante las exigencias impuestas por ese esterotipo cultural, que terminamos con más problemas cardiovasculares, consumiendo muchas más drogas, asumiendo más conductas de riesgo para nuestra salud. Los varones morimos antes por enfermedades y en una proporción nada menor, resolvemos quitarnos la vida. Matamos y nos suicidamos más. Tal vez sea hora de cuestionarnos si una concepción que pone a los hombres en un rol dominante, que subordina y posterga a las mujeres, que estigmatiza las orientaciones no heterosexuales, también afecta en forma significativa la salud y la vida de los varones.

Publicado en el Portal Telescopio

¿QUÉ SISTEMA EDUCATIVO QUEREMOS?

Por Jorge Bentancur

Sobre el ADN de la Educación

Podemos preguntarnos: ¿las formas habituales de la enseñanza en nuestro sistema educativo formal generan autonomía o dependencia del docente?
¿Generan actitud pasiva o es posible que el estudiante participe de alguna manera en la definición de los objetivos del trabajo educativo que se va a realizar?
¿Trabajamos con formas, contenidos, mecanismos rígidos o flexibles que pueden ser adecuados a las necesidades concretas de aquellos que están participando de ese proceso? ¿Se acentúa el trabajo individual o el trabajo en equipo? ¿Se estimula la iniciativa, la creatividad?
¿O buscamos que haya una repetición de ciertas cosas que se ven más o menos en forma regular y si escapa de eso entendemos que no se hizo correctamente el trabajo asignado? ¿Los errores son penalizados o son tomados como fuente de aprendizaje?
Yo creo que son todas preguntas que podemos hacernos para tratar de analizar que está pasando con nuestro sistema educativo formal.

MODELOS EDUCATIVOS

Aunque en la realidad existen muchas concepciones pedagógicas, se las puede agrupar en tres modelos fundamentales que no se han dado nunca químicamente puros, sino un tanto entremezclados.

1.- Educación que pone el énfasis en los contenidos. Corresponde a la educación tradicional, basada en la transmisión de conocimientos y valores de una generación a otra, del profesor al alumno, de la élite “instruída” a las masas ignorantes. El profesor, “el que sabe” DEPOSITA conocimientos al que “no sabe”, el educando. Por eso se le denomina educación BANCARIA. Es el que predomina en la educación formal.
La educación bancaria dicta ideas, no hay intercambio de ideas. No debate o discute temas. Trabaja sobre el educando. Le impone una orden. No le ofrece medios para pensar auténticamente, porque al recibir las fórmulas dadas, simplemente las guarda.

2.- Educación que pone el énfasis en los efectos. Corresponde a la llamada “ingeniería de comportamiento” y consiste esencialmente en “moldear” la conducta de las personas con objetivos previamente establecidos. Sus diseñadores cuestionaban al tradicional método libresco por poco práctico; porque no lograba un verdadero aprendizaje en poco tiempo; por lento y caro. Y por ineficaz; el educando repite y después olvida.
La PERSUASION es un concepto clave en este modelo. Ya no se trata, como en el anterior, solo de informar e impartir conocimientos, sino sobre todo de convencer, de manejar, de condicionar al individuo, para que adopte la nueva conducta propuesta. Este método de educación llamada también MANIPULADORA no favorece al desarrollo del raciocinio. No contribuye al desarrollo de la creatividad y de la conciencia crítica.

3.- Educación que pone el énfasis en el proceso. Destaca la importancia del proceso de transformación de la persona y las comunidades. No se preocupa tanto de los contenidos a ser comunicados ni los efectos en términos de comportamiento, cuanto de la interacción dialéctica entre las personas y su realidad; del desarrollo de sus capacidades intelectuales y de su conciencia social. Ya no se trata pues de una educación para informar sino que busca FORMAR a las personas y llevarlas a TRANSFORMAR su realidad. Enfatizar en el proceso es ver la educación como un proceso permanente, en que el sujeto va descubriendo, elaborando, reinventando, haciendo suyo el conocimiento. Objetivo: que el sujeto piense.

RETENEMOS LO APRENDIDO:

10%………..de lo que oímos
15%………..de lo que vemos
20%…………de lo que vemos y oímos
80%…………de lo que experimentamos activamente
90%…………de lo que enseñamos

EDUCACION Y SALUD

Los Usuarios de Salud del Cerro construyen una nueva organización social que transita un proceso participativo y se destaca por ser un espacio horizontal, democrático, transparente y autónomo, que tiene un alto componente educativo.
En marzo del 2005 llega el cambio de autoridades en el gobierno nacional, y el MSP propone cambios en el modelo de gestión: cambios en el modelo de atención y cambios en el modelo de financiamiento. Se le ofrece un espacio de participación a los usuarios en el Consejo Consultivo para la creación del SNIS, algo que hasta el momento no existía.
Es en esta coyuntura que el Plenario del Concejo Vecinal 17 aprueba el 3 de abril del 2005 por unanimidad la idea de convocar a formar una organización de los usuarios de salud de todo el país.
El 30 de abril se realiza la 1ª Asamblea Representativa de Usuarios de Salud Pública y Privada del Zonal 17, con participación de más de 100 vecinos.
En esa Asamblea se decide recorrer todas las subzonas del zonal 17: Santa Catalina, Casabó, Pajas Blancas, Cerro Norte, La Boyada, Cerro Oeste, Casco, Tres Esquinas y Tito Borjas. No solo para elaborar un diagnóstico y estudio de factibilidad, sino para tomar decisiones junto con los vecinos.
Se trabajó en la modalidad de taller con papelógrafos:
• ¿Qué más hay que hacer? Proyectos de aprendizaje y preparación para la nueva situación. Transición hacia un “nuevo modelo de salud”.
• ¿Qué más hay que saber? Intercambio de saberes y nuevos aprendizajes. Capacitación y formación.
• ¿Cómo comunicarnos mejor? Sistema de comunicación y transferencia de información. Red activa por la salud integral.
• ¿En qué forma concretar todo esto? Gestión, estructura y metodología de la organización de usuarios de servicios de salud.

Se expuso el trabajo realizado en cada grupo, poniendo en común todo lo producido, y comentando las coincidencias y aportes.
Luego de las reuniones en los barrios, el 27 de agosto de 2005 se realiza la 2ª Asamblea de Usuarios de la Salud Pública y Privada del Zonal 17. Allí las personas que están participando de estas reuniones en los barrios, ponen en común las producciones elaboradas en cada barrio para que, en la integración y como resultado, se obtenga una aproximación más ajustada de la realidad en la cuestión de la salud en el Zonal 17.
El 8 de julio de 2006, se realiza la 3er Asamblea de Usuarios de Salud del zonal 17 para elaborar un Plan para mejorar la calidad de vida en el zonal, con sus correspondientes Programas y Proyectos.
El Plan “SALUD DERECHO DE TODOS” fue elaborado con las ideas planteadas por los vecinos en los Talleres que se realizaron en los barrios y en las Asambleas de Usuarios de Salud. Uno de los Proyecto “Mi Cerro sin drogas” , llegó a convocar a 700 personas en una jornada entre niños, adolescentes y adultos, pero siempre trabajando en forma participativa en grupos chicos. Tratamos de evitar largos discursos aburridos, desestimulamos las actitudes individuales y apostamos a construir colectivamente.
Es importante entender que esto es un proceso con un desarrollo sostenible en el tiempo. Avanzar teniendo el norte claro, por eso no hay acciones aisladas, todo tiene una continuidad y una coherencia. Tenemos que generar acciones que logren experimentar valores positivos.
Si vemos que hay una estrecha relación entre educación y participación comunitaria en salud; y que hay una serie de capacidades, de actitudes, de valores, de habilidades que es necesario desarrollar, la pregunta es: ¿cómo se logra?
Seguramente no solo por la transmisión de contenidos. No es posible aprender solidaridad, tolerancia, respeto mutuo; no es posible que uno logre desarrollar su iniciativa, su creatividad sino a través de vivenciar, en otras palabras, a través de experiencias educacionales comunitarias. Tiene que ser una educación que parta de problemas concretos, las cosas que se están viviendo todos los días, a través de un proceso de compartir con otros esas vivencias.
En más de 10 años de existencia ha pasado mucha agua bajo el puente, y hemos mantenido una coherencia de democracia participativa, que difiere de otras experiencias que son solo de carácter delegativo. Facilitar la participación de los usuarios en los cambios no es solamente poner un delegado en el directorio de ASSE y en la JUNASA.
Esta herramienta organizativa es a la vez una herramienta educativa que pone énfasis en el proceso.
Para que este nuevo modelo de salud sea viable necesitamos personas capaces de entender, de vivir y de practicar los principios de solidaridad, de responsabilidad, de tolerancia, de pluralismo. Personas que sean guardianes de su propia salud y de los demás, que sean capaces de desarrollar ciertos valores y cambios de hábitos. Que sean capaces de asumir responsabilidades en el cambio de modelo de gestión y llevarlas delante de forma creativa, con iniciativa; necesitamos personas que no estén esperando respuestas de otros.
Esto requiere capacidad de análisis, de toma de decisiones, habilidad para la relación interpersonal, apertura al cambio.
¿Porqué participar en salud? En la medida que se invierta más tiempo y recursos en mantener la salud, vamos a gastar menos tiempo y recursos en combatir la enfermedad.
Entendemos la participación del Movimiento de usuarios como un proceso que adquiere protagonismo en el control sobre los recursos y situaciones sociales anteriormente incontrolables.
Alguien dijo que “pagar a un cirujano por cada intervención realizada sería como pagar a los militares por cada guerra declarada”. Las mejores victorias no se logran a través de las batallas sino evitando las mismas. Preferimos mejorar la calidad de vida y no enfermarnos. Los sistemas de salud, tal como están, resultan poco eficaces para mantener la salud de la población. El cambio de modelo de atención es el gran debe. Los usuarios ayer excluidos o tratados como un objeto o mercancía, estamos presentes hoy para jugar un rol protagónico en cambios sin precedentes.
Pasar del usuario-paciente a un usuario sujeto de derecho y responsable de sus obligaciones, eso requiere educarse. Prepararse para interactuar no solo con el sector de la salud, sino con los sectores de la educación, la vivienda, los municipios, desarrollo social y otros. Nos exigimos primero a nosotros mismos como organización de usuarios y exigimos una acción coordinada de todos los actores pertinentes para lograr calidad de vida.
Hace 10 años que fundamos la Red de Primera Infancia del zonal 17 y Municipio A, proponiendo programas destinados a los niños de 0 a 4 años, y sobre todo en el primer año de vida, para llevar adelante una acción integral con esa franja de edad que de 4000 nacimientos el 57 % son en hogares pobres. Entonces los usuarios tenemos que exigir al INAU, al Ministerio de Desarrollo y al Ministerio de Salud coordinar acciones, buscar los recursos humanos y materiales para implementar políticas de desarrollo social y lograr los resultados anhelados. Los niños de hoy son el futuro del mañana. Y mañana es demasiado tarde.
Estamos describiendo un nuevo rol del usuario, un cambio de mentalidad y una nueva forma de relacionarse entre nosotros y con los otros actores. Entonces podríamos decir que para el movimiento de usuarios de salud es absolutamente vital, tanto por razones filosóficas como estratégicas, el desarrollo de las capacidades y de las potencialidades de los recursos humanos.
No puede haber avances sustantivos de ningún Movimiento de Usuarios de Salud sin el desarrollo de las personas que lo integran.
Cuando decimos por razones estratégicas, nos referimos a que el movimiento no está planteado para quedarse en algunas experiencias de tipo testimonial, sino que quiere crecer, desarrollarse, tener un mayor impacto en toda la sociedad.
La metodología tiene que partir también de un determinado tipo de relación pedagógica que tenga algo que ver con los valores que se intenta desarrollar. No podemos pretender generar actitudes de autonomía, de capacidad, de autogestión, de independencia si la relación que se entabla en el proceso educativo es de carácter autoritaria. Tiene que ser de carácter horizontal.
Por todo esto estamos convencidos que la Organización de Usuarios de Salud además de ser una herramienta clave para los cambios en Salud es sin lugar a duda un movimiento educativo.

Políticas públicas y COMUNICACIÓN EN ALIMENTACION

Escribe Pablo Anzalone

Hay una mayor sensibilidad en la población respecto a los temas de la alimentación. Sin embargo nuestro país no tiene aún una política pública de alimentación que incluya un capítulo importante referido a la comunicación.

El VI Congreso Iberoamericano de Alimentación realizado entre los días 8 al 11 de setiembre es un hito en el tratamiento de los temas alimentarios y nutricionales. La cantidad y calidad de los temas abordados, las ponencias realizadas desde el ámbito nacional (que revelan investigaciones serias) y los conferencistas internacionales, entre ellos figuras como Carlos Monteiro, Enrique Jacoby, Fabio Gomes, Jean-Claude Moubarac hablan de la importancia del evento. La concurrencia fue masiva y muy interesada.
Participé como disertante en dos Mesas del Congreso, una sobre experiencias en la reducción del sodio y azúcares (https://prezi.com/ofzphixxrszy/) y otra sobre el etiquetado de alimentos transgénicos (https://prezi.com/u8yhbjnqxemf/).

El libro de OPS sobre Alimentos Ultraprocesados en América Latina es una referencia imprescindible. (http://iris.paho.org/xmlui/bitstream/handle/123456789/7698/9789275318645_esp.pdf?sequence=1&isAllowed=y )

Sin embargo la difusión en la prensa del Congreso o de las ideas allí planteadas, fue muy escasa en mi opinión. ¡Tenían especialistas de primer nivel en el mundo a disposición!
Hace tiempo tengo la preocupación de discutir el rol y las características de la comunicación en alimentación. Unos meses atrás hicimos un taller abierto sobre este punto.

La comunicación en alimentos presenta dos áreas temáticas:
a) comunicación respecto a la situación nutricional y los hábitos, informando y educando hacia conductas que resulten saludables para la población. b) Comunicación sobre enfermedades transmitidas por alimentos.

Quizá haya que comenzar preguntándose lo más elemental: ¿Conocemos cuál es la situación nutricional de los uruguayos?
Malnutrición por déficit y por exceso. Alto consumo de productos ultraprocesados con altos niveles de sal, azúcaresy grasas. Escasa ingesta de frutas y hortalizas. Pérdida del hábito de cocinar.
Está demostrado que el consumo excesivo de sal es responsable de graves problemas de salud relacionados con las enfermedades cardiovasculares, la insuficiencia renal, el cáncer de estómago y la osteoporosis.
Sin embargo la percepción del riesgo es todavía muy baja en la población.
¿Sabemos que la Fundación Española del Corazón (FEC) señala que reduciendo a la mitad el consumo de sal diario generaríamos beneficios en nuestra salud comparables a los resultados de dejar de fumar?
O que el Núcleo Interdisciplinario de la Udelar está realizando una investigación para reducir al 50% el contenido de sodio en algunos alimentos en 8 pasos que resultan imperceptibles para el paladar del consumidor.
Tengamos en cuenta que en la reducción del sodio se ha trabajado, hay varias medidas que pusieron el tema sobre la mesa. En cambio en el consumo excesivo de azúcares y grasas casi no se ha avanzado. EEUU acaba de prohibir totalmente las grasas trans. Sin embargo en nuestro país no tenemos todavía una norma que siquiera restrinja su venta.
¿Qué impacto tiene esta alimentación sobre la salud y la calidad de vida? ¿Cómo evaluar ese impacto en la niñez, en la adolescencia, en el adulto y en el adulto mayor? ¿Qué sabemos y que comunicamos sobre qué comen nuestros niños, cómo comen, donde comen, con quién comen? No son temas menores. La alimentación en la niñez merece particular atención por su impacto en el desarrollo en esa edad y por la creación de hábitos para toda la vida.
Falta información pero no es solo un problema de información. ¿Cómo se gestan los hábitos? ¿Cómo se modifican? ¿Cuáles son los factores subjetivos que influyen, cuánto la publicidad y el marqueting?
Es un problema de educación, pero los maestros y profesores son docentes, no magos. Si la industria y el comercio no colaboran fuertemente, si las familias no se comprometen, si el parlamento no crea leyes al respecto y el gobierno nacional o los gobiernos departamentales no promueven políticas claras, es difícil cambiar los hábitos. También la investigación académica juega un gran papel y la Udelar está asumiendo eso.
Y un rol particularmente importante lo tienen los periodistas y los medios de comunicación.
Debemos preguntarnos ¿qué tipo de consumidores queremos promover? ¿Cómo estimulamos el autocuidado y el cuidado mutuo de nuestra salud?
Las enfermedades crónicas no transmisibles, el cáncer, los problemas cardiovasculares, la diabetes son la principal causa de muerte en nuestro país. Y tenemos cifras muy superiores al resto de América Latina. En 2014 murieron por cáncer 220 uruguayos cada cien mil mientras en el Cono Sur fueron 140. Por enfermedades cerebrovasculares murieron 84 uruguayos cada cien mil pero en la región fueron 48. Las enfermedades del corazón generaron 75 muertes cada cien mil en Uruguay mientras en el Cono Sur eran 49, en el año pasado.
Y están además los impactos del tipo de alimentación predominante sobre nuestra cultura y el medio ambiente. La producción agroecológica, cuidadosa del medio ambiente, la agricultura familiar, merecen un apoyo mayor.
También la inocuidad es un tema relevante ¿Sabemos qué debe hacerse frente a casos de detección de contaminación biológica o química de alimentos? ¿En qué casos debe comunicarse a la población? ¿Son iguales los riesgos en los distintos casos? ¿Cómo comunicar, qué comunicar, quién comunica?
Por ejemplo, cuando se constata falta de higiene o de habilitación bromatológica en los locales, venta de alimentos vencidos, residuos de plaguicidas o de bacterias como la Listeria o los coliformes. La comunicación sobre contaminación biológica o química de los alimentos debe tener en cuenta el nivel y tipo de riesgo de cada caso. Sin alarmismo pero con transparencia. Las buenas prácticas en la manipulación de los alimentos es una de las claves para obtener alimentos seguros.
Preguntarnos sobre todos estos temas es un paso necesario.
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Pablo Martinis cierra la mesa sobre las prioridades de la agenda social

Respuesta de Pablo Martinis cerrando la mesa sobre prioridades de la agenda social del ciclo de debates, La crisis del capitalismo, una mirada de izquierda. Compartío la mesa con Lilián Celiberti y Roberto Elissalde el 24 de setiembre de 2015 en La Huella de Seregni. El evento está siendo organizado por el Colectivo El Taller, el Movimiento Alternativa Socialista, Izquierda Programática (Casa Grande) e independientes.

Roberto Elissalde responde durante el debate sobre las prioridades de la agenda social

Momento de preguntas durante la mesa redonda dedicada a la agenda social del ciclo de debates La crisis del capitalismo, una mirada desde la izquierda. Compartió la mesa con Pablo Martinis y Lilián Celiberti. El 24 de setiembre de 2015 en La Huella de Seregni. La actividad estuvo organizada por el Colectivo El Taller, el Movimiento Alterntiva Socialista, Izquierda Programática, (integrante de Casa Grande) e independientes. Moderó el periodista Luis Rómboli.

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