LA NOCHE DE LOS CRISTALES ROTOS por Milton Romani Gerner

En la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, hace apenas 81 años, las tropas de asalto nazis (SA) junto a grupos de civiles, con la pasividad de la Policía, arremetían, incendiaban, rompían comercios, casas, atacaban hombres, mujeres y niños judíos.

Desde el poder se promovía el odio colectivo contra los judíos, luego contra otras colectividades. Fue el preanuncio, la antesala del Holocausto. Más precisamente y sin alusión al rito bíblico: la Shoáh, o la catástrofe, que en Alemania, Austria y en los territorios ocupados de Europa funcionó como una terrible, brutal máquina de exterminio masivo, contra judíos principalmente, pero también contra disidentes políticos, gitanos, negros, homosexuales, discapacitados.

La nación más educada, la que dio los mejores genios, se transformó y construyó y diseñó campos de concentración, de exterminio. No fueron sólo las tropas de asalto. Hubo arquitectos, ingenieros, químicos farmacéuticos, médicos, obreros que levantaron los campos, hornos crematorios, cámaras de gas, laboratorios que produjeron el gas Ziclon B. Gente de “bien” que buscaron refugio en un líder mesiánico que les traería orden y autoridad. Se fue instalando y naturalizando en silencio, monstruosamente, hasta la crueldad máxima: la solución final, el exterminio planificado.

“Después de Auschwitz, escribir poesía es un acto de barbarie”, dijo Theodor Adorno.

Hablar de lo que ocurrió

Hay que dejar de hablar de “cosas que ocurrieron hace muchísimo tiempo”, dijo recientemente el general retirado Guido Manini Ríos. Un recurso reiterado por varios, que ha funcionado como una interesada coartada de la cultura de la impunidad para enterrar el pasado.

La colectividad judía, los hombres y mujeres justos, conmemoramos este día porque para nosotros no hay caducidad de la memoria. Queremos hablar de esas “cosas” que ocurrieron en nuestro país. Vamos a seguir conmemorando los crímenes que han lesionado la humanidad. Como un juramento de resistencia y para promover que no ocurran nunca más.

Queremos hablar porque vivimos un momento en el mundo donde comienza nuevamente a crecer el odio, el ataque al diferente, a los derechos, a los migrantes, a los árabes, negros, latinos, a las mujeres, a la diversidad sexual. Resurgen, atraídos por prédicas mesiánicas, camisetas con el acrónimo HKNKRZ, abreviación sin vocales de la palabra “Hakenkreuz”, la cruz gamada. Escuchamos explicaciones, no repudios contundentes.

El derecho al amor

Decía Václav Havel: “quienes odian se basan en la percepción fatal de que el mundo no les da lo que se merecen. No hay diferencia entre odio individual y odio profesado por un colectivo. El odio colectivo actúa como una aspiradora. Ese odio compartido y profundizado por un grupo de personas capaces de odiar tiene una atracción magnética. Siempre encontraremos suficientes gitanos, judíos, checos, que sirvan para ilustrar la idea de que tienen culpa de todo. El odio colectivo simplifica la vida de quienes son incapaces de ser independientes”. Algunos son dependientes, tienen miedo y necesitan un líder que los conduzca y los salve.

Además, queremos rememorar el pasado, seguir exigiendo verdad y justicia, porque junto con la Noche de los Cristales, también conmemoramos todos los 19 de abril, con la comunidad judía, el levantamiento del gueto de Varsovia y la heroicidad de Mordejai Anielevich y quienes se levantaron en armas contra el opresor. Siempre hubo y habrá resistencia al odio, y siempre hay quienes defenderán, irrestrictamente, el derecho al amor, el derecho a ser iguales y diferentes, y sobre todo, libres.

Justos entre naciones

En agosto de 2013 tuve el alto honor de representar a Uruguay en la 42ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se celebró en Antigua, Guatemala. Trabajamos con varias organizaciones judías y de otros colectivos discriminados, celebramos que Uruguay fuera de los seis primeros países en firmar la “Convención Interamericana contra el Racismo, la Discriminación Racial, y formas conexas de intolerancia” y la “Convención Interamericana contra toda forma de Discriminación e Intolerancia”. De las mejores tradiciones de nuestro país: firma, ratificación y depósito de todos los instrumentos de derechos humanos del sistema interamericano.

Al despedirme como embajador en el Consejo Permanente de la OEA (agosto de 2014) subrayé este pilar de nuestra política exterior: “Uruguay avanza en derechos pero lo hace sobre las tradiciones progresistas. Como la de asilo y refugio, que tuvo acciones ejemplares como la del diplomático Florencio Rivas, que en 1938, siendo cónsul en Hamburgo, al otro día de la Noche de los Cristales Rotos, encontró 150 judíos en su jardín y enfrentó a la Gestapo envuelto con una bandera uruguaya. Les dijo que a su casa, territorio uruguayo, sólo entraban con el permiso de su gobierno o de él. Esos refugiados se salvaron y viajaron a Uruguay. Como también la del embajador Carlos María Gurméndez, que salvó en Holanda a 20 hombres y mujeres, incorporándolos como funcionarios y viajando hacia Suiza primero y luego a Lisboa”.

Hoy el cónsul Florencio Rivas es un ejemplo. Sin embargo, fue repatriado y lo esperaba un sumario. Todavía era la dictadura de Gabriel Terra, apoyada por Luis Alberto de Herrera, del Partido Nacional, y por Pedro Manini Ríos, del Partido Colorado. Todos simpatizantes de las potencias del eje. Si será necesario mirar algunas cosas del pasado. Leamos como se alineaban las fuerzas en esas épocas: “En vísperas de las elecciones, el Comité de Vigilancia Económica –una organización que nucleaba a empresarios y hacendados– convocó a un “paro patronal” de 48 horas, en protesta por la iniciativa del Gobierno de establecer un salario mínimo y expresó su apoyo a las candidaturas de Herrera y Manini Ríos” (El País, 22 de junio 2019).

Pero como yo no era, no me importó

La expresión de la ultraderecha aquí no tiene parangón con lo que fue el nazismo. Obvio que no es lo mismo. Que muchos votantes lo que buscan es una referencia protectora de autoridad. Pero esto no le quita gravedad.

Podríamos parafrasear el poema del teólogo alemán Martin Niemöller: “Primero levantaron muros contra los mexicanos y centroamericanos / pero a mí no me importó porque yo no lo era y estaba lejos / Luego, en Europa convirtieron el Mediterráneo en un gran fosa, incendiaron a migrantes y mataron a transexuales / Pero a mi no me importó porque yo no era y también porque está lejos”.

Jair Bolsonaro saludó a los torturadores, asesinaron a Marielle Franco. Su hijo, homofóbico perverso, próximo embajador en Estados Unidos, emitió un mensaje armado hasta los dientes, y atacó al hijo del presidente electo en Argentina.

Dijimos: “Están cerca, pero en Uruguay eso no pasará”.

Hoy, un diputado electo la emprende contra el aborto y agrede a las mujeres: “Si te gustó, bancátela”. Su líder dice que esto no fue ofensivo, y también dice que va a revisar toda la agenda de derechos. Defiende a torturadores y desaparecedores. Ataca a la Justicia.

Es grave que haya quienes banalicen estas señales con un argumento pueril: no son parte de lo que se firmó en el acuerdo de coaligados. Se supone que conformarán gobierno y otorgarán ministerios a gente que es portadora de estas ideas de odio.

Esperemos que, ahora que nos toca a nosotros, no sea tarde. Ya hay algunos cristales rotos. Es una alarma. No sólo para los izquierdistas. Para todo el arco democrático, liberal, republicano. Para todas las mujeres y los hombres justos.

Publicado en La Diaria el 12 de noviembre de 2019

AÑO 2019: UNA ENCRUCIJADA PARA URUGUAY por Pablo Anzalone

La coyuntura electoral nos concierne a todos de una u otra forma, ya sea por convicciones políticas o ideológicas, por vínculos, por la ocupación o el territorio donde vivimos. Que un millón de personas haya ido a votar en las elecciones internas es solo un indicador de ese involucramiento.

Fenómenos destacables de la coyuntura electoral

  1. La influencia del dinero en las campañas electorales y los partidos políticos

Este es un punto crítico de la democracia representativa, que no fue transformado en el período progresista, y muestra sus garras primero con Edgardo Novick y luego con Juan Sartori. Además de sus efectos políticos y electorales, hay componentes culturales que cambian. Ser muy rico siempre fue mal visto en Uruguay. Si se pueden comprar apoyos políticos es porque hay quienes están dispuestos a venderse, pero si eso no produce un gran costo, hablamos de la cultura política del país. El crecimiento de Sartori en pocos meses evidencia un fenómeno nuevo.

Al mismo tiempo, las nuevas tecnologías internacionales de manipulación, de posverdades que operan eficazmente, también llegaron a Uruguay. Esto, en un contexto marcado por el “fin de las grandes utopías” y las crisis del pensamiento crítico para construir alternativas societarias y unirlas a la acción.

2. La reorganización política del “factor militar”

La ideología de la Seguridad Nacional, y el rol de las FF.AA. como salvaguarda de un proyecto de país autoritario y antidemocrático, han sido muy persistentes, por sus respaldos sociales y por la debilidad de las estrategias de cambio desde el poder político civil. Hasta ahora esa corriente se canalizaba a través de los partidos tradicionales. El buen desempeño electoral de Manini abre un panorama diferente. El “bolsonarismo” es un ejemplo inspirador para los nostálgicos de la dictadura. Eso, sumado al mismo tiempo con la amplia coalición contra el Frente Amplio (FA) en el balotaje.

Los episodios de los Tribunales de Honor, de José Nino Gavazzo, Guido Manini Ríos, la cúpula militar y la oposición, generaron también una gran indignación, elevando las luchas por memoria, verdad y justicia.

3. El Partido Colorado (PC) resurge con nuevos liderazgos

Esto ocurre luego de un período de hegemonía “bordaberrista” y cuasi desaparición de las corrientes batllistas. De ser el gran partido de gobierno del Siglo XX, quedó reducido a un lejano tercer lugar, del cual no ha salido. Sin embargo, la reaparición de Julio María Sanguinetti y el triunfo de Ernesto Talvi lo dejan parado en condiciones electorales distintas, aunque los perfiles tecnocráticos y neoliberales ya fueron hegemónicos con Jorge Batlle y tuvieron efectos catastróficos para su partido y para el país.

4. El Partido Nacional (PN) sale fortalecido de las internas

El PN votó bien, consolidando el liderazgo de Lacalle Pou. Sus propuestas programáticas son más densas y matizadas que en períodos anteriores, más allá de que el candidato no las conozca mucho y no existan las del PN como un todo. Logra distanciarse de la “motosierra”, aunque hay hechos que evidencian la intención de desmantelar la protección social. Por ejemplo, el “shock de austeridad” que propone y la estrategia de juntar todos los cambios en una ley de urgencia para imponerla como paquete al comienzo del mandato. El proyecto es una coalición con el PC y Cabildo Abierto que apunta a una amplia gama de votantes descontentos, pero también es una gran interrogante como gobernabilidad.

Los desafíos del FA

  1. Presentarse como una opción renovada con una agenda nueva de transformaciones sin dejar de apoyarse y defender los grandes logros de sus 15 años de gobierno, asumiendo, naturalmente, una actitud crítica, autocrítica y propositiva.
  2. Volver a movilizar a su militancia e incorporar nuevas generaciones, luego de un largo período que, por vía de no asignar a la acción militante un rol importante en la política, generó actitudes de desencanto, disconformidad o de respaldo pasivo.
  3. Recomponer su vínculo con los movimientos sociales tanto los históricos como los asociados con la nueva agenda de derechos y los que tienen una base territorial y comunitaria. Jugaron un rol importante para el triunfo de la izquierda pero esa relación se ha hecho más compleja y contradictoria. La campaña contra la reforma Vivir Sin Miedo puede ser una instancia de confluencia relevante.

El distanciamiento de la política con la gente y su concentración en la gestión estatal subestimó la acción colectiva para producir transformaciones. Un modelo de política muy institucionalizado debilita el activismo y tiene efectos en lo ideológico y los valores de cambio.

El desempeño del FA hasta las internas

Las cuatro precandidaturas fueron una buena salida. Se logró una campaña unitaria, con precandidatos de perfiles diferentes, que resolvió bien la incorporación de nuevas figuras y generó inicialmente un incremento de la movilización frentista.

  1. La ausencia de formas de movilización innovadoras y propuestas convocantes sobre los principales problemas de la población operaron para poner un techo. Se pagaron precios por la desacumulación pasada y el resultado es una votación que sigue la línea descendente anterior. Las campañas de propaganda centrales del FA y de Daniel Martínez deberán innovar mucho para contribuir a los desafíos actuales.
  2. La campaña a junio dejó distintas acumulaciones. Carolina Cosse recogió una parte de la influencia del movimiento feminista. Óscar Andrade logró generar un discurso de izquierda convocante. Mario Bergara abrió un espacio nuevo. Y Daniel Martínez jerarquizó la construcción de un vínculo empático con la gente, haciendo jugar el componente emotivo, con buenos resultados. Los tres “Impulsos Programáticos” de su campaña fueron una forma interesante de introducir propuestas y dar señales significativas que todavía no operaron con fuerza.
  3. La designación de Graciela Villar como candidata a la Vicepresidencia es una muy buena elección para promover la movilización frenteamplista, afirmar los vínculos con los movimientos sociales y debatir con la derecha.
  4. El panorama para el FA requiere crecer por todas sus vertientes, desplegar sus propuestas y ampliar su llegada con sectores con quienes ha debilitado el vínculo. El peligro de un gobierno de coalición entre Lacalle, Talvi y Manini, y el ejemplo de Argentina y Brasil, pueden mover a mucha gente. Ideas claras y propuestas concretas referidas a los problemas del país son un factor clave para construir una movilización amplia, con esperanzas y convicciones.

(*) Lic. en Educación-Diplomado en Políticas Públicas e Innovación. Magister en Sociología. Doctorando en Ciencias Sociales. Director Div. Salud IMM 2005-2015. Colectivo El Taller.

Publicado en Crónicas el 12 julio, 2019

USTEDES Y NOSOTROS II por Ignacio Martínez

Señor Julio María Sanguinetti:

Escribo para decirle por qué hago campaña para que votemos al FA y por qué digo a viva voz que nadie le dé el voto a Usted y su proyecto.

**Sus dos administraciones han sido las peores desde el retorno a la democracia. Hubo más desempleados, empleados precarios y subempleados que nunca. Los  salarios no mejoraron. Los productores se endeudaron a límites insoportables y el déficit fiscal llegó a techos inauditos. Al comienzo de su gestión había 118 mil desocupados y lejos de mejorarse, al final de su gestión aumentaron a 165 mil. Si sumamos empleos precarios y subempleos, en su gobierno se llegó a 645 mil problemas laborales severos, casi la mitad de la población activa del país.

**Su segundo Gobierno no convocó a los Consejos de Salario siguiendo la nefasta política de Lacalle. ¿Resultado? El salario real privado descendió.

**Usted facilitó el ingreso de mercadería importada barata, desprotegiendo a límites insostenible la producción nacional textil, de la granja y la madera, entre otros.

**En sus dos gobiernos los que se beneficiaron fueron los sectores financieros y agroexportadores. No se alentó la industria nacional ni el ahorro en el Estado que, a pesar de su discurso reduccionista del gasto público, aumentó enormemente. El déficit fiscal de 1999 fue sustancialmente superior al de 1994. En 1994 fue de 436 millones. En 1995, Usted recién asumido, aplicó un brutal ajuste fiscal, pero en 1999 el déficit público fue de 815 millones.

**Su “Batllismo moderno” nada tiene que ver con el Batllismo. Usted y su partido fueron promotores de las privatizaciones, por suerte detenidas en el plebiscito de 1992. Usted cerró AFE. Bajo sus mandatos cerraron muchas mutualistas y otras empresas. Usted colocó personas de su confianza que han sido altamente cuestionados en sus conductas éticas. Un solo ejemplo. La señora Milka Barbato, conocida como “la topadora” de Sanguinetti, miembro de su Foro Batllista, fue cuestionada en la prensa y en el Parlamento por enriquecimiento ilegal en plena gestión pública en el BPS, en la Corporación para el Desarrollo y en el BROU.

**Apenas asumió en 1985 no atendió prácticamente ningún planteo emanado de la CONAPRO (Concertación Nacional Programática) desconociendo toda negociación entre los sectores sociales y políticos del país para construir una salida democrática participativa y acordada.

**Usted miente, Señor Sanguinetti. Ha dicho que las bandas narcos entraron con el FA cuando sabe perfectamente que ingresaron mucho antes con la pasta base y otros horrores. Ha dicho que nunca estuvimos peor en materia de seguridad cuando sabe que hubo un techo veinte años antes cuando ya no se soportaba más la delincuencia callejera y de guante blanco, la corrupción y otros delitos.

**Usted es el ideólogo de la Ley de Caducidad, no aplicó el artículo 4to que permite investigar y puso mil trabas para la verdad y la justicia.

**Su liberalismo es una máscara para que prevalezcan los intereses de los minúsculos sectores poderosos que Usted representa. Su libre mercado es el menos libre de los mercados que se digita y se conduce desde el poder que Usted defiende.

Señor Sanguinetti, Usted habla de lo que va a hacer, porque poco y mal puede hablar de lo que hizo en sus dos Gobiernos que fueron muy malos para el país y para la pública felicidad. Por eso nadie lo debe votar.

Publicado en el Semanario VOCES el jueves 6 de junio de 2019

EN JUNIO VOTARÉ AL FRENTE AMPLIO por Pablo Anzalone

El 30 de junio voy a votar al Frente Amplio. Ya conocemos lo que es la derecha en el gobierno. Lo sufrimos en nuestro país antes de 2005 con décadas de gobiernos blanquicolorados. Lo vemos hoy en la región. No queremos para Uruguay  el desastre económico de Macri ni su aumento de la pobreza. Menos aún gente como Bolsonaro y sus políticas racistas, violentistas, antifeministas y  su subordinación vergonzosa a Estados Unidos. Nos duele América Latina y queremos que Uruguay avance  mucho más en  justicia social y democratización.

Soy crítico y autocrítico de estos 15 años de gobierno. Y también estoy orgulloso de los derechos que se han conquistado, que han sido muchos durante estos años.  Ambas cosas van juntas. Las visiones autocomplacientes no son buenas ni tampoco “tirar el niño con el agua”. Siento que debemos seguir rebelándonos contra la injusticia y por la libertad. Sabiendo que es paso a paso, valorando y defendiendo cada avance. Luchando por utopías que nos ayuden a caminar, como decía Galeano.

Octubre y noviembre serán elecciones reñidas. Creo que Daniel Martínez es quien puede llevar al Frente Amplio a un nuevo gobierno en esta situación compleja, con esta ofensiva reaccionaria. Por eso lo apoyo. Lo conocí cuando era un dirigente sindical, muy querido por los trabajadores de Ancap, en tiempos de formación del PIT CNT a la salida de la dictadura.Eso también importa.  Andrade, Bergara y Cosse están aportando mucho y bien para la campaña frentista y respeto todas las opciones en junio. En nuestra opinión, este junio no es la dilucidación de correlaciones de fuerza dentro del FA sino un paso hacia octubre.  La izquierda uruguaya tiene el gran desafío de renovarse, afirmar su unidad, aprender de los errores propios y latinoamericanos, para defender los derechos alcanzados y profundizarlos, abatiendo las desigualdades que subsisten. ¿Alguien de izquierda puede resignarse a tener 17%  de los niños y jóvenes en condición de pobreza? No hablamos solo de ingresos en hogares sino de derechos. ¿Podemos aceptar  una sociedad con violencia de género y generaciones? No son tareas solo de un gobierno, cualquiera sea, sino también de múltiples actores, movimientos sociales, culturales, comunitarios. Y también fuerzas políticas. La política no puede quedar recluida en el gobierno y sus instituciones. Se precisa una sociedad movilizada y en eso nos falta mucho. Este gigantesco 20 de mayo, conmovedor, es una demostración de que hay cosas que nos mueven. Los 8 de marzo multitudinarios, las marchas de la diversidad, son ejemplos de ello.   

Estuvimos en la formación de Casagrande y hemos visto a Constanza y las compañeras y compañeros dar muchas batallas que importan. En causas vinculadas a los Derechos Humanos, a desigualdades de género y generaciones, en temas de convivencia y seguridad, ambientales, militares  y en muchos otros. Por estas razones sumaremos como independientes en la lista 3311.

Por estas razones votaremos al Frente Amplio.

Publicado en Voces

INSTRUCCIONES PARA LA OPOSICIÓN por Ignacio Martínez

La oposición uruguaya, con sus matices y diferencias, está dejando una clara enseñanza de cómo actuar cuando se es, precisamente oposición.

1. Todos contra el FA. El objetivo es sacarlo. Tienes que decir que “nunca hubo peor Gobierno que el del FA”, que“nunca estuvimos peor que ahora”, que “estamos al borde de un abismo”, “que el país es un desastre”, aunque Lacalle Pou, en su acto de apertura de campaña, dijo que no iba a decir ”que estaba todo mal, no” porque no es“un hipócrita”, pero seguramente lo dijo porque los avances realizados hasta ahora pesan tanto, que nadie se puede comer esa pastilla de que el país es un derrumbe como dice su colega Larrañaga y otros. De propuestas y Programa, nada.

2. Si tienes un cargo asegurado quedate donde estás, pero si no, podés salirte de tu partido rápidamente como hizo Facello y Zubía, del Partido de la Gente (sin gente) y le siguieron Pérez Dinardi en Durazno y Wilson Guimaraens en Salto. ¿A dónde irán? Son gente variopinta y ya han manifestado que pueden ir tanto al Partido Nacional como al Colorado. Todo depende del mejor postor de lugares en las listas y otros cargos. De propuestas y Programa, nada. 

3. Puedes llegar a candidatearte como Presidenta (o Presidente), pero si ves que en las encuestas andás floja, podés arrimarte al recién llegado. Alonso no va por el camino de Santiago. Ni siquiera predica que la puerta y el camino que llevan a la vida son angostos y difíciles, y pocos los encuentran”, Mateo 7.13,14. Ella parece que va por el camino de Sartori, el más fácil, tal vez con el propósito de armar fórmula, cosa que sabremos en los próximos días. De ideas y Programa, nada 

4. Si te fuiste de un partido y se te presenta la disyuntiva de elegir entre votar en segunda vuelta al partido que abandonaste o a los otros que fueron tus enemigos toda la vida y representan lo peor de la sociedad, no lo dudes; vota lo peor. (“¿Quién puede creer que vamos a votar al Frente Amplio, después que nos fuimos?“ Valenti, El País, 28 de marzo).

El país (Uruguay, no el diario, claro) importa poco. Todo es cuestión de alianzas, es decir de cargos, y resulta inverosímil pensar que un partido se alíe con otro que abandonó hace poquito y mucho menos que aquellos ofrezcan cargos al recién llegado. Pero lo que importan son sus beneficios, no los de la gente, sobre todo cuando en algunas encuestas no les va bien y todo parece indicar que se resolverá entre el FA y el Partido Nacional. De propuestas y Programa, ni un comino. 

“Por supuesto, hay reglas que hay que mantener”, dijo Mieres y una de esas reglas es la del principio: Todos contra el FA.

Lo paradójico es que los Partidos ya han lanzado sus campañas, pero el que lleva varios candidatos (como el Partido Nacional y el Partido Colorado) y ya ha hecho varios actos con los 4 candidatos por el 4to Gobierno, es el FA, mostrando una clara imagen de unidad, donde en todas partes se oyen dos consignas implícitas: NUESTRO CANDIDATO ES EL FRENTE AMPLIO y gane quien gane de los cuatro, allí saldremos como en la más grande fiesta popular TODOS DETRÁS DE MOMO. ¡Ah! y de  Programa, los 4 candidatos tienen el mismo. Lo demás son matices y diversas representaciones de diferentes sectores de nuestro pueblo, desde los más humildes, hasta empresarios, pasando por los jubilados, los pensionistas, los trabajadores, los pequeños y medianos productores y comerciantes, las amas de casa, los estudiantes, los universitarios, las minorías marginadas y los siempre postergados, es decir, las grandes mayorías nacionales.

Publicado en el semanario VOCES el jueves 4 de abril de 2019

EL SILENCIO ATRONADOR DE LA IGLESIA por Ignacio Martínez

Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo.

Eclesiastés 3 

El arzobispo Sturla puso el grito en el cielo por las bolsitas con pintura roja que ensuciaron la fachada de la iglesia del Cordón el 8 de marzo, pero no ha dicho nada sobre las declaraciones del ex Comandante en Jefe Guido Manini Ríos que enchastraron la Justicia y la República. Tabaré sacó a Manini. Todo el mundo opinó. La iglesia no. ¿Por qué ese silencio atronador?

Manini proviene de familia colorada y riverista. Su abuelo Pedro fue ministro de la dictadura de Terra. Su tío Carlos fue embajador durante la dictadura del 73 y ministro del interior de Sanguinetti, quien auspició la Ley de Caducidad que ampara la impunidad de los asesinos, torturadores y violadores que Manini defiende hoy. Esa ley tuvo como uno de los principales redactores a Martín Sturla, hermano del arzobispo. ¿Mera casualidad?

Manini ha estado vinculado a la Logia de los Tenientes de Artigas, quienes tuvieron un papel importante en el golpe de estado de 1973 y es licenciado en Historia en la Universidad Católica. ¿Esto también será casualidad?

En mayo de 2016, declarándose profeso de la religión católica, Manini estuvo vestido de militar en una misa por el Día del Ejército, en la catedral de Montevideo, en donde el arzobispo ejerce como tal desde febrero de 2014. Durante el evento se dijo que los militares católicos son como “soldados de Cristo” y Manini obsequió a Sturla un cuadro “en nombre del Ejército Nacional”. ¿Esto también será casualidad?

Manini no sólo es católico sino que alentó el catolicismo en las propias Fuerzas Armadas, dirigiendo mensajes a sus subordinados a propósito de las celebraciones de Navidad, conducta que está reñida con su condición de funcionario público de jerarquía en un Estado laico como el uruguayo. Todo el mensaje tuvo un sentido religioso y católico, aunque me permito cuestionar si acaso también tuvo un carácter cristiano en el sentido más hondo y profundo del cristianismo original que dudo que sea el de Manini. Sturla estuvo del lado del general aduciendo que se puede profesar la religión sin alterar la laicidad y acusando de “mentalidad anacrónica” a los que profesamos el estricto cuidado  de asegurar la laicidad del Estado en todas sus estructuras. ¿Esto también será casualidad? 

La realidad es que hoy Manini sale en defensa de violadores de los Derechos Humanos de la talla de los militares Jorge “Pajarito” Silveira QuesadaJosé “Nino” Gavazzo y Luis Alfredo Maurente Mata, famosos por sus destacadas actividades delictivas en la dictadura, con proyección internacional en el marco del Plan Cóndor. Su defensa se basó en un ataque  al Poder Judicial y su independencia en un Estado democrático y republicano. La iglesia no dijo ni pío sobre esta cuestión que ha sido uno de los hechos políticos más relevantes de los últimos tiempos.

Manini violó la Constitución y su discurso tuvo un sesgo de amenaza nacida de la impunidad que aún se mantiene. Pero además mintió. Dijo que no ha habido juicios imparciales cuando los acusados fueron militares”o que muchos de los imputados han sido condenados sin pruebas”.

Decenas de testimonios en Uruguay y en Argentina dan fe de la participación de los acusados en los delitos de asesinato, robo, secuestro, privación de libertad, violaciones, torturas y secuestro de niños. Pero de esto, las jerarquías de la iglesia, nada. ¿También será casualidad?

Las manchas rojas de la iglesia del Cordón han sido quitadas y la fachada se pintó otra vez. Lo que persiste es la complicidad con el sufrimiento en el atronador silencio de las autoridades de la iglesia que poco y nada han dicho sobre estos empujes violentos y dictatoriales de uno de sus connotados feligreses. Ojalá atruenen posiciones a favor de nuestro pueblo. 

En fin, el fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen la paz.

Santiago 3:18 |

Publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 21.3.2019

CREAR IDEA DE CAOS, DERRUMBE, CRISIS por Ignacio Martínez

La orden ha sido dada

De esa manera apuntan a explicar por qué es fundamental un cambio y llaman a derrotar al FA. Esto se da en el marco de atentados a radios y comités de base, a difundir noticias falsas y a sembrar la idea de que “nunca estuvimos peor que ahora”, “la educación es un desastre” o “la inseguridad es el derrumbe del Uruguay”.

Es tan grande la cruzada anti frentista, que aparecen en escena personajes como el Dr. Salle, hoy queriendo proyectarse como abanderado de la democracia y la pulcritud ética, tratando de tapar así el haber sido protegido del tristemente célebre Ministro de Justicia de la dictadura, Bayardo Bengoa para obtener un cargo administrativo.

Es tan grande la cruzada que a Sanguinetti no le tiembla la papada diciendo que para derrocar a Maduro hay que “ahogar económicamente a Venezuela”. ¿Qué 3er gobierno podría hacer en Uruguay este representante del peor poder al servicio de la dominación de los pueblos y el enriquecimiento de las multinacionales? 

¿Qué gobierno podría hacer el señor Talvi que la única razón para que EEUU no invada Venezuela es para no darle argumentos a Andrade y Cosse? Concluyo que por todo lo demás él estaría encantado de que EEUU invadiera al país hermano ¿o me equivoco?

Novick, admirador de Bolsonaro y de Macri, también ha profundizado su campaña que es tan poco original, que no tuvo otra idea más que la de imitar exactamente una propaganda frentista cambiándole la letra. Pregunto ¿qué Uruguay tendríamos con un hombre admirador de estos destructores de la región que están condenando hoy al hambre, la desocupación, los tarifazos, la inflación y la represión a sus propios pueblos?

La interna del Partido Nacional no se queda atrás. Alonso se presente casi como una enviada de dios y sus propios pronunciamientos sobre la marihuana, la ideología de género y los derechos de la población trans, han sido tan burdos que hasta sus propios correligionarios (Antía por ejemplo) han tomado distancia. Larrañaga maneja conceptos de campito: “El Fa le tiene más miedo a los militares que a los delincuentes” o “El país no soporta un 4to gobierno del FA”, todos planteos que apuntan a una tribuna despreciada por él. Su campaña de “vivir sin miedo” no hace otra cosa que sembrar el temor y la inseguridad. Cree que nuestro pueblo es estúpido.

Por último Unidad Popular, que ha definido al FA como su enemigo principal, ha procurado alianzas con movimientos como “Un solo Uruguay” llegando, incluso a oponerse a la reforma de la Caja Militar, dejándola tal cual ha seguido estando hasta el día de hoy.

¿Qué hacer?

La campaña del FA debe estar marcada por todos los logros alcanzados. Pero no basta. Tenemos que formular las correspondientes autocríticas en lo que no hicimos y en lo que hicimos mal.

Con la verdad, la franqueza, la austeridad y la humildad, seguiremos construyendo el nuevo Uruguay desde los sectores más avanzados de nuestro pueblo que se encuentran fundamentalmente en el FA, su militancia, sus adherentes y sus votantes.

No vamos a poder evitar que embarren la cancha y nos tiren todos los petardos. Nosotros, a pesar de ellos, tenemos que trabajar con cada ciudadano, con los desencantados nuestros y los simpatizantes de ellos, haciendo el trabajo electoral con la mayor unidad, la amplitud, la mayor claridad, el mejor Programa y, sobre todo, con la consigna NO PODEMOS VOLVER ATRÁS. Si el FA no gana, el país sí se derrumba y retrocede a sus peores tiempos.

Artículo publicado en el Semanario VOCES el jueves 21 de febrero de 2019

UN SOLO URUGUAY… PARA ELLOS por Ignacio Martínez

La concurrencia a Durazno, el 23 de enero, fue muy inferior a la anterior. El movimiento llamado Un Solo Uruguay no tuvo convocatoria. Algunos voceros, como el productor rural de San José, Daniel Campanella, auguraban un acto “multitudinario” por CX 36, la radio que le ha dado difusión.

¿Por qué el fracaso de la concurrencia?

Ya nadie cree en consignas tales como “el campo no aguanta más” o “esta crisis es insostenible”.

Es de muy poca coherencia que los mismos convocantes tengan que ver con el reciente abigeato descubierto en Rocha o la golpiza recibida por peones rurales o la muerte de 2 trabajadores en plena labor bajo tormenta eléctrica y alerta meteorológica.

Nadie les cree cuando se conoce que:

1. Recibieron ayudas significativas en la sequía de 2015.

2. Se invirtieron más de 235 millones de pesos en alimento para terneros a falta de pradera.

3. Entre 2015 y 2016 se crearon el Tercer y Cuarto Fondo Lechero.

4. Se aplazaron los pagos al BROU.

5. Se suspendieron los pagos del IMEBA.

6. Se otorgaron nuevos préstamos del BROU.

7. En 2016 se auxilió a 144 productores familiares de Rocha y Treinta y Tres.

8. Se asistió a 680 apicultores.

9. Se apoyó a 250 productores de peras por pérdida de producción.

10. Se destinaron 32 millones de dólares en ayuda a más de 7 mil productores familiares, pequeños y medianos.

11. Entre 2015 y 2017 se otorgaron a colonos más de 117.000 hectáreas.

12. En 2017 se dispuso adquirir 27 campos en un total de más de 9 mil hectáreas para sectores de mayor dificultad del medio rural, asalariados rurales y producciones familiares.

13. La Dirección General de la Granja apoyó diversos planes de más de 1000 productores rurales.

14. Se creció significativamente en la electrificación para 772 conexiones familiares y 12 escuelas rurales. En este sentido la OPP invirtió más de 5 millones de dólares. Eso supuso el Segundo Convenio 2016-2020 por valor de 20 millones de dólares para llegar al 100% de la cobertura eléctrica.

15. Se fijaron aumentos diferenciales en el combustible a partir del 1ero de enero. Naftas 9.87%, Gasoil 4.93%

16. Rebaja de UTE de 15% entre noviembre de 2017 y marzo de 2018, especialmente pensando en el gasto de usos eléctricos para riego.

17. La Industria Lactea recibe 15% de descuentos sobre cargos por energía consumida.

Claro que falta mucho por hacer, pero tampoco se les cree cuando ven que varios de sus apoyos políticos, léase Lacalle Pou, Bordaberry, Larrañaga, no apoyan la Ley de 8 horas para el trabajador rural; no permiten la sindicalización de los trabajadores rurales; no quieren pagar las horas extras ni aguinaldo ni salario vacacional; apoyan que no se pague el Impuesto a Primaria como pagamos todos.

Encima, piden a gritos que se achiquen los gastos del Estado, pero son los primeros que acuden a él para pedir ayuda, les hagan rebajas y los exoneren de obligaciones.

Encima, la convocatoria se hizo bajo el slogan “Para recuperar las libertades perdidas”. ¿De qué libertades hablan?

La verdad es que este movimiento es una agrupación política más, alentada por el Partido Nacional y otros sectores de la oposición, y se ha venido a sumar a la idea del “caos”, de que “Uruguay nunca estuvo peor que ahora” o que “esto tiene que cambiar”, estrategia aplicada en otros países, muy parecida a la de Macri que miren cómo terminó.

Publicado el jueves 7 de febrero en el semanario uruguayo VOCES

EL DÍA DESPUÉS por Milton Romani Gerner*

Diálogo para la paz en Venezuela.

La posición de Uruguay respecto de Venezuela no es nueva. En marzo de 2014, y luego de los graves enfrentamientos que les costaron la vida a casi 70 personas en Venezuela, en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), como embajador ante la OEA promoví, junto con Argentina y Brasil, el texto de una declaración que finalmente fue aprobada. Expresaba el respeto al principio de no intervención en los asuntos internos de los estados y el compromiso con la defensa de la institucionalidad democrática y del estado de derecho. Al mismo tiempo manifestaba el “más enérgico rechazo a toda forma de violencia e intolerancia” y hacía un llamado a la paz y al respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales, “incluyendo los derechos a la libertad de expresión y reunión pacífica, circulación, salud y educación”. Remitido el texto consensuado, recibí instrucciones de quien era mi superior, el ministro de Relaciones Exteriores, Luis Almagro. Uruguay no cambió. El que cambió es Almagro.

Aquella declaración fue votada por una contundente mayoría (29 a 3). Es por ello que Estados Unidos odia el multilateralismo y ahora tiene en Almagro su líder. Porque en ese plano nunca han podido sostener posiciones ni estar dispuestos a negociar y consensuar. Ni en la OEA ni en la Organización de las Naciones Unidas han logrado triunfar con su posición intervencionista respecto de Venezuela. Fracasaron. El Grupo de Lima se arma luego de las derrotas en la OEA. Lastimoso.

Lo que ocurre actualmente en la OEA es un espurio secuestro de funciones. Hay un portavoz autoproclamado (a la manera de Juan Guaidó): el secretario general Almagro habla en nombre de toda la organización. Ni el Consejo Permanente ni la Asamblea General se han pronunciado sobre el tema. Sin embargo, él habla en forma destemplada y genera hechos consumados.

La guerra y la paz

Alguien dirá que ha pasado mucha agua bajo el puente desde 2014. Que nuevos acontecimientos han generado situaciones graves. Cierto. Ni el gobierno de Nicolás Maduro ni la oposición han mostrado hasta ahora disposición a negociar, a sentarse a debatir salidas pacíficas y de coparticipación en la institucionalidad. Lo único que reafirma esto es subrayar que la no intervención y la promoción de caminos de diálogo para la paz es más urgente, más perentoria que nunca. Lo otro es la guerra, a la que parecen ciegamente apostar muchos actores internos y externos. La pregunta política y humanitaria ineludible es la que el general Liber Seregni nos enseñaba: pensemos el día después. La digna posición asumida por México y Uruguay es la más sensata, humanitaria y apegada a derecho. Porfiadamente, la paz. No la calificaría de neutral, sino todo lo contrario.

El señor Almagro y todos los que desde diferentes intereses y puntos de vista alientan un golpe para derrocar a Maduro, promueven intervenciones militares o económicas, o pretenden generar un estado de zozobra permanente. A lo único que juegan es a eso, a la desestabilización permanente de la región. A prolongar la confrontación.

Maduro y la fracción mayoritaria del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) han cometido errores graves. Han caído en un ciego autoritarismo y han violado derechos humanos. Las fuerzas políticas de izquierda podemos, debemos criticar el proceso justiciero iniciado por Hugo Chávez y preguntarnos en términos políticos si esto es verdaderamente su continuidad. Pero eso no impide defender con gallardía la soberanía y la no intervención de Estados Unidos y demás potencias en Venezuela y en la región. Toda intromisión externa, además de violar un principio de derecho internacional, no resuelve y agrava el conflicto.

Es cierto que todos los estados ceden soberanía en temas de derechos humanos. Pero en todo caso existen organismos internacionales con potestades para juzgar e intervenir en estos casos; los otros estados no tienen potestades para intervenir. Nadie puede arrogarse ese derecho, porque, por otra parte, nadie tiene la suficiente estatura moral para ello. En el caso de Estados Unidos, podríamos hacer una larga lista de violaciones al derecho internacional y a temas internos que lo condenan en reiteración real. No creo que nadie insinúe invadir Estados Unidos por la violación de la soberanía iraquí al demostrarse que no había ningún arma química.

Los sofistas del cambio en paz

La oposición de Uruguay ha elegido el camino del acoso y el derribo. No le importa nada. Todo es útil para hostigar al gobierno, aunque sea contra esta noble iniciativa liderada por México y Uruguay, que recoge lo mejor de la tradición diplomática de nuestro país. A uno de los críticos de la iniciativa, el doctor Julio María Sanguinetti, habría que recordarle que él y su partido no midieron los prerrequisitos para dialogar con el gobierno dictatorial encabezado por el general Gregorio Álvarez. Habría que recordarle los vínculos estrechos que abonó con el general Hugo Medina, al que supo retribuir con el cargo de ministro de Defensa Nacional de su gobierno y con la ignominiosa ley de caducidad. Recordarle que admitió llevar adelante un proceso electoral con libertades cercenadas, presos políticos y, en el colmo de los colmos, con dos destacadísimas personalidades de los otros dos partidos sin poder competir. Recuerdo que intentó argumentar eso con un eslogan electoral: el cambio en paz.

Tanto más llamativa resulta la actitud política publicitada por el cardenal Daniel Sturla. En abierta contradicción con lo señalado por su superior de Roma, el papa Francisco, y en supuesta solidaridad con la Conferencia Episcopal de Venezuela, tuvo la osadía de sugerir voltear a Maduro. Podría haber matizado, adhiriendo al mismo tiempo a los caminos de diálogo y paz, como es costumbre en la iglesia católica y en todo el cristianismo. Pero no. Eligió sumarse a la guerra. Triste.

Otra luz en el camino

Una luz sensata se abre en el ambiente político de Venezuela. El portal Contrapunto informó días pasados sobre una conferencia de prensa de varios ex ministros de Chávez y dirigentes políticos que plantean: “Para parar la guerra: referéndum consultivo ya”.

Gustavo Márquez Marín, ex presidente del Banco de Comercio Exterior y ex ministro de Estado para la Integración y Comercio Exterior, dijo: “Lo que nosotros estamos planteando es la ruta de la paz. Además del rescate de la soberanía popular. Porque a fin de cuentas, es el pueblo de Venezuela, todo el pueblo”, quien debe decidir, y no una manifestación de “100, 200 o 500.000 personas”, en referencia a la autoproclamación de Guaidó.

Publicado en La Diaria el 6 de febrero de 2019

*Milton Romani Gerner fue embajador ante la OEA y fue secretario general de la Junta Nacional de Drogas.

IZQUIERDAS DEL MUNDO, LEAN AL MAESTRO BOAVENTURA DE SOUSA SANTOS Y DÉJENSE DE TONTERÍAS Por Miguel Guillén Burguillos*

Hace pocas semanas la editorial Icaria publicó un libro del maestro Boaventura de Sousa Santos (1) que debería leer toda persona que se considere de izquierdas, particularmente si forma parte de la dirección de un partido político o ejerce algún tipo de liderazgo en los llamados movimientos sociales. La razón es simple: en tan sólo 150 páginas el maestro, a quien tenemos el privilegio de leer a menudo aquí en Público, da algunas claves para que la izquierda deje de mirarse el ombligo y vuelva a ser una herramienta útil para la gente común, para la mayoría social.

Aquí en España, pero también en Portugal, Brasil, Colombia o México, países cuya realidad política analiza de Sousa Santos a lo largo del texto. Países donde la trayectoria y el papel de las izquierdas en los últimos años ha seguido pasos diferentes, pero hoy se enfrentan a un reto común: ser útil para la vida de las personas ante la multitud de desafíos que la situación política internacional nos arroja.

Porque las fuerzas de izquierdas deberían ser útiles para mejorar realmente la vida de las personas, a pesar de que a veces, en algunos casos, parezca que solamente sirven para que sus miembros alimenten su ego, se sientan realizados y se erijan en portadores de la verdad absoluta, cómodamente desde su atalaya. Es decir, ocurre que a veces todo queda en un discurso muy interesante pero poco más que eso, y ahora hacen falta fuerzas de izquierdas que se arremanguen, que se mojen y que busquen la manera de llegar a acuerdos para mejorar las condiciones de vida de la gente común.

Ensuciándose si hace falta. Aquello que Weber explicaba de la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad. Porque sí, la ética de la convicción es importante, pero sin la ética de la responsabilidad no es posible cambiar la sociedad. Jordi Évole ha explicado en más de una ocasión que su abuelo siempre le decía que las izquierdas solamente están unidas en la cárcel. Algo parecido me decía a mí el mío. Y ya va siendo hora de que las izquierdas del mundo, como pide Boaventura en el título de su nuevo volumen, se unan. De una vez por todas.

Lo primero que deben tener claro las izquierdas, siguiendo a de Sousa Santos, es que tienen que trabajar con la convicción de que puede y debe existir un futuro postcapitalista, una sociedad alternativa que satisfaga las necesidades reales de los pueblos, donde el ejercicio de la libertad sea efectivo. Dice Boaventura que nos hallamos en un momento reaccionario global que exige la convivencia entre diferentes fuerzas de izquierdas.

Habla de un interregno surgido de la caída del Muro de Berlín, donde el nuevo mundo en el que nos tocará vivir aún no se ha definido. Y explica que, con el colapso de la URSS, surgió una agenda explícita que supuso el fin definitivo del socialismo como sistema social, económico y político liderado por el Estado. Pero apunta que la agenda implícita, que constituyó el fin de cualquier sistema social, económico y político liderado por el Estado, fue la que contó verdaderamente. There is no alternative, que dijo Margaret Thatcher, porque el mercado se basta y se sobra para hacernos felices. El mercado, el capitalismo, el imperio. Porque Boaventura no se acompleja a la hora de hablar claramente de imperialismo y anticapitalismo, porque en estos tiempos que nos ha tocado vivir no está el patio para eufemismos ni edulcorantes del lenguaje.

De Sousa Santos realiza un análisis comparado, como he apuntado al inicio de este artículo, de los casos de Portugal, Brasil, Colombia, México y España, centrándose en el papel que las izquierdas han venido desarrollando en los últimos tiempos. El primero, que conoce a la perfección, puede servirnos para albergar una esperanza de que la unidad de las diferentes fuerzas de izquierdas puede ser útil para las clases populares, y por qué no, sirva de guía en España, algo que tímidamente ya se han atrevido a apuntar tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias, si bien a medida que se acerque la inevitable convocatoria de elecciones generales los poderes fácticos apretarán fuerte para que el PSOE regrese a principios de 2016 y mire a la derecha y no hacia la izquierda. Al tiempo.

El maestro Boaventura explica que nos encontramos en un momento de luchas defensivas en el que la democracia, incluso la de baja intensidad, corre el serio riesgo de ser duramente secuestrada por fuerzas antidemocráticas y fascistizantes. Supongo que no hace falta recordar los casos de Trump, Salvini o Bolsonaro. Por todo ello, el entendimiento de las fuerzas de izquierdas, incluidas lógicamente las de raíz socialdemócrata, deben aunar esfuerzos para crear un cordón sanitario y defender los intereses de las clases populares.

Puede sonar derrotista y poco ambicioso, pero opino que hay que ser conscientes de la situación en que nos encontramos. A veces los problemas domésticos que vivimos en nuestro país, y bien importantes que son, no nos permiten prestar atención a lo que pasa en el mundo. Y la situación que tenemos delante requiere de una unidad de acción a nivel internacional que debe pasar por el entendimiento entre las izquierdas, si no queremos ser arrollados. Boaventura de Sousa Santos reclama la construcción de coaliciones que hagan posibles gobiernos de izquierdas en diferentes países, para conseguir una idea de conjunto de los obstáculos que se deben superar y de los caminos para hacerlo. Habla incluso de una nueva internacional de izquierdas. Palabras mayores.

Como no podía ser de otra forma, de Sousa Santos habla de la necesidad de tener un pie en la institución y otro en la calle, en las luchas sociales. Algo que puede sonar a perogrullada, pero lo cierto es que cuando las fuerzas de izquierdas entran en las instituciones la burocracia y la moqueta pueden llegar a absorber, y de qué forma, la mayor parte de sus energías. Y se corre el riesgo de abandonar la calle y surge el peligro de que fuerzas de extrema derecha seduzcan a quienes se hayan podido sentir abandonados por quienes pensaban que eran los que tenían que defenderlos.

¿Les suena? ¿Por qué hay barrios enteros donde antes arrasaba el PCF y ahora gana el Frente Nacional de Le Pen? ¿Cómo se entiende que Salvini lidere el gobierno del país del PCI? ¿Por qué en Brasil Bolsonaro ha ganado las presidenciales? ¿Y Trump? ¿Por qué ha crecido tanto en los últimos tiempos Alternativa para Alemania? ¡En Alemania! ¿Seguimos? Si las izquierdas no se ponen, no nos ponemos, las pilas, el camino hacia la irrelevancia es llano y muy corto. Y si nuestra gente no es capaz de sentirse identificada con las izquierdas, otros vendrán a ocupar su espacio, con todos los riesgos que ello supone.

Porque parece que nunca aprendemos de las enseñanzas de la historia. En las próximas elecciones al Parlamento Europeo se nos situará interesadamente ante el dilema de elegir entre el neoliberalismo de Macron o la barbarie de la extrema derecha. Susto o muerte. Pues bien, aquí las izquierdas deben presentar una alternativa clara, unitaria y salir a la ofensiva, planteando que mucho tienen que cambiar las instituciones de la Unión Europea para que la gente común las perciba como algo útil en sus vidas.

El ciclo reaccionario global del que habla Boaventura de Sousa Santos en su libro ha supuesto unos graves retrocesos en las conquistas populares. A medida que la derecha se vaya consolidando en el poder, la democracia irá perdiendo su carácter hasta que se convierta en un nuevo régimen dictatorial disfrazado con una fachada democrática. Y como las fuerzas de izquierdas siempre han tenido claro que es imprescindible la unidad de acción en la lucha antifascista, por ello el maestro les pide que sean humildes y se articulen de manera pragmática para resistir con los mínimos daños posibles este período (provisional) de luchas defensivas alrededor del planeta. Si se es capaz de conseguir este primer objetivo, preservando cada fuerza su identidad y autonomía, se estará en disposición de lograr en el futuro otras articulaciones más avanzadas.

¿Pesimismo de la razón? Seguramente, pero es que quizá no nos queda otra. Por eso coincido con el maestro y digo: izquierdas del mundo, lean al maestro Boaventura de Sousa Santos y déjense de tonterías. 29/11/2018

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(1)  Nota del editor de Other News : El profesor Boaventura de Sousa Santos es un académico portugués. Doctor en sociología, catedrático de la Facultad de Economía y Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra (Portugal). Profesor distinguido de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU) y de diversos establecimientos académicos del mundo. Es uno de los científicos sociales e investigadores más importantes del mundo  y es uno de los principales dinamizadores del Foro Social Mundial.

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* Politólogo español. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universitat Pompeu Fabra y diplomado en Ciencias Empresariales por la Universitat Oberta de Catalunya

Publicado en Voces en contra de la corriente el 29/11/2018

http://www.other-news.info/noticias/2018/11/izquierdas-del-mundo-lean-al-maestro-boaventura-de-sousa-santos-y-dejense-de-tonterias/

Fotografía de David Fernández en El Salto – https://www.elsaltodiario.com/pensamiento/entrevista-boaventura-sousa-tragedia-nuestro-tiempo-dominacion-unida-resistencia-fragmentada

FRANCOTIRADORES EN LAS REDES por Ignacio Martínez

Muy variada es la oferta de francotiradores encaramados entre los arbustos de las redes sociales. Apuntan contra el Frente Amplio. Están los blanco-colorados que sólo publican mentiras. Están los desencantados que sólo hacen críticas ciertas sí, pero sin mencionar jamás los aciertos y, además, no proponen nada o se limitan a decir “habría que hacer” sin anotarse en primer lugar para hacer lo que proponen. Están los pretendidos de izquierda que se amparan en principios y en consignas últimas que defiendo, pero no  bajan jamás al llano del trabajo cotidiano y sólo buscan marcar sus perfiles.

Yo afirmo: el gobierno del FA es y ha sido mucho mejor que todos los demás gobiernos que lo precedieron.

Que gobierne el FA o que lo haga el PN, no es lo mismo, porque no somos todos lo mismo. Esa distinción es lo que nos hace avanzar o retroceder.

No debemos volver atrás. Tenemos que avanzar hacia un Uruguay más de izquierda, más popular, más participativo en las decisiones y en la gestión, profundizando la democracia, las conquistas y la distribución de las riquezas.

¿Por qué? Enumero algo de todo lo hecho hasta ahora.

No debemos destruir el Plan Ceibal ni el FONASA ni los Consejos de Salario ni la Agencia Nacional de Investigación e Innovación.

Debemos avanzar en los planes del MIDES, en el fortalecimiento de la DGI y en la eficiencia del BPS y en el crecimiento de las jubilaciones y pasividades.

No podemos retroceder ni un paso en el Matrimonio Igualitario, en el Aborto Legal y la asistencia a la Mujer embarazada.

Debemos profundizar los cambios en la matriz energética y en los reconocimientos internacionales obtenidos por las políticas anti tabaco y la legalización de la marihuana y la estabilidad macroeconómica protegida de los avatares de los países vecinos.

Debemos abatir definitivamente la pobreza que ha caído mucho, pero no lo suficiente.

Debemos disminuir la mortalidad infantil, segunda en el continente después de Cuba, pero que aún puede disminuirse más.

Hay que incrementar los salarios que han crecido significativamente, sobre todo en la educación, la salud y la policía, pero deben tener más poder adquisitivo para una vida mejor.

Además del Antel Arena, se construyeron 118 escuelas de Tiempo Completo, 37 liceos nuevos, una decena de Polideportivos, varias Utu y se fortaleció la UdelaR en 10 departamentos, pero tenemos que construir más hasta satisfacer plenamente toda la Educación.

Se reacondicionaron los hospitales Pasteur, Pereira Rossell, Maciel, etc. equipándolos con la mejor tecnología y el mejor mobiliario.

Debemos mantener el Hospital de Ojos, Traumatología e Imagenología, con  más policlínicas y médicos en los lugares más apartados.

Se restauró el Teatro Solis, el Auditorio del Sodre y el Mercado Agrícola. Se culminó el edificio abandonado donde funciona hoy Presidencia.  Los planes de vivienda y el Plan Juntos y las cientos de viviendas entregadas deberán extenderse.

Las Políticas de Género, de Discapacidad y la Junta Anticorrupción debemos incentivarlas.

Hay que defender los CAIF, las 8 horas rurales, las conquistas de las trabajadoras doméstica, el Sistema de Cuidados, el FONDES y la Ley de responsabilidad empresarial.

Debemos defender la Patente única y fortalecer el Congreso de Intendentes y el Tercer Nivel de Gobierno en el territorio.

¿Tenemos que ser durísimos con la corrupción? Sí. ¿Tenemos que ser austeros en el gasto público? Sí. ¿Tenemos que seguir avanzando en la reformulación de las FFAA y en la justicia con el pasado reciente? Sí. ¿Tenemos que fortalecer la seguridad ciudadana y la convivencia en paz? Sí. Todo eso sólo será posible con un 4to Gobierno del Frente Amplio. Bajate del árbol. Salí de las redes. Dejate de apuntarnos que acá, en el FA y en las organizaciones sociales, se lucha por el mejor Uruguay y hay un lugar para vos. He dicho.

Publicado en el semanario VOCES el jueves 22.11.2018

Y CUANDO LOS DE ABAJO DESPERTARON, EL DINOSAURIO TODAVÍA ESTABA ALLÍ por Jorge Majfud*

Quienes hace veinte años estaban en el gobierno en Uruguay y en Argentina, antes y durante una de las mayores crisis económicas y sociales nunca vista por generaciones, dicen que, en realidad, ellos “lo hicieron bien” aunque “les tocó” un mal momento.

La brutal crisis económica y social fue consecuencia de un fenómeno climático o producto de la caída de un asteroide en la cuenca del Plata. Sin embargo, esta catástrofe no extinguió los dinosaurios. Ahora dicen que a los gobiernos que les siguieron “les tocó” un buen momento (el famoso viento en popa, otro fenómeno climático), pese a lo cual estos gobiernos irresponsables, en realidad, “lo hicieron mal”. (Durante esos años dorados, personalmente escribí mucho en contra de la euforia de Lula, de su Deus é brasileiro, o de los Kirchner, lo mismo sobre Uruguay y Chile, sin dejar de reconocer sus logros, que no fueron pocos ni fueron pequeños).

Es verdad que quedan temas muy pendientes, como la educación y la criminalidad callejera, dos problemas que no le son propios en el contexto internacional. En cuanto a la disminución de los desequilibrios sociales no se fue lo suficientemente radical como se debió, pero recordemos que en las democracias liberales también existe una oposición, y es siempre un elemento necesario en cualquier dinámica social saludable.

Pero es interesante detenerse en la omnipresente narrativa actual.

Ahora resulta que quince años de ininterrumpido crecimiento, de mayor independencia internacional, del pago de deudas impagables, de millones de menos pobres, fueron calamidades que deben ser corregidas.

Por eso ahora, en Uruguay, esos mismos grupos, con las mismas recetas ideológicas y las mismas promesas de los años 90, con algunos rostros más viejos y otros más jóvenes que no por casualidad se parecen mucho, aseguran que ellos “lo harán bien”.

Lo que es para preocuparse.

Obviamente, hay algo que lo hacen muy bien, porque de otra forma no se explicaría la insistente recurrencia de los déjà vu sociales: con los medios de prensa más fuertes de sus países, como siempre fue la regla en América Latina desde el siglo XIX, medios que nunca dejaron de serles funcionales durante la excepción de los últimos quince años, todo lo declaran con obviedad, convicción y elocuencia contagiosa.

Hay, sin embargo, dos novedades: (1) una fuerte dosis de furia tribal que en las redes sociales explota hasta por una simple mirada y produce el milagro de terminar culpando siempre a las víctimas de todos los males de una sociedad y (2) la sutil y efectiva estrategia de la judicialización de la política (que debería llamarse politización de la justicia) por la cual, como es de esperar según la lógica de los ideoléxicos, la persecución y encarcelación selectiva de los políticos más populares (sean corruptos o no) es calificada como “una muestra de la independencia de la justicia” y “una prueba de la salud democrática de un país”. Ideoléxicos en su estado más hipócrita.

En Argentina están mucho más adelantados que en Uruguay. Con las mismas promesas y con las mismas recetas ideológicas de los años noventa, lograron reconquistar el gobierno y, después de casi tres años, “ya lo están haciendo bien”, pese a la “pesada herencia” de quince años de insincero crecimiento económico interrumpido y de una prolongada e irresponsable reducción de la pobreza.

Lograron “hacerlo bien”, pese a que otra vez “les tocó” un mal momento. Casi no queda un indicador económico y social que no se haya degradado hasta límites impensables, ni siquiera por esos mismos “hombres de negocios”, esos genios que, a diferencia del resto de los mortales “saben cómo funciona el mundo” y cuya radical ideología se esconde en otro ideoléxico: “pragmatismo económico”. Es decir, ajustar hacia abajo y no hacia arriba, estrangular a la clase media, a los trabajadores, a los pequeños y medianos empresarios es un acto de responsabilidad que, por si fuese poco, por una lógica muy elemental, inevitablemente conduce a la recesión y a más injusticia social.

Pocas ideologías son tan radicales como la ideología de la no-ideología de los Grandes Negocios. Luego no se explican cómo siendo tan exitosos Super Hombres de negocios, fracasan vergonzosamente en los gobiernos, ya no sólo en lo social sino hasta en lo económico, porque nunca entendieron que las montañas de dinero que ellos llaman éxito propio y beneficio social se deben a que existe un Estado y una sociedad que cada día, de forma directa (corrupta) o indirecta (legal) trabaja para ellos.

Ningún partido político en el mundo (males necesarios, todavía) tiene el monopolio de hacerlo bien o de equivocarse, pero es siempre recomendable considerar los antecedentes de cada individuo, de cada grupo político y de cada receta, así como hace cualquier empleador cuando lee el currículo vitae de un candidato a un modesto puesto. Mucho más cuando estamos hablando de grupos y de individuos que aspiran a hacerse con el poder político de todo un país porque sólo con el abrumador poder económico y financiero que ostentan, o representan, no es suficiente para aprobar las leyes que necesitan para establecer las reglas de juego y formular, a su imagen y semejanza, la diferencia entre el bien y el mal que consumirán y reproducirán unos cuantos de los de abajo.

Publicado el 3 de setiembre de 2018.

*Jorge Majfud es escritor uruguayo estadounidense, autor de Crisis otras novelas.

DESEQUILIBRIOS MACRIECONÓMICOS por Milton Romani Gerner*

En esta orilla, el líder de “Peguemos”, Lacalle junior, necesita vender mucho más. Para espejito está Macri. Acá ya lo hicieron. “Vivir sin miedo”, promete Larrañaga, y hace campaña electoral con ello. En un corte antiwilsonista, propone sumar al esquema represivo a las Fuerzas Armadas, sin reparar en que ha sido el estamento que más miedo ha inoculado a nuestra sociedad. Abusa de una irracional tentación punitiva de la sociedad y propone, otra vez, las herramientas del castigo, cuando los castigos son como la riqueza: nunca son iguales para todos. Los fracturados sociales son los que pagan el pato. Otros fabrican sociedades anónimas.

Ya lo intentaron. Querían bajar la edad de imputabilidad penal. Fracasaron. El formidable movimiento juvenil de No a la Baja lo impidió. Lo que bajó fue la cifra de “menores recluidos”. Ahora son 358, frente a una media histórica de 700. En pocos años, la cifra se redujo casi a la mitad. Se prevé que siga descendiendo. Ningún comunicador ha considerado interesante investigar esto, que –vaya– es una noticia. La Universidad del Miedo, como bien la bautizó el profesor Roque Faraone, no está para eso. Hay una genealogía de los mecanismos que han invadido nuestra convivencia y otros fenómenos violentos de la vida cotidiana que no se solucionan con castigos.

El escritor uruguayo estadounidense Jorge Majfud acaba de publicar en varios medios del exterior un excelente artículo, “La generación del 2001 y la violencia en el Cono Sur”, en el que sostiene: “En medio de la crisis del Cono Sur que se inició en el año 2001 y se profundizó en el 2002, todos se horrorizaban, con cierta dosis de inevitable acostumbramiento, por los niños que comían basura o se drogaban con pegamento debajo de los puentes. No eran casos aislados. Fue una epidemia súbita que arrojó a casi un 20% de los hijos de la clase media a la miseria y el abandono, debido al descalabro de la economía, al desempleo masivo y de los ya debilitados planes sociales de los gobiernos anteriores que, tanto en Uruguay como, sobre todo, en Argentina, se habían alineado a las recetas privatizadoras del FMI. ¿Dónde están hoy esos niños? ¿Desaparecieron? No. Todo presente tiene un pasado, y aunque la gran mayoría de ellos haya salido a flote, hacia una vida digna de lucha y trabajo, basta con un pequeño porcentaje para crear un fuerte estado de inseguridad debido a delitos crecientes en número y crueldad. Como solución, no pocos miran los tiempos de la dictadura militar con nostalgia, por el simple hecho de que, por entonces, crímenes y violaciones de todo tipo, física, moral y económica, simplemente no salían en las noticias y quienes las denunciaban desaparecían o perdían sus trabajos, en el mejor caso”.

La Cantera de los Presos

Este era el nombre del que hasta ahora fue el cantegril más antiguo de Montevideo. Desde 1940, a cinco cuadras de Avenida Italia y Comercio, entre basura, ranchos de lata, perros y caballos, vivieron cuatro generaciones de más de 250 familias, las que hoy fueron realojadas a viviendas dignas en un nuevo barrio digno. Coincidieron para ello la movilización y la pujanza de los vecinos, liderados por una mujer, y un convenio con la Intendencia de Montevideo y el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente. Fue un proceso. Su planificación llevó algunos años, esfuerzo, discusión, porfiadas y atrevidas insistencias. El nombre del asentamiento parece venir de la época en que los presos iban a picar piedra en las canteras allí ubicadas.

No se necesita un giro literario muy rebuscado para arriesgar una metáfora: como otros territorios, ha sido cantera de presos a futuro. O no. Porque entre otras indignidades, el estigma uniformiza y evade admitir que el trabajo, formal e informal, ha sido también forjador de ciudadanía en Isla de Gaspar.

En realidad, este realojo ha sido un formidable modelo de intervención urbana que marca un camino para políticas de convivencia y para asegurar el derecho a la seguridad ciudadana. Prevención universal, que le dicen. Con efecto inmediato en estas 250 familias, ahora sí, seguras, conviviendo felices y con un plus: la dignidad.

Prevención universal, selectiva, indicada

Habrá que repetir una vez más que, en términos de políticas de seguridad ciudadana, hay que desplegar todo el arco preventivo antes que lo punitivo. En todo caso, este realojo de quienes vivían en Isla de Gaspar parece preferible a intervenciones en crisis como la de los Palomares de Casavalle. Es una opción política. Además de prevenir, hay que prever. ¿Restituir el principio de legalidad y responsabilidad? Sí. Pero ese, lícitamente, podría ser el reclamo de los vecinos: restablecimiento de la legalidad de derechos y llamar a responsabilidad a todos los sectores del Estado. La aplicación de la ley es sólo un componente de este combo, necesario pero sólo como un recurso de una política criminal con varios componentes. Debe aplicarse, además, sin tanto aspaviento, ya que la manija de los medios produce subjetividad punitiva.

El castigo, en sus diversas formas, termina siendo caro, ineficiente en términos de costo-beneficio. Segrega aun más a las familias y la sociedad. Sin enfoque político integral, se recarga y se deposita todo, y de mala manera, en la tarea policial, que debe tener también herramientas selectivas e indicadas en lo preventivo. Pero las responsabilidades sobre seguridad y la convivencia ciudadana son de varias agencias, que necesitan coordinación y dirección política estratégica. La tentación narcisista de cualquier ministerio con pretensiones exclusivistas, además de censurable, constituye un grave error político.

El momento punitivo

Como bien afirma el antropólogo, médico y sociólogo francés Didier Fassin, quien recientemente nos visitó: “La combinación de la intolerancia y el populismo penal hace que pueda haber una desconexión entre el aumento de los presos y la realidad de la criminalidad. Eso caracteriza al momento punitivo y es el punto de partida de mi reflexión. En realidad, mi trabajo no es explicar eso en detalle, sino tomarlo como un pretexto para reflexionar de manera más general sobre el castigo, tratando de plantear tres preguntas que pueden caracterizar la razón punitiva: ¿qué es el castigo?, ¿por qué se castiga? y ¿quién es castigado?”.

La población carcelaria ha aumentado ocho veces en Estados Unidos. Dos veces y media en Francia. 180% en Brasil. En Uruguay, en 1997 (cuando comenzaron las reformas del Código Penal para aumentar las penas) había 2.700 presos. Hoy superan los 11.000. Multiplicamos por cuatro la población carcelaria. La voracidad y tentación punitivista no se sacia nunca. Lejos de resolver, se transforma, ahora sí, en el problema. Estamos en deuda con esto.

Plan Siete Zonas y Mesas de Convivencia

El denominado Plan Siete Zonas, de intervenciones urbanas, fue un buen ensayo general. No era pertinente que lo ejecutara solo el Ministerio del Interior. Asumido por el Ministerio de Desarrollo Social, se dijo, no hay presupuesto. Error grave. Lo lógico sería que lo reintentáramos en clave de gestión y presupuesto compartido desde varios ministerios. Hay ejemplos institucionales que indican que eso funciona. La Junta Nacional de Drogas es un buen ejemplo. Menos entendible fue el trancazo que se hizo con el funcionamiento de las Mesas de Convivencia y Seguridad. Tampoco son un asunto del Ministerio del Interior. Hay buenas prácticas que demuestran que es posible darles dirección política para garantizar una gestión local planificada y con el concurso de varios actores. La participación de la comunidad tiene sus características especiales, pero hay que abordarlas en su complejidad y con docencia ciudadana. Insisto: experiencias como las desarrolladas en el Centro Comunal Zonal 3 (Goes) junto con el Mercado Agrícola y otros actores relevantes pusieron fin al imperio de los tumanes, en forma progresiva y sin violencia. Los planes que hoy se desarrollan en la cuenca del arroyo Casavalle y en el barrio Marconi tienen esa impronta.

Ahora el desafío para el Frente Amplio y su futuro gobierno es abordar el tema de la seguridad junto al de la convivencia ciudadana en clave de derechos. Avanzar sobre los logros pero rectificando los errores constatados. Es posible una gestión interministerial, conducida al más alto nivel, que aborde, con un programa transversal, la globalidad y complejidad del fenómeno social de la criminalidad y del conjunto de violencias sociales que vulneran nuestro derecho a la seguridad y la convivencia.

Los equilibrios macroeconómicos, de los que podemos hacer gala frente al incendio de Macri, son necesarios mas no suficientes. Hemos superado el “síndrome Antel Arena”, que pretendió frenar iniciativas desde un enfoque economicista algo dogmático. Se sobrepuso la política. Hoy, gracias a la acción conjunta y decidida de varios organismos (Antel, Ministerio de Industria, Energía y Minería, Intendencia de Montevideo) y a la movilización de vecinos y vecinas, tenemos otro panorama. Intervención urbana con prevención universal. Por añadidura, allí levantaremos un sitio de memoria (ex campo de detención masiva Cilindro Municipal).

Tendremos complejo Antel Arena. Con nuestros artistas y con Joan Manuel Serrat. Un lujo. Sí. “Vamos subiendo la cuesta, que arriba mi calle se vistió de fiesta”. Pero también para que, en clave de derechos y convivencia ciudadana, “el noble y el villano, el prohombre y el gusano, bailen y se den la mano sin importarles la facha”.

*Milton Romani es licenciado en Psicología y fue secretario de la Junta Nacional de Drogas.

Publicado en La Diaria el 13 de septiembre de 2018

LAS IMÁGENES DE DIOS DE BOLSONARO por Antonio Coelho

La imagen de Dios de Bolsonaro es la del Antiguo Testamento, la convicción del pueblo judío, el Dios Pantocrátor, el Todopoderoso que realizó una alianza con el pueblo de Israel.

Toda la historia de Israel se explica como el camino del Pueblo Elegido, guiado por Dios.

La referencia al poder de Dios lleva consigo dos elementos.

El poder de Dios repercute en el poder de Israel, esto genera un racismo religioso.

El poder de Dios repercute en el poder de Israel, esto genera un complejo de superioridad.

Como consecuencia, la violencia se pone al servicio de Israel. Cuando partimos de la omnipotencia desgraciadamente se saca lo peor y la religión se vuelve muy peligrosa.

Porque Dios no es capaz de ser integrado en ningún sistema de pensamiento, en ninguna religión, en ninguna sociedad ni en ninguna geografía.

Según la imagen del hombre que tenemos, será la imagen de Dios que aceptaremos.

La imagen de Dios de Bolsonaro es la del Libro de Los Reyes, del Libro de Los Jueces, del Dios de los Ejércitos, del Dios que mata a los niños en Egipto, que viola las mujeres, que arrasa con pestes.

Ese no es el Dios de Jesús, el crucificado en la cruz, que era para el Imperio romano el signo donde terminaban los criminales, las personas despreciadas. Ese Jesús desnudo, sin poder que muere en la cruz a consecuencia  de su entrega por los más débiles,  los leprosos,  las prostitutas, que reconoce como personas  a las mujeres,  a los niños, invisibles en la sociedad judía, no tiene nada que ver con la imagen de Dios de  Bolsonaro.

En un pueblo como el brasilero, es terrible una imagen de Dios racista.

SN 394/18

Publicado en  PRENSA ECUMÉNICA – ECUPRES 

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