URUGUAY: POLITICA NACIONAL DE CUIDADOS, PREVENCIÓN Y REALIDADES TERRITORIALES por Pablo Anzalone

Articulo publicado en EL DIARIO MEDICO setiembre 2022

Uruguay dió un gran paso en materia de derechos con la creación por ley del Sistema Nacional de Cuidados en el año 2015. Antes los cuidados de personas mayores y discapacitados fueron vistos como responsabilidades privadas de las familias respectivas, sufriendo grandes desigualdades ,descargando sobre las mujeres el cuidado de sus familiares. Las personas mayores, los discapacitados, los niños y las personas que cuidan son los grandes colectivos amparados en esta política nacional, pero los protagonistas deben incluir a toda la sociedad.

La importancia de pensar conjuntamente la salud y los cuidados es muy evidente. Ambos campos se interrelacionan estrechamente. No es posible un envejecimiento saludable sin cuidados adecuados. Sin políticas de promoción de la salud y de prevención de la enfermedad y la dependencia no hay sistema de protección social en cuidados y en salud capaz de responder a los acelerados cambios demográficos y epidemiológicos que vive nuestra sociedad.

Asi como el SNIS fue una transformación revolucionaria de la salud en Uruguay, el SNIC lo es en el campo de los cuidados. Con diferencias en los desarrollos alcanzados, en ambos casos son procesos que se iniciaron pero están lejos de concluir y se requieren nuevas generaciones de reformas. En el caso del sistema de cuidados se dieron algunos pasos iniciales auspiciosos pero hay mucho por hacer. El nuevo gobierno que asumió en 2020 generó una interrupción al desarrollo de estas políticas a pesar de que la pandemia, sus abordajes y consecuencias, afectaron fuertemente a la población que necesita cuidados.

Una línea estratégica del Plan Nacional de Cuidados fue la descentralización y la prevención de la dependencia. La creación de Centros Diurnos destinados a personas con niveles de dependencia leve o moderada es una de las herramientas de esa estrategia. En Montevideo los Centros de Día tienen una trayectoria anterior y se orientaron a personas autoválidas. La ley 19. 353 plantea : “ Impulsar la descentralización territorial, buscando contemplar las necesidades específicas de cada comunidad y territorio, estableciendo acuerdos y acciones conjuntas con Gobiernos Departamentales y Municipales cuando correspondiere”(articulo 9 inciso G).

En el Plan Nacional de Envejecimiento y Vejez 2013-2015 se vieron grandes diferencias entre departamentos. Las grandes áreas con mayor nivel de cobertura (tanto en lo nacional como departamental) son las prestaciones tradicionales : transferencias económicas, prestaciones en salud y soluciones habitacionales. No hubo al comienzo avances grandes en otros aspectos importantes como “entornos favorables” y “accesibilidad”. También faltaban datos para hacer diagnósticos y seguimiento de las acciones. Vale resaltar que dicho Plan incluyó como objetivo dentro de la convivencia ciudadana promover el uso compartido de los espacios públicos entre diferentes generaciones y abordar la discriminación por edad modificando los estereotipos negativos.

Es de recibo la propuesta del Equipo de Representación de los Trabajadores ERT en el BPS de incorporar el tema de Cuidados en la discusión sobre Seguridad Social que promueven el gobierno nacional y otros actores. Son interesantes en ese sentido jornadas como la llevada adelante el 9 de setiembre por parte del ERT, la secretaría de Cuidados y la secretaría de Discapacidad del PITCNT1.


Una investigación de la Udelar en la que participamos junto con investigadores de Facultad de Medicina, Ciencias Sociales y Enfermería estudió los procesos de prevención de la dependencia en los territorios y las experiencias de Centros de Día. A tales efectos participamos activamente de las actividades de la Red de Municipios y Comunidades Saludables y las decenas de talleres de intercambios y profundización colectiva que se efectuaron en plena pandemia y posteriormente. Se realizaron asimismo alrededor de 40 entrevistas a informantes calificados y referentes de las experiencias locales llevadas adelante en Cerro Largo, Paysandú, Montevideo, Colonia y también Salto, Artigas, Rocha, Durazno, Florida y San José. En especial se analizan los Centros Diurnos en el contexto de iniciativas de cuidados y activos territoriales. En la etapa final de la investigación se están desarrollando encuentros departamentales para presentar, discutir y enriquecer los resultados dejando abiertas nuevas líneas de investigación/acción junto con las organizaciones sociales y los actores locales. En Paysandú2 se llevó a cabo el primero de estos encuentros el 31 de agosto de 2022, y están previstos en Artigas, Florida, Durazno, Cerro Largo y otros. Para el 30 de setiembre la Red de Municipios y Comunidades Saludables prepara un taller abierto a nivel nacional (por zoom y presencial) donde organizaciones como Redam, Onajpu, Red Pro Cuidados y otras puedan comentar las conclusiones de la investigación.

La estrategia metodológica utilizada fue la IAP Investigación Acción Participación que apunta a construir conocimientos junto con las organizaciones sociales para enriquecer las acciones hacia los problemas detectados. Hay muchos antecedentes a nivel latinoamericano y nacional al respecto.


La riqueza de las entrevistas y talleres amerita a ir recogiendo las distintas experiencias y las reflexiones o debates que puedan aportar a las políticas de cuidados.

A modo de ejemplo se pueden mencionar algunos rasgos de las realidades particulares de cada departamento.

El departamento de Colonia tiene una larga historia de trabajo de la sociedad civil organizada que se vincula con el lugar de origen de esas personas y el relacionamiento que tienen entre sí . Existen 12 hogares sin fines de lucro para personas mayores. Como destaca Susana Kaufmann (2020) “la gente se conoce mucho y conoce su barrio, conoce sus aledaños y por tanto el control social es muy importante”. La sociedad civil está organizada, hay muchas asociaciones de jubilados y clubes de abuelos, así como personas mayores que son activas en casi todas las localidades. Durante el proceso del gobierno anterior desde Inmayores se promovió la Red de Personas Mayores departamental con los hogares sin fines de lucro, asociaciones de jubilados, clubes de abuelos, trabajando con la policía comunitaria, las mesas interinstitucionales departamentales y los municipios. En Juan Lacaze se inauguró el primer Centro de Día del SNIC en 2018. Fue una rica experiencia, muy nueva para la localidad y a nivel nacional, que procuró respuestas a una buena parte de la población de personas mayores.

En Montevideo la Secretaría de Personas Mayores de la Intendencia de Montevideo IM ha trabajado desde hace varias décadas en la promoción del envejecimiento activo, es decir desarrollando una estrategia de prevención. La IM tiene un centro diurno que cumplió 28 años en el 2021. No son dispositivos orientados a personas con dependencia sino a personas auto válidas, apuntando a la prevención. Leonel Molinelli reafirma que toda esta estructura ha sido muy exitosa para construir redes de personas mayores en todos los municipios del departamento. “Es un logro significativo que todos los meses en distintas zonas de Montevideo se junten referentes de grupos de personas mayores a intercambiar, a conocer en qué están e impulsar la promoción de los derechos de esta población” (Molinelli 2020). La secretaría de Personas Mayores ha registrado en Montevideo más de 300 grupos con los que tienen contacto. Además están todos aquellos grupos que se juntan para realizar actividades que de alguna forma interactúan con la Intendencia. Es un tema de cuidado mutuo, afirma Molinelli. Forma parte del cuidado no como algo centralizado, pero integra la prevención, el contacto, la socialización. Otras experiencias destacables que vienen desde la década de los 90 son la del Centro Diurno N° 8, situado en el Parque Rivera y el Centro Diurno N°2 en Mercedes y Arenal Grande.

En Paysandú las experiencias fueron analizadas en diversas entrevistas organizadas por un equipo de investigadoras de Udelar Cenur Litoral Norte3 con referentes de ADAP (Asociación Alzheimer Paysandú) y de CAJUPAY4 que es la Casa de Jubilados de Paysandú conformada por tres asociaciones : Asociación de Jubilados y Pensionistas Escolares, Asociación Sanducera de Jubilados y Pensionistas y Sociedad de Jubilados y Pensionistas de Paysandú. Su labor se realiza con los jubilados, por un lado participando con Onajpu de las luchas para lograr mejoras de las jubilaciones más sumergidas, derecho a la salud y otros derechos que les corresponden a los jubilados. Por otro lado brindan varias formas de recreación como talleres de pintura, de gimnasia, tai chi, costura, yoga, crochet, tienen un coro, organizan una actividad recreativa que llaman “dominata” y otras. El Centro de Día de Paysandú mantuvo una labor fructífera en todos estos años articulando con Ajupe, con la Universidad y otros actores locales.

En todos los centros de día estudiados junto a la valoración positiva de las comunidades resalta la incertidumbre que viven sus equipos respecto a la continuidad y también la ampliación necesaria de esta política.

Del informe final de la investigación extraemos algunas de sus conclusiones que enfatizan :

1) La importancia del desarrollo de estrategias de prevención de la dependencia y promoción del envejecimiento saludable que tienen componentes nacionales y generales y componentes específicos en función de las distintas realidades existentes dentro del país y las diferentes vejeces.

2) La validez de los Centros de Día en la modalidad de abordaje de las situaciones de dependencia leve y moderada con que se iniciaron en el SNIC, que recibieron una amplia percepción positiva desde las comunidades donde se implantaron.

3) La importancia de los Centros de Día en la modalidad de abordaje de las situaciones de personas autoválidas sin niveles de dependencia como parte de un entramado de dispositivos de nucleamiento y actividad de las personas mayores en los territorios (Uni 3, Clubes de Abuelos, etc.) cuyo fortalecimiento es fundamental para la estrategia de envejecimiento saludable.

4) La necesidad de que los Centros de Día se articulen con diagnósticos y planes locales que aborden los problemas críticos del envejecimiento consolidando y ampliando las formas de participación activa de las personas mayores. Para ello se requieren plataformas e instancias de intercambio entre las distintas experiencias para promover procesos de aprendizajes que sean incluidos en los planes locales o generales.

5) El papel relevante de las asociaciones y redes de personas mayores en la elaboración, implementación y cogestión de los centros de día, creando espacios para su participación y articulando su labor con instancias de formación-acción y con estrategias de integración ante las diferencias en las vejeces existentes. Como lo demostró el Plan Ibirapitá, y con muchas nuevas razones luego de la pandemia, el manejo de las herramientas tecnológicas de comunicación es una clave que de ser un obstáculo puede transformarse en una posibilidad de ampliación y creatividad en las interacciones sociales.

6) El rol clave del trabajo interinstitucional e intersectorial para el desarrollo de estas estrategias en particular entre el gobierno nacional en sus distintos ministerios y el BPS, los gobiernos departamentales y municipales, las instituciones educativas y de protección social, el sistema de salud, evitando la lógica de feudos, superposición o compartimentación de los esfuerzos y los recursos.

7) Estas estrategias de promoción del envejecimiento saludable y prevención de la dependencia requieren, se insertan, apoyan e interactúan con los imprescindibles cambios culturales involucrados en un paradigma de la vejez que supere los estereotipos de pasividad, decrepitud, irrelevancia social. En este punto es sustancial el rol de los medios de comunicación, del sistema educativo a lo largo de todo el ciclo de vida, las acciones intergeneracionales, las iniciativas culturales y productivas, para destacar e incrementar el aporte de las personas mayores a la sociedad.Se trata de asumir la concepción sobre los derechos de las personas mayores que plantea la Convención Interamericana, considerando los cuidados, la salud, la vivienda, la alimentación adecuada, la cultura, la educación, la potestad de participar y decidir y estar libre de violencias como derechos humanos inalienables.

8) Las estrategias de Ciudades o Ambientes Amigables con las personas mayores permiten promover los cambios estructurales necesarios para asegurar la accesibilidad, la inclusión, la promoción de la salud y la ciudadanía activa de estas poblaciones.

9) Las estrategias de Municipios y Comunidades Saludables conciben la salud como una construcción social donde la participación de las personas, los colectivos y las comunidades es decisiva para encarar de manera integral los problemas y las potencialidades. Salen así del modelo que reduce la salud a la asistencia, a una optica individualista donde solo importa la dimensión biofísica de la enfermedad, y donde las desigualdades heredadas o creadas por las lógicas de mercado impiden el ejercicio de los derechos.

10) Cuidar y formar a las personas que cuidan debe ser una de las líneas directrices de las políticas de cuidados, con una mirada de género que rompa con la invisibilización y la subestimación o desjerarquización de tareas asignadas estructuralmente a las mujeres, sin reconocimiento ni remuneración ni apoyos efectivos del Estado.

11) La participación activa en la elaboración, implementación, control y evaluación de las políticas públicas que los involucran es un derecho de las personas mayores, sus organizaciones y de toda la sociedad, democratizando las relaciones sociales y con el Estado.

12) La necesidad de seguir investigando, estudiando las experiencias de cuidados y los fenómenos sociodemográficos en curso, con la participación activa de las organizaciones de personas mayores, la academia, los equipos de cuidadores y los responsables de las políticas públicas.

1Comisión de Seguridad Social del PIT-CNT: Sistema de Cuidados y Seguridad Social – YouTube

2La trama local del cuidado: perspectiva de actores locales y activos territoriales – Diario El Telégrafo (eltelegrafo.com)

3Este equipo es coordinado por la Prof. Mariana Gomez y lo integran Agustina Osorio, Addis Andreoli, Ingrid Neclea.

4(20+) Cajupay | Facebook

Covid-19: a veces nos cuesta aprender

El ser humano es un animal inteligente. La diferencia entre otros animales y el ser humano es, justamente, el grado de inteligencia que ha logrado alcanzar nuestra especie, que lo ha llevado, entre otras cosas, a poder elaborar herramientas, luego tecnologías y, principalmente, construir y analizar la historia. Generar cultura.

Publicado el 15 de junio

Escribe Adriana Peveroni en Posturas de La Diaria

Es el análisis y la transmisión intergeneracional de lo ocurrido y, sobre todo, de lo que se hizo y se hace con lo ocurrido lo que nos permite avanzar como sociedad. El conocimiento acumulado que permite la transmisión intra e intergeneracional es un componente esencial de la construcción científica y cultural. Sin embargo, a veces, uno siente que nos cuesta aprender de las cosas, algunas terribles, que nos pasan. Que damos vueltas, como en una noria, alrededor de ciertos errores.

Un ejemplo claro, en este momento, es observar que algunas enseñanzas que pudimos tomar de lo vivido durante la pandemia de covid-19, a la luz de acciones actuales, no se incorporaron.

El SARS-CoV-2, como ya todos deben saber luego de más de dos años de “convivir” de algún modo con él, se transmite de persona a persona a través sobre todo de la emisión de gotitas de vapor de agua que se expelen al respirar (al exhalar el aire), que se llaman gotitas de Pflugge (por supuesto, en honor a quien las describió por vez primera, como pasa habitualmente en la ciencia y en la medicina). Estas gotitas son inhaladas por otra persona, llegan a su sistema respiratorio y pueden, si esa persona es inmunosensible a esa enfermedad determinada, enfermar. La importancia o gravedad de la enfermedad que desarrolle dependerá de múltiples variables: su nivel de inmunidad frente a ese germen, sea esta natural (por haber estado expuesta previamente a la enfermedad) o adquirida (al ser vacunada); y su capacidad inmune, es decir, la fortaleza de su sistema inmunitario más allá de lo específico de esta enfermedad. Respecto a esto último, presentan mayor riesgo los niños muy pequeños, recién nacidos y lactantes; los ancianos, cuya inmunidad y capacidad de responder adecuadamente a una enfermedad cualquiera va disminuyendo; o los que tengan otras enfermedades que por sí mismas o por el tratamiento que requieren los hacen más susceptibles a desarrollar enfermedades graves (aquí podemos colocar, por ejemplo, a quienes estén recibiendo un tratamiento quimioterápico por un cáncer).

Esas gotitas de Pflugge quedan suspendidas en el aire alrededor nuestro por un tiempo, hasta que se depositan en las superficies: manos, ropas, muebles. Su concentración en el aire que respiramos es mayor cuantas más personas estén cursando esta enfermedad y estén respirando un mismo aire, si el ambiente está cerrado o mal ventilado, si la persona que está enferma no toma algunos cuidados al toser (como anteponer el dorso de su mano). Por ello, el uso de tapabocas, el lavado de manos, la ventilación adecuada y disminuir los contactos (por ejemplo, evitando el hacinamiento) son medidas que favorecen nuestro cuidado y procuran que no enfermemos. Por eso es importante, también, cuando estamos cursando una enfermedad respiratoria, “aislarnos”, es decir, cuidarnos quedándonos en casa, no ir a trabajar, y en caso de los niños no concurrir a centros de enseñanza o de cuidado. Por eso es importante disminuir los contactos cuando estamos enfermos, con personas que pudieran, de contagiarse, desarrollar una enfermedad más grave.

¿Es el SARS-CoV-2 el único germen importante que se transmite de esta manera? No. Todos los años, sobre todo durante los meses más fríos, extendiéndose generalmente entre mayo y octubre, hay un aumento de la circulación de los que llamamos “virus de invierno”. Estos virus, que son muchos (se estima que existen cerca de 300 agentes patógenos que causan infecciones respiratorias), circulan en mayor número en estos meses fríos, produciendo variadas enfermedades: resfríos, faringitis, bronquiolitis, laringitis, neumonías virales, y favoreciendo las neumonías bacterianas. Para algunos tenemos vacunas: esto es, para algunas variantes (las que circularon en mayor medida en el hemisferio norte en el invierno previo) de influenza A y B. Para los demás, no. Con estos virus la mayoría de nosotros ha tenido más de un contacto a lo largo de su vida, y por ende ha desarrollado inmunidad relativa. Si nos contagiamos, tenemos unos días de resfrío, un poco de tos, cefalea, algún síntoma gastrointestinal, pero no mucho más. Sin embargo, no es así para los grupos de riesgo. En este caso, sobre todo los niños muy pequeños y los ancianos. Todos los años en esta época tenemos un importante aumento de consultas a nivel de las emergencias extrahospitalarias, las emergencias sanatoriales e ingresos a cuidados moderados y CTI. Y algunos niños mueren. Algunos quedan con una mayor tendencia a repetir sobre todo los broncoespasmos.

Durante la epidemia de covid- 19 todos, y también los niños, si se contagiaban o eran contacto con un portador de covid-19, debían guardar aislamiento, evitando esto la progresión de la epidemia, limitando los contagios. Esta es una de las medidas no farmacológicas más potentes para controlar una epidemia. También se determinaron aforos a nivel de las clases y se favoreció la ventilación de estas. Se generaron, para ello, mecanismos de certificación laboral adecuados, indispensables para que estas medidas puedan ser cumplidas.

A lo largo de los años, previo a la epidemia de covid-19, los pediatras hemos asistido a una realidad: cuando comienzan a circular los virus de invierno, uno de los lugares donde los niños se contagian con más facilidad es la escuela y la guardería. Muchas veces el que se contagia es un preescolar, que desarrolla una enfermedad banal, y contagia a un hermanito muy pequeño, incluso un recién nacido, que es el que corre la peor suerte. También son vectores los adultos, que concurren muchas veces a trabajar contagiados, contagian a compañeros de trabajo que son padres, y estos a sus pequeños hijos.

¿Queremos decir con esto que los niños no deben escolarizarse precozmente? Nada de eso. La escolarización temprana es fundamental para su desarrollo. Sin embargo, a nadie se le ocurriría enviar a su hijo al centro educativo que concurre con una enfermedad banal pero contagiosa, si pudiera quedarse en casa esos días a su cuidado. El problema aquí no es la escuela. El problema es que, en la mayoría de los hogares, ambos padres trabajan. Y muchas veces no tienen posibilidad alguna fuera de la escuela de obtener un cuidado adecuado de sus hijos en el horario en que concurren al centro educativo. Es así que cuando no tiene fiebre (y a veces con ella; son muchas las veces que el niño hizo fiebre la noche anterior, pero se despierta sin ella y lo envían, sólo para que vuelva a hacer fiebre en la tarde. Siempre se recomienda dejar un período de 24-48 horas en apirexia antes de enviarlo) el niño o la niña concurrirá enfermo. Y contagiará a sus compañeros.

Si hemos realmente aprendido algo de esta epidemia, algo trasladable a la vida diaria, es que las medidas no farmacológicas para detener la transmisión de virus son trascendentes.

Es de señalar que varios países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ya han aplicado este tipo de permisos pagos para cuidado de los hijos con enfermedades leves, y España lo tiene actualmente a estudio, siguiendo las recomendaciones de mejora del cuidado de la infancia propuestas en el “Libro Blanco para un nuevo marco nacional de apoyo a las familias en España”.1

Los gastos en salud que ocasiona año a año esta epidemia de virus respiratorios son altos. Es necesario desarrollar los llamados “planes de invierno” con un aumento importante de los recursos destinados a la atención de niños en todos los niveles (duplicando al menos la capacidad instalada), y aun así, muchas veces este sistema se satura, no da abasto. Ni hablemos de los gastos sociales y emocionales cuando el niño enferma gravemente.

Las “vacaciones de invierno” tenían este fin en su constitución: cortar los contactos en las escuelas, y con ello abatir la circulación y los contagios. Lamentablemente se utilizan cada vez más con fines turísticos y de esparcimiento, que sólo cambian el lugar de contagio.

Entonces, si hemos realmente aprendido algo de esta epidemia, algo trasladable a la vida diaria, es que las medidas no farmacológicas para detener la transmisión de virus son trascendentes. Algunas dependen de nosotros como sociedad (porque las acciones que tomamos tienen un gran componente solidario, de no enfermar al otro), como el lavado de manos, uso de tapabocas en lugares cerrados y con mucha gente, no concurrir a trabajar o a centros educativos con infecciones respiratorias, no enviar a nuestros hijos a la escuela enfermos. Se necesitan, también, medidas potentes que dependen del sistema político: visibilización del problema, difusión adecuada de síntomas precoces, síntomas de alarma y qué hacer, y sobre todo medidas que posibiliten que los niños y adultos enfermos se queden en casa: atenta contra ello que no se paguen los tres primeros días de enfermedad (las enfermedades respiratorias no requieren generalmente más de cinco días de certificación, no debería ser el trabajador quien resienta su salario), y que el adulto que queda al cuidado de un niño enfermo también pueda faltar a trabajar sin perder salario.

Es necesario mantener una relación adecuada entre el número de niños o adolescentes que componen un grupo en cada centro educativo y el tamaño del local, así como garantizar que la ventilación sea posible y adecuada. No favorece esto la reducción de horas docentes, producto del afán de disminuir la brecha fiscal. Desde hace dos años los grupos son más numerosos, lo que afecta tanto la posibilidad de aprender como de mantenerse sanos. Si bien las razones económicas pudieran, en los papeles, ser válidas, descuidar la salud de los niños parece motivo suficiente para buscar “recortar” por otro lado (no mencionamos aquí el efecto que los grupos numerosos tienen en el aprendizaje, eso da para otro capítulo). Esas mismas “razones económicas” deben, también, compararse con los gastos que genera el aumento de ingreso de niños a cuidados moderados y, sobre todo, críticos.

Así que, de nuevo, al título: nos cuesta aprender.

Adriana Peveroni es pediatra.

La receta dogmática hace daño

Es posible construir una política criminal pública

Escribe Milton Romani Gerner. Publicado en Semanario Voces No 784 9/6/22

Política criminal pública

Garantizar el derecho a la seguridad no es solo un asunto policial. Ni de autoridad. Ni de aumento de penas y castigos. Ese modelo, que persiste, es un dogmatismo que no se condice ni con los datos y el relato. Es incoherente, no ayuda, genera mas inseguridad y violencia. Las cifras de homicidios del último mes son contundentes. ¿Que grado de responsabilidad tiene el ministro Heber? Nadie va a pedir su renuncia, entre otras cosas porque su culpa es no reconocer que es un problema mas complejo, difícil, que no se arregla con mas autoridad, mas policía y mas cárceles. El problema de Heber es que reconocer con humildad eso es también admitir que la campaña furibunda contra Bonomi, la campaña electoral y la llave milagrosa de la LUC no sirvieron para un carajo.

Lo dijo Lacalle Pou cuando era senador opositor: un ministro del interior no puede usar la coartada del narcotráfico para justificar los indices de criminalidad. Porque esa es su tarea. Punto. El ministro Heber y el Sr. Santiago González, recurren con exceso adictivo al fenómeno narcotráfico como explicación de todo. González, que tiene un cúmulo de denuncias de mal trato y autoritarismo incluso con sus pares, no parece un ejemplo de convivencia. Repite en un exceso de cámaras, la intervención en cada cierre de bocas de narcotráfico. Llegó a decir que se cerraron 2000. Eso si, no hubo hasta ahora ningún procesado por lavado de dinero, ni allanamiento en bufetes o estudios que se dedican ostensiblemente a ello.

El aumento de la criminalidad, y el aumento de las violencias sociales (que no es son las misma cosa) son un monstruo que pisa fuerte. Aumentan las dos. A veces nos asombra, nos genera incertidumbre, miedo e inseguridad. Repetir que es un tema complejo parece una coartada para desentenderse del asunto. No es así. Asumirlo implica generar institucionalidad para una política publica criminal que sea una responsabilidad compartida. Insisto, humildemente, que la experiencia institucional de la Junta Nacional de Drogas, integrada por varios ministerios, debería ser un ejemplo aleccionador. Lo mismo para generar con la academia, organizaciones sociales y un arco político amplio, un espacio de investigación y abordaje con pretensión científica el tema de la criminalidad.

El horizonte de la convivencia es un tema más extenso que incluye la seguridad ciudadana.

El Presidente del Frente Amplio Fernando Pereira ha salido, ahora, con humildad a reconocer nuestras limitaciones de nuestros gobiernos. Pero también tendió la mano para construir una política publica con los esfuerzos y avances que pudimos lograr y avanzar con otros actores para definir una política de estado consensuada. Es ahora.

Es necesario definir una política criminal con pretensión de largo plazo, como bien lo han señalado distinguidos especialistas, como el ex Fiscal General doctor Jorge Díaz.

Algunos siguen creyendo, por pura ideología, en un reduccionismo simplote: castigo y autoridad. Y en una coartada: las responsabilidades son de las gestiones del anterior gobierno. No de todas las gestiones anteriores. No. De esas no. Porque hay que decir que desde 1997 se retoca el Código Penal aumentando todas la penas y aunque los cataclismos sociales fueron cantera de reclutamiento de niños y niñas cuya carrera criminal conocimos 20 años después, todavía continúan, porque se ha reemplazado la cultura del trabajo, por la libertad. No es solo la pobreza y marginalidad las únicas explicaciones del aumento de violencias y criminalidad. Pero no se pueden ignorar.

La libertad de “arreglate como puedas”. La falta de trabajo. La inequidad e injusticia que hoy se expresa en un récord histórico de exportaciones (carne, soja, arroz, leche y bienes) por 11.000 millones de dólares que se acompaña por el aumento de depósitos dentro y fuera del país (conocidos) de 9000 millones de dólares. Los pibes chorros que salen por la de ellos, quizás no saben de estas cifras. Pero la sufren y eligen sin formación económica de operar un reparto del producto bruto por mano propia.

Violencias sociales: niñez, feminicidio, conflictos.

A propósito de violencias y niñez más de 386.000 niñas, niños y adolescentes de Uruguay viven en hogares donde se reportaron situaciones de violencia de género, según un informe de Inmujeres, Sipiav y Unicef que busca visibilizar el impacto de estos contextos en la infancia y la adolescencia”. Categórico. A estos futuros jóvenes lo que les promete este modelo, son más palos, mas cárcel, menos oportunidades. Que quieren!!! ¿Que luego salgan blanquitos de ojos celestes y se comporten como egresados de la Universidad de Montevideo? Dicho sea de paso: tampoco ser egresado de escuelas de MBA, como lo señaló una investigación son garantías de no delito o corrupción.

¨Aspen Institute verificó al encuestar estudiantes de MBA que al ser interrogados sobre si estarían dispuestos a realizar un acto ilegal que podría reportarles a ellos o su empresa más de 100.000 dólares y en donde hubiera un 1% de probabilidad de ser descubiertos e ir a prisión por un año, un tercio contestó que sí¨i

Los esfuerzos de Miguel Angel Petit son encomiables. Para denunciar este verdadero pandemónium y cambiar. Le deseo el mejor de los éxitos.

Las experiencias de Luis Parodi en la Unidad 6 Punta Rieles, como las de Jaime Saavedra en la Comisión del Liberado no han sido incorporadas al patrimonio de las políticas publicas. Ni de los valiosos académicos que con coraje han investigado desde la ciencias sociales y antropología la dinámica de la delincuencia ( Nicolas Trajtemberg,, Clara Musto, Ricardo Fraiman, Marcelo Rosal) De la misma manera que fueron desechadas todas las enseñanzas y el excelente personal formado por el mejor policía Julio Guarteche. Hay experiencias territoriales de gran valor para actuar con la comunidad. Por la experiencia de gestión, el modelo de Junta Nacional de Drogas, donde se articulan nueve ministerios para definir estrategias comunes, sigue siendo un ejemplo institucional que podría imitarse o al menos considerar sus virtudes.

iEDUCAR EN ÉTICA EMPRESARIAL EN IBEROAMÉRICA: UN DESAFÍO IMPOSTERGABLE Bernardo Kliksberg ∗2007

Un abordaje inter sectorial, descentralizado y comunitario

escribe Pablo Anzalone. Publicado en Semanario Voces No 784 9/6/22

La estrategia de “Guerra contra las drogas” ha sido un gran fracaso cuyos impactos en muertes, violencia y sufrimiento social exceden ampliamente los daños generados por el consumo excesivo de sustancias y lejos de reducir el narcotráfico lo fortaleció.

Uruguay ganó un espacio de respeto en los ámbitos internacionales por dar un debate sustantivo promoviendo una concepción menos represiva y estigmatizadora de las drogas que priorizara el respeto a los derechos humanos. Al mismo tiempo como dice bien Jorge Vazquez en un extenso reportaje reciente en Voces, actuó sobre el gran narcotráfico y su red de complicidades en el lavado de dinero.

La regulación estatal de la marihuana nos convirtió en referencia para muchas experiencias en el mundo y esta política exitosa subsistió al cambio de gobierno a pesar de que Lacalle Pou desconozca la ley y diga que el Estado produce y vende droga.

Nos interesa acá poner el acento en otro de los ejes de una estrategia integral puesta en práctica en la década pasada: el abordaje intersectorial, comunitario y descentralizado. La propia conformación de la Junta Nacional de Drogas marcó la intersectorialidad como concepción y la superación de un enfoque meramente represivo.“La JND es un órgano articular y las Juntas Departamentales demuestran un trabajo de muchos sectores coordinados y necesitamos estar todos comprometidos en eso” señalaba Milton Romani en esos años. Esa idea-fuerza marcó también la gestión de Julio Calzada y su continuidad ha sido una gran fortaleza.

En Montevideo la JDD se conformó en 2012 a partir de un amplio trabajo conjunto entre la JND y la IM con el funcionamiento de un Plenario Consultivo con organizaciones sociales y el desarrollo de una red territorial con programas de prevención, atención y tratamiento. La creación del Centro Ciudadela (escucha,diagnóstico y derivación), del programa Aleros , “El Achique” en Casavalle, el Centro de escucha en la zona 8, los Puntos de Encuentro en Punta Rieles y Malvín Norte y la Unidad Móvil de Atención fueron pasos significativos para facilitar el acceso a la Red y generar cercanía en situaciones de gran vulnerabilidad. Otras iniciativas como “Mi Cerro Sin Drogas” se originaron en las organizaciones de usuarios de salud.

El trabajo en red, la prevención desde el sistema de salud con capacitación al personal del primer nivel de atención y el trabajo en el sistema educativo con docentes y alumnos fueron algunos de los temas abordados por la JDD.

Desde las comunidades han seguido surgiendo propuestas en esta dirección. La Red de Municipios y Comunidades Saludables en 2020 realizó un Curso de Animadores de Redes Comunitarias donde se elaboraron proyectos, uno de ellos referido a los consumos problemáticos de sustancias, considerado como un capítulo de la salud mental.

Se constató allí que: “a) se trata de una cuestión con una demanda masiva mientras la oferta comunitaria y sanitaria es totalmente insuficiente. b) No solo es insuficiente por su cantidad. Lo es también por la rigidez institucional por parte de los dispositivos sanitarios desestimando el enfoque grupal de diversas patologías.c) Existe una tendencia a circunscribir salud mental y drogas al abordaje médico. d) Hay resistencias a nivel familiar y comunitario que excluyen y estigmatizan al “drogón” y al loco”.e) El abordaje grupal, familiar y comunitario está técnica y científicamente probado. Experiencias como los “Grupos T” se iniciaron en el “Portal Amarillo” y se desarrollaron en varias policlínicas. Darles continuidad y mayor amplitud es una línea de trabajo importante.

Esta propuesta comunitaria reafirma la necesidad de construir redes de acogida, prevención, educación y apoyo social a la problemática, en lugar de una depositación masiva en las instituciones médicas mediante internaciones o de operativos policiales. Los espacios de reducción de daños y gestión de riesgos como el “El Achique de Casavalle”, atienden los aspectos sociales de la problemática de consumo de drogas.

El proyecto plantea un Plan Municipal de Salud Mental basado en un diagnóstico territorial que

con la participación de la población del Municipio. Sin participación activa relevando

necesidades y consultando respuestas, en diálogo del saber popular y del saber científico, es

imposible definir buenos planes.Uno de los ejes del Plan es la formación de organizaciones de usuarios de salud en el territorio que conviertan a los pacientes en sujetos activos.

Salud Mental: un derecho conculcado.

Hay que ponerla patas arriba

Dr. Gustavo Mora

En los últimos tiempos, y más aún si lo miramos en una proyección más extensa, la salud mental sigue siendo un animal que no existe.

No se habla, no se escucha, no se ve.
Sucede como alguien dijo alguna vez, que no gritan, no hacen huelga de hambre, no agitan, no se movilizan ni cortan calles como otros colectivos.

Es un asunto que se halla debajo de la alfombra, sumando dichos conocidos y gastados. ¿Qué sabemos del estado de situación del Hospital Vilardebó?

¿De las áreas psiquiátricas de los hospitales del interior?

¿De las comunidades de vecinos y de familiares que se movilizan en pro de la dignidad humana en uno y otros lugares del país?

¿Dónde, sus Asambleas Nacionales, territoriales, regionales?

Dónde la des manicomializacion? Cuándo es posible?

Dónde las casas de medio camino?

Dónde la rehabilitación y reinserción laboral del mayor número de pacientes posible?
Es todo suficiente o hay deudas?

Hay deudas. Son inmensas y largas.

No son de las crisis recientes del siglo, no son de la pandemia.

Son, por otras causas y son más viejas, mucho más viejas.

Son la concreción del sentido de otredad de los estamentos estatales y de los individuos todos. Económica y socialmente, en este capitalismo soez que no hemos podido romper, gastan.

Solo gastan, gastan y no producen y, en la subjetividad profunda de los individuos:

¨no los quiero cerca, que no me toquen¨ «que no me toque ese castigo».

Quienes hemos convivido con la Salud Mental, desde una óptica de DERECHOS, sabemos que no hay ogros, diablos, enemigos.

Hay seres humanos, gente como nosotros, con sueños y aspiraciones en la mayoría de los casos, con familias que se desviven o sufren.

Y hay ternura, empatías recíprocas y hasta disfrute sano de los vínculos.

Ésta, la de la Salud Mental, debería ser una causa nacional, en pro de ponerla patas arriba.

Los colectivos que en torno al problema de la Salud Mental, se mueven hoy, tienen un lugar y de manera privilegiada, un espacio receptivo y caja de resonancia para comenzar a andar en sentido positivo de restitución de derechos conculcados.

Estamos a las puertas del comienzo de gestación del nuevo Congreso del Pueblo. Creo que es un asunto que no puede ser ajeno y que debe ser el lugar donde deben ser convocados, como los feminismos, los afro, los postergados y discriminados.

La letra con sangre entra

Escribe Milton Romani Gerner.

Publicado en Posturas La Diaria 1 de junio 2022

Cuando era niño visitaba asiduamente el Museo Pedagógico cito en la Plaza Cagancha.

Estaba a la vuelta y en los altos de la Escuela República Argentina donde yo concurría.

Entrando, justo a la derecha, había una vitrina con una serie de miniaturas donde mostraban todas los recursos pre valerianos de ´Instrucción pública¨

Las orejas de burro que se colocaban a los y las niñas castigadas,

el maíz esparcido para colocar al alumno arrodillado,

la regla pegando en la punta de los dedos,

niños con ladrillos en las manos con los brazos extendidos.

Eran los fundamentos de la educación. Ver, saber la barbarie que en nombre de la educación y la pedagogía se hizo por mucho tiempo, es también una forma de pedagogía. Rechazar enfáticamente y hacer memoria (que cosa no?) sobre las aberraciones.

Eran hechos confirmados por tios, tías y abuelos que no solo asentían con dolor, sino ampliaban las torturas a las que habían estado estaban sometidos.

Hay un cuadro de Goya, que muestra al maestro con su latiguillo pegando en las nalgas desnudas de un alumno, rodeado de otros que ya recibieron su merecido.

¨La letra con sangre entra¨ o ¨Escena de escuela¨ fue pintado por Francisco de Goya entre 1780 y 1785

¨La obra representa una escena de escuela, en la que un maestro está en actitud de azotar con un latiguillo a un alumno que descubre las nalgas, quien adopta la postura para recibir el castigo. A la derecha, otros alumnos que ya han recibido la lección, recomponen sus ropas y en medio del llanto por el castigo recibido¨ 1

¨Se suele aceptar que fue el médico y político revolucionario Phillipe Pinel (1745- 1826) el que inició una política social para el tratamiento de la salud mental. No obstante, no fue Pinel sino un jefe policial y un juez los que visitaron los asilos para ver cómo se iba a aplicar el decreto de la asamblea de la Revolución. La policía se opuso a estas libertades, y en 1791 una nueva ley hacía responsables a las familias de los daños que los individuos liberados pudieran causar y daba poder a los municipios y a la Policía para el control social de los mismos¨2

¨El médico italiano Cesare Lombroso (1835-1909), a partir de la autopsia de un conocido criminal, desarrolló una versión más determinista de la «ciencia del criminal» que, con el nombre de Criminología positivistivisa o Antropología criminal, buscó sintetizar las observaciones, estudios y experiencias directas de quienes hasta entonces habían estado en contacto con el mundo de criminales y delincuentes. Médicos, policías, jueces, abogados, juristas, alcaides y guardias de prisiones, cobrarían un papel relevante al momento de identificar a los ¨sujetos peligrosos¨ categoría que comenzó a justificar tanto el fortalecimiento de las ideas deterministas de la criminalidad como las posturas tendientes a implementar, desde los aparatos de poder, una defensa de la sociedad basada en la vigilancia e identificación de los sectores populares urbanos preferentemente¨ 3

La seguridad ciudadana lambrosiana y pre valeriana

La opinión pública tuvo un largo debate de la propuesta de Vivir sin Miedo. Luego todos los artículos pre valerianos de la LUC, que aseguraban alegremente que solo se trataba de tener mas rigor, darle autoridad a la policía y aumentar todas las penas. Aún en los casos como Donna Summer que se convirtió en el modelo de la injusticia con cara de mujer. Se escucharon voces de rever esto. No pasó nada. Vino una ola de homicidios, con palabras injuriantes de Heber, contra una pareja víctimas de un sicariato frente a sus tres hijos. Entonces, acorralado, fue a ver a su Presidente y anunció un Plan. No dio muchos detalles. Pero era mas de lo mismo. En el último fin de semana hubo 8 homicidios.

Desde 1995 el sistema político ensaya variantes lambrosianas y del tipo la letra con sangre entra. Se maneja con un razonamiento rayano en la estupidez: si hay violentos, hay que ser mas violentos, castigarlos con mas prisión y con mas tiempo en la cárcel.

Agregado a la cantinela ya insoportable de la herencia maldita que se recibió y dando a entender que los ajustes de cuenta, en definitiva nos sacan de arriba algunos malandras peligrosos. No es así.

Peor que la ausencia de una política criminal pública, es no tener conciencia de ello.

“La violencia quiere comunicar algo”, y la impotencia de la política, sumada a la rabia y el resentimiento, son algunas de las razones por las que los delitos son cada vez más violentos, afirmaba en La Diaria, Esteban Rodríguez Alzueta. Argentino, abogado y magíster en Ciencias Sociales. trabaja como profesor e investigador de la Universidad Nacional de Quilmes y de la Universidad Nacional de La Plata. Se enfoca en la sociología del delito, la violencia y la inseguridad.

En Uruguay contamos con algunos académicos que intentan abordar y sistematizar esto que resulta desgarrante, genera miedo y no es tan simple como los gestores de la seguridad piensan.

Enfoques antropológicos que están editados en libros como ¨De calles, trancas y botones¨ del 2011 y ¨Si tocas pito te dan cumbia¨del 2009 de Ricardo Fraiman y Marcelo Rosales.

Hay un curso de Criminología inaugurado por Nicolas Trajtemberg y Clara Musto en la Facultad de Ciencias Sociales.

Existen abordajes interesantes a nivel territorial que dan una pauta, solo una experiencia de un camino mas productivo, participativo y elocuente para conocer el territorio.

No vamos a insistir con el hecho que hay personal policial que fue formado excelentemente por la Nueva Policía y que han sido postergados, apartados y denostados. Directamente una burrada. Todo buen gestor aprovecha lo que se conquistó en el estado, sea con la administración que sea.

Podemos SI insistir en consultar, convocar en serio a los operadores de la justicia, a sus asociaciones, y aquellas personas que tienen mucho para aportar. A los y las fiscales, a magistrados, a Defensores de Oficio. Se ha elegido el camino de colocarlos bajo la sombra de la sospecha. Absurdo.

Estamos trancados, no se avisora un nuevo horizonte, ni una apertura para que todos los actores, sociales, políticos, comunitarios, académicos participen activamente en el diseño de una política criminal publica, que supere esta persistencia en algo que ya se demostró, no sirve.

Mientras tanto, seguiremos poniendo orejas de burro, pegando con la regla en los dedos, colocando maíz para arrodillar a los pobres que caen presos. Llegará algún día que todo este enfoque punitivo, cruel y absurdo sea motivo de museo. O que alguien como el brillante Goya dibuje unas nalgas atormentadas por el látigo de un maestro y lo titule Escenas de la seguridad ciudadana en Uruguay.

1https://es.wikipedia.org/wiki/La_letra_con_sangre_entra#/media/Archivo:La_letra_con_sangre_entra.jpg

2Psicoactiva. https://www.psicoactiva.com/blog/el-mito-de-la-liberacion-de-los-locos/

Colombia, intentará otro camino

Escribe Ruben Montedonico Rodríguez

Publicado en Semanario Voces 13 de mayor 2022

Ser candidato presidencial en Colombia es sinónimo -a sabiendas- de poner en juego la vida. Si a algún candidato en plan de campaña se le ocurre exhibir proyectos contrarios a los que ejecuta el gobierno de turno o uno anterior, aquello que puede observarse como justo, lógico y aún hasta adecuado para la democracia cacareada por los políticos tradicionales y su prensa, puede ocurrir que debiera pensar antes dónde aspira a ser enterrado. Para ejemplo no precisa que nos remontemos a 1948, al asesinato del candidato liberal Jorge Eliécer Gaitán y las historias que refieren la presencia del estudiante Fidel Castro en Bogotá. El “bogotazo” que sobrevino a este crimen político, desparramó protestas por todo el país, dando lugar a otra forma de hacer política en Colombia: un tiempo de enfrentamientos llamado “La Violencia”. 

Escribe Ruben Montedonico Rodríguez

Tras pasada una década, como un decreto, esa época se dio por terminada; sin embargo, dejó secuelas políticas y sociales perdurables hasta nuestros días: los alzamientos de miles de guerrilleros, como otra forma de conflicto armado interno; la intervención e involucramiento del ejército; la formación de escuadrones parapoliciales y paramilitares ultraconservadores y sus entrenadores extranjeros pagados y ordenados por políticos, delincuentes esmeralderos o narcotraficantes; falsos positivos. Las migraciones interiores expusieron una nación violentada, más o menos teledirigida, dependiente de una potencia imperialista, EE-UU, que “barrió” los excesos y las corruptelas de administraciones locales bajo la alfombra. 

Pero todo puede ser más dificultoso si quien aparece como candidato ataca la implantada política de alternativa (bipolaridad) liberal-conservadora. Le sucedió a la Unión Patriótica, con Bernardo Jaramillo, y al M-19 (tras la dejación de las armas) con Carlos Pizarro Leongómez. En ocho meses entre 1989-90, empezando con Luis Carlos Galán, siguiendo con Jaramillo y Pizarro, la asociación de agentes políticos, militares, narcotraficantes y “paras”, asesinaron a esos tres candidatos presidenciales. Antes, en marzo de 1989, en el aeropuerto El Dorado, esta combinación había ultimado a José Antequera -comunista senador de la Unión Patriótica- y herido a Ernesto Samper -liberal, senador y años después presidente. En esos momentos se consideraba la oferta de paz de Rafael Pardo Rueda, en nombre del gobierno, a la delegación presidida por Antonio Navarro Wolff, del M-19, en el hotel Camino Real de Ciudad de México: en tal circunstancia interrumpí para contar lo del atentado. Confirmando los riesgos de ser candidato, Gustavo Petro -ex guerrillero del M-19, líder en las encuestas desde hace meses- suspendió su gira de campaña por el Eje Cafetero (Quindío, Caldas y Risaralda) al denunciar un intento de asesinato contra su persona. 

Colombia, en circunstancias diferentes al pasado -aunque no mejores- con menos guerrillas y guerrilleros, algunas bajas entre los “paras”, pero con todo lo demás más o menos intacto, se plantea una primera vuelta comicial para fines de mayo, donde la situación favorece a los conservadores, que mantienen resortes políticos: prensa hegemónica, gobernadores, alcaldes, apoyo extranjero y poderes electorales, clave en el escrutinio y en un eventual intento de mega-fraude.  

Hace un año escribíamos que los miedos que inoculó Iván Duque -presidente-marioneta de Álvaro Uribe, del Centro Democrático- intentando imponer una reforma fiscal y la intención de acabar con la salud pública, se estrellaron con el levantamiento popular iniciado el 28 de abril (de 2021), que desembocó en el preacuerdo del 24 de mayo, aunque la represión continuó. El uribeduquismo militarizó las protestas y desplegó fuerzas paramilitares y el saldo fue lamentable: la reacción de gobierno dejó una estela de muertos, desaparecidos, presos políticos y detenidas violadas. Pero el temor no logró imponerse y la movilización enterró las medidas liberticidas y provocó dimisiones en el gabinete. 

Parece llegada la hora colombiana en que el pueblo vote por gobiernos que den paso a un estado en que la autoridad entienda que no se pueden responder las protestas con agendas represivas y pretextando inicuas historias de “terrorismo urbano de baja intensidad” y “revolución molecular disipada”. Para ello y otras cosas -coincido con Sarthou- deberá sacudirse la clase media sus miedos, atmósfera natural de los regímenes autoritarios. Si esto se consiguiera y se superaran apetencias individualistas, se avanzaría a instancias con oportunidad para formas anticapitalistas. 

La corriente que ocupó el tercer lugar para las legislativas de marzo tenía como candidata presidencial a Francia Márquez, quien pasó a ser la vice de la fórmula de Petro. Ella significa todo lo contrario a lo tradicional, casi algo escandaloso en una sociedad política acostumbrada a otras formas: hay sobresaltados porque se trata de una mujer, negra, que no salió a comprar votos, defensora del medio ambiente y activa feminista. 

Desde la Casa Blanca, la elección debe ser observada atentamente, cuando en el subcontinente el progresismo ha tenido éxitos en comicios recientes. El país, el primer productor de cocaína del mundo -con destino principal a Estados Unidos y Europa- podría pasar a ser parte del mapa de esos gobiernos. La oportunidad catapulta rebotes diversos de sectores que usualmente suponen que Colombia es un sitio propio. Washington debe tener diferentes ópticas sobre una elección en que participa Federico Gutiérrez -aliado al uribismo que hizo campaña por Donald Trump en 2020- y a Petro, que perfila la moderación actual de las progresías latinoamericana

Para la vuelta próxima del 29 de mayo, se espera que Petro-Márquez mantenga, al menos, la cifras del primero en las legislativas, con un techo próximo a 50% (que entiendo que no superará) y el candidato de la derecha “Fico” Gutiérrez (que pretende ser considerado lejano a Uribe) 27%. Los porcentajes, en un muy posible balotaje en junio, serían 55% para Petro y 45% para Gutiérrez, según mis cuentas. 

¿Seguridad y convivencia? Un dogmatismo que no resiste ni datos ni relatos

Escribe Milton Romani Gerner

Semanario VOCES 5 de mayo 2022

Violencias sociales y criminalidad

El derecho a la seguridad no es solo un asunto policial. Ni de autoridad. Ni de aumento de penas y castigos. Ese modelo, que persiste, es un dogmatismo que no se condice ni con los datos y el relato. Es incoherente, no ayuda, genera mas inseguridad y violencia.

Ya lo dijo Lacalle Pou cuando era senador: un ministro del interior no puede usar la coartada del narcotráfico para justificar los indices de criminalidad. Porque esa es su tarea. Punto. El ministro Heber y el Sr. Santiago González, recurren con exceso adictivo al fenómeno narcotráfico como explicación de todo. González, que tiene un cúmulo de denuncias de mal trato y autoritarismo incluso con sus pares, no parece un ejemplo de convivencia. Repite en un exceso de cámaras, la intervención en cada cierre de bocas de narcotráfico. Llegó a decir que se cerraron 2000. Eso si, no hubo hasta ahora ningun procesado por lavado de dinero, ni allanamiento en bufetes o estudios que se dedican ostensiblemente a ello. Ni hablar de la injusta aplicación de la ley por la cual las mujeres son procesadas con prisión por gramos de marihuana y los sojeros cocainos, con toneladas exportadas, no tienen el mismo tratamiento.

El aumento de la criminalidad, y el aumento de las violencias sociales (que no es son las misma cosa) son un monstruo que pisa fuerte. Aumentan las dos. A veces nos asombra, nos genera incertidumbre, miedo e inseguridad. Repetir que es un tema complejo parece una coartada para desentenderse del asunto. No es así. Asumirlo implica generar institucionalidad para una política publica criminal que sea una responsabilidad compartida. Siempre insisto que la experiencia institucional de la Junta Nacional de Drogas, integrada por varios ministerios, debería ser un ejemplo aleccionador. Lo mismo para generar con la academia, organizaciones sociales y un arco político amplio, un espacio de investigación y abordaje con pretensión científica el tema de la criminalidad. 

El horizonte de la convivencia es un tema más extenso que incluye la seguridad ciudadana. 

Es necesario definir una política criminal con pretensión de largo plazo, como bien lo han señalado distinguidos especialistas, como el ex Fiscal General doctor Jorge Díaz o los académicos Nicolas Trajtemberg y Clara Musto, entre otros.

Algunos siguen creyendo, por pura ideología, en un reduccionismo simplote: castigo y autoridad. Y en una coartada: las responsabilidades son de las gestiones del anterior gobierno. No de todas las gestiones anteriores. No. De esas no. Porque hay que decir que desde 1997 se retoca el Código Penal aumentando todas la penas y aunque los cataclismos sociales fueron cantera de reclutamiento de niños y niñas cuya carrera criminal conocimos 20 años después, todavía continúan, porque se ha reemplazado la cultura del trabajo, por la libertad. No es solo la pobreza y marginalidad las únicas explicaciones del aumento de violencias y criminalidad. Pero no se pueden ignorar.

La libertad de “arreglate como puedas”. La falta de trabajo. La inequidad e injusticia que hoy se expresa en un récord histórico de exportaciones (carne, soja, arroz, leche y bienes) por 11.000 millones de dólares que se acompaña por el aumento de depósitos dentro y fuera del país (conocidos) de 9000 millones de dólares. Los pibes chorros que salen por la de ellos, quizás no saben de estas cifras. Pero la sufren y eligen sin formación económica de operar un reparto del producto bruto por mano propia. 

Anotemos que en 2020 se creó un Impuesto de Emergencia COVID por cuatro meses, afectando los salarios públicos y el IASS. Si se procediera a un Impuesto de Emergencia solo por 4 meses a las exportaciones, solo por cuatro meses, recaudaríamos 440 millones. Otro monto igual podría ser recaudado por los depósitos mayores. Por pura ideología no se hace. El dogmatismo fiscal es coherente con el dogmatismo punitivo. Si se invirtiera en un sistema penitenciario y de penas alternativas en serio y no como se hace ahora, ahorraríamos. Costo beneficio sería favorable. Económica y socialmente. Pero lo que tenemos no son empresarios, ni políticos liberales que piensen estratégicamente. Siquiera en la propia reproducción del sistema de mercado. Son angurrientos, solo ven la ventaja a corto plazo. Un dogmatismo de bolichero de cuarta. 

Violencias sociales: niñez, feminicidio, conflictos. 

A propósito de violencias y niñez  HYPERLINK «https://ladiaria.com.uy/feminismos/articulo/2022/1/mas-de-386000-ninas-ninos-y-adolescentes-de-uruguay-viven-en-hogares-donde-se-reportaron-situaciones-de-violencia-de-genero/»“más de 386.000 niñas, niños y adolescentes de Uruguay viven en hogares donde se reportaron situaciones de violencia de género, según un informe de Inmujeres, Sipiav y Unicef que busca visibilizar el impacto de estos contextos en la infancia y la adolescencia”. Categórico. A estos futuros jóvenes lo que les promete este modelo, son más palos, mas cárcel, menos oportunidades. Que quieren!!! ¿Que luego salgan blanquitos de ojos celestes y se comporten como egresados de la Universidad de Montevideo? Por favor, déjense de joder. Al poder actual con LUC o sin LUC le importa poco. 

Los esfuerzos de Miguel Angel Petit son encomiables. En denunciar esto y cambiar.  Le deseo el mejor de los éxitos.  

Las experiencias de Luis Parodi en la Unidad 6 Punta Rieles, como las de Jaime Saavedra en la Comisión del Liberado no han sido incorporadas al patrimonio de las políticas publicas. De la misma manera que fueron desechadas todas las enseñanzas y el excelente personal formado por el mejor policía Julio Guarteche. Una manga de malos policías que les gusta  ser amigos de la ¨pesada¨, algunos de la coima y del abuso, estaban agazapados para saltar. El finado Larrañaga y el actual ministro persisten en la refundación. Basta solo el ejemplo mas que simbólico que por suerte se frustró. El actual Director de la Policía intentó bajar la placad de reconocimiento a Julio Guarteche en la salda de la DNII y sustituirla por el torturador Victor Castiglioni. 

Política criminal pública, una definición postergada

Seguir aumentando castigos con más penas y más tiempo en la cárcel, dar “todo el poder a la Policía”, ha demostrado su inoperancia; no resuelve nada. Es más, empeora el clima de violencia, en las cárceles, en la represión callejera a lo popular y lo sindical. Además, no resuelve otras violencias que se tramitan con una crueldad infinita: feminicidios, violencia contra niños, ambiente futbolístico, micro menudeo, siniestros, suicidios.

Es un grave error insistir en que el único actor en este tema es la Policía o el Ministerio del Interior; es materia de abordaje interinstitucional. Lo afirmo luego de haber actuado en el campo de las políticas de drogas con una institución modelo de abordaje multi como fue la Junta Nacional de Drogas.

Estas son “medidas” de fondo a tomar. Insistir con el hallazgo epistemológico enunciado recientemente de que “no tomar medidas es también una medida” aportará, quién sabe, al principio de incertidumbre. Pero en este caso será la medida del fracaso.

PREVENCIÓN Y DESCENTRALIZACIÓN EN LOS CUIDADOS por Pablo Anzalone

Artículo publicado en NUESTRA VOZ N° 175 Marzo 2022 Periódico de ONAJPU

Organización Nacional de Jubilados y Pensionistas de Uruguay

Los Centros Diurnos han sido una de las líneas estratégicas para las políticas de Cuidados con una fuerte impronta de participación social y descentralización territorial.

La ley 19.353 que creó el Sistema Nacional de Cuidados en Uruguay plantea como uno de sus objetivos : “ Impulsar la descentralización territorial, buscando contemplar las necesidades específicas de cada comunidad y territorio, estableciendo acuerdos y acciones conjuntas con Gobiernos Departamentales y Municipales cuando correspondiere”(articulo 9 inciso G) .

En el decreto reglamentario 427/2016 se establece que “los Programas de Prevención y Reducción de las situaciones de dependencia tienen por finalidad prevenir, reducir, eliminar o retrasar la aparición de dependencia o adaptar el entorno para promover la autonomía de las personas en situación de dependencia ”.

Los Centros Diurnos forman parte de la estrategia definida por el SNC como respuesta a las situaciones de personas con niveles de dependencia leve o moderada. Más allá de este último aspecto tienen un rol en la prevención de la dependencia en las personas autoválidas. Se trata de fortalecer las autonomías de las personas mayores.

En especial nos interesa resaltar sus vínculos con dos elementos fundamentales sobre la forma como la sociedad aborda el envejecimiento y la vejez : a) la participación social activa de las personas mayores. b) la creación de redes locales, interinstitucionales e intersectoriales, con base territorial y comunitaria. En una investigación de doctorado en sociología pudimos abordar ambos aspectos.

Más que pensar en una homogeneidad cabe estudiar la variedad de experiencias, su riqueza y heterogeneidad en las distintas realidades. No todas las vejeces, ni los territorios son iguales. Esa variedad debe ser contemplada en las políticas públicas.

En Montevideo existen Centros Diurnos desde hace casi 30 años orientados a personas autoválidas. Una de las líneas estratégicas de la Intendencia IM ha sido el envejecimiento activo con políticas de prevención y cuidados que van en la dirección de un sistema de cuidados mutuos. La socialización es parte de los cuidados y ese un punto fuerte de la modalidad aplicada en Montevideo señala Leonel Molinelli responsable de la Secretaría de Personas Mayores.

La estrategia principal de la IM fue apoyar la construcción de redes de personas mayores, como línea sostenida durante décadas. El hecho de que todos los meses se junten referentes de las

personas mayores, miles de personas que interactúan en esas redes, es relevante socialmente. Las redes tienen como base grupos, mas de 300 en Montevideo, que se organizan para hacer actividades. La Secretaría de Personas Mayores realiza 1500 talleres por año apuntando a los cuidados y a ellos se suman los que realiza la Secretaria de Deportes, las policlínicas IM y muchos otros actores y en particular los gobiernos municipales. En 2016 la Intendencia se incorpora a la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores.

Para ONAJPU la soledad de las personas mayores es un problema preocupante ya que viven solas más de cien mil personas (datos Mides) y la pandemia agravó este fenómeno. Ante esa situación los centros diurnos son una respuesta válida y varias de las asociaciones integrantes de Onajpu crearon y participan de ese tipo de centros. Para Daniel Baldassari secretario general de ONAJPU (2020) hay experiencias muy destacables de Centros de Día entre ellas la de Paso de los Toros en Tacuarembó y la de La Paz en Canelones. Se ha constatado una interrelación positiva entre los dirigentes de la Asociación de Jubilados y Pensionistas (que integra Onajpu) con los vecinos y las vecinas que estaban participando del hogar diurno y los técnicos que trabajan en esa experiencia. Esa articulación fuerte es una de las claves para el desarrollo exitoso.

Al promover múltiples actividades los Centros de Día construyen redes de sociabilidad, de sostén psicológico, social, de contención y apoyo mutuo. Hay otras experiencias como las de UNI 3, Clubes de Barrio y otras formas de organización de actividades locales que pueden confluir y complementarse mutuamente. En algunos Centros Diurnos la REDAM jugó un rol importante de impulso a la participación y de cierto control social, que son formas de cambiar las concepciones que asimilan envejecimiento con pasividad y deterioro.

El primer Centro de Día inaugurado por el SNC fue en 2018 en la ciudad de Juan Lacaze departamento de Colonia. Fue una experiencia innovadora para la localidad y a nivel del país aunque vale resaltar que Colonia tiene un acumulado de varias décadas de labor de la sociedad civil en materia de cuidados. Entre las muchas fortalezas de esta experiencia están: a) la creación de una Comisión de Seguimiento integrada por la Asociación de Jubilados, Mides, Intendencia, BPS, CADIS 1y otros actores locales que trabajó mucho en lo previo y luego a lo largo del desarrollo del Centro Diurno. b) La elección de delegados de las personas participantes en el Centro para representarlas en la Comisión de Seguimiento, aportar ideas y propuestas y discutir los pasos a dar. c) Los intercambios y actividades conjuntas con otras experiencias, escuelas, bibliotecas, equinoterapia, Plan Ibirapitá, etc. En 2018 se hizo un encuentro fermental de Centros de Día de todo el país en la ciudad de Las Piedras. Ver facebook 2. d) Como principal logro está la unión de un grupo muy solidario, participativo y entusiasta en el trabajo, en la red social y en la comunidad. Ese trabajo en red les ha generado una fortaleza importante, afirma Wanda Zerpa coordinadora del Centro Diurno. El centro tiene una gran cantidad de talleres porque la comunidad le ha dado ese carácter.

Hay un enorme potencial de desarrollo de este tipo de iniciativas. La disposición en colectivos y organizaciones sociales así como en gobiernos locales es un elemento fundamental. Una gran parte de las personas mayores estaría interesada en participar si se les llega adecuadamente. La realización de un relevamiento por parte de Onajpu (con el apoyo de la Red Municipios y Comunidades Saludables) aportó conocimientos sobre cómo vivieron la pandemia las personas mayores, cómo afectó la atención a su salud, su convivencia familiar, sus vínculos y la disposición a participar en acciones colectivas. Surge de allí que el confinamiento afectó de manera diferente a la población de personas mayores, con impactos altos en algunos casos y menores en otros. La población relevada tenía mayoritariamente (63%) vínculos con formas de organización social. Un porcentaje significativo (44%) participó de actividades grupales, talleres o charlas en 2020. Una amplia mayoría (70%) manifiestó su interés en participar de cursos o actividades de formación. La cantidad de personas con interés en participar en actividades vinculadas con la promoción de salud es muy amplia (76%).

Los centros diurnos son experiencias valiosas todavía escasas en su cantidad e impacto. La interrupción de las actividades durante la pandemia y los problemas para la renovación de los contratos en 2021 afectaron mucho. La necesidad de retomar, ampliar y potenciar su labor surge con fuerza en esta coyuntura sanitaria y social tan complicada y más aún pensando en un nuevo Plan de Envejecimiento y Vejez.

1CADIS Centro de Apoyo al Discapacitado es una organización que realiza actividades para la inclusión de las personas discapacitadas.

2(20+) Centro de Día Juan Lacaze | Facebook

LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS: MÚLTIPLES MIRADAS SOBRE UN PROBLEMA PRIORITARIO DE LA SALUD PUBLICA por Pablo Anzalone

La actual ola de la pandemia del COVID 19 no debe hacernos olvidar otros problemas vinculados a las enfermedades crónicas de enorme impacto en la salud pública.

Desde hace tiempo se sabe que los factores ambientales y socioeconómicos son decisivos para la salud, tanto para protegerla y promoverla como para afectarla negativamente hasta niveles extremos. Hay enfermedades como las cardiovasculares, cerebrovasculares, cáncer, diabetes y problemas respiratorios que tienen causas comunes muy vinculadas a los estilos y las condiciones de vida de las personas. Ese grupo de enfermedades han sido denominadas como ECNT Enfermedades Crónicas No Transmisibles aludiendo a que no son producto de un virus o bacteria, no se transmiten por algún vector. Sin embargo se ha señalado con acierto que son transmisibles a través de mecanismos socialmente establecidos que inciden sobre la vida de las personas y sus pautas de conducta. Con una visión un poco mas amplia se incluyen la salud ambiental, la siniestralidad vial y la salud bucal dentro de esos problemas relacionados con el ambiente físico y social.

En el marco del Espacio permanente de Formación de Promotores Sociosanitarios que está llevando adelante la Red de Municipios y Comunidades Saludables se abordó esta problemática en un Seminario realizado el 23 de septiembre (https://www.youtube.com/watch?v=3-i4uUImpXI&t=4s) . Para ello hubo videos previos, exposiciones y discusiones en taller muy destacables por la riqueza de sus aportes.

Entre las exposiciones iniciales el Lic. Luis Galicia, consultor en las ECNT destacó que estas enfermedades provocan el 70% de las muertes en todo el mundo y son la principal causa de carga de enfermedad en la Región de las Américas. Determinan 5,5 millones de muertes por año en las Américas. En Uruguay el 54% de las muertes se debe a las cuatro principales ENT (cardiovasculares, cáncer, diabetes y respiratorias). Hablando de los factores de riesgo conductuales y los metabólicos Galicia señaló que en 2019 en Uruguay la prevalencia de fumadores diarios era de 21,8% y la prevalencia del consumo episódico excesivo de alcohol 26,1% (2018). Al mismo tiempo 90,9% de la población en 2013 tenía un consumo menor a 5 porciones diarias de frutas y/o verduras. El nivel bajo de actividad física tenía una prevalencia de 22,8%, la presión arterial elevada (hipertensión arterial) 36,6% y el sobrepeso y obesidad alcanzaban a 64,9% de la población. La prevalencia de glucosa elevada en sangre (diabetes) era 7,6% y el colesterol elevado en sangre 21,5% (2013). Son cifras preocupantes.

Los principales factores de riesgo también fueron abordados por la Dra Laura Garré directora ejecutiva de la Comisión Honoraria de Salud Cardiovascular ((98) Enfermedades Cardiovasculares – YouTube) enfatizando que un porcentaje alto de estas muertes son tempranas, prematuras, se producen en personas entre 30 y 69 años. La adopción de conductas saludables tiene un impacto muy fuerte sobre esa mortalidad, abatiéndola. No son destinos inevitables por la mayor edad. Estas muertes pueden ser prevenidas en un 80%, dependiendo de cómo las personas viven y llegan al envejecimiento. No es solo la mortalidad, esa carga de enfermedad influye mucho en la calidad de vida. Los comportamientos influyen pero al mismo tiempo cabe señalar que están muy relacionados con los determinantes sociales.

Al igual que Galicia identificó como factores de riesgo: alimentación no saludable, tabaquismo, alcoholismo, sedentarismo y desarrolló su relación con la obesidad , hipertensión, diabetes y colesterol aumentado, asociándolo en especial con el alto consumo de sal, el exceso de grasas, azúcares, el escaso consumo de frutas y verduras. En la atención a las ENT destacó la importancia del diagnóstico temprano, los controles de salud, la adhesión a los tratamientos y la rehabilitación .

La Dra Carmen Ciganda especialista en Toxicología y asesora en Ambiente y Trabajo, fundamentó que el ambiente es un determinante mayor de la salud “aún más relevante que los estilos de vida, porque son las condiciones ambientales las que determinan que las opciones saludables sean más o menos accesibles” (Lalonde – Buck 1996). Retomando conceptos de la OMS definió a la Salud Ambiental como “todos aquellos aspectos de la salud humana, incluyendo la calidad de vida, que están determinadas por factores físicos, químicos, biológicos, sociales y psicológicos en el ambiente. También se refiere a la teoría y práctica de valorar, corregir, controlar y evitar aquellos factores en el medio ambiente que potencialmente pueden perjudicar la salud de generaciones actuales y futuras” (OMS,1993 Carta de Sofía). Caracterizó al Ambiente Social (producción agrícola, industrial y energética, uso y manejo del agua y desechos, urbanización, distribución del ingreso, servicios públicos), el Ambiente físico – químico (suelo, aire, agua, alimentos, patógenos, clima, contaminantes) y el Ambiente biológico (flora, fauna, hábitats incluyendo reservorios y vectores). Reivindicó la concepción de “Una Salud” como la relación entre la Salud Humana, la Salud Animal y la Salud Ambiental.

Ciganda aportó cifras significativas : 24% de las consecuencias no mortales de enfermedades a nivel mundial y 23 % de todos los fallecimientos se atribuyen a factores ambientales. De 102 enfermedades principales, los factores de riesgo ambientales contribuyen en 85 categorías (diarrea, infecciones respiratorias, accidentes, afecciones perinatales, asma, intoxicaciones, pérdida audición, etc.). Mas del 40% del total de enfermedades atribuidas a los factores ambientales recaen en niños menores de 5 años de edad y afectan su desarrollo.

Entre los principales problemas ambientales mencionó : falta de acceso al agua potable; contaminación del agua por urbanización, industria y agricultura intensiva; higiene y saneamiento deficitarios; contaminación del aire urbano (emisiones de vehículos, industrias, centrales energéticas) y contaminación de alimentos. También destacó la acumulación de residuos sólidos y peligrosos; riesgos químicos y por radiación; insuficiente o inadecuada disposición de residuos, riesgos de enfermedades infecciosas nuevas y reemergentes y riesgos de accidentes laborales en la agricultura e industrias.

Entre los factores relevantes incluyó la deforestación, la degradación del suelo y los cambios ecosistémicos. El cambio climático y los fenómenos extremos como inundaciones – sequías o huracanes son un elemento de gran trascendencia. Para esta caracterización se apoyó en “Salud Ambiental básica. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente 2002”. Hay riesgos tradicionales asociados a la pobreza y nuevos riesgos vinculados a consumos no sostenibles que deben considerarse. Existen “ventanas de vulnerabilidad” que afectan mas a unas poblaciones que a otras.

Los aportes de Ruben Bouzas y Malena Damian del ISEF Instituto Superior de Educación Fisica ((97) Entrevistas sobre Actividad Fisica y Salud – YouTube ) consideran que ha habido una importante evolución en el concepto de actividad física. Practicas corporales y actividad física son cosas similares pero no iguales. Mientras las practicas corporales incluyen a todas las personas, la actividad física refiere a otros aspectos biomédicos. Hay una cultura, prácticas históricas, que contextualizan la forma de que las personas realizan este tipo de prácticas y su vínculo con la salud. Debemos pensar estos temas no solo desde lo biológico sino también en otras dimensiones. La homogeneización de los organismos para definir que es lo sano y aquello que no lo es, puede ser interpelada o complejizada, para evitar universalizaciones y pensar la singularidad de cada persona. Hay que “devolver la palabra” a las personas en su propio proceso de salud, en forma compartida.

La siniestralidad vial fue abordada por el Dr. Gerardo Barrios ((98) Siniestralidad Vial – Gerardo Barrios – YouTube) aclarando en primer lugar que no son accidentes, porque no ocurren por casualidad. Son un problema de salud, de seguridad ciudadana, de convivencia, y también un problema de equidad social. La cantidad y el tipo de personas lesionadas muestra una mayor afectación de los trabajadores. Es un fenómeno multifactorial y multicausal. No es un problema de una institución sino de las instituciones. Si no hay cambios en las políticas aumentarán las muertes y lesionados. Hay una gran inequidad si se comparan los paises según sus ingresos: los paises de ingresos medios y bajos tienen el 48% del parque automotor pero el 92% de las muertes por siniestros. Es decir que las muertes no dependen del parque automotor sino de la implementación de políticas adecuadas de prevención. En el cono sur de América la mortalidad es promedialmente 19 cada cien mil habitantes. En Uruguay esa mortalidad es de 11 cada cien mil. Europa está en 4 cada cien mil. Montevideo está en 6 fallecidos por cien mil habitantes. La meta es que no haya muertos por siniestros de tránsito. El Observatorio de Movilidad recoge las informaciones para poder promover buenas prácticas.

La evolución en Uruguay muestra que hasta 2009 la cantidad de fallecidos acompañaba el aumento del parque motor, pero luego esa tendencia cambia y con las politicas implementadas se logra bajar la cantidad de fallecimientos. No todas las acciones tienen impacto alto para descender la cantidad de fallecidos y lesionados. En Montevideo se construyó un Plan Departamental de Seguridad Vial con metas claras. Se creó un Consejo Departamental de Seguridad Vial para adaptar los planes generales a cada municipio. De 2015 a 2020 se logró un descenso de 41% en la cantidad de fallecidos,33% los heridos leves y 47% los heridos graves. Entre las víctimas predominan los jóvenes y adultos, llegando en 2020 a 6675 lesionados y 84 fallecidos. La situación varía según los municipios y si se trata de siniestros en rutas nacionales o en ciudad (bajan en ciudad y aumentan en rutas). Ahora están en la etapa de establecer el Plan de Seguridad Vial 2021-2025 de Montevideo cuya meta es disminuir 25% la cantidad de fallecidos. Hacen una gran apuesta a la territorialización, trabajando con los municipios y con las comunidades para poder alcanzar esa meta.

El Profesor Gabriel Tapia (https://www.youtube.com/watch?v=35lFN7CjvZA) de la Facultad de Odontología Udelar e integrante del Movimiento Nacional de Usuarios de la Salud, aportó un análisis sobre la situación de la salud bucal en base a varios componentes. El primero es el derecho fundamental a la salud que estableció la ley 18211 (antes la salud era un deber) que implica definir quienes lo ejercen y quienes deben asegurarlo. El derecho a la salud bucal está fuertemente cercenado en Uruguay. Tiene mucho mas que ver con la capacidad de pago de las personas. Hay mucho para hacer y se requieren voluntades pero no recursos siderales. El tema no está en la agenda. “La salud bucal en Uruguay es un desastre, sobre todo para algunas poblaciones” sostuvo Tapia. De un relevamiento realizado por la Facultad de Odontología surge que cuantos mas años tienen las personas mas dientes pierden . El acceso a los servicios básicos muestra inequidades, es decir desigualdades evitables concluyendo que los únicos que pueden transformar esta realidad son los ciudadanos, somos todos. Tapia planteó que las claves son el empoderamiento de las comunidades entendido como el poder de tomar decisiones desde las comunidades y el enfoque de la salud colectiva. El primer paso es el autocuidado. La segunda clave es concebir la salud con una mirada de ciclo de vida. Para avanzar es fundamental que la canasta del PIAS (prestaciones obligatorias para todos los efectores del SNIS) sea reforzada incluyendo más prestaciones odontológicas. ASSE tiene que ser el buque insignia de las transformaciones en salud bucal, por las necesidades de su población y por su incidencia en el SNIS.

El subgrupo que discutió sobre salud bucal abordó la pregunta : ¿Como pueden incidir las comunidades en el derecho a la salud bucal desde una mirada del ciclo de vida?
Se reafirmó allí la salud bucal como un derecho, parte de la salud integral y se planteó desmercantilizar toda la medicina y especialmente la Salud Bucal. Para ello se debe integrar la atencion de la Salud Bucal como prestacion básica (paquete básico) del SNIS. Se trata de integrarla con la salud del niño, adolescente, mujer, a todos los programas y a través de toda la vida.
Las organizaciones sociales y los ciudadanos deben poner en la agenda este derecho. Hay que cambiar la lógica de la atención pasando del trabajo individual a lo colectivo. Es importante unir los propósitos expresados con la viabilidad economica financiera para estos cambios.

Todos los expositores y la discusión colectiva apuntaron a las acciones necesarias para modificar las situaciones diagnosticadas. Luis Galicia detalló varias acciones de las ciudades para mejorar el entorno como reglamentar sobre la disponibilidad comercial y pública de bebidas alcohólicas y favorecer la aplicación de la normativa sobre ambientes libres de humo de tabaco. También se refirió a realizar acciones para mejorar el entorno alimentario y favorecer las políticas para promover la actividad física y reducir el sedentarismo.

Carmen Ciganda desarrolló una Estrategia de abordaje de la salud ambiental denominada “Múltiples Exposiciones-Múltiples Efectos”o Modelo MEME de la OMS. Señaló la importancia de los entornos saludables en lo local caracterizando una comunidad productiva y saludable como una comunidad organizada que aporta al desarrollo económico, social y de salud mejorando su calidad de vida.

En la discusión por subgrupos surgió que la percepción del riesgo en relación con el tabaco ha tenido un incremento significativo, pero si pensamos en el consumo problemático de alcohol dicha percepción es mucho menor.

En alimentación y actividad física han habido avances pero falta mucho por hacer. El etiquetado por excesos de sodio, grasas y azúcares fue considerado un paso importante pero su incidencia requiere campañas e iniciativas para contribuir a que las personas tomen las decisiones mas saludables en su alimentación. Están faltando esas campañas, que promuevan la reflexión de todos y pongan sobre la mesa alternativas a la comida chatarra. El desarrollo de políticas de alimentación saludable es una de las grandes prioridades sanitarias.

Fernando Fernández integrante del Movimiento Nacional de Usuarios de Salud residente en la ciudad de Cardona departamento de Soriano, reivindicó la importancia de interactuar con la academia desde los movimientos sociales . Reafirmó el proceso de participación social dentro del SNIS desde su origen. Cuando hablamos de ENT y de Salud Pública no solo debemos ver la salud individual sino la colectiva, teniendo en cuenta la relación entre salud y la estructura de la sociedad en el contexto de un modo de producción capitalista de libre mercado. Hay factores asimetricos de poder y herramientas de comunicación que inciden en los estilos de vida. A veces las campañas sanitarias van en desventaja con el sistema hegemónico de la sociedad para intentar cambiar los estilos de vida. No pueden tomarse los determinantes en forma aislada porque termina siendo funcional a una situación que se quiere modificar, desconociendo las asimetrías de poder existentes. La política pública debe basarse en una postura de derecho a la salud con equidad. Caracterizó la sociedad y su vínculo con la matriz productiva, como extractivista, expoliador y colonial, de la mano con el agro negocio. Eso es determinante porque es concentrador de la riqueza, incidiendo en la salud colectiva de la población y la salud del hábitat. El agro negocio indica y decide sobre la vida de nosotros, fundamenta Fernández. Un ejemplo es el acopio de cereales existente en la ciudad de Cardona, incidiendo en problemas de asma crónico. El camino es la construcción colectiva de un pensamiento emancipador bajo la premisa del derecho humano a una vida saludable de la población y del planeta como un todo. Para ello es necesario construir masa crítica para influir en las políticas públicas con un pensamiento estratégico a 30 años. Creen que es posible alcanzar un modo de vida basado en un Buen Vivir, regenerando el planeta a etapas anteriores al cambio climático.

En estos seminarios se considera que la labor de promotores socio sanitarios refuerza una estrategia de participación comunitaria. Sin ese involucramiento activo de la comunidad no será posible prevenir y actuar sobre estos graves problemas desde una visión integral de la salud.

Marcha de la bronca: resistencia a la soberbia y el cinismo. escribe Milton Romani

Artículo publicado en LA DIARIA. 10 de junio 2021

Se acabó el tiempo de reclamar diálogo. El señor presidente nos ha cerrado las puertas en la cara y ha sido categórico. Manda él. Sólo rodeado por su guardia pretoriana de mayor confianza. Consultando pico a pico con sus socios de coalición. ¿El Grupo Asesor Científico Honorario? Gracias por los servicios y el prestigio prestado.

Ha tomado decisiones temerarias. Parecen no representar ningún dilema ético. No sólo con las medidas de restricción de movilidad social que conspiran contra la velocidad de vacunación, sino también con esa otra curva mortífera creciente de la pobreza y el desempleo. El Sistema Nacional de Emergencias no da cifras sobre este último aspecto, pero se siente en los hogares, en las calles. También en la red de ollas populares. Son testimonio de la fuerza de la comunidad organizada a la que hoy debemos apostar como forma de construcción de una resistencia necesaria.

Hace ya un año, economistas de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República1 advirtieron acerca de los niveles crecientes y ofensivos de pobreza. Más tarde supimos que 100.000 personas cayeron en la pobreza. La encuesta de hoy: se presentaron 250.000 personas para los jornales solidarios. Los economistas añadieron que esta caída es un agujero difícil de reconstruir. Respuesta: dogmatismo negacionista.

La divisa ideológica del señor presidente es un neoherrerismo luisista.

Su principal objetivo, obsesivo incluso por el estrecho margen electoral, es liquidar, en términos de guerra, todo aroma de izquierda. En lo político, en lo social y en lo cultural. Eso incluye todo vestigio de batllismo, de estado de bienestar.

El paro de 24 horas convocado por el PIT CNT para el 17 de junio es justo.

Podría pensarse, incluso, que un paro de varios días, por añadidura, lograría, en forma autogestionada y en términos de salud pública bajar la movilidad social.

Este paro y todas las movilizaciones de protesta que se avecinan comienzan a reclamar que se garanticen derechos humanos fundamentales como el de la vida y el de la salud. Exigen la presencia responsable del Estado y del gobierno, tal como lo establece la Constitución, que es quien debe hacerse cargo y no dedicarse a trasladar responsabilidades a la ciudadanía.

El presidente, su séquito y los otros

Nuestro presidente ni siquiera admite que la salud sea un asunto de res pública. Se ha rodeado de un séquito de allegados de íntima confianza, elegidos como guardia pretoriana: la barra de jóvenes luisistas. Los “socios” de la coalición, más que socios, parecen vasallos. Los demás, incluidas las sociedades médicas y científicas (sospechosas de izquierdismo) somos siervos de la plebe.

Lacalle Pou lo explicó muy bien con un mal ejemplo, el del truco de seis, en la entrevista con Blanca Rodríguez, que usó para justificar la no existencia de una mesa política de coalición. Se hace el canchero, pero es chambón: en el truco de seis no existe el pico a pico con todos. Se hace, luego de la redondilla, sólo con uno del trío contrincante. Debería usar ejemplos de surf.

El ejemplo del “malla oro” fue malo también. Dijo: son los que “tiran” del pelotón. Si hay alguien que no hace el gasto, que no tira, poniéndose al frente de la carrera, es el malla oro. Va protegido en medio del pelotón, y el gasto lo hacen otros de su equipo. En realidad, sin ser psicoanalista, cometió un acto fallido, un lapsus. Se le escapó la verdad.

Verbigracia: preguntado sobre los beneficios de los sectores con actuales récords de exportaciones,2 dio la callada por respuesta.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha sido más elocuente y plantea rotundamente la necesidad de gastar lo que sea y de gravar a los que más tienen para salir de esto. Es elemental: cualquier liberal serio está preocupado por la vigencia del sistema. Nuestros liberales son de pacotilla y ven las ganancias a cortísimo plazo.

Liberalismo trasnochado

La libertad responsable ha devenido credo religioso. Es un liberalismo ambivalente. Sólo ha servido para generar culpa, para trasladar la responsabilidad de los contagios y las muertes a una ciudadanía con miedo.

Las responsabilidades individuales importan, cómo no. En primer lugar, las de las conductas ejemplares de los gobernantes. Asados incluidos, y no vale la autocrítica. Velorios incluidos, y no bastan las multas. Cardenal incluido, y que lo perdone Dios.

El gatillo inflexible de los 60 muertos y los 4.000 contagios diarios (por ahora) empieza a tener rostros, nombres, gente querida que se nos va.

Pero, fundamentalmente, con la presencia directriz, solidaria y garantista del Estado. A falta de esto, inducir a que todos y todas nos hagamos cargo de la situación mortífera es infame, injusto y ofensivo.

El presidente apela a la libertad responsable, pero no cree que la ciudadanía sea capaz de asumir un período de movilidad restringida. Esto implica, obviamente, que está llamando a algo en lo que, a priori, no cree. Por lo tanto, miente o es cínico. Rechaza esa propuesta porque no quiere sacar “a los verdes y a los azules”, como si la premisa “movilidad restringida” implicara necesariamente resistencia de la población.

Los rostros de muertes evitables

En su estrategia de comunicación, Lacalle Pou recurre a seducir con ínfulas de seguridad arrogante, a generar ilusiones a una sociedad con miedo. A usar y abusar de un mecanismo de defensa denominado renegación o desmentida. “La desmentida (renegación) es un mecanismo de defensa ante la angustia de la amenaza. No implica la anulación de la percepción. No es un rechazo del mundo exterior. Se rechazan las consecuencias que la percepción provoca sobre una creencia previa que se quiere mantener. La desmentida es una defensa fallida que sólo logra a medias su objetivo”.3

Pero cuidado. Las secuelas serán devastadoras para el pueblo, que encontrará las formas para resistir. Pero también lo serán para el arrogante que se autoconvence, que queda contagiado de sus propias renegaciones e ilusiones. Hay ejemplos.

Crecen la indignación y la bronca

La protesta será, ahora, protagonista de la realidad. Incluso para combatir el miedo. El gatillo inflexible de los 60 muertos y los 4.000 contagios diarios (por ahora) empieza a tener rostros, nombres, gente querida que se nos va. Será necesario que sus fotos comiencen a estar en la calle para que no hayan muerto en vano. No sólo por indignación. Será también un reclamo por los valores y derechos humanos elementales que están siendo vulnerados debido a la ceguera dogmática del señor presidente y su gobierno. “Bronca que también es esperanza, marcha de la bronca y de la fe”.


  1. Mauricio da Rosa y Matías Brum. Instituto de Economía, FCEA. http://fcea.edu.uy/images/dto_economia/Blog/Estimaci%C3%B3n_del_efecto_de_corto_plazo_de_la_covid-19_en_la_pobreza_en_Uruguay.pdf 
  2. En marzo, las exportaciones uruguayas totalizaron 843 millones de dólares, lo que representa una suba de 25,5% en comparación con el mismo mes del año pasado. Según el Informe mensual de comercio exterior correspondiente a marzo, que elabora Uruguay XXI, el incremento se debe principalmente “a mayores exportaciones de madera y productos de madera, carne bovina, celulosa y trigo” (Fuente: la diaria). 
  3. Erich Schulz von Thund, Über Gewissheit, “Sobre la certeza”, Página 12, suplemento Rosario. 

COVID-19 – Para Abril y para Mayo de 2021 RECONOCER LA REALIDAD PARA TRANSFORMARLA por Miguel Fernández Galeano

«Solo las lecciones de la realidad pueden enseñarnos a transformar la realidad»

Bertolt Brecht

Artículo publicado en EL DIARIO MEDICO Mayo 2021

La situación sigue siendo muy grave. Necesitamos hacer una lectura objetiva y un relato honrado, sensato y desapasionado de lo que nos está pasando. Apegarse a una estrategia para enfrentar la pandemia que ha fracasado estrepitosamente en abril y que va por el mismo camino en mayo no resulta en ese contexto la mejor opción.

“Blindar abril” o “blindar mayo” no debería convertirse en bloquear la posibilidad de analizar críticamente la evolución de la epidemia y las causas que están en el origen de un crecimiento alarmante de casos, con su correlato inexorable en el aumento exponencial en el número de ingresos a cuidados críticos y en el número inaceptable de fallecimientos evitables.

Cifras que representan dramas personales y familiares que en las últimas semanas nos colocaron en el primer lugar del mundo (Gráfica 1).

Nada nos debería impedir cambiar lo que venimos haciendo para intentar tener otros resultados. Las vacunas terminarán teniendo impacto que se irá produciendo progresivamente y en ese proceso se producirán pérdidas evitables de vidas valiosas.

Efectivamente, Uruguay paso en tres meses de ser un país que era ejemplo en la respuesta a la pandemia a vivir una crisis sanitaria que nos tiene asombrados, atónitos, anestesiados y aparentemente sin capacidad de respuesta. O definitivamente acantonados en nuestros pronósticos y convicciones que niegan o reescriben lo que verdaderamente está pasando. Una verdad que se construye y reconstruye para explicar lo inexplicable.

El ser nacional uruguayo no tiene una cultura de aceptación y naturalización de la muerte, menos aún nunca podría asumir como costos colaterales aceptables la realidad que estamos viviendo.

En los hechos puros y duros que marca la realidad, como lo han señalado los titulares de la prensa internacional, estamos ante país que paso “de ser el mejor a ser el peor de la clase sin que mediara mucho tiempo en el medio”. Salvo en la cobertura de las vacunas el país esta en los peores lugares en el mundo y de no producirse cambios también lo terminará estando a la hora del balance global desde el inicio de la pandemia (Tabla 1).

Todo por no haber asumido la necesidad de tomar medidas de reducción drástica de la movilidad, especialmente en el escenario promisorio que genera un avance sostenido en el proceso de vacunación. Sin duda un capítulo donde la gestión de gobierno fue globalmente positiva. Aun teniendo en cuenta que empezó tarde, que tuvo dificultades para establecer prioridades al disponer de vacunas de diferentes plataformas tecnológicas y de las limitaciones que genera el acceso a cantidades limitadas en cada entrega.

Ello se produce cuando como sociedad acusamos una gran fatiga individual y también social. Cuando todos queremos apoyarnos en buenas noticias y mensajes esperanzadores. No es intención de esta columna ingresar en las explicaciones sobre los resultados de las encuestas y el apoyo a la conducción del gobierno sobre la pandemia y sobre los deseos de libertad de la gente y carácter netamente disruptivo de las medidas de confinamiento.

Esta en juego el valor esencial de la vida, las interpretaciones desde la sociología o la politología no deberían eclipsar la realidad que estamos viviendo y de lo que entendemos como una necesidad imperiosa de cambiar el rumbo.

A continuación, vamos a exponer algunos elementos informativos y de análisis orientados a contribuir a tender puentes y habilitar diálogos que estén centrados en que lo primero a cuidar y conservar es la vida. Sin ella, que es un componente esencial de la humanidad, nada tiene sentido.

No elegimos el camino de responsabilizar a las personas, menos aún de atribuirles intenciones que no corresponde. Pero entendemos desde la ética de la responsabilidad y desde una perspectiva de pensar la mañana siguiente estamos comprometidos a señalar cuales son, a nuestro entender, los mejores caminos para construir rutas de salida a una situación tan compleja como incierta.

Una situación en la que los discursos de esperanza, no pueden ser efímeros y para ello los debemos basar en la realidad, una condición imprescindible para transformarla.

El número de casos debe preocuparnos, deberían bajar mucho, no debemos conformarnos con lograr mesetas o esperar descensos milagrosos

El último informe del GACH del lunes 26 de abril de 2021 es muy claro al respecto “La perspectiva más firme es que harán falta uno o dos meses más y la extensión mayor de la vacunación, para que la misma pueda asegurar el control al que todos aspiramos. La epidemia en Uruguay aún se encuentra en una situación muy grave”

¿Qué podemos esperar hacia adelante? Se pregunta el informe. No podemos desconocer que un factor de preocupación es que los indicadores de movilidad han repuntado luego de semana de turismo. De ocurrir una meseta con estos valores de movilidad, debe pensarse en la cantidad de fallecidos de mayo, la cual difícilmente será menor que la de abril. Si finalmente lo es, igualmente el número de fallecidos será muy grande, especialmente cuando un gran número de ellos es prevenible.

La tendencia actual plantea no descartar una tendencia exponencial de casos. Esto llevaría a una situación de una gravedad extrema, dado que el sistema de salud ya no tiene reserva. No importa mucho si se produce saturación en los CTI. El sistema en su conjunto está colapsando y los equipos de salud que ponen la vida en ellos están desmoralizados y desgastados por el esfuerzo de la tarea y especialmente por no ser escuchados.

La tasa o número de reproducción (R0) al 9 de mayo está en el entorno de 1, una cifra inferior al valor de 1.30 que se había alcanzado 4 semanas atrás. Pero es bueno tener presente que, de crecer, incluso mínimamente, se pondrá en cuestión la posibilidad de iniciar un descenso sostenido. Cuando se supera el valor uno, cada caso positivo tiene la posibilidad de producir más contagios y generar el temido crecimiento exponencial (que ya sufrimos en distintos momentos en diciembre, enero, marzo y abril)

Los valores de P7 – Harvard están nivel de riesgo rojo en Uruguay a nivel global y en 18 departamentos (mayor a 25 casos diarios por 1000.000.) En dos departamentos están en valores superiores a 100 casos diarios por 100.000 habitantes (Salto y Tacuarembó). Solo Flores con 23 casos de promedio por 100.000 habitantes está en la categoría naranja de riesgo según la escala de la Universidad de Harvard.

Los valores de IA14 – UE, Uruguay globalmente y todos los departamentos están en nivel de riesgo rojo (mayor a 50 casos de incidencia acumulada por 100.000 habitantes y mayor al 4% de positividad). Tanto a nivel nacional como siete de ellos en valores superiores a 1.000 de incidencia acumulada en 14 días por 100.000 habitantes (Montevideo, Artigas, Canelones, Soriano, Tacuarembó, San José, Treinta y Tres, Florida, Colonia y Cerro Largo)

La tasa de positividad promedio en siete días móviles (PP7) se mantiene en los mayores valores registrados en toda la epidemia 20.41 % en la última semana. Los atrasos en la entrega de los resultados de laboratorio, el cambio en la modalidad de test (pasando de realizar los test de RT/PCR a los test rápidos de antígenos que tiene un alto peso de falsos negativos particularmente para el diagnóstico en pacientes asintomáticos) y la ausencia de información de tasas de positividad discriminada por departamento y localidades, dificultan la evaluación de este indicador sensible para estimar el nivel y la intensidad de la transmisión viral. En ese contexto, no terminamos conociendo con certeza suficiente y consolidada en que realidad epidemiológica estamos parados.

Los casos activos, personas que están padeciendo la enfermedad, si bien han bajado en los últimos días, se mantienen valores muy elevados llegando 25.500 personas con la infección en curso. Vale recordar que el informe de GACH del 7 de febrero de 2021, había establecido como registros a alcanzar para recuperar la capacidad de control de la epidemia llegar a 800 casos activos y un promedio de casos diarios inferior a 200.

El porcentaje de casos sin nexo epidemiológico en la actualidad y desde hace varias semanas estaría superando el 60 % (lejos de la zona de control por vigilancia epidemiológica activa que se estima en un 15% (rastreo-testeo-aislamiento, el llamado Tetris por su nombre en inglés).

Corresponde volver a señalar entonces, que el descenso en el promedio diario de casos en las próximas semanas, no debería ser interpretado como un “quiebre” de la curva y sigue muy vigente la necesidad de establecer medidas de reducción de la movilidad que permitan volver a recuperar la capacidad de vigilancia epidemiológica por un período considerable de tiempo hasta avanzar en la inmunidad colectiva cuando se complete plenamente el proceso de vacunación.

Por su parte, la aparente estabilización en la tasa de ocupación de las camas de CTI se debe al dramático incremento en el número de fallecidos, superior a las altas de pacientes recuperados y a la apertura de nuevas camas, que en muchos casos no tienen la capacidad resolutiva ni los recursos humanos necesarios y capacitados en el caso de que fuera necesario utilizarlas.

La vacunación no frenará las curvas por sí sola

Es fundamental tener presente que es necesario incrementar las medidas restrictivas de la movilidad, las medidas de protección individual y colectiva, así como implementar acciones de salud pública de manera intensificada y sostenida.

Siguen, en ese sentido, absolutamente vigentes las intervenciones precisas y concretas que señalaba el informe del 7 de febrero del 2021 del GACH en el cual para un escenario de transmisión comunitaria en el nivel extremo 4 (TC4). Un escenario que queda absolutamente definido por los indicadores que referimos en el apartado anterior.

Tenemos la firme convicción la que la vacunación va a tener un impacto muy positivo en la reducción de casos severos, hospitalización y fallecimientos, pero también entendemos que va a demorar en impactar sobre los contagios y eso genera un inconveniente escenario de transmisión viral, sin descartar la aparición de variantes que puedan incluso escapar a la cobertura inmunológica que ofrecen las vacunas disponibles.

Ese es un escenario complejo si tenemos en cuenta que todavía hay una parte de la población que manifiesta resistencias a vacunarse (700.000 personas) y que la inmunidad completa requiere de dos dosis, más 14 días y promediando mayo solo el 16.5 % de la población se encuentra en esa situación.

Mantener la vigilancia epidemiológica para diagnosticar y aislar asintomáticos positivos e intentar reducir la transmisión comunitaria

En la situación actual de la epidemia llama poderosamente la atención que desde la autoridad sanitarios se haya decido suspender el rastreo de casos, se hayan debilitado la confiabilidad de las pruebas diagnósticas en un momento en el que deberíamos seguir adelante con ellas, ligadas a un diagnóstico precoz, a un rastreo exhaustivo y retrospectivo de los contactos de los contagios identificados, llegando a un aislamiento efectivo de casos asintomáticos positivos.

No nos parece adecuado, ni tampoco razonable, bajar la guardia en esta línea de actuación, que por otra parte fue muy exitosa en los primeros ocho meses de epidemia.

La vigilancia epidemiológica, aunque la situación se haya desbordado grandemente con la consiguiente pérdida de control de la epidemia, debería mantenerse lo más posible, hacer todo lo que esté a nuestro alcance apelando al papel de los equipos de salud en el territorio y a la participación activa y solidaria de las comunidades. Siempre se podrán evitar contagios, enfermedad y muerte. Cualquier esfuerzo, cualquier resultado, en ese sentido siempre será oportuno y valioso.

Evitar que se incremente la presión sobre el sistema y los servicios de salud

A medida que se ha hecho dominante la P1, ha disminuido la edad promedio de las personas hospitalizadas e ingresadas en UCI hacia perfiles más jóvenes. A ello también ha contribuido el menor número de ingresos de personas mayores y de residentes en centros de larga estadía para adultos mayores, que solían sufrir episodios más severos y letales de la enfermedad. Sin embargo, tenemos estancias más prolongadas, lo que ha llevado a una tasa promedio de ocupación de UCI por pacientes COVID del 57 %.

Representa una amenaza tanto para la atención de enfermos de COVID-19 como para la atención de otras patologías que se ven diferidas o tratadas inadecuadamente.  Todo ello, sin tomar en cuenta el riesgo que supone la potencial expansión de las otras variantes.

En las últimas semanas aparece como elemento central de controversia cual es el nivel de saturación de los CTI y cuando se llegaría al colapso asistencial. El problema central no es la saturación del sistema, el problema prioritario y perentorio como ya dijimos en más de una oportunidad, es prevenir fallecimientos evitables.

Se admite que el objetivo es “mesetear” los casos y las muertes hasta que las vacunas tengan impacto e implícitamente se termina aceptando que se produzcan 50 muertes evitables diarias en nombre de mantener en funcionamiento de la actividad económica. No puede existir en salud pública, el concepto de costos colaterales asumidos.

Asimismo, no se tienen en cuenta los notorios signos de colapso en todos los niveles y actividades involucradas en el proceso de atención.

Hay sobrecarga laboral, fatiga y desgaste emocional, la incorporación de personal sin formación suficiente y con muy poco entrenamiento es algo que todos los CTI del Uruguay están empezando a sentir.

En efecto, incrementar el número de camas que el país tenía en marzo 2020 está teniendo impactos negativos visibles sobre la calidad de la respuesta (COVID y NO COVID).

El 12 de mayo con 538 pacientes COVID-19, se consolida la situación en el rango de riesgo alto (rojo > 35 %) con 52.70 % de ocupación de las camas específicas para COVID-19 y el 76,30 % del total de camas CTI.

Por otro parte, también existe una enorme dificultad en la reposición de medicamentos básicos y los recursos humanos no son suficientes para dar soporte efectivo de calidad a la ampliación de la dotación de camas.

Asimismo, se vienen verificando situaciones de extrema tensión en la capacidad de respuesta en las salas de cuidados intermedios, en la atención en domicilio y la vigilancia epidemiológica, como ya lo señalamos, está absolutamente superada.

En suma, la saturación, el colapso, o el estrés de sistema (y todos los sinónimos que se han buscado para evitar reconocer la verdadera magnitud del problema), no es solo de los CTI, se trata de una afectación muy grave del sistema de salud en su conjunto que tiene implicancias concretas y duraderas para la atención de la COVID-19 y para el resto de los problemas prevalentes de salud NO COVID-19, que también existen y se han visto seriamente afectados en el contexto de la pandemia.

La pandemia no va a concluir por arte de magia y el triunfalismo puede ser un mal consejero

Ya lo deberíamos haber aprendido con los errores cometidos después de varios meses de éxito en el control de la epidemia. El gobierno debería asumir que para ejercer el liderazgo eficaz e incluyente en la gestión de la pandemia se requiere también, un esfuerzo sostenido de explicación a la ciudadanía, la búsqueda de acuerdos y consensos sanitarios, sociales y políticos que sean capaces de dar respuestas de unidad y entonación nacional, que se alejen de un clima de crispación y polarización y sean capaces de encontrar salidas compartidas en las que ganemos todos y sobre todo gane el país.

Solo una lectura realista, tanto de la evolución de la pandemia como de las medidas para enfrentarla en el conjunto del país y en cada departamento y de las expectativas de lo que cabe esperar de la vacunación durante las próximas semanas, nos permitirá afrontar con éxito los enormes retos que tenemos por delante.

La relación entre movilidad social y contagios está más que demostrada. A mediados de mayo, con la expectativa de que con las vacunas ya estamos protegidos, el nivel de actividad vuelve a los niveles de principios de marzo, cabe preguntarse: ¿vale la pena jugar toda la estrategia solo a las vacunas?

Es lo que el gobierno decidió y no lo mueve nada, ni nadie. Ni siquiera 50 fallecidos diarios en el último mes.

Como me dijo un amigo, en una metáfora deportiva de las que tanto funcionan “la maratón se gana con la vacuna, los 100 metros solo con vacunas se pierden”. El problema de fondo es que en estos 100 metros no se pierde una competencia deportiva, en esos 100 metros mal corridos se produce una perdida evitable e injusta de muchas vidas.

¿CÓMO DEBE SER LA ATENCIÓN A LA SALUD EN 2021? por Pablo Anzalone

Artìculo publicado en NUESTRA VOZ de ONAJPU 26 de mayo 2021

El primero de los Talleres Abiertos de la Red de Municipios y Comunidades Saludables en 2021 fue la continuidad de los 16 talleres realizados en 2020. El 6 de abril por vía zoom con 240 personas inscriptas se abordó de la atención a la salud en el 2021. Se realizó un homenaje a la Dra Beatriz Fernández Castrillo, docente de Facultad de Psicología y activa participante de la Red MCS prematuramente fallecida.

A pesar de la pandemia las organizaciones sociales, gobiernos locales y academia han trabajado juntos en muchas instancias de reflexiòn-acción sobre temas priorizados colectivamente.

El impacto de la Covid sobre las enfermedades crónicas (ENT) fue desarrollado por la Dra Lucía Delgado profesora de Oncología en Facultad de Medicina. Si bien la primera ola de Covid ha generado una situación gravísima en el país hay otras enfermedades responsables de muertes evitables y prematuras. Luego de la pandemia habrá un aumento de estos problemas por la falta de prevención y por los controles que no se hicieron en este período. En todo el mundo esto se estudió y se exhortó a los gobiernos para, sin desatender la pandemia, evitar el descontrol de otras enfermedades. Más de 40 millones de personas fallecieron en 2018 por ENT. En Uruguay son 3 de cada 4 muertes. Un tercio de ellas son muertes prematuras, de personas menores de 70 años. Mas del 80% de las muertes evitables se deben a enfermedades cardiovasculares, cánceres, enfermedades respiratorias y diabetes. Si hay detección temprana son curables.

El profesor Luis Gimenez de Facultad de Psicología destacó que la Covid es un hecho social total, que conmueve todas las dimensiones de la vida humana y en pocas semanas ha cambiado la vida de modo comparable a las ficciones apocalípticas. Estamos en medio de la incertidumbre. El conocimiento es lo que nos permite navegar en ese mar de incertidumbres, que se ha encabritado como nunca. Hay tres certezas que no se han tenido en cuenta adecuadamente:

a) la salud como proceso integral. Las respuestas parcializadas se contraponen al carácter total de la “sindemia”.

b) La determinación social de la salud. Se ha colocado una falsa contradicción entre salud y economía. Hay políticas que apuntan exclusivamente a la responsabilización individual de las personas.

c) Las desigualdades sociales y su expresión en las inequidades de la salud. La crisis golpea a toda la sociedad pero no afecta a todos por igual .Incluso hay algunos están incrementando su riqueza.

Está amenazado el derecho a la salud. Es fundamental asegurar las condiciones sociales, psicológicas, culturales y económicas para tener salud. Este hecho social total que es la pandemia está afectando ese derecho. Proyectándonos en el 2021, se espera que triunfe la inmunización pero hay enormes riesgos. Muchas problemáticas se harán evidentes en los próximos meses. Toda la población será afectada pero habrá grupos muy vulnerables.

El sistema de salud y el de protección social no están preparados para responder a estos desafios. El cambio del modelo de atención en el SNIS está incompleto. Los servicios de salud mental en particular presentan debilidades en recursos y tienen modos de intervención insuficientes.

¿Dónde depositar el optimismo de la voluntad? No puede ser en seguir haciendo lo mismo. Por lo tanto es necesario reafirmar las transformaciones en el modelo de atención.

¿En qué basarse? : en la capacidad de organización y movilización desde los territorios. Esa solidaridad histórica de las comunidades es un capital a preservar y desarrollar.

Las organizaciones sociales han aportado mucho en este período. Mario Bentancor de la Organización de Usuarios del Oeste refiere las propuestas que han realizado y enfatiza que las mismas son mejoradas siempre en el entramado de organizaciones participantes. Hay preguntas básicas en la reflexión- acción que llevan adelante . “¿Debemos solo recibir las consecuencias de las decisiones de otros?”. Por eso están comprometidos con la participación de la comunidad . Para que no se llegue a la enfermedad ponen el énfasis en la promoción de la salud. La pandemia se suma a otros problemas ya existentes. Resaltan el debilitamiento de los vínculos educativos y los cuidados necesarios para la salud de niños y adolescentes. Hay mucha enfermedad acumulada. Los sentimientos de impotencia y parálisis social agravan la situación y los mensajes del gobierno van en esa dirección. “ Quedate en casa” es una burla para quien no tiene una casa. Ante esta situación hay personas y colectivos que no aceptan la pasividad. Desde la organización de usuarios actúan en multiples redes. Trabajan con lógica de red, para que los distintos colectivos se reconozcan y coordinen. Promueven una dinámica de acción-reflexión-acción. Algunos ejemplos de esta forma de trabajo son actividades con motivo del día de prevención del suicidio, la Mesa Local de Salud Mental, la coordinacion de ollas que agrupa 23 ollas en el Cerro, las Huertas colectivas y familiares que se extienden. Hoy las ollas están tensionadas por la necesidad de responder al hambre y al mismo tiempo cuidarse de los contagios.

Las líneas actuales de la organización de usuarios apuntan a que todas las acciones busquen sostenibilidad, generar espacios colectivos, promuevan inclusión en un entramado de redes y fortalezcan los vínculos con las Redes MCS y otras . Sus ejes pasan por crear posibilidades accesibles para los reclamos de las personas, por acciones interinstitucionales que amplíen los recursos comunitarios, avanzar en la articulación con los prestadores de salud. Le asignan gran importancia a impulsar la formación de agentes de promoción socio-sanitaria.

Los embarazos y nacimientos se han visto afectados por la pandemia, sostiene Leonel Briozzo profesor de la Cátedra de Ginecología en el Hospital Pereira Rossell. Estamos en el inicio de una era de pansindemia global. La Pan Sindemia fue propuesta como concepto en 2019. Es la suma de tres epidemias: la obesidad, la malnutrición y el cambio climático. El modelo agroindustrial genera estas epidemias. Y eso es lo que está en la base de la Covid.

Esta situación incrementa el riesgo de los dos sindromes prenatales :a) restricción de crecimiento, por el cual el bebé nace a término pero no creció adecuadamente. b) prematurez, nacimiento antes de término. Las causas son variadas. Se sabe que la prevalencia es mucho mayor en los paises subdesarrollados, hay un elemento socio económico y de discriminación de la mujer que es determinante.

A escala país la pandemia no cambió mucho esos dos factores. Pero en el Hospital Pereira Rossell entre 2019 y 2020 aumentaron los nacimientos, aumentó la prematurez significativamente y también hubo un incremento muy notorio del bajo peso al nacer y la restricción de crecimiento. El grueso de causas que pueden explicar este fenómeno está en las condiciones socioeconómicas, los aspectos nutricionales, el estrés materno, Las enfermedades crónicas son transmisibles desde el embarazo. Son socialmente transmisibles. Son necesarias políticas de discriminación positiva desde el embarazo. Si se piensa en actuar recién en la primera infancia, llegamos tarde.

El estado actual de la pandemia fue analizado por Miguel Fernández Galeano. La pandemia no es un hecho casual sino que es un fenómeno estructurado en la etapa que viven nuestras naciones. Estos procesos comenzaron antes de que el Sars cov 2 llegara a la escena. Hay una crisis ambiental, climática y una crisis de la desigualdad. El gran tema es la resignificación de las relaciones entre el Estado, la comunidad y el mercado. La salud como derecho humano esencial, como bien público y no mercancía, como responsabilidad de Estado y de gobierno.

En el abordaje de la pandemia hay un elemento clave : mientras no haya vacunación a la gran mayoría de la población la única manera de manejar la pandemia, es la estricta aplicación de medidas no farmacologicas que reduzcan la movilidad. Todos los actores nacionales tenían el diario de lunes con lo que pasó en Europa. En Uruguay no hubo primera ola en 2020 porque se aplicaron de manera drástica, las medidas que estaba haciendo el mundo. El confinamiento creó muchos problemas porque se hizo tarde y mal. Pero acá se creyó el cuento del éxito propio. Uruguay tiene hoy un 50% de las muertes por Covid 19. Más de la mitad de las muertes que se producen diariamente por todo tipo de causas. Se trata de vidas a proteger y de muertes evitables. Para pensar en el año 2021 hay que salir del modelo hospitalo-céntrico, del mercado, de la salud como fenómeno aislado, reducido a la asistencia y la Red MCS es una forma de hacerlo, sostuvo Fernández Galeano.

Entre los aportes de los participantes se observó que el sistema de salud está centrado en los espacios físicos de la consulta pero sigue costando salir a la comunidad para construir redes. Otras opiniones reafirmaron que no se pueden perder derechos fundamentales como el trabajo, la salud, la alimentación. También hubo planteos de cambiar la metodología, salir de la burbuja, no desatender el contacto con las personas. Hay que lograr que el trabajo en Red entre en todas las comunidades. Elizabeth Meizoso de Onajpu consideró que el taller fue muy satisfactorio y dejó planteadas perspectivas, a partir de tres puntos fundamentales: “profundizar en el diagnóstico”, “conocer más de cada territorio, características y necesidades de sus habitantes” y “realizar valores civilizatorios”.