Serie: Aportes a la teoría y a las practicas en salud mental.
Dr. Gustavo Mora. Psiquiatra del Hospital de Mercedes. Ex Director Departamental de Salud. Recientemente presentó su libro ¨ Otredad y locura: reflexiones de un psiquiatra¨ (1)

Soy un Psiquiatra Biológico.
Considero que, en el funcionamiento del Cerebro, cuna de nuestra sintomatología psiquiátrica o psicológica, es todo química, física, sustancias químicas, mediadores activos interactuando y, electricidad (los potenciales de acción, que se registra en un EEG)
En los tiempos actuales, los avances tecnológicos han incorporado técnicas radiológicas no invasivas, han permitido visualizar “zonas calientes” zonas en donde justamente se dan estas interacciones de sustancias o moléculas, o lo que sería en concreto, zonas que muestran neuronas interactuando, activas, en un momento dado, o siempre.
Dichos avances nos permiten hoy, luego del viejo EEG, observar mediante una imagen fija como las RX, las tomografías, la visión estructural estática del cerebro y, con las resonancias magnética, el PET y otros avances, la visión funcional del mismo en un momento dado, zonas interactuando, “calientes”, que muestran la actividad del SNC en tiempo real, sea un sentimiento, una emoción, un recuerdo, la alegría, el dolor psíquico, etc., etc.
Pues bien, subyace siempre, una actividad constante en nuestras neuronas, liberando y recibiendo sustancias activas, adrenalina, noradrenalina, acetil colina, hormonas, etc., que provocan estímulos u “órdenes” a través de los axones, intercambios entre neuronas, uniones de sustancias activas con receptores-emisores de las mismas que producen mínimas descargas eléctricas -los potenciales de acción del EEG-
Los tratamientos de cualquier trastorno mental demandarían siempre e indefectiblemente tres encares: biológico – o tratamiento médico o medicamentoso cuando sea pertinente, psicológico, -psicoterapia-, y social -lo que se puede hacer o recomendar en el contexto que acompaña a cualquier individuo. Cada cual es su contingencia.
Cada uno de estos abordajes tiene su indicación, probado por la evidencia.
Por lo dicho arriba, toda la funcionalidad, en última instancia es química y física del SNC que se expresa en acciones, (el pensamiento es una acción, como cualquier accionar concreto) sentimientos o emociones, etc.
Los tratamientos médicos o quirúrgicos, dan resultados confirmados por la evidencia cuando lo dan, más rápidos y, los tratamientos Psiquiátricos, las Psicoterapias y la acción de los Trabajadores Sociales, con losajustes sociales o de contextos que se pueden realizar (desde una licencia médica, a un cambio de trabajo, a una separación, como ejemplos) se verifican o se hacen evidentes también, en el corto plazo lo primero y en el mediano plazo lo segundo, unos menos o más lentos que otros.
Hoy, en épocas en que “estamos colonizados por la inmediatez” -todos, técnicos y pacientes- es más evidente que todo debe ser ya o ahora. No hay espera, no hay tiempo, por necesidad o por el riesgo inminente o crónico de eventos indeseables, en algunos casos, para si o terceros, del sufriente o paciente, de su familia y de su entorno o terceros. Se vive como una necesidad o solución a un evento desgraciado, en lo inmediato, ya o ahora.
Los tratamientos de tales patologías o trastornos deben ser encaradas por las tres áreas de atención, médica, psicológica y social, siempre.
Los riesgos de la psiquiatralización y medicalización
Ahora bien, en los Servicios de atención, predominan los Médicos Psiquiatras, que tienen la preeminencia auto designada o por defecto, omisión o ahorro de los Servicios.
Ahora bien, en una asistencia medicalizada en exceso, en los Servicios Asistenciales Psiquiátricos, el número de Psicólogos/as, de Trabajadores sociales, -que debería ser con el Psiquiatra, una tríada imprescindible, interactuando conjunta y coordinadamente- son insuficientes, predominando la presencia de los Médicos, y es muy difícil acceder a tratamientos psicológicos en tiempo y forma, con la frecuencia necesaria y pertinente. No existe. Por tanto, el paciente se va sin dicha atención adecuada y suficiente o debe pagarla por fuera de las instituciones.

EXPERIENCIA ENRIQUECEDORA: UN EQUIPO CON VARIAS MIRADAS
Debo referir que, en el Servicio de Psiquiatría del Hospital Mercedes, fui partícipe de una experiencia nueva, edificante y que debería ser generalizada:
Instituimos por sugerencia o recomendación casi obligatoria de las autoridades del nivel central, los Comités de Recepción una respuesta asistencial a cada una de las primeras consultas psiquiátricas, que eran muchas.
A pesar de los prejuicios o preconceptos que siento compartíamos todos, la Psicóloga, el Trabajados Social y yo, el resultado de tal experiencia fue magnífico, como no esperábamos. Éramos una triada en un vínculo horizontal, complementario y de aprendizaje de una y otra especialidad técnica, sin más o menos rangos.
Debo decir entonces que se demostró que era posible con la implementación de tal estrategia en ese momento, interactuar, intercambiar saberes, aprender todos de cada uno, rompimos barreras que podían preceder nuestro sentir o pensar y beneficiamos y mucho a los/as pacientes que accedían.
Dichos pacientes salían desde allí, con una estrategia de atención completa, con su Tratamiento múltiple y complementario, medicamentoso, psicológico (aunque con menos Psicólogos que los necesarios) y social, con turnos y controles coordinados por las tres especialidades en adelante en el tiempo
Era habitual que luego de cada caso, nos quedáramos comentando, intercambiando, aprendiendo, de cada sujeto o situación en concreto, no éramos diferentes ni contrapuestos, aprendíamos y, reitero, rompimos preconceptos arraigados profundamente en la Salud. Un acierto, y un disfrute indudable de conjunción de saberes en beneficio al otro, un semejante en problemas.

(1)Tomado del Diario Crónicas de Mercedes.
Un libro lleno de historias y reflexiones presentó el Dr. Gustavo Mora, proponiendo a través de las páginas diferentes momentos vividos desde su profesión como médico y psiquiatra en Mercedes. El libro lleva el título de “Otredad y locura: reflexiones de un psiquiatra”. Crónicas se comunicó con el profesional que se encuentra radicado actualmente en Montevideo, indicando que “en estas páginas hay largas historias de apuntes que fui haciendo luego de cada jornada de trabajo y un amigo me recordaba recientemente que muchas veces vio cómo me detenía en el medio de la ruta cuando retornaba de Fray Bentos para anotar cosas puntuales de los pacientes que había atendido. Todo este material se fue acumulando esperando la oportunidad de salir a la luz. El mismo contiene parte de mi historia personal, de qué manera comencé en la psiquiatría, experiencias, anécdotas con los pacientes y lo que más me motivó a presentar el libro fue ver a la psiquiatría como algo postergado dentro de la salud y en la mirada general de la gente. Con la Ley de Salud Mental que se instaló con el gobierno anterior, se mejoraron algunas cosas, pero aún hay muchas pendientes y creo que se debe seguir insistiendo en todo esto. Yo ejercí el cargo como psiquiatra durante 22 años y más allá de que hoy ya me jubilé, hay muchos hechos vividos con mis pacientes que todavía me siguen dando vuelta en la cabeza. Cuando me inicié en esta profesión la situación del paciente psiquiátrico era mucho peor, recuerdo que trabajaba con el Dr. Miguel Prando y en ese momento no teníamos ni sala disponible y fue bajo la dirección del Dr. Noel Moreira que se creó el Pabellón de psiquiatría en la ex sala de Bacilares. Reconozco que es una especialidad que no todos prefieren, parece que diera un poco de temor, pero fueron años de un trabajo intenso y todo eso lo quise volcar en el libro. Personalmente me dejó un gran aprendizaje y pude comprobar en todos estos años que muchas familias salieron adelante, pese a todas las dificultades que se les presentaron.Cuando recién nos iniciamos lo que más tratábamos eran pacientes con esquizofrenia y con el cambio en la sociedad también se va modificando la presentación de las diferentes patologías mentales y por eso luego aparecieron los trastornos del humor, los bipolares, los trastornos por ansiedad y poco a poco con los años fueron apareciendo también todos los problemas que acarrea el consumo de sustancias.
