EMANCIPACIÓN EN TIEMPOS DE FUNDAMENTALISMO por Antonio Coelho Pereira

Vivimos una dura ofensiva cultural contra los avances en derechos de las mujeres, la población LBGTI, las diferentes etnias, los inmigrantes, los jóvenes y los pobres. El discurso clasista, racista, xenófobo, patriarcal, represivo, se presenta hoy con nueva virulencia, con mayor agresividad. Al mismo tiempo se justifican las desigualdades, las opresiones, las violencias contra los más vulnerados. Iglesias de distintas vertientes se están prestando a servir de cobertura religiosa a estas campañas antidemocráticas, destinadas a destruir derechos. Y en ocasiones su rol no es de mera complicidad sino de primera línea en los ataques oscurantistas y antiderechos.

Es cierto que hay muchas personas creyentes que no compartimos esos antivalores. Es verdad que en algunas iglesias institucionales hay contradicciones. El propio papa Francisco ha hecho intentos fuertes de salir de esa avalancha ideológica ultraderechista.

A lo largo de la historia, hay ejemplos de religiosos y religiosas, de creyentes que dedicaron su vida a luchar por los derechos de las y los vulnerados. Así como, por otro lado, hubo complicidad y contubernio institucional de distintas iglesias con los peores regímenes del terrorismo de Estado.

Los valores de solidaridad, justicia, convivencia, igualdad, libertad, no surgen de ninguna fatalidad histórica. Son construcciones sociales y culturales, resultados de muchas luchas, de testimonios, convicciones y praxis emancipadoras.

Hay una tendencia, ante el triste papel de muchas iglesias, a desmarcarse y recordar sus años “combativos”, que en realidad fueron muy pocos en toda la historia y en casos muy particulares, nunca de toda la institución. Hay un dejo gardeliano –“la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser”– en algunas actividades que se vienen reiterando desde hace muchos años con “las mismas caras siempre” a decir de León Felipe.

Es cierto que en los años 60 se intentaron cambios, que muchos y muchas dieron sus vidas, pero fue a pesar de sus instituciones, y siempre fueron segregados. Es el pueblo quien los recupera, no la institución.

Es el caso de Camilo Torres; fue una postura estratégica buscar un Che Guevara cristiano, porque con el clericalismo otra figura hubiera sido imposible. Los relatos de esa época hablan de la relación que tenía con García Márquez en la universidad y toda la mística militante estudiantil de esa época. Cuando asesinaron al líder liberal Jorge Gaitan, decidió entrar al seminario. La relación con el escritor permaneció y hasta bautizó a su primer hijo. Hay una frase de la directora de cine Rocío García Barcha: “Lo más interesante del mito Camilo es que América Latina no cree en héroes, cree en muertos”. Por eso sacar a Camilo del movimiento popular colombiano y ponerlo como mártir inalcanzable es volverlo a matar.

Son momentos en que América Latina se empieza a reconocer en las calles, en los centros de estudio, en las fábricas y también en “algunas parroquias” combatiendo contra el capitalismo reaccionario y neoliberal.

Hay una tendencia, ante el triste papel de muchas iglesias, a desmarcarse y recordar sus años “combativos”, que en realidad fueron muy pocos en toda la historia y en casos muy particulares, nunca de toda la institución

Hoy muchas iglesias vuelven con más fuerza a su papel disciplinador, alejadas totalmente del pueblo en sus vivencias y también del seguimiento de Jesús. Es, entonces, con toda razón, como dice la doctora en bioética colombiana Ana Cristina González, que “la iglesia debería ser la última en opinar sobre el cuerpo de las mujeres”. Hace referencia a la iglesia católica de Colombia cuando dice: “El tema del aborto pasa por muchos asuntos relacionados con la salud, los derechos humanos, con la moral en el sentido positivo de que todas las personas tenemos conciencia y las decisiones sobre nuestros propios cuerpos”.

En Uruguay no hay una denominación cristiana inmune ante el oscurantismo presente. Hay voces que son una apertura al trabajo de base y a la autocrítica. El aporte de la pastora metodista brasileña Nancy Cardozo en las Jornadas de Debate Feminista fue muy contundente al preguntarse porqué las mujeres pobres están capturadas por el “fundamentalismo religioso”. Cardozo denuncia el patriarcado en las iglesias cristianas, pero explica que el pánico moral alentado por estos nuevos pastores, la promoción del “familismo”, y lo que bien describió como “extractivismo erótico” terminan conquistando la vida gris, triste, desesperada de ellas. Propone caminar con ellas y darles otro sentido. En la calle, en sus barrios, no en el templo.

Un gran problema que atraviesan las iglesias cristianas es su eurocentrismo, en su dependencia económica y también académica. Recordamos al gran teólogo uruguayo Jerónimo Bormida, que no se cansaba de repetir (él hablaba de los curas): “No les importa la teología, quieren el poder que les da el ministerio”.

No depender económicamente de una Europa cada vez más xenofóbica con fuertes movimientos neofascistas es para muchas iglesias el desafío de la supervivencia ante el envejecimiento y falta de crecimiento de sus comunidades. Eso tiene un costo no sólo económico sino ideológico, porque una cosa es mirar la historia desde el sur y otra desde el norte.

El 4 de agosto pretenderá ser el primer paso de un plebiscito discriminador y regresivo. La suma de conservadores de derecha y pentecostalismo despliega una campaña de pánico moral, de falsas noticias y de ideología fascista. No tiene ningún objetivo liberador, sino que ataca los derechos. Esta ofensiva se da de la mano con un proyecto de reforma de la Constitución que, en nombre de “vivir sin miedo”, promueve la militarización, el miedo y medidas que recortan derechos. Son medidas ineficientes para lo que dicen pretender y que incrementan la violencia, como bien han expresado los y las jóvenes de una conjunción de organizaciones nucleadas en la Articulación Nacional “No a la reforma, el miedo no es la forma”.

Quizás el compromiso de cristianas y no cristianos sea, ahora, volver a los barrios y comunidades, compartir, dialogar, caminar junto a esas mujeres, a hombres, jóvenes, niños y niñas. Sin negar lo que nos abate en materia de convivencia, sin juzgar, compartiendo sus problemas y tribulaciones. Conversando para lograr una mejor convivencia, la búsqueda de la felicidad sigue siendo un derecho humano inalienable. También alentando las esperanzas de libertad y emancipación que siguen estando en el corazón de ellos y nosotros.

Publicado en La Diaria el 27 de julio de 2019 

LA PALABRA PRECISA, LA SONRISA PERFECTA: DANIEL STURLA por Antonio Coelho*

El apellido Sturla era para la población el de un diputado joven del Partido Nacional que murió de cáncer. Pero hoy ese apellido se refiere a un cardenal uruguayo, el segundo. Para Roma, Uruguay no es una sede cardenalicia, quizá por el pecado de ser un Estado laico, lleno de garibaldinos y masones.

Al primer cardenal, Antonio María Barbieri, servil a Roma, le gustaba tener ropa eclesiástica de lujo, anillos (y lucirlos). No era nada querido por sus hermanos capuchinos y muchos menos por los curas del clero, fue terrible e implacable en sus caprichos y decisiones pastorales: destruyó con denuncias falsas a los sacerdotes que no le gustaban. El pastor Don Carlos Partelli, un hombre muy inteligente, de bajo perfil, que siempre trabajó colectivamente y no era de tomar decisiones sin consultar a sus asesores, denunciando continuamente desde su nunciatura a Roma, logró unir a todo el clero secular y religioso de Montevideo, con las diez zonas pastorales. Así logró también que los párrocos y los curas de las zonas se reunieran a comer juntos y luego pasaran la tarde charlando, mateando, jugando al truco, en encuentros en los que participaban durante todo el año. Por el tema de su edad, Roma aprovechó para sacarlo, cosa que no siempre se cumple cuando se llega a los 75 años; pero era mejor tenerlo como obispo emérito. Un corto tiempo después ingresó al Arzobispado de Montevideo un salesiano, José Gottardi, a quien nunca le gustó ser obispo. Cuando podía se escapaba para los talleres de Don Bosco a las clases de mecánica con los alumnos. Luego llegó un obispo italiano ultraconservador, Nicolás Cotugno, algo que nunca había ocurrido en la diócesis de Montevideo.

Cuando se pensó que lo peor había pasado, al obispado llegó un hombre relativamente joven y de buenas a primeras saltó a cardenal. Era de familia de plata, educado en el San Juan Bautista y el Juan XXIII; de ahí, ingresó al seminario y se hizo sacerdote.

Si uno lo observa detenidamente, calza perfecto para príncipe de la iglesia romana: una cara bien afeitada, delicada, una sonrisa permanente, con una dentadura perfecta, mirada de persona que escucha, que está atenta, para nada rígida su vestimenta: camisa negra implacable con un clergyman blanco que hace juego con sus dientes, un buzo oscuro de marca, pantalones bien planchados y zapatos bien lustrados. Delgado, demuestra agilidad en sus movimientos. Auto moderno. Se lo puede ver en el bar La Tortuguita, frente a la Facultad de Psicología con chicos y chicas del movimiento salesiano, charlando amablemente con esa mirada precisa y esa sonrisa perfecta (a lo mejor recordando a Mario Benedetti en su poema Los Pitucos: “tienen un aire, verdad, que es un desaire”). En definitiva, representa a un sector privilegiado de nuestra sociedad, católico y reaccionario.

Él hace que escucha a sus viejos profesores, pero no les da importancia, no les discute cuando le dicen que la diócesis no es un colegio salesiano. Está totalmente convencido de su misión de sacar a la iglesia de su encierro, ganar la calle con las balconeras del pesebre y un discurso hacia adentro de recuperar la Navidad como acontecimiento religioso no comercial y no pagano.

Ese fue el comienzo de una persistente e incansable lucha por la devoción a la Virgen y por colocar su imagen en el Buceo para que fueran visibles sus rosarios. Ya no le importa, los 11 de cada mes, la Virgen de Lourdes. Estoy convencido de que detesta la convocatoria de San Pancracio, Cayetano, porque son devociones populares que él no puede controlar ni adoctrinar. Inquietan esas manifestaciones que se le escapan a la institucionalidad católica, como ir a buscar el laurel y no ir a misa el Domingo de Ramos.

Es importante tener esto en cuenta. Porque esa gente vive en concubinato, es homosexual, se hace abortos y no da importancia a lo que dicen las cartas pastorales. Es una fe hasta subversiva, que nunca participaría en un rezo del rosario si se coloca la imagen de María en el Buceo. Es más, esas personas pueden ir a esas devociones y luego ir con un pai o una mae o un terreiro. En la cultura popular, la fe no se puede encasillar. En otros tiempos la gente podía ir a una parroquia por afinidad con el cura, que visitaba las casas, creaba comunidades; pero desaparecía el cura, venía otro y las personas abandonaban la parroquia.

Daniel Sturla tiene su base en una clase social, en un territorio definido y disciplinado. Eso sí, disciplinado hacia afuera, porque esa clase social puede vivir una doble vida sin ningún conflicto.

Sturla llegó para pisar fuerte. No le importa declarar contra las feministas ni presidir una misa en la catedral celebrando los 208 años del Ejército un día antes de la Marcha del Silencio, el 20 de mayo, y burlarse de los desaparecidos. Provoca para ganar hacia la interna. Por eso es importante la estrategia para responderle.

Es un hombre joven, vital, que representa a los sectores reaccionarios del país. No es un pastor que acompañe a su pueblo en el caminar.

*Educador popular, diplomado en estudios sobre la Biblia y la teología de la liberación

Publicado en La Diaria el 20 de mayo de 2019

LA EXALTACIÓN DE LA TORTURA ES LA MANERA MÁS CRUEL DE NEGAR A CRISTO por Marco Aurelio dos Santos

Traducción Antonio Coelho Pereira.

La tortura tiene el poder maléfico de destruir vidas, sueños, dignidades y esperanzas. La práctica de la tortura es un acto de maldad reservado para personas deshumanizadas, amantes de la barbarie, personas que destilan odio. La tortura pertenece a los que no aman la vida, pertenece a los que a través de la historia fueron los enemigos de Cristo.

Tanto física como psicológicamente la tortura dejó en Brasil sus marcas en cuerpos y mentes de mucha gente que luchó y continúa luchando por la frágil democracia brasilera. La historia nos cuenta de muchos militantes  valientes que no resistieron los horrores de ese período sombrío y murieron. Otros están vivos para contar sus historias.  Veamos un pequeño testimonio de Amelinha Teles víctima de tortura por el Coronel  Ustra do Doi-Codi , durante el período militar instaurado en 1964.

“Yo fui “abatida” por el (Coronel Ustra) en el patio Doi Codi. El me dió golpes en las costillas jugando conmigo en el suelo y gritándome terrorista. El gritó de una forma, para llamar a todos los  demás agentes, también torturadores, que me agarraron y me llevaron para una sala de tortura. El llevó a mis hijos para una sala, donde me encontraba en la silla del dragón (instrumento utilizado en la dictadura militar, parecido a una silla donde la persona era sentada y tenía las muñecas amarradas y sufría choques con cables eléctricos atados en diversas partes del cuerpo), vomitaba me orinaba y el lleva mis hijos para dentro de la sala? ¿Qué es esto? Para mi fue la peor tortura que pasé, mis hijos tenían  4 y 5 años. Fue la peor tortura que pasé.”

“Sea cual fuera el discurso que exalta a los torturadores, los clasifica como enemigos declarados de Jesús Cristo”. Eso porque Jesús fue víctima de las peores torturas de la época: la flagelación romana. De esa forma azotaban a los enemigos con total violencia. Otra forma de tortura enfrentada por Jesús fue la crucifixión, procedimiento que clavaba a las personas  a un madero, lo que caracterizaba una muerte lenta y dolorosa.

Elogiar torturadores es torturar a Cristo nuevamente. Es una declaración desastrosa y deshumana  que caracteriza a esos individuos como asesinos enemigos de Jesús, colaboradores de su prisión, tortura y muerte”

“Los que hoy declaran abiertamente apoyo al candidato fascista , que tiene como ídolo al Coronel Brilhante Ustra, niegan a Cristo: Deciden elegir el lado equivocado de la historia. Siguen el camino más sombrío de  nuestros días , caminan con las manos entregadas al opresor.

En vez de amor, odio; en vez de paz, violencia; en vez de justicia, opresión; en vez de humanización, barbarie entre el pueblo. El discurso fascista del candidato opresor encontró terreno fértil y seguimiento de religiosos del campo fundamentalista y neoconservador , campo que apoya a diseminar el odio y la intolerancia y el retorno a la tortura. Como buitres hambrientos que rodean cuerpos, no están preocupados por la matanza de indios, negros, campesinos, niños, mujeres, LGTB. Quieren colaborar con el exterminio de los pobres y mantener el poder y la gloria para sí.

Delante de esta coyuntura política/religiosa que vivimos hoy el fascismo está escondido en la peor podredumbre fétida de nuestra sociedad por décadas, ahora se revela de manera brutal, marcada por horrores de violencia y miedo.  El discurso de odio del neofascismo más el apoyo de las élites brasileras y gran parte de los líderes religiosos, demuestran la fase oscura de aquellos que siempre odiaron a los pobres.

Contra todo sigue la fe, la esperanza y el amor. Continua viva la profecía porque sigue viva la utopía. Así nos mostro Jesús que venció la tortura y la muerte. En tiempos de oscuridad es necesario unir fuerzas en la lucha por la vida, por la democracia, por la paz, por la justicia. Vale la pena la esperanza.

Fuente CEBI

JESÚS ES NEGRO por Antonio Coelho

Porque afirmo eso, no era común encontrar personas blancas en Palestina, según la memoria del Evangelio “Jesús fugo con sus padres para Egipto, huyendo de la persecución del Rey Herodes, esto le daba chances de no ser perseguido. Si Jesús fuera blanco de ojos claros no seria para Egipto que lo llevaría,  sería como esconder un niño suizo en una escuela de Nigeria. Porque con la colonización marítima europea la colonización y la esclavitud la imagen de Jesús blanco era muy conveniente, para intentar justificar el discurso de la inferioridad de los negros africanos y los indígenas. Porque un Jesús afro/asiático seria incomodo una contradicción, para el blanco-europeo colonizador y para los esclavistas de América. Todos blancos, porque un Jesús negro seria una amenaza al poder. Porque la forma de Jesús enseñar era típicamente africana muy distante de la forma conceptual europea, las parábolas las historias contadas por Jesús, era un ejemplo de narrativas, historias africanas usadas para enseñar. Por eso Jesús esta más cercano  a los   “grios” africanos, contadores de historias que de los sabios griegos. Porque un Jesús blanco siempre fue naturalizado, más un Jesús negro da la sensación de ideológico, como forzar textos, pero un Jesús  nunca preciso ser explicado, ni probado. Porque describimos esto, que Jesús era negro, por nuestros los cristianos de la iglesia negra del sur  de los  EEUU, a luchar contra la esclavitud y los derechos de igualdad. Porque esa mismo fe que nos anima hoy a luchar contra el racismo y la xenofobia en nuestro país. Porque Jesús vivió en la periferia en un área colonizada,  militarizada. Porque Jesús sobrevivió a una masacre contra los niños, operada por el propio estado. Porque en Jesús vemos gente que esta presa, enferma psiquiátrica, que no tiene un techo para vivir, un pequeño lugar para plantar, porque adelante tiene una cerca que le impide hacerlo, gente que vive siendo amenazado por su patrón, gente que fue expulsada de su lugar de origen, sin respetar su memoria en nombre del progreso de la civilización. Porque Jesús tiene en su pecho la sospecha,  la desconfianza, la amenaza permanente, porque Jesús siempre resistió. Históricamente, teológicamente, Jesús es negro. Afirmar que Jesús es negro no significa un discurso frente a los blancos, lo que significa que Jesús asume ese lugar de  lucha, esa resistencia junto a los  oprimidos, contra los privilegios y las injusticias.     

Traducción y desgravación del pastor  Enrique Viera.  

ENTREVISTA DE CAETANO VELOSO A HENRIQUE VIERA

Traducción  para Cuadernos del Taller : Antonio Coelho.

Disponible en : Midia Ninja

https://www.youtube.com/watch?v=pXCBnhGbHho   y  en

Caetano Veloso- ¿Quién al final fue Jesús?

Henrique Viera- Voy a repetir algo de Frei Betto, “Jesús no  murió tranquilo en la cama ni de una enfermedad natural, el fue un revolucionario que rompió con preconceptos de la época  y no proyectó una religión, presentó otro modelo de civilización, de sociedad, y por haber vivido sobre ese riesgo y esa coherencia fue preso, torturado y asesinado” por eso para mí Jesús es Dios entre nosotros colocando amor por encima de todo y revolucionando las relaciones humanas y las estructuras políticas.

CV-Para algunas personas Jesús no existió, científicamente no hay comprobación.

HV- Tengo una forma de responder eso que es muy buena: Jesús no existió  para el Estado, lo que el Nuevo Testamento tiene es un registro muy popular, tiene una palabra “a cpou/ afrou” que significa “escoria” en griego, para hacer una diferencia con los discípulos de Jesús. Nosotros sabemos sobre su existencia no porque el Estado registró sus actividades ni porque las élites religiosas registraron sus actividades sino por el testimonio popular de la “escoria”, de los maltratados que, de alguna manera, “eludió” los registros estatales y llevó adelante la historia del hombre de Nazaret. Entonces dependiendo del punto vista “Jesús no existió”.  Jesús no existió para los poderosos pero el movimiento popular contó la historia.

CV- Lacan decía “la religión siempre vence” .  ¿Como usted, vivencia, religión con política?

HV- A mí me gusta hacer una diferencia entre religión y experiencia  religiosa. Es una distinción casi analítica. La espiritualidad sería tan antigua como la humanidad, no hay registro historiográfico de cuando la espiritualidad comenzó en la humanidad. Porque es casi intrínseco de la experiencia humana, frente al susto que el ser humano tiene delante de la potencia y la fragilidad de la vida, él se pregunta por cosas últimas y profundas. La espiritualidad sería como una especie de “arte”, es una poesía existencial delante del drama de la vida. La religión sería una sistematización de la espiritualidad, una liturgia, un dogma, un código de comportamiento de una determinada visión del mundo, una “teodicea” . Hay experiencias religiosas que pueden sofocar la espiritualidad, es lo que el fundamentalismo hace, porque una espiritualidad es abierta,  transita en la duda, el fundamentalismo necesita respuestas cerradas, esquemas.  Me gusta hacer esa distinción para demostrar que la espiritualidad siempre vence.  En el renacimiento siglo XVI que hay ese giro antropocéntrico que el iluminismo profundiza en el siglo XVIII , que cambia la epistemología , las dimensiones del mundo, parece que hay una dimensión casi que intrínseca en la experiencia humana  que permanece latente, creo que esa dimensión es la espiritualidad, el ser humano se dio  “un susto delante de la potencia de la vida”. Todo lo que puede hacer y la nada que somos, al mismo tiempo,  no hay progreso tecnológico que dé respuestas a las contingencias de la vida.  Dentro de eso yo pienso lo siguiente: “Religión/Política” hay un tipo de relación que es terrible que es lo que la gente ve hoy creciendo en Brasil que es un proyecto de poder, es tomar el Estado para imponer en la sociedad determinada concepción religiosa. Eso llega a ser violento, eso llega a ser arbitrario, porque no respeta la diversidad de creencias y no creencias. Hay una polémica que yo encuentro interesante. Decir que no hay ninguna relación entre religión y política es equivocado. Eso no es posible porque son dos elementos, como puedo ser yo,  un ser humano que soy político y un ser religioso, que van a hacer conmigo, me van a partir al medio, me van a poner en un armario y abrir un cajón religioso que abre y cierra y en otro político lo mismo. Esa separación total no existe, la importancia está en  las cualidades de ellas,  las comunidades eclesiales de base, los frailes domínicos luchando contra la dictadura, Martin L King luchando contra el racismo. Cuando la realidad religiosa no es proyecto de poder, sino proyecto de bien común yo creo que hay una buena relación político/religioso.

-Caetano Veloso: le pregunto, ya que es un pastor bautista y la reforma  impulsó  un Estado laico, ¿como ve que ahora en Brasil los evangélicos estén proyectando procesos de poder religioso junto al Estado?.

-Henrique Viera:   Un contrasentido, el protestantismo nace plural ( me gusta hablar de protestantismo) muy ligado al renacimiento con la noción del individuo, de la libertad de conciencia, la libre interpretación de la Biblia, del sacerdocio universal de los creyentes. El tema es muy complicado, muchas de esas iglesias fundamentalistas, no se reconocen dentro de esa genealogía protestante. El neopentecostalismo no son las iglesias protestantes históricas, bautistas, presbiterianas, congregacional, son las iglesias llamadas no denominacionales, son un grupo de personas que se reúnen por afinidades, fe en Jesús, alquilan un garaje y colocan un nombre, no son ni Asamblea de Dios, ni Universal, ni histórica protestante, ese es el fenómeno protestante bajo el paraguas evangélico más crece en Brasil. No tiene nada que ver con el protestantismo histórico , no tienen vinculo con la raíz protestante. El fenómeno evangélico hoy está suelto de esa raíz protestante del siglo XVI que lucha por un estado laico. Hay que separar esos conceptos para entender más ese fenómeno del crecimiento evangélico hoy en Brasil y que para 2040  va a superar en número a la Iglesia Católica.

-Caetano Veloso: ¿Ud es  pastor?

Henrique Viera : Soy pastor bautista.

–CV – ¿Cuáles son sus estudios?.

–HV:  Yo me formé en Historia, en Ciencias Sociales y en Teología. Estudié en la Facultad Bautista de Rio de Janeiro.  Los principios bautistas son muy interesantes, hablan de libertad de expresión, revisión de la doctrina y democracia dentro de la iglesia, pero las estructuras bautistas actuales no reconocen los principios bautistas, nosotros somos una iglesia bautista por referencia teológica , pero no pertenecemos  a  ninguna convención bautista, no podría sobrevivir en esos espacios. 

-CV : De esa forma tendría una referencia más genuina con esa espiritualidad y menos ligados a los esquemas que dan forma a esa religión.

–HV: exacto 

Caetano Veloso:   yo quiero preguntar dos cosas. Usted atribuye la onda evangélica a la  influencia norteamericana, en segundo lugar a  la inautenticidad, la hipocresía en algunas figuras públicas, porque la verdad que yo veo en el crecimiento evangélico de Brasil muchas cosas positivas.

-HV : Hay una determinada teología norteamericana que formó parte de la teología en Brasil que es la llamada Teología de la Prosperidad, la idea de una persona que va a la iglesia a ofrecer, ella va a prosperar materialmente. Nosotros decimos que es la visión capitalista neoliberal con ropaje religioso. Por el fin de un individuo se funda en el mérito, la persona está en una situación de injusticia porque no cree, entonces tiene la maldición sobre su vida. Entonces venga a esta iglesia, porque nosotros   vamos a orar por su comportamiento, el segundo día por su familia, el tercero sobre su vida sentimental, el cuarto sobre su casa propia. En definitiva estamos aquí para resolver sus problemas, Dios nos usa para eso. Yo considero la teología de la Prosperidad un contrasentido con la Biblia y con Jesús.

-Caetano Veloso:   yo creo que la teología de la prosperidad es una brasilera que nunca fue atendida por la estructura de la sociedad, producto de la esclavitud, esa área hoy  sienten que ellas pueden ser respetadas, hay un proyecto de autoayuda y pueden ayudar a su prójimo, inclusive a tener responsabilidad en el trabajo,  eso de hecho conduce a la prosperidad.

-Henrique Viera: Yo concuerdo con esa tesis, tienes hipocresía de líderes religiosos,  hay personas que hacen fortunas, amantes del dinero y del poder que usan formas perversas para oprimir al pueblo que yo con coraje, a la luz de la Biblia y la vida de Jesús, intento denunciar porque está en contrasentido con el espirítu generoso del evangelio de Jesús, esa hipocresía de hecho existe. Mas yo concuerdo con su intuición y su observación, la experiencia evangélica que crece  de manera vertiginosa en el Brasil hoy, nosotros tenemos que aprender con mucha humildad, aprender a captar objetivos progresistas que existen ahí, porque son individualidades muchas veces masacradas por la sociedad, la persona no tiene nombre en el empleo, la persona no es valorizada en ningún lugar, al llegar en esa iglesia, cuando abre la puerta ella tiene nombre, le dan importancia, cuenta un problema familiar, las personas oyen, se interesan, visitan, oran, generan una red de solidaridad muchas veces llorando la prisión o la muerte de sus hijos. Las consuela esa comunidad de fe, es el único lugar donde el dolor  es visto y valorizado  y todos tienden la mano que es un acto de solidaridad. Si a nosotros nos importa su vida,  a Dios le importa su vida y va vencer eso.  ¿Será que en esa teología las personas  tienen un empoderamiento de los olvidados por la sociedad? Si nosotros no tenemos humildad de percibir eso, no vamos a entender el Brasil de hoy.

Segunda Parte Caetano Veloso  Henrique Viera

Caetano Veloso: Yo lei hace muchos años un libro de Hanna Arendt “La condición humana”, en un momento ella llega a la siguiente frase “el mayor acontecimiento de la historia de la humanidad fue el nacimiento  de Jesucristo”. Es bonito que una filosofa sea como sea  haya dicho esa frase. Me gustaría que comentaras eso.

Henrique Viera:  Voy a comentar la frase a partir de mis experiencias en varias esferas.Voy a comenzar con María una  mujer pobre en una sociedad patriarcal que vive en el interior. Inclusive en el contexto de la época en Galilea que era un distrito, tenía que sufrir un preconcepto de ser de ese pueblo, pero a pesar de todo es una “mujer” “pobre” que recibe la visita del Angel Gabriel yo entiendo que es muy revolucionario. Porque hay un empoderamiento femenino antes del nacimiento de Jesús , porque el ángel no va a pedir autorización a José,  él habla directo con ella “Vos sos feliz bienaventurada vos  sos feliz” y ahí ella tiene un Canto de María que está registrado en Lucas capítulo 1, 40, que es uno de los versos más bonitos y ella responde cantando el empoderamiento femenino “Bienvenido el que viene en el nombre de Dios que se acordó de la humildad de su sierva y de su pueblo, bajar a los soberbios de corazón, a los poderosos , bajar a los gobernantes de sus tronos, despedir con las manos vacías a  los ricos y hacer el bien para aquellos que tienen hambre” . Entonces hay, empoderamiento femenino, música y justicia. Luego viene el nacimiento de Jesús que no tiene un lugar donde nacer como tantas familias de hoy de Brasil que no tienen lugar para tener un vivienda acogedora. Era un depósito de alimentos para animales, nace teniendo un riesgo, una vulnerabilidad, tiene una precariedad,  tiene una resistencia, Jesús  debe luchar con la mortalidad infantil. Pero aparte tiene la visita de los magos, es el ecumenismo en La Biblia, porque ellos se guiaron por la estrella, son astrólogos, tienen otras tradiciones, otras cosmovisiones distintas de los judíos. Pero además un emperador se entera, termina sabiendo en la memoria bíblica que nació un niño rey, pero ese niño rey viene del pueblo, entonces ordena un genocidio, degollar a todos los niños menores de dos años. Como muchos adolescentes hoy de las favelas de Brasil tienen que resistir el genocidio operado por el propio Estado. Pero como la familia se enfrenta a eso, llevando a Jesús para Egipto, lo que significa que África salvo a Jesús y terminó aceptándolo como inmigrante. Por lo tanto el nacimiento de Jesús tiene empoderamiento femenino, música, justicia, ecumenismo y visión inter religiosa y la celebración de la apertura de las fronteras. Un acontecimiento de esos marca a la humanidad de una forma muy bonita.

Caetano Veloso : Quedé un poco conmovido con el canto de María, porque yo soy mariano y en mi casa también. Y eso viniendo de un protestante  que María es desplazada un poco por  protestantismo. Eso me entristece, es un aspecto que me desagrada del protestantismo,  un cierto desprecio por María. Yo soy de una ciudad mariana, de una familia mariana, de una cultura mariana. En la Biblia está, mas esas sectas protestantes (CV esa palabra no gusta no? EV No. Iglesias Protestantes) defensivamente para contraponerse al catolicismo y poner en peligro el monoteísmo. Por eso apagaron la figura de María y eso personalmente me hace falta. ¿Como se siente dentro del protestantismo?

Henrique Viera : Estoy de acuerdo, es más, se habla de la muerte de Jesús, del dolor que él sintió antes de la cruz, de ese Jesús verdaderamente   humano sintiendo miedo de la cruz, pero poca gente piensa en el dolor de la madre y el dolor de una madre debe ser un dolor indescriptible. Para mí no es un Jesús glorioso, para mí hoy en 2018, es el hijo de ella. Conservaba en su memoria a Jesus gateando, corriendo por la calles de Nazaret por eso hace mucha falta aprender de la trayectoria de esa mujer.

Caetano Veloso: El lugar de la mujer en el cristianismo es muy curioso porque María no necesita pasar por un hombre para tener un hijo, la relación de Jesús con Magdalena, con la adúltera, esas cosas son muy marcantes en  la trayectoria de Jesús.

Henrique Viera: Yo voy a decir más, los textos reflejan una sociedad patriarcal, pero si aparecen estos textos en el Nuevo Testamento que  dan importancia a las mujeres, era porque la importancia de ellas era inevitablemente mucho mayor, porque los textos ya tienen un recorte, no voy a decir que no tienen. El bellísimo texto de “la mujer adúltera” era la mujer adúltera, el hombre no aparece. Por eso si los textos nos dan vestigios que las mujeres estaban al frente del movimiento, es porque estaban más de lo que el texto dice, porque el texto ya tiene el filtro patriarcal. En mi comunidad por suerte las mujeres se están reuniendo para hacer una lectura feminista de la Biblia. Los textos que ellas traen de estudiar los textos bíblicos son muy bonitos, entonces existe un rigor muy interesante en la teología feminista como Nancy Cardozo, Ivone Gevara . La teología feminista nos está enseñando hacer teología con otros lentes.

Caetano Veloso:Me quedo pensando, describiendo la región donde Jesús creció, donde María quedo embarazada, la Galilea (interrumpe HV: distrito de los paganos, era un lugar despreciado) me quedo pensando en el Nordeste, una especie de Nordeste de Palestina. ¿Como imagina al bebe Jesús?

Henrique Viera: Por algunas razones historiográficas, existenciales y afectivas, lo imagino negro. Primero porque no era común personas blancas en Palestina (interrumpe CV no  esa persona blanca, rubia de ojos azules ) , es mas mirando el pueblo de aquella región de aquella época, Jesús no era blanco. Yo me imagino esto, cuando María y José pensaron vamos a llevar a Jesús a donde él pase desapercibido fueron a Egipto donde sea más parecido a otros niños. Pero tengo otro mirar que es mucho más interesante, que va en la epidermis en la piel, pero Jesús se parece más a un Griots africano*  que a un  sabio europeo, porque la forma de hablar de Dios no era conceptual ni genérica, abstracta, metafísica, él era un contador de historias. Eso tiene más que ver con la epistemología africana que  con la europea y de hecho también un cuerpo marcado para morir y que tiene que probar continuamente con dignidad la necesidad de sobrevivir. Sea por una dimensión historiográfica, sea por una libertad imaginativa que yo me permito, era un bebé negro. Negro porque Dios declara la universalidad de su amor a partir de su compromiso proletario con los pobres y oprimidos.   Dios declara su amor a la humanidad pero desde el lugar de los pobres y oprimidos, los cuerpos más sujetos a la violencia y a las violaciones.

Caetano Veloso: ¿Será que podemos  pensar la modernidad, todo lo que pasa en el mundo en los últimos siglos, sin el cristianismo?

Henrique Viera: No hay manera, para bien y para mal, atraviesa todo lo que es llamado hoy pensamiento moderno. Creo que la tarea hoy es rescatar la experiencia más original de Cristo, la experiencia de Jesús. La fé para mí es impulso, potencia. Dios para mí es casi como un viento, no sé de dónde viene no sé para donde va, no tengo la pretensión de controlar,  yo quiero que sólo me atraviese.

*Griot o Jeli narrador de historias en África

LEÍA UN TAL FRAY MARCOS por Antonio Coelho Pereira

Leía un tal Fray Marcos, un español domínico, muy activo en las páginas de Internet. Narra con claridad, hechos del Antiguo Testamento, todos escritos entre los siglos VII y VI antes de Cristo.

Enumera acontecimientos. Porque la gente de ese entonces no tenía ni idea de lo que pasó con Noé. Es más, varias historias sobre diluvios se dan en otros libros sagrados de esos tiempos. Los grandes patriarcas son personajes míticos, personajes de leyendas que circulaban en esa época.

Hay una intencionalidad en los relatos para demostrar que Dios intervino en la historia y que eligió un pueblo para hacer maravillas contra los demás pueblos.

Nosotros en el liceo estudiábamos (y se repite hasta hoy), que la religión judía es monoteísta. Es un error. La religión judía practicaba la monolatría, que significa reconocer la existencia de otros dioses. Pero su Dios nacional era Iahvé, palabra escrita con consonantes YHVH. Estaba prohibido mencionar el nombre sagrado de Dios.

David no fundó ningún imperio. Fue jefe de una tribu. Si realmente existió, en los descubrimientos arqueológicos no hay ningún rastro de ese poderío. Los análisis genéticos concluyen que los judíos no son ninguna raza especial, ni que llegaron a ese territorio de ninguna parte.

Son iguales a cualquier habitante de esa región: Palestina. Nunca se encontró ningún rastro de una emigración judía a Egipto. Ya existía la escritura en este imperio y todos los acontecimientos eran documentados. Como todo imperio, protegía las fronteras y no aparece nada que haga pensar, ni remotamente, en la posibilidad de una población judía en ese territorio.

Es imposible que de Egipto salieran 600.000 varones y que pasaran cuarenta años en el desierto sin dejar ningún rastro. No hubo ninguna teofanía en el Sinaí ni Moisés recibió nunca una tabla de mandamientos.

Nunca se conquistó Cannan; porque los judíos siempre estuvieron ahí; nunca se derrumbaron, Jericó era una aldea insignificante.

El intento de estos escritos es generar esperanza y energía para sobrevivir como pueblo. No se puede leer, como hace la teología de la prosperidad de Bolsonaro en Brasil y el diputado del Partido Nacional Datugue, de la organización con fines de lucro Misión Vida.

No creo que haya una lectura de la Escritura equivocada ni simplista; si hay una intencionalidad para justificar mediante “la fe”, una lucha contra todo lo que sea avance de la ciencia y de las conquistas de la Nueva Agenda de Derechos.

Es un volver al oscurantismo de la Edad Media, donde a Galileo casi le cuesta la vida decir que la tierra se mueve. Al final resultó que la Biblia no tenía razón.

La Biblia no se puede leer literalmente porque es narrativa. Como repetía el Hermano Gerónimo Bormida en sus clases de teología: “todo texto, fuera de contexto es un pretexto”.

EL NEOPENTECOSTALISMO NIEGA A JESÚS por Antonio Coelho Pereira

Jesús fue un predicador itinerante. A los 28 años, por el año 31 de esta era, se fue a vivir al Lago de Galilea, a una casa que le ofrecieron Simón y Andrés, unos hermanos pescadores amigos de Juan, el Bautista. Pasó tres años visitando localidades rurales, caminando, buscando el encuentro con vecinos. Los sábados participaba de la reunión de la Sinagoga, lugar de encuentro comunitario. En ese caminar se encontró con el pueblo pobre, con los despojados, con los desheredados de la tierra. Era el Israel más maltratado: los sin trabajo, los sintecho, los hambrientos, los que sufrían la opresión de los romanos.

Jesús no pedía ni exigía nada a los campesinos. No defiende el diezmo, ni a los sacerdotes, ni el sábado, ni se pone en juez. Cuando se le acerca alguien, lo escucha y le ayuda a recuperar su dignidad. Se da cuenta de todo lo que deshumaniza y excluye. Por eso para él, los privilegiados son aquellos a los que les fue mal en la vida. 

Su opción por los pobres no es romántica ni ingenua. Nunca alaba sus cualidades ni virtudes; es posible que entre ellos mismos se abusen de otros más débiles. Pero Jesús defiende a los que nadie defiende. Ser excluidos no es una decisión personal. Muchas mujeres se encontraban en esa situación: las viudas que no encontraron otro marido, las esposas estériles despojadas de toda dignidad, las prostitutas, todas víctimas de abusos y atropellos.

Los pobres eran desechos de material sobrante. Pero Jesús se toma el atrevimiento de darle dignidad a Lázaro, lo llama por su nombre mientras del rico solo sabemos que tiene un vestido de lino y su mesa está llena de manjares.

ES PARA DENUNCIAR LA RIQUEZA OBSENA, FRENTE A LA MISERIA TOTAL. Esto va más allá de creer o no creer.Continuamente nos enfrentamos a una manipulación inmoral del sufrimiento. Mienten los que en nombre de una fe, deforman el mensaje liberador de Jesús.

Jesús sería como el cupletero que canta “que el letrista no se olvide de las madres del Pereira, que recuerde la tristeza de los locos de Millán”. Nunca estaría en un circo con luces a los gritos, pidiendo plata para conceder un “milagro”. ESTAN MINTIENDO Y ESTAFANDO LA INGENUINDAD DE LA GENTE.

No es un tema religioso: es una estafa y una violación de los derechos de quienes, en momentos de fragilidad, buscan en estas iglesias una solución mágica a sus problemas. Y luego, con técnicas de manipulación, las despersonalizan y estafan económicamente.

.

OTRA RELIGIÓN ES POSIBLE por Antonio Coelho

Jesús fue un hombre que intentó cambiar la religión, que intentó cambiar la sociedad judía, que se atrevió a interpretar las escrituras del Antiguo Testamento de una manera distinta a como la interpretaban las autoridades judías. Empezó a soñar que otra sociedad era posible y que otra religión era posible.

Hace 18 años comenzaron en Porto Alegre los FSM, con la consigna “Otro Mundo es Posible”.Todo era esperanza, alegría, reflexión, en la Carpa Interreligiosa: teólogos de la liberación, con cultos afros, indígenas, cada uno desde su cosmovisión, tratando de interpretar la realidad para transformarla.

Recuerdo en el 2003 la intervención de Lula, recientemente electo, saludando a miles de participantes y partiendo desde ahí al Foro de Davos,  donde a los pocos días dio el histórico discurso ante los ricos del mundo.

Jesús vino a decir algo que revolucionaba la religión: “que Dios se hace presente en la humanidad y en la historia; que el lugar predilecto son los pobres, los enfermos, las víctimas y los que sufren”.

El Dios que anuncia Jesús es el Dios de los últimos, de los nordestinos del Sertao, de los “terreiros” y quilombos de los negros, de los sin tierra;de los sintecho, los travestis, los de las “favelas”. Como Geni  y el Zepelín, que canta Chico Buarque.

Jesús no triunfa. Jesús muere asesinado en nombre de Dios. Las autoridades piensan que es un blasfemo que está corrompiendo la religión; piensan que no tiene autoridad para corregir Abraham, para corregir a Moisés, para corregir a los profetas y a las grandes personalidades del pueblo judío.

Jesús resulta inaceptable para la teología judía; el Dios de Jesús es el Dios que no tiene poder; no tiene poder ni para salvarlo. Cambia las categorías de poder. Si se busca un Dios que haga favores para que nos vaya bien, no se puede buscar en Jesús; sí en la teología de la prosperidad de los neopentecostal.

Porque Jesús llama a la solidaridad con los más vulnerables, a vivir en comunidad, a compartir los bienes. No se pueden traicionar los textos, son demasiado claros. No se puede andar con espiritualismos: el hebreo es un idioma concreto, sin abstracciones. En los Evangelios se nombra los pobres y son los vulnerables.

Tras la aparente derrota ante el fascista Bolsonaro, no hay lugar para llantos ni reproches. Será momento de análisis, acompañado de movilización, con el pueblo en la calle.

Con la seguridad de Martin Luther King: “Nosotros venceremos”. (PE)

Publicado en Ecupres el 29 de octubre de 2018

LAS IMÁGENES DE DIOS DE BOLSONARO por Antonio Coelho

La imagen de Dios de Bolsonaro es la del Antiguo Testamento, la convicción del pueblo judío, el Dios Pantocrátor, el Todopoderoso que realizó una alianza con el pueblo de Israel.

Toda la historia de Israel se explica como el camino del Pueblo Elegido, guiado por Dios.

La referencia al poder de Dios lleva consigo dos elementos.

El poder de Dios repercute en el poder de Israel, esto genera un racismo religioso.

El poder de Dios repercute en el poder de Israel, esto genera un complejo de superioridad.

Como consecuencia, la violencia se pone al servicio de Israel. Cuando partimos de la omnipotencia desgraciadamente se saca lo peor y la religión se vuelve muy peligrosa.

Porque Dios no es capaz de ser integrado en ningún sistema de pensamiento, en ninguna religión, en ninguna sociedad ni en ninguna geografía.

Según la imagen del hombre que tenemos, será la imagen de Dios que aceptaremos.

La imagen de Dios de Bolsonaro es la del Libro de Los Reyes, del Libro de Los Jueces, del Dios de los Ejércitos, del Dios que mata a los niños en Egipto, que viola las mujeres, que arrasa con pestes.

Ese no es el Dios de Jesús, el crucificado en la cruz, que era para el Imperio romano el signo donde terminaban los criminales, las personas despreciadas. Ese Jesús desnudo, sin poder que muere en la cruz a consecuencia  de su entrega por los más débiles,  los leprosos,  las prostitutas, que reconoce como personas  a las mujeres,  a los niños, invisibles en la sociedad judía, no tiene nada que ver con la imagen de Dios de  Bolsonaro.

En un pueblo como el brasilero, es terrible una imagen de Dios racista.

SN 394/18

Publicado en  PRENSA ECUMÉNICA – ECUPRES 

SEGUNDA GENERACIÓN DE REFORMAS DEL SNIS: ES AHORA por Miguel Fernández Galeano

A diez años de iniciado el proceso de transformación estructural del sistema de salud la fuerza política de gobierno se propone el desafío de avanzar en una segunda generación de reformas del SNIS. Una iniciativa que fue abrazada con mucha fuerza por múltiples  actores políticos y sociales  y que es la primera de este tipo que se genera desde el espacio político en trece años de gobierno frenteamplista.

La salud ha sido priorizada por los diferentes gobiernos del FA, las organizaciones sociales vienen levantando desde hace un tiempo un conjunto de propuestas para la defensa y profundización de la reforma sanitaria. Ahora toca el turno para que se exprese la fuerza de gobierno con el objetivo de abordar con autonomía y firme voluntad política una serie de respuestas que permitan seguir avanzando en un proceso de transformaciones que, como sabemos, nunca estará plenamente concluido.

Cuando la acción política queda reducida exclusivamente a la gestión de gobierno o cuando los gobiernos no escuchan la voz de los actores sociales los que finalmente terminan perdiendo son los intereses colectivos de las grandes mayorías nacionales. Tomando ejemplos nacionales o internacionales, cercanos y lejanos en el tiempo ya sabemos lo que pasa: triunfa la burocracia, el estatus quo, la ausencia de innovación e ideas y termina imponiéndose primero la parálisis para después dejar paso a un franco retroceso en los procesos de cambio.

No se trata de intentar tapar el proceso de investigación iniciado en ASSE, ni de un mero movimiento político con fines electorales o de un ejercicio anticipado de elaboración programática. Sin duda la iniciativa intenta rescatar los enormes logros alcanzados en ASSE más allá de algunas denuncias puntuales que tienen ámbitos para ser consideradas, nadie puede negar que todo movimiento político a la larga tiene repercusiones electorales y no es mala cosa pensar el clave programática una política pública prioritaria para establecer la hoja de ruta de un cuarto gobierno del Frente Amplio.

 Sin embargo, entendemos que lo que más importa del amplio proceso de debates e intercambios de la Campaña “Construyendo Salud” que se viene dando a lo largo y lo ancho de todo el país es el reconocimiento explícito de que es ahora cuando hay que profundizar los cambios y que no es necesario esperar al próximo período de gobierno.

Se está discutiendo la necesidad de elaborar y poner en práctica un conjunto de herramientas que lejos caer en la siempre presente tentación de poner el piloto automático tenga  la responsabilidad de asumir  riesgos y enfrentar  intereses para garantizar el derecho a la salud.

La agenda en discusión es amplia y seguramente sea abordada durante el próximo año pero entendemos que hay temas que no deberían esperar y que obligan a contar con propuestas concretas en dos aspectos prioritarios dentro del primer semestre del 2018.

Tenemos la necesidad de fortalecimiento de la conducción y la rectoría del Ministerio de Salud y garantizar la efectiva complementación de la red  de servicios y prestaciones tanto a nivel público-público como a nivel público-privado o entre privados dentro del SNIS.

Este último es un aspecto central de cualquier propuesta de consolidación de un sistema que garantice eficacia, eficiencia y calidad homogénea con el objetivo de mejorar la cobertura y el acceso a servicios mediante variados mecanismos de acuerdo que den lugar a un nuevo modelo de atención y una nueva institucionalidad.

La complementación es la solución a un punto crítico del funcionamiento del sector salud en nuestro país: la duplicación y superposición de servicios asistenciales y la falta de recursos (particularmente los humanos) en un contexto de fragmentación en múltiples instituciones que no tienen las condiciones para articular recursos y acciones.  Asimismo permite la  utilización más eficiente de los recursos instalados, aprovechar ventajas de escala por compartir los costos fijos generando mejores condiciones de sostenibilidad económica y haciendo posible las respuestas en necesidades que no son cubiertas en la actualidad y cuya atención requiere la aplicación de recursos de alto costo.

Con la misma orientación la OPS/OMS promueve la implementación de Redes Integradas de Servicios de Salud  (RISS)  definidas como: “una red de organizaciones que presta, o hace los arreglos para prestar, servicios de salud equitativos e integrales a una población definida, y que está dispuesta a rendir cuentas por sus resultados clínicos y económicos y por el estado de salud de la población a la que sirve”.

Se han formulado una serie de propuestas para avanzar en la complementación, en primer lugar apuntando a la jerarquización de la Red Integrada de Efectores Públicos de Salud (RIEPS) para garantizar el carácter integrado del SNIS y para la construcción de RISS.  Un subsector público fortalecido es un factor decisivo como ente testigo y referencia del modelo de atención y gestión asistencial para todo el SNIS.

Por un lado por la tradición de ASSE en el desarrollo del primer de atención, por su presencia en las localidades rurales alejadas de las capitales departamentales y por el hecho de dar respuestas de atención a la salud a grupos poblacionales y problemas que actualmente son escasa o parcialmente desarrolladas por el subsector privado (Personas privadas de libertad; Salud Mental; Drogas, Salud Ocular, etc.).

 Por otra parte porque la incorporación y la priorización  de las nuevas tecnologías tienen en el campo de lo público un espacio privilegiado de desarrollo en especial por lo que refiere a evitar preminencia de los intereses  de mercado que habitualmente acompañan su ingreso a la oferta de servicios y prestaciones y por la necesidad apostar a la mayor democratización en la formación de los recursos humanos en el manejo de los conocimientos, habilidades y destrezas que requieren las nuevas tecnologías.

En línea con ello el Hospital de Clínicas se debe integrar formal y explícitamente al SNIS y ocupar el papel de principal efector como  Tercer Nivel de Referencia Nacional para el desarrollo de la medicina altamente especializada y para el ingreso, incorporación y evaluación de las nuevas tecnologías sanitarias.

El fortalecimiento y la creación de  Centros e Institutos de Referencia Nacional  que brinden cobertura de referencia para los prestadores públicos y privados de todo el país constituye a la vez una adecuada respuesta a las necesidades que impone la medicina del Siglo XXI y es a la vez un factor de sostenibilidad para la  herramienta principal de la que dispone el país para la formación de sus recursos humanos en salud. Estos Centros e Institutos tendrían autonomía funcional y presupuestal reglada por contratos de gestión en relación con la gobernanza del Clínicas en un formato de Complejo Hospitalario.

Para el cumplimiento adecuado de estos desarrollos en materia de medicina de alta complejidad, el Hospital Universitario deberá contar con la dotación de recursos humanos y materiales necesarios para dar una respuesta adecuada, oportuna y de calidad funcionando  también como Hospital General (Segundo y  tercer nivel de atención). En ese contexto debería asumir la referencia y contra referencia  de un área territorial de responsabilidad programática para la población cubierta por ASSE.

Las dos funciones principales anotadas para la inserción en el SNIS:  Tercer Nivel de Referencia Nacional y Hospital General de un territorio y población  asignada de ASSE deberán tener una expresión presupuestal especifica que se sumará al presupuesto correspondiente a las transferencias que desde rentas generales se realizan a la UDELAR.

También se han presentado cuatro propuestas concretas para garantizar la complementación público-privada o entre privados.

 En primer lugar con la fijación por parte de la JUNASA y el Poder Ejecutivo de precios de referencia que definan en condiciones de costos y precios equilibrados, dando un marco de previsibilidad a los prestadores que sabiendo la referencia sobre la que podrán acceder a un servicios estarán menos estimuladas a construirlo propio lo que implica definir un conjunto de elementos que deben ser regulados por su intensidad y su frecuencia en este proceso. (Día/ cama CTI, kilómetro ambulancia, tomografía, resonancia, etc.).

Un segundo elemento clave en este proceso radica en el establecimiento de mecanismos de compensación de prestaciones que aseguren a todas las personas el acceso universal a  la atención en cualquier lugar del país con independencia del lugar donde este radicada la institución que le brinda cobertura. La  ley de urgencia y emergencia recientemente aprobada es un buen ejemplo en esa dirección.

En tercer lugar se propone la definición estructuras máximas de servicios  por localidad o región para ofrecer ciertas prestaciones, evitando la duplicación y despilfarro de recursos y la pérdida de calidad de los servicios. Por ello se deberán definir los requisitos asistenciales en relación con la población de referencia a atender y se autorizan las estructuras máximas que son habilitadas para funcionar en cada departamento. (maternidades,  puertas de emergencia, blocks etc.). En algunos casos se tratará de nuevos servicios que se instalan con esta visión unificada pero seguramente en la mayoría significará rediseñar servicios que hoy ya existen multiplicados y por ende la autoridad sanitaria deberá definir, en función de parámetros de calidad y accesibilidad, la manera de organizar el servicio unificado por la modalidad de complementación.

Finalmente, se propone el establecimiento de metas asistenciales de carácter territorial a ser cumplidas por varias instituciones en forma cooperativa y que sean capaces de generar incentivos para empujar el proceso de complementación. Estas metas deberán estar alineadas a los objetivos sanitarios nacionales y por lo tanto los prestadores deberán realizar planes conjuntos con objetivos y metas para la población defina de circunscripciones  municipales o departamentales y se evaluaran resultados e impactos sanitarios para esas áreas de intervención programática.

En torno a estas ideas, entre muchas otras,  se avanzó en las Jornadas Departamentales y en el Encuentro Nacional de Salud realizado el pasado 2 de diciembre. En las próximas semanas nos aguarda una intensa actividad de elaboración de propuestas, muchas de las cuales se plasmaran en nuevos marcos normativos y legales.

Se mueve y no es chica cosa. Recordemos al maestro Carlos María Fosalba,  que nos decía que “llegar es detenerse” y tengamos siempre presente que el FA es una fuerza constructora  basada en  el “pensamiento y la acción” de la que también hablaba Fosalba para referirse  al papel que debía jugar el SMU.

Publicado en El Diario Médico – Diciembre 2017

JERÓNIMO BÓRMIDA: UN FRAILE CAPUCHINO, UN CURA MONTEVIDEANO por Antonio Coelho Pereira

Escribir sobre Jerónimo Bórmida es escribir sobre un fraile capuchino y un cura montevideano. Lo conocí en 1972 en la Parroquia de Punta Carretas. Sus compañeros de comunidad eran Santiago Vitola, Jose Luis Zanin y José Casañas, una fraternidad de frailes jóvenes, muy unidos, apoyados por una comunidad laical muy comprometida con el Evangelio y la Pastoral de Conjunto. Los jóvenes nos sentíamos muy acompañados, los frailes eran nuestros referentes, vivíamos momentos muy duros del  país y peores se avecinaban.

Tipo exigente, profesor incómodo

Pero volviendo a Jerónimo, era dentro de esa comunidad el que menos tiempo estaba con nosotros por su cantidad de actividades como docente y teólogo. Recuerdo de esos tiempos que no solo la comunidad parroquial, sino otras comunidades, trataban de saber qué misas celebraba para escuchar sus homilías. Me tocó tenerlo en el ITU-Laicos como profesor de Teología Fundamental. Fueron momentos dificilísimos para este instituto, se encontraba al lado del Hospital Militar y luego fue expropiado por las FFAA; era un lugar de pensamiento crítico y de resistencia ante los momentos que vivía el país. Pero las clases de Jerónimo personalmente eran las más incómodas, porque no solo había que estudiar, sino fundamentar lo que se aprendía, no había forma de pasar desapercibido. Él provocaba continuamente y, por momentos, era tan grande la exigencia que uno deseaba que terminara pronto. Pero luego de finalizada la clase, se sentía la necesidad de contarle a todo el mundo lo aprendido.

Fraile capuchino, cura montevideano

Vuelvo al comienzo, ¿por qué un fraile capuchino y un cura montevideano? Primero dentro de su congregación eran momentos muy tristes por las divisiones: los frailes más jóvenes se sentían identificados con el Concilio Vaticano II y los documentos de los obispos del continente, mientras los más adultos se atrincheraban en el convento de San Antonio y Santa Clara con una postura totalmente contraria a los cambios. Pero también había un redescubrimiento de la figura de Francisco de Asís y de la teología escotista (del beato Juan Duns Scoto, gran teólogo medieval franciscano).

En Jerónimo estaba también el cura montevideano. Además de brillar teológicamente, se confundía como la mayoría de curas con el pueblo, y vivía en la fidelidad a sus compañeros de clero y a su pastor, Don Carlos Parteli. La mayoría de nosotros, los jóvenes que participábamos en las parroquias, sentíamos admiración y orgullo por nuestros curas, estaban cercanos, al lado nuestro, nos acompañaban en nuestras comunidades de base, nos escuchaban y nos protegían; nunca sentí que nos exponían ni que nos manipulaban ni mucho menos jugaban con nosotros. Los recuerdos imborrables de los seminarios de Pastoral de Conjunto, la continua formación para que fuéramos libres y creativos, las concelebraciones en la Catedral llena de pueblo de fieles junto a sus pastores. Experiencias que quedarán marcadas para siempre.

Momentos duros para nuestra Iglesia, el diario El País atacando todos los días con los infames apartados “se dice”, continuamente difamando a Don Carlos y sus comunidades, las provocaciones tanto de la policía de investigaciones como de la derecha fascista, pero la fuerza que daba la comunidad nos ayudaba a superar los miedos. Ahí estaba Jerónimo, con sus aportes teológicos, colaborando desde sus homilías, con lucidez, valentía, siempre cerca.

Responsabilidades en la Orden

Luego fue elegido provincial de la Provincia capuchina del Río de la Plata y a continuación lo llamaron para colaborar con la Curia general capuchina en Roma. De esta etapa en la que no conviví con él guardo solo un relato de algo que me contó. Un día se le aparece en Roma Don Carlos Parteli que acompañaba una excursión. Se ponen a charlar y Jerónimo le mira los zapatos, estaban gastados y viejos. Antes de despedirse, Jerónimo le pide que lo espere un momento y va hablar con el ecónomo de la congregación para solicitarle una colaboración para un obispo del Tercer Mundo; este le contesta cuánto querés, cuatro mil, cinco mil dólares, a lo que Jerónimo responde “estás loco, lo ofendés, es para comprarle un par de zapatos”.

Otra vez en el país

Después nos reencontramos en 1992 cuando regresó al país. Pasó un breve tiempo en la Parroquia de Nuevo París, para luego compartir con los hermanos Felipe y Pedro en comunidad, primero una casa en La Teja y luego en Sayago. No creo que esté de más contar que se ocupaban de todas las tareas de la casa, no tenían personal de servicio, pero tampoco tenían una despensa con alimentos, porque si alguien venía a la puerta a pedir algo y atendía Felipe les daba todo lo que tenían.

En esos tiempos, una tarde, Jerónimo me llama al CIPFE, en los Conventuales, y me comunica que me habían encargado la animación de la Familia Franciscana, le costó mucho convencer que un laico asumiera ese rol, pero como era terco lo logró. Fue ahí donde pasamos a convivir muchos días de la semana, armando cursos, retiros, campamentos, programas de radio, encuentros ecuménicos, visitas a todas las comunidades de hermanos y hermanas de todo el país. Personalmente crecí mucho, trabajar con él era muy exigente, no era hacer cosas por hacer, sino que eran cosas pensadas, planificadas y después evaluadas. Para mí era muy entusiasmante, aunque por momentos me enojaba porque lo veía muy negativo, pero luego me fui dando cuenta de las dificultades que se avecinaban, no solo económicas, sino cambios profundos en la Iglesia que no favorecían nuestros proyectos de formación y animación.

Resistido pero libre y firme

Me fui dando cuenta también de lo resistido que era por su forma de ser, de decir las cosas, de escribir, pero lo más triste era que los que lo combatían no eran frontales, le tenían miedo, entonces lo difamaban. Era radical, por eso transmitir una imagen edulcorada de Jerónimo es traicionarlo. Él detestaba ver un laico revestido en el altar, decía siempre la frase del obispo Casaldáliga “Ay de los laicos con sotana y los curas sin espíritu”. Se retiraba de una reunión sin importarle quien estuviera, si no estaba de acuerdo con lo que se estaba diciendo. Le preocupaba profundamente el poco interés tanto de frailes como de seminaristas por el estudio.

Con algunas personas le sugeríamos que no publicara, que solo diera charlas, porque era inminente que terminaría sancionado por Roma, pero él no solo continuaba. Jerónimo fue efectivamente sancionado, al inicio de un año lectivo no se le renovó la llamada misión canónica para enseñar teología. Recibió sin embargo el apoyo de sus compañeros sacerdotes docentes y pudo solucionar rápidamente el problema escribiendo un artículo sobre el asunto en que era cuestionado y se lo aceptaron. Así que bastante rápido volvió a la docencia con ese estilo tan propio. Nunca se pudo saber de dónde había salido la acusación a la que Roma prestó oídos en un primer tiempo. Indudablemente sufrió, pero mucho más le dolían las traiciones, eso lo llevó a estar un tiempo fuera de su congregación viviendo en una parroquia del clero donde un sacerdote le ofreció un cuarto.

Desde el “lugar del peón”

La muerte de Jerónimo, aparte del dolor que me provoca, me genera una preocupación: son pocos los teólogos con esa valentía, y a su vez seriedad e iniciativa para formar cristianos y cristianas comprometidos y comprometidas con su tiempo. Él no se cansaba de poner sobre la mesa el tema desde qué lugar nos paramos para mirar el mundo, no se cansaba de repetir “es distinto ver la realidad tomando whisky con el patrón que vino con el peón”. Cada uno de nosotros sabrá qué lugar elige, Jerónimo siempre eligió el del peón.

En estas semanas también despedimos al sacerdote Adolfo Chapper, el querido Chino, y es inevitable pensar en los dos y sentir lo mucho que perdemos con ellos. Esa identidad de la Iglesia de Montevideo que muchos compartimos, en la que fuimos formados, una espiritualidad que se encarna en el evangelio de Jesús y nos invita a vivir desde allí nuestra vida cotidiana.