LEÍA UN TAL FRAY MARCOS por Antonio Coelho Pereira

Leía un tal Fray Marcos, un español domínico, muy activo en las páginas de Internet. Narra con claridad, hechos del Antiguo Testamento, todos escritos entre los siglos VII y VI antes de Cristo.

Enumera acontecimientos. Porque la gente de ese entonces no tenía ni idea de lo que pasó con Noé. Es más, varias historias sobre diluvios se dan en otros libros sagrados de esos tiempos. Los grandes patriarcas son personajes míticos, personajes de leyendas que circulaban en esa época.

Hay una intencionalidad en los relatos para demostrar que Dios intervino en la historia y que eligió un pueblo para hacer maravillas contra los demás pueblos.

Nosotros en el liceo estudiábamos (y se repite hasta hoy), que la religión judía es monoteísta. Es un error. La religión judía practicaba la monolatría, que significa reconocer la existencia de otros dioses. Pero su Dios nacional era Iahvé, palabra escrita con consonantes YHVH. Estaba prohibido mencionar el nombre sagrado de Dios.

David no fundó ningún imperio. Fue jefe de una tribu. Si realmente existió, en los descubrimientos arqueológicos no hay ningún rastro de ese poderío. Los análisis genéticos concluyen que los judíos no son ninguna raza especial, ni que llegaron a ese territorio de ninguna parte.

Son iguales a cualquier habitante de esa región: Palestina. Nunca se encontró ningún rastro de una emigración judía a Egipto. Ya existía la escritura en este imperio y todos los acontecimientos eran documentados. Como todo imperio, protegía las fronteras y no aparece nada que haga pensar, ni remotamente, en la posibilidad de una población judía en ese territorio.

Es imposible que de Egipto salieran 600.000 varones y que pasaran cuarenta años en el desierto sin dejar ningún rastro. No hubo ninguna teofanía en el Sinaí ni Moisés recibió nunca una tabla de mandamientos.

Nunca se conquistó Cannan; porque los judíos siempre estuvieron ahí; nunca se derrumbaron, Jericó era una aldea insignificante.

El intento de estos escritos es generar esperanza y energía para sobrevivir como pueblo. No se puede leer, como hace la teología de la prosperidad de Bolsonaro en Brasil y el diputado del Partido Nacional Datugue, de la organización con fines de lucro Misión Vida.

No creo que haya una lectura de la Escritura equivocada ni simplista; si hay una intencionalidad para justificar mediante “la fe”, una lucha contra todo lo que sea avance de la ciencia y de las conquistas de la Nueva Agenda de Derechos.

Es un volver al oscurantismo de la Edad Media, donde a Galileo casi le cuesta la vida decir que la tierra se mueve. Al final resultó que la Biblia no tenía razón.

La Biblia no se puede leer literalmente porque es narrativa. Como repetía el Hermano Gerónimo Bormida en sus clases de teología: “todo texto, fuera de contexto es un pretexto”.

Puede dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s