LAS PALABRAS Y LOS DIRIGENTES POLÍTICOS EDUCADORES por Ignacio Martínez

Manifiestos, escritos, comentario, discursos
humaredas perdidas, neblinas espantadas
que dolor de papeles que ha de llevar el viento
que tristeza de tinta que ha de borrar el agua

Las palabras entonces no sirven, son palabras… (Rafael Alberti-Paco Ibáñez)

 Es necesario hablar de la pedagogía en esa escuela llamada Sociedad. Referentes de esa educación no formal, de esa educación en el aula social, son los dirigentes políticos que van desde el Presidente de la República hasta los Ediles y Alcaldes, pasando por Ministros, Senadores y Diputados. Hay otros dirigentes, claro está, vinculados a los ámbitos sociales más diversos en cooperativas, sindicatos, clubes deportivos, iglesias, etc. Pero en esta oportunidad quiero referirme a los dirigentes políticos porque tienen un nivel de visibilidad ante la sociedad, que prácticamente les da una enorme cantidad de horas docentes a nivel nacional.

El mensaje que se da es, finalmente, de quien lo recibe. Si el dirigente quiso decir “A”, pero lo que queda es “B”, pues el mensaje verdadero será el “B”. “¡Ay, yo no quise decir eso!”, se argumentará, o “se me malentendió” se agregará, pero lo cierto es que lo que quedó en nosotros es el mensaje que perdurará.

Hay que ser y parecer, porque si uno es una buena persona, pero se parece a una mala persona, lo que sucederá, igual que lo de los mensajes “A” o “B”, es que quedará el parecer en la sociedad que observa.

Vivimos en una sociedad observadora, muy crítica, muy acostumbrada a filosofar y deducir. Eso es muy bueno. Las actitudes y las palabras de nuestros dirigentes son bien observadas, tienen críticas y deducciones de nuestro pueblo nada desdeñables. Aquí es donde debemos decir enfáticamente que no basta con conducir un país. Los dirigentes deben ser capaces de mostrar con claridad, con honestidad, con transparencia, con inmenso respeto hacia todos nosotros, esa conducción. Algunos le llamarán carisma, otros le llamarán don, yo le llamo comprensión pedagógico-didáctica aunque parezca un término un poco rebuscado. Quiero decir que el dirigente debe incorporar en su aprendizaje de tal, este aspecto fundamental, no sólo para el éxito personal de su gestión y la de su gobierno, sino para la función docente que el rol de dirigente tiene en sí misma. Si esto no sucede, si uno dice lo que se le ocurre y como se le canta, lo más probable sea que ayude a generar la idea de que todos los políticos son iguales, homogeneizando la visión del dirigente y de la política como un territorio rancio, de los avivados que nada tienen que ver con nuestro pueblo. Y esto no tiene, en principio, nada que ver con las ideas, sino, esencialmente, con las actitudes y con los actos. Y ¡guarda! a veces un solo acto fallido puede derrumbar mil construcciones positivas. A esto hay que agregarle, claro está, los especialistas en difamar, deformar, mentir, tergiversar y enlodar a sus oponentes.

La fuerza que tiene el compañero Pepe, por ejemplo, ha sido ganada por su modo de vida, su austeridad, su verbo sencillo y su humildad, y tira por la borda la figura del político tradicional, encumbrado e inalcanzable. Eso contribuye enormemente a su popularidad. Los sectores más humildes de la sociedad se sienten muy identificados con él, que además logró, como nadie, que esos mismos sectores que siempre votaron a los doctores encorbatados y acartonados, se volcaran a esta figura que incorporó la faceta de hacer docencia desde su pedagogía tan particular quizá, incluso, sin proponérselo demasiado.

El respeto que generan otros compañeros muchas veces se debe a que han dedicado sus vidas al estudio en sus diferentes áreas y cuando hablan son  extremadamente claros, convincentes, respaldados por el conocimiento y la vehemencia, sin poses ni pretensiones de cinco minutos de fama. Es que cuando alguien dice hasta dos, tiene que dejarnos la sensación de que sabe hasta diez y que tiene aún en el depósito una marcha multitudinaria de argumentos para reforzar lo que dice.

Si transmitimos inseguridad en la exposición, estamos liquidados. Si transmitimos la vulgaridad, las frases hechas, meros argumentos a la defensiva, por la negativa, estamos liquidados.

Si nos queremos hacer los populares o adjetivando inútilmente, estamos liquidados. Si descuidamos la enorme función pedagógica y los desafíos didácticos de nuestras palabras y nuestras acciones, está liquidado el dirigente nuevo para un Uruguay nuevo, y la política seguirá reducida a concebirse como un territorio insano donde la gente se pervierte. Además hay que agregar que para esa difamación están los especialistas de la oposición y de los medios de comunicación que miran con lupa para convertir la coma que pusiste mal, en la lápida de todo tu discurso.

Concluyendo; la función formadora y transformadora del dirigente se vuelve imprescindible en los anhelos de transformaciones y profundizaciones democráticas. Dentro y fuera de filas tenemos ejemplos para ambos lados. Los que dan el ejemplo de cómo relacionarse con la gente y los que deberían callarse la boca. A esos últimos, la historia no los absolverá porque, al fin de cuentas es cierto: el pez por la boca muere..

Si abrí los labios para ver el rostro

puro y terrible de mi patria,

si abrí los labios hasta desgarrármelos,

me queda la palabra.

(Blas de Otero)

Publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 19 de abril de 2018

ESPEJOS Y ESPEJISMOS por Ignacio Martínez

Los agoreros exclaman “¡el país se cae a pedazos!”. Desde la farándula de facebook hasta las tribunas de programas radiales y artículos de prensa, estos fatídicos describen el panorama con espejismos y se prestan para afirmar que “el país nunca estuvo peor que ahora”. Sus propósitos son sembrar la idea del caos para cosechar la necesidad del cambio. Estas prácticas nacen de premeditados analistas que elaboran estrategias para imponer el espejismo de que nunca hubo corrupción como la de hoy, que es con este gobierno que hay femicidios, que nunca antes hubo tanta delincuencia, que nunca estuvimos más pobres ni más carentes ni con más desocupación ni con más hecatombe financiera ni con más cierre de empresas ni con más tragedias en el agro ni, ni, ni…

La verdad es otra:

**Uruguay registra los niveles más altos de empleo de toda su historia.

** La desocupación pasó de un promedio de 14% al promedio del 7.5%.

**Desde 2005 el salario mínimo nacional ha crecido en un 42 %.

**La CEPAL indicó que Uruguay es el segundo país con menor índice de pobreza (7,5 por ciento) y el primero con mínimos de indigencia (bajó de 4,7 en 2005 a 0,5 en 2014)

**Desde el 2004 la cantidad de personas que salieron de la pobreza asciende a más de 850 mil personas.

** Aumentó en 25% del presupuesto el gasto social.

**Se ha avanzado como nunca en la diversidad de la matriz energética con  inversiones en parques eólicos que suman 2 mil 800 millones de dólares en el periodo 2010-2015.

** Desde 2005 la cifra de personas incluidas en el sistema de salud es de 1 millón 420 mil personas (435 mil son hijos de trabajadores).

** Se creó el Hospital de ojos “José Martí” que lleva 75 mil operaciones de cataratas gratis para la gente más humilde.

** Se aumentó la inversión en Educación de 420 millones de dólares en 2004 a 1350 millones en 2009.

** Se retomaron los Consejos de salarios, la Negociación colectiva y la Libertad Sindical.

** La ley N° 18.065 igualó las condiciones laborales del sector doméstico.

**Se legalizó la jornada de 8 horas para los trabajadores rurales.

** Nuevo régimen de Asignaciones Familiares para beneficiar a los más humildes.

**Progresivo cambio de políticas de asistencia, en su momento imprescindibles, hacia políticas sociales con retorno de los beneficiados.

** Fortalecimiento de Agencias Nacionales de Innovación e Investigación,  para el Desarrollo del Gobierno de la Gestión Electrónica y la Sociedad de la Información y el Conocimiento.

** Planes Ceibal (un niño una computadora) e Ibirapitá para jubilados.

** Boleto estudiantil gratis para estudiantes del ciclo básico a nivel nacional.
**Ampliación de escuelas de tiempo completo con cobertura para decenas de miles de niñas y niños.
**Educación inicial obligatoria desde los 3 y 4 años.

Pero no está todo dicho. Ahora vienen los espejos. Tenemos que mirarnos seriamente y profundizar la transparencia y la ética de izquierda, sacando a todos los que no han comprendido que la función pública es antes que nada un servicio a la comunidad y no un asiento atornillado, eliminando la nefasta cuota política de cargos.

El FA y el Gobierno deben dar más y mejor participación al pueblo organizado en instancias de consulta y de resolución. Debemos ser autocríticos, eficientes en nuestras labores, siempre con espíritu colectivo, con gestión grupal, con eficacia, austeridad y honradez. Convoco a los que están hoy circunstancialmente en lugares de dirección para que entiendan que eso también supone una actitud pedagógica, ejemplarizante. Cada cosa que se diga o que se haga tiene consecuencias. Hay que ser más limpio que el agua limpia. La función pública viene acompañada de una inmensa lupa por la cual los estamos observando todos.

Lo que hemos dicho siempre: profundizar lo que hacemos bien; cambiar lo que hacemos mal y hacer lo que aún no hemos hecho. Algo que no hemos hecho o lo hemos hecho mal es crear ámbitos de prensa, de propaganda, de encuentros para decir y explicar los logros conquistados y salirle al cruce a los espejismos que quieren hacer creer que “el país se rompe por todos los costados”. Debemos afirmar con honestidad, razón y sensatez que tenemos mucho para superarnos aún y que el pueblo es quien tiene, al fin de cuentas, la última palabra.

Publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 5 de abril de 2018

LAS ESTRATEGIAS DE LOS CAMBIOS por Ignacio Martínez

Hay que insistir. La alternativa es clara: o avanzamos en los cambios de fondo, o nos limitamos a ser meros administradores de un capitalismo que andará a los vaivenes, procurando que no se nos vaya de las manos. Y retrocederemos.

Este año es clave: todos los Consejos de Salarios, última Rendición de Cuentas, campaña electoral, Congreso de los trabajadores, entre otras cosas.

Tenemos ejes fundamentales en torno a los que debemos hacer girar nuestra acción política, nuestras alianzas y nuestra prédica para el futuro inmediato.

Veamos. Más reactivación económica a partir de la inversión en nuestra industria cárnica, en la pesca, en la metalurgia y en el campo, ente otros, donde todos los productos tengan la mayor cantidad y calidad de valor agregado con el trabajo de nuestros obreros, nuestros artistas, nuestros técnicos y universitarios. Debemos combinar inteligentemente inversión estatal con inversión privada.

Mayor inversión también en educación. Más presupuesto nacional, sí, pero también en la profundización de los planes de estudio donde combinemos con inteligencia la formación universal de nuestros niños y jóvenes, con la formación en artes y oficios específicos, procurando una educación integradora, eficiente, atractiva.

Debemos profundizar la democrática a partir de reconsiderar nuestra propia Constitución y de ver al Estado a la luz de los dos primeros puntos estratégicos: la reactivación económica nacional para un país productivo con justicia social y el crecimiento en cantidad y en calidad de todos y cada uno de los sistemas educativos. Este tercer aspecto jurídico-legislativo-constitucional nos debe llevar a preguntarnos: ¿Necesitamos el Senado? ¿Precisamos el instituto del veto? ¿Será necesario crear el Ministerio de Cultura? ¿Podemos continuar sin entes testigos estatales para la carne, la pesca y para el desarrollo de un Plan Agrario Nacional? ¿Qué cambios se deben producir en el seno de las FFAA? ¿No será necesario incorporar a nuestra Carta Magna los institutos de la revocación de los mandatos y de facilitar las iniciativas populares para legislar?

Por último, el cuarto punto estratégico es insistir en la integración latinoamericana. ¡Por supuesto que está bien tener relaciones con todo el mundo! ¡Por supuesto que vamos a comerciar con todo el que nos ofrezca ventajas para el país y para nosotros, su gente, las grandes mayorías! Pero debemos fortalecer todas las vías de relación con nuestro continente en el terreno político, diplomático, comercial, energético y cultural.

Es imprescindible dar nuestras propias versiones de los acontecimientos del mundo y abrir la mayor cantidad de espacios para que nuestros pueblos se expresen a lo largo y ancho del continente. Ya lo decía el poeta paraguayo Elvio Romero “en paz sobre la tierra descansará el hermano cuando se viva en paz sobre la tierra y haya pan para todos” Nuestras estrategias son las que nos deben marcar los instrumentos políticos que necesitamos. Se impone un Frente Amplio que aborde estos temas de manera transversal, apuntando a la próxima realización de su Congreso. Sobre estos temas también reflexionarán los trabajadores en su congreso del 24, 25 y 26 de mayo porque saben que son temas cruciales para la pública felicidad.

Estas estrategias son las que apelan a hacer todos los esfuerzos por mantenernos movilizados, organizados, en consideración permanente de los tiempos que vivimos a nivel nacional e internacional. ¿Alguien puede ser tan crédulo de pensar que el bloque en el poder (léase los agro exportadores, los grandes financistas, los medios de comunicación masivos y los tecnócratas que les hacen el trabajo apoyados por los centros imperiales) van a dejar que transformemos la distribución de las riquezas en beneficio de las grandes mayorías? La alternativa es construir nuestro bloque de poder, profundamente democrático, popular, artiguista, latinoamericanista, de creciente participación, con un signo socialista. En torno a estos ejes, más unidad, más movimiento frenteamplista, más transparencia, más movilización, más trabajo desde abajo.

Artículo publicado en el semanario VOCES el jueves 15 de marzo de 2018

LOS PLANES DESESTABILIZADORES por Ignacio Martínez

La campaña electoral ya está en curso, aunque se va a desatar en todo su fragor luego del Mundial de futbol.

Mientras tanto, la oposición centra sus baterías en crear la idea del caos, de que nunca estuvimos peor que ahora. La inseguridad es uno de los temas reiterados, buscando crear la impresión de que nunca hubo más asesinatos, ni más femicidios, ni más robos que hoy.

Los ideólogos del derrumbe del país no quieren que nos acordemos de las superbandas, ni de que en sus gobiernos jamás hubo protección para la mujer y los niños, ni que nadie ayudó a las víctimas de asesinatos.

Cuando sucede un terrible drama salen con todas sus bocinas. Cuando la policía resuelve delitos de manera vertiginosa se hacen los distraídos. Jamás reconocerán que la policía está mejor, como nunca antes. Desacreditar a la policía, al Ministerio del Interior y al Gobierno está por encima de todas las cosas; y eso hacen.

La Educación será el otro tema para desprestigiar al Gobierno. La universalización de la educación no les interesa. Ningún ejemplo de los cientos que podemos dar de procesos de avances; no les interesa. Se disponen a atacar a la Escuela Pública dejando la idea de que las opciones educativas privadas y religiosas son la mejor educación.

La Salud será otro caballito de batalla donde no cuenta que hayamos alcanzado la universalización de la asistencia. Les molesta que mucha gente humilde pueda andar por los pasillos de las mutualistas otrora reservadas sólo a la clase media, media alta y alta.

Otros elementos estarán en las agendas para desprestigiar al gobierno. El agro en general será objeto de un guadañazo para enunciar que todo anda mal y que los pobres terratenientes están sufriendo de crisis insalvables.

¡Hasta el Ministerio de Turismo será objeto de difamación! Dirán que las cifras enunciadas no son tales, que no hubo tal crecimiento del turismo en el país. No pueden aceptar la honestidad de la ministra cuando reconoce que vinieron muchos más turistas aunque gastaron menos.

Van a seguir atacando el creamiento que han tenido nuestros sindicatos, viendo como mala cosa que el gobierno atienda las demandas de los trabajadores y siempre se esté afín al diálogo con todos los sectores sociales.

Las redes serán uno de los tantos ámbitos de bolazos, infamias y mentiras como una reciente que asegura que la Intendencia de Montevideo ha formado una policlínica sólo para negros. Y esto lo afirmó gente de derecha y gente que se dice de izquierda.

El plan es desestabilizar, desacreditar, dar como falsas las verdades y como verdades las mentiras ¿Todo para qué? Para hablar de la importancia de que esto tiene que cambiar, al peor estilo macrista, siguiendo la idea de que en toda Latinoamérica se está produciendo un cambio.

Seguirán entrometiéndose en las cuestiones internas de Venezuela. Seguirán difamando a Bolivia y a Cuba. De la dictadura hondureña, nada. Del golpe constitucional de Brasil, nada. De las arremetidas brutales contra los intereses populares en Argentina, nada. De las matanzas en México, nada.

Vamos a oír muy claro que esto tiene que cambiar porque necesitan instaurar en Uruguay el retorno de las viejas recetas pro imperiales que idolatran el sistema de vida americano, donde la ultraderecha, entre otras cosas, dice que la mejor manera de combatir la violencia en los colegios es que los docentes porten armas ¡Tomá pa´vos!

De muchos de nosotros lo que sí van a oír es que esto tiene que profundizarse. La alternativa es avanzar en más y mejor seguridad, más y mejor educación, más y mejor salud, más y mejores condiciones salariales, culturales, laborales y de inversión en beneficio de las mayorías nacionales, especialmente los más desfavorecidos.

Lo que van a escuchar es profundizar la transparencia en los procedimientos, en la gestión, en el combate a la corrupción y a los corruptos y a los defensores del nepotismo.

Lo que van a escuchar de muchos de nosotros es avanzar en más y mejor distribución de la riqueza que genera la inmensa mayoría de las mujeres y los hombres que trabajan, en reducir los beneficios de la caja militar como una de las vías de achicar los costos del Estado, en reducir personal innecesario, en abrir más y mejores plazas de trabajo.

El debate está abierto. Los programas estarán en el tapete aunque muchas veces no se diferencian demasiado unos de otros. Lo más importante es fijar las políticas sociales, económicas, educativas y culturales dando una implacable lucha ideológica entre los que queremos seguir construyendo este país en beneficio de todos y los que lo quieren reducir al beneficio de minúsculos grupos de poder que, sin embargo, aún en estos gobiernos de izquierda han mantenido mucho de sus privilegios (léase la banca, los sectores exportadores, las zonas francas, entre otros).

Esto recién empieza. Tenemos todo para seguir avanzando. En esta lucha cabemos todos. Quienes pregonan el supuesto cambio en realidad están auspiciando el retroceso.

Publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 1ero de marzo de 2018

¿EDUCACIÓN QUE NOS DOMINA O NOS LIBERA? por Ignacio Martínez

El tema debe ser prioridad nacional. El mundo está padeciendo una ofensiva de la barbarie. La destrucción de la naturaleza, la justificación de la guerra, la humillación de la mujer, de los niños, de las poblaciones civiles, la glorificación de la frivolidad y la estupidez, la insensibilidad que se ríe del dolor ajeno, el individualismo competitivo, son algunas pruebas irrefutables del avance de la mediocridad humana. Para nosotros, los que estamos luchando por un mundo nuevo y mejor, es imprescindible pensar en una educación nueva y mejor.
No es todo Presupuesto, aunque ayuda.
El presupuesto es imprescindible para nuevos locales como el flamante Liceo 29. Precisamos centros de estudio que no superen los trescientos alumnos y aulas que no excedan los veinticinco. Más muchachos, es pedagógicamente insostenible y humanamente inaceptable.
Sigamos. No es solo Presupuesto, es cierto, pero un docente no puede ejercer como tal con sesenta o más horas semanales. Sueldos dignos, pero para no más de treinta y seis horas semanales y si es cerca de su casa, mejor.
¿Para quién educamos? Para el niño y el joven con nombre y apellido, con historia concreta, en un mundo familiar y social concreto, que debe estar en el centro de toda propuesta.
El mundo nuevo, la integración social, el combate a la inseguridad, la equidad entre las personas, requiere seres humanos críticos y autocríticos, reflexivos y creativos, solidarios y cooperativos, responsables y co-responsables, libres en sociedad, autónomos en pensamiento.
Para la construcción colectiva de este ser humano, se vuelve imprescindible abordar hoy cuatro grandes ejes: el conocimiento, la creatividad, la responsabilidad autogestionada y el trabajo.
Necesitamos conocimientos que se impartan de manera atractiva, convincente, seductora y relacionada con la vida en todos sus territorios.
Necesitamos talleres donde los alumnos se expresen en todos los momentos de la educación. Talleres de teatro, de música, de murga, de candombe, de artes plásticas, de cocina, de danza, de literatura, de huerta, de diseños de todo tipo, de máscaras, de oficios de todo tipo, de deportes de la más variada índole, donde cada escuela, cada liceo, sea un gran lugar de creación y se devuelva la autoestima, y se valore lo que ellos son capaces de hacer, y se divulgue cada obra.
Necesitamos darles a los muchachos responsabilidades concretas en su vida cotidiana. ¿Por qué no la limpieza del centro de estudio? ¿Por qué no la atención de la cantina? ¿Por qué no la administración de los mismos talleres, de los juegos, de los certámenes, de los concursos y de las competencias deportivas? ¿Por qué no el periódico del centro o la radio del centro? Necesitamos dar perspectivas laborales en cada vocación manifiesta, haciendo énfasis en aquellos jóvenes más vulnerables, más expuestos, más difíciles, por ejemplo los que están privados de su libertad.
Esto requiere que las cosas no se cocinen entra cuatro paredes ni entre cuatro personas. Esto requiere de todos los organismos de la educación, los sindicatos, la comunidad organizada, el INAU, la Universidad, los partidos políticos desde el llano, desde la gente y, sobre todo, necesita de los mismos muchachos, participando de la definición de las políticas en cada centro de estudio.
Nadie puede enseñar lo que uno mismo no es. Nadie puede dar lo que no posee. No partimos de cero. Rescatemos a Figari, que es mucho más que un pintor de cuadros o un rostro impreso en el billete de 200 pesos. Difundamos lo que se está haciendo en la escuela nueva de Santa Catalina o en la 119 de Salto, o en la 79 de Masoller o en la escuela de Colonia Miguelete o el liceo de Empalme Olmos o el liceo 30 de Montevideo o la UTU de Colonia o el Tomás Berreta de Canelones, o la escuela de Casabó, para nombrar sólo algunas referencias que he visitado y he quedado deslumbrado.
Hay que estar. Hay que trabajar. Hay que cambiar cabezas; las de los muchachos y las nuestras.
Entendámoslo de una vez: la educación no debe quedar en manos exclusivas de las autoridades del momento, debe ser definida por la sociedad y por eso es una cuestión de Estado. ¡Ah, y a los botijas hay que escucharlos mucho más! No debemos hacer una educación para adaptarnos al mundo que nos ha tocado vivir. Debemos hacer una educación para cambiarlo y hacerlo mejor.

Publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 15 de febrero de 2018

LEY DE DERECHO DE AUTOR: ¿AMPLIAR O LIMITAR? por Ignacio Martínez*

En este mes se cumplen 80 años de la promulgación de la Ley 9.739 de Derecho de Autor. Ella busca proteger el trabajo intelectual tanto en el reconocimiento autoral y moral, como en las compensaciones y remuneraciones que deben obtener los creadores. Esto es válido para los artistas en su más amplio sentido creativo, así como también para los científicos en sus estudios e investigaciones. Expresamente el actual artículo 33 enuncia que el derecho del autor, del inventor y del artista sea reconocido y protegido por la Ley. La Declaración Universal de los Derechos Humanos ratifica plenamente este concepto en su artículo 27.

Esta Ley fue una de las primeras en nuestro continente, continuando la inspirada en Argentina. Nace de la sensibilidad del Parlamento de la época y del esfuerzo de los artistas residentes en nuestro país, que desde el año 1929, están organizados en AGADU (Asociación General de Autores del Uruguay), institución de gestión colectiva de los Derechos generados por los propios creadores.

La Ley establece un principio fundamental: considera la labor creativa como un trabajo y al creador como un trabajador. Por ende los creadores y sus obras deben ser amparados, protegidos y remunerados como cualquier otro trabajador de nuestra sociedad.

Lamentablemente en estos días estamos asistiendo a un permanente hostigamiento a ese Derecho fundamental. A nombre de limitaciones y excepciones se busca recortar ese Derecho anteponiendo otros Derechos que, lejos de oponerse al de los autores, se deberían complementar.

Otros argumentos dicen que los grandes cambios tecnológicos, (a los que debemos sin duda adaptarnos) sólo dejan espacio a que los autores creemos y difundamos nuestras creaciones, pero no recibamos prácticamente remuneración alguna.

Esa concepción propia de los piratas de la cultura universal, se enfrenta al desafío que tenemos que superar todos: recibir con beneplácito los grandes cambios informáticos sin ceder un ápice el sagrado derecho a la protección expresado en la Ley.

Para muestras bastaría el ejemplo del Plan Ceibal. Dicho Plan no solamente protege y remunera aceptablemente a los autores, sino que garantiza el más amplio acceso a la cultura, al estudio y al conocimiento a vastos sectores de nuestro pueblo.

En España hoy, para poner otro ejemplo, hasta las Bibliotecas abonan un canon previamente acordado por cada ejemplar que efectivamente se presta. ¡Hasta las obras en Dominio Público deben abonar para seguir alentando la creación!

¿Le vamos a pedir eso a nuestras bibliotecas de demacradas finanzas? Por supuesto que no. No son ellas las que lo deben hacer. Deberá ser la sociedad, es decir el Estado, que vaya resolviendo las maneras de dar el más amplio acceso a la cultura, al estudio, a la difusión, sin limitar las remuneraciones a los artistas. Ya lo estamos haciendo con el acierto del llamado Dominio Público Pagante. Nosotros mismos, como público, autogestionamos un pequeño porcentaje de las entradas y otros recursos, permitiendo así financiar el Fondo Nacional de la Música (FONAM), el Fondo Nacional de Teatro (COFONTE) y los Fondos Concursables, tres áreas de nuestra cultura que benefician a nuestra población.

¿Limitaciones y excepciones? Sí, para los ciegos o personas de baja visión para que tengan acceso a toda la cultura. ¿Limitaciones y excepciones? Sí, para personas sordas o con cualquier otra discapacidad. No para que nuestras creaciones naveguen por el mundo, nuestras remuneraciones naufraguen en la nada y se enriquezcan las sedes centrales en California.

¿Ampliar la Ley de Derecho de Autor? También. Para que tengamos cobertura social, derechos jubilatorios, protección de salud, en fin, acceso a todas las formas de protección social como cualquier trabajador.

¿Será sencillo? Por supuesto que no, como tampoco lo fue la promulgación de la ley en 1937. Hoy retrocederíamos si se aprueba el proyecto de ley votado por el Senado el año pasado. Ese proyecto significa atentar contra  el reconocimiento, la protección y la remuneración de los autores. Por el contrario, promulgar el Proyecto surgido del acuerdo de organizaciones sociales, hoy en poder de Diputados, sería sí un gran avance. Las actividades educativas y la labor de las bibliotecas se verán beneficiadas si damos la mayor cobertura a la protección del Derecho de Autor que aliente a los creadores a incrementar su producción intelectual en todas las áreas.

*Secretario del Consejo de Derecho de Autor MEC
Presidente del Departamento de Cultura PIT-CNT

 Artículo publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 21 de diciembre de 2017

 

LA CULTURA CREA CULTURA por Ignacio Martínez*

Dominio Público pagante

El Dominio Público es el resultado de la Legislación vigente (artículo 42 de la Ley de Derecho de Autor N° 9739). Determina que luego de 50 años del fallecimiento del autor, sus obras pasan a formar parte del Patrimonio Público. En nuestro caso, si bien no requiere la autorización del autor y/o sus herederos para su uso, sí debe abonar una tarifa determinada

¿Quién fija esa tarifa? El Consejo de Derecho de Autor (CDA) que es el organismo asesor del Poder Ejecutivo y nombrado por éste, cuya función es proteger el Derecho de Autor en toda sus formas y, en el caso que nos ocupa, custodiar y administrar las obras que están en el Dominio Público.

¿Quién administra la recaudación? Se definió que lo hiciera AGADU, la organización recaudadora más antigua del país (nacida en 1929), con mayor experiencia y capacidad para dicha gestión.

Las tarifas referidas tienen los mismos precios que las aplicadas a las obras protegidas por el Derecho de Autor, no obstante lo cual, el CDA está habilitado para determinar otros precios más bajos o incluso tarifa cero cuyas finalidades de utilización así lo determinaran.

¿A quién beneficia el cobro de tarifas por obras que reposan en el Dominio Público? ¡Aquí está el asunto! Esos dineros se vuelcan a COFONTE (Comisión Fondo Nacional de Teatro), a FONAM (Fondo Nacional de Música) y a los Fondos Concursables. En los países donde el Dominio Público no se paga, quienes hacen adaptaciones de esas obras sí cobran el 100% como si fueran obras originales; el verdadero autor ya no.

Si esos fondos no se volcaran a COFONTE, no se hubiesen dado decenas de puestas en escena ni adquirido infraestructuras teatrales ni giras. Lo mismo sucede con FONAM, que acaba de cumplir 21 años. Muchísimos músicos no hubieran podido adquirir instrumentos ni realizar recitales ni grabaciones o espectáculos o cursos o libros. Los Fondos Concursables verían reducidos sus recursos. ¡Sin estos fondos estas tres entidades no existirían y cientos de miles de compatriotas no habrían accedido a esos valores culturales!

¿Qué significa todo esto? Que los autores fallecidos siguen generando aportes significativos a la cultura nacional. Que el Estado, es decir, todos nosotros, tenemos este emprendimiento legal como una política autogestionaria. Nosotros mismos, el pueblo uruguayo, generamos esos fondos para solventar la cultura como un derecho fundamental, fuera del Presupuesto Nacional.

Si esto no fuera así, COFONTE, FONANM y los Fondos Concursables desaparecerían o tendrían que echar mano a partidas presupuestales del Ministerio de Economía y Finanzas y estarían sujetos a la voluntad política del partido que lo dirigiera. Eso ahora no es posible. Es ley que el Dominio Público sea pagante para financiar cientos y cientos de proyectos que luego llenan los teatros, las salas, las calles, los tablados, en fin, le dan vida a la cultura del país.

Nadie debería estar en contra del Dominio Público pagante, salvo que quiera disponer de las obras como mercancía para sus propias ganancias, sin pagar nada.

Quienes están en contra, son los mismos que quieren reducir los años de protección de las obras del autor después de que fallece. Hoy deberá aguardar 50 años post mortem para que pase a Dominio Público. Para estas personas sería deseable que el Derecho del Autor cesara en el momento mismo de su fallecimiento y, por supuesto, no fuera pagante para que nadie  reciba beneficios de la obra.

Este tema también debería considerarse en el Parlamento para unificar en 70 años la protección de los Derechos de Autor como es en todo el Mercosur y en Europa, para citar dos ejemplos de referencia.

Estos son temas en debate, aún dentro de quienes estamos involucrados directamente con ellos. Los de afuera son de palo. Se impone que nuestros legisladores asuman con lucidez y proyección la defensa irrestricta del Derecho de Autor, donde las limitaciones y excepciones sirvan, por ejemplo, para las personas ciegas o con baja visión, como acaba de suceder, beneficiando a ese sector importante de la población, pero no limiten y restrinjan los Derechos perjudicando a los autores.

Para alentar la creación y beneficiar el acceso pleno a la cultura, es imprescindible proteger y alentar a sus creadores y sus derechos.

*Escritor – Secretario del Consejo de Derecho de Autor.

Nota: todo lo aquí expuesto responde a posiciones exclusivamente personales.

Publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 9 de noviembre de 2017

FABULADORES DE LA REALIDAD por Ignacio Martínez

Algunos irresponsables de la política, hacedores de realidades a base de bolazos, rumores y mentiras, están hoy sobre sillones de una impunidad que le hace muchísimo daño al país.

Un senador como Pablo Mieres que habla en Montevideo Portal sobre la catastrófica gestión, acusando al gobierno claro está, no solamente se apoya en la desafortunada categoría de los adjetivos, sino que mira la realidad con un solo ojo, encima entornado y por el agujero de la cerradura. Su mundo es muy chiquito y su visión es limitada salvo que haya otra motivación que no quiero creer (¿seré demasiado ingenuo?), pero del término catastrófico el lector sacará sus propias conclusiones.

El Dr. Gustavo Salle dijo en Radio Carve el 15 de marzo de este año que la negociación entre Polgar, Castillo y Abdala deriva en esta estafa del plan de vivienda sindical. ¿Ha probado algo? ¿Se ha procesado a alguien? La manija contra la central de trabajadores ya lleva años en este señor y sus aliados. ¿Cuáles son sus propósitos? Su conducta habla de una muy baja reputación profesional.

Almagro dijo en el diario La Nación de Argentina, también el 15 de marzo, que Aprobar la suspensión del desnaturalizado gobierno venezolano es el más claro esfuerzo y gesto que podemos hacer en este momento por la gente del país, por la democracia en el continente, por su futuro y por la justicia. ¿Han aprobado algo similar con el desnaturalizado gobierno de Brasil? ¿Qué opina de las límpidas elecciones que acaban de suceder en la patria de Bolívar? ¿Puede hablar de dictadura, de gobierno desnaturalizado? ¿Por qué no se dedica a terminar con los infames bloqueos que lleva adelante EEUU con el fin de ahogar estos países?

No podemos permitir que día a día asistamos a un ping pong de dimes y diretes cuya única finalidad es destruirnos como país.

Muchos de esos voceros se parecen al Departamento de Estado de EEUU que inventa la nación agredida, la frágil seguridad nacional, y ve enemigos en todas partes capaces de atentar contra la paz americana. La verdad es que todo eso apunta a obtener más recursos para las FFAA norteamericanas, más recursos para abastecerse de armamento y para fortalecer su irracional carrera armamentista y nuclear.

La frutillita la corona Lacalle Pou cuando afirma que se está frente a la inacción de los gobiernos del Frente Amplio o acusa de la extrema lentitud o afirma que estamos ante una economía con serios problemas de competitividad, decenas de miles de puestos de trabajo perdidos, la más preocupante crisis de la historia de nuestra enseñanza,…, y una grave situación de aislamiento comercial.(Congreso de TODOS, octubre 2017, Flores)

Con esa caracterización, Luis Alberto, cerrá y vamos. La verdad es que estamos frente a fabuladores de una realidad que no es así. Ya un ideólogo de la propaganda lo había anunciado: Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá. Lástima que el autor de esta máxima haya sido Joseph Goebbels que muchos siguen al pie de la letra.

La lista en diarios, radios y televisión es larga…

Nosotros, por nuestro lado, debemos profundizar lo que estamos haciendo bien, cambiar lo que estamos haciendo mal y hacer lo que no estemos haciendo. Bienvenida la crítica que construye. Ni un solo lugar a la palabra irresponsable que destruye. La política no es, no puede ser esto último.

Artículo publicado en la contratapa del semanario uruguayo VOCES el jueves 26 de octubre de 2017

 

LIBERTAD DE PRENSA por Ignacio Martínez

La libertad de prensa es la abstención total de injerencias de los poderes políticos, económicos, religiosos o de cualquier otro tipo, en los medios masivos de comunicación y en el trabajo de los periodistas.

La libertad de prensa es dar la mayor cantidad de elementos, libres de censuras o tapujos, para alentar a la opinión pública a pensar por sí misma, a sacar sus conclusiones, a decidir, exhibiendo las diversidades y los matices.

La libertad de pensamiento es la disponibilidad de los espacios para que todas las ideas y opiniones se puedan expresar, aún aquellas que están en contra de las ideas del medio periodístico que las profesa.

No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarloVoltaire (1694-1778). Filósofo francés.

La libertad de prensa no es decir lo que se me canta, usando una tribuna que tenemos un puñado de personas y yo.

¿Puedo mentir a nombre de esa libertad? ¿Puedo tergiversar las opiniones, las informaciones o sacar frases de contexto y largar bolazos?

A nombre de la libertad de prensa ¿pueden decidir los que controlan los medios de comunicación qué se ve o se oye o se lee?

Bien sabemos que no existe la objetividad en ninguna disciplina periodística, pero el eje de la contradicción se sitúa entre quienes digitan los medios que producen las noticias y los contenidos, y los beneficios para la población que los consume.

Hoy, desde varios medios masivos de comunicación, hay una incitación constante a la violencia. La gran mayoría de las series y las películas que se ofrecen, de procedencia estadounidense, son violentas. Hasta los programas deportivos, aparentemente inocentes, también se suman a esa incitación.

Durante horas asistimos a la denigración de la mujer como ser humano, al consumo como única conquista del paraíso terrenal, a la reiteradísima crónica policial cargada de morbosidades y truculencias, al chusmerío infame de los círculos de la frivolidad y la estupidez. Las informaciones están cargadas de inexactitudes por deformación u omisión.

Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro. Groucho Marx, actor estadounidense.

Si hoy nos dispusiéramos a ejercer un control público de lo que se emite, ya saldrían las voces acusándonos de violar la libertad de opinión y de intentar censurar la libertad de prensa o de empresa.

Lo que sucede es que yo quiero ejercer mi libertad de prensa. Esa libertad no está en el control remoto, en hacer zapping, en mover el dial. Los medios masivos de comunicación son herramientas sociales fundamentales de construcción de información, de cultura, de valores para la convivencia y por ende deben ser dirigidos por la sociedad civil, y no por sus empresarios. Es la sociedad la que tiene todo el derecho de decidir qué función deben tener, qué deben transmitir, qué es información y cómo se deben suministrar los espacios de opinión.

Debemos insistir en convocar a un debate nacional sobre los medios de comunicación y su función en la sociedad.

 El periodismo es libre o es una farsaRodolfo Walsh, escritor argentino

Hoy es una farsa. Debe liberarse de las corporaciones que digitan la información a nivel mundial, de los círculos del poder que deciden las programaciones y de un tipo de periodismo que muy frecuentemente tiene un lenguaje de mala calidad que no construye, destruye.

Parafraseando a Federico García Lorca, concluyo que debemos hacer esfuerzos por enaltecer un periodismo que nos dé alas, no pezuñas.

Artículo publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 14 de setiembre de 2017 

 

EL PODER DEL CONOCIMIENTO por Ignacio Martínez

Así como la esencia de la angurria empresarial capitalista es dominar cada vez más la producción, concentrar la riqueza y poseer cada vez más mercados, la esencia del poder de las corporaciones del saber, es ser dueños del conocimiento y de la información, e incidir y determinar la construcción de la cultura de los pueblos.

Esos poderes están cada vez en menos manos. Se retroalimentan. Los dueños de los medios de producción se alían con los dueños de las grandes cadenas informativas y de los centros informáticos que pueden decidir con mayor o menor sutileza, qué vemos, qué oímos y qué debemos saber.

Esta construcción del pensamiento desde las usinas ideológicas del poder, no es nueva. Se ha venido procesando con la misma evolución de lucha entre las clases beligerantes. El mayor triunfo de la dominación es que, al fin del camino, el dominado quiera parecerse al dominador.

Al faraón o al césar no sólo les interesaba poseer la fuerza de los esclavos, sino también que los mismos sometidos se sintieran complacidos con el lugar social que les asignaban. Por supuesto que nada fue sencillo y, al igual que hoy, la prédica ideológica, convincente y sojuzgadora del poder, se combinó con la fuerza militar dominante.

En la actualidad, aún dentro de la burda barbarie, la dominación es más sutil. Cuando  estamos infinitamente comunicados, cuando tenemos acceso a la más variada información, cuando parece que se estuviera globalizando el conocimiento, la verdad es que se está imponiendo un modelo de vida, una manera de ver el mundo, un pensamiento único, el de los propietarios del conocimiento.

Como ejemplo vemos que la educación debe estar al servicio del mercado de trabajo. Serás ingeniero en apretar tuercas. Tendrás un título universitario, sí. Pero de la formación universal, nada. Del conocimiento de la historia, nada. De tus orígenes y tu cultura y tus raíces, cada vez menos.

El sistema te dará lo necesario para que vivas y produzcas esencialmente siempre al servicio de que te conviertas en un adicto consumidor.

Las industrias armamentistas y farmacéuticas (hoy también dueñas de grandes corporaciones agroindustriales), fabricarán guerras locales para vender, dividirán el mundo en productores de materia prima, en centros industrializados y en grandes mercados de consumo.

Se busca imponer una cultura alimentaria, de hábitos y costumbres, de modelos de vida, de cultura cinematográfica, musical, literaria, donde también las artes sean una mercancía.

Así como se quieren apropiar de las semillas y de los yuyos, también quieren digitar nuestras manifestaciones culturales y artísticas, y nuestros conocimientos.

El asunto es que lo aceptemos así, tal cual es. El asunto es que nos deslumbremos con el modo de vida americano o finlandés o neozelandés o… y nuestras aspiraciones de vida sean siempre individuales, nunca colectivas. El asunto es que comamos esa comida o nos vistamos de esa manera o nos deslumbremos con esas culturas, resignándonos a que las cosas son así y no pueden ser de otra manera. El proceso de aggiornamento del capitalismo hoy es ideológico, poseyendo el saber como resorte fundamental del poder. Esto, salvo matices, es igual para el eje de EEUU, de Alemania, de China y Japón.

El otro día en una escuela de niños muy pobres hablamos de lo peor del mundo. Salieron a luz muchas cosas (la guerra, las drogas, los robos), pero no salió en ningún momento la pobreza.

Publicado en Voces 17/8/17

 

PRIORIDAD NACIONAL NÚMERO UNO por Ignacio Martínez

Yo te desafío,
con duros versos te golpeo el rostro,
te embarco y te destierro.
Yo con otros,
con otros, muchos otros,
te vamos expulsando
de la tierra a la luna
para que allí te quedes
fría y encarcelada
mirando con un ojo
el pan y los racimos
que cubrirá la tierra
de mañana.

(fragmento final de la Oda a la Pobreza, de Pablo Neruda)

Varias fuentes consultadas dan cuenta de que la pobreza en Uruguay la padecen principalmente nuestros niños.

Es irrefutable que han sido los gobiernos de izquierda que vinieron bajando los índices de esa cruda realidad. En el primer año de gobierno de Vázquez, los índices daban cuenta de que el 50% de las personas que estaban bajo la línea de pobreza eran menores de 18 años. Hoy ese índice ha bajado a 18%.

Otro dato no menor es que al día de hoy el 96,6 de todos los niños de nuestra sociedad accede a educación primaria, mientras que el 68,1% lo hace en secundaria y sólo el 37,6% llega a una formación terciaria. De los niños y jóvenes de nivel más bajo, sólo logran finalizar el 45,2% en secundaria y el 10.9% en terciaria, mientras que si los comparamos con los niños y jóvenes de los sectores más acaudalados vemos que el 96,1 termina educación media y el 70,9 termina educación media superior.

Se ha avanzado, sí, pero se vuelve imprescindible desterrar definitivamente que 6,2% de los hogares uruguayos esté hoy por debajo de la línea de pobreza y que el 20,01% de niños menores de 6 años sean pobres.

Se ha trabajado mucho, sí. En 2006 el 53,4% de los niños menores de 6 años era pobre, mientras que en 2016 cayó al 20,1%. Pero no es suficiente.

Debemos proponernos una cruzada para eliminar la pobreza entre nuestros niños y niñas. El INAU, los programas del MIDES, la UdelaR, el MSP, el novísimo Sistema de Cuidados, la Escuela Pública, la sociedad civil organizada (léase cooperativas, sindicatos, iglesias, etc), deberíamos instrumentar un sistema de coordinación, de información y de trabajo permanente para hacer frente a este flagelo social inadmisible. Está en nosotros desterrarla definitivamente. Lo que no se logra derrotar, puede volver y crecer.

¿Es mero voluntarismo? ¿Acaso no se puede? ¿Es una cuestión de recursos que no tenemos?

Aspecto básico a superar, ya ahora, es no quitar la Asignación Familiar a los niños que desertan de la educación porque afecta a los más pobres. El derecho a esa mínima protección social se debe asegurar y, en todo caso, atacar el abandono educativo por otro lado. Es imprescindible agilizar los mecanismos de adopción. Debemos tener la voluntad política de anunciar con vehemencia: ni un solo niños con hambre o frío o desprotección en nuestro país.

Los invito a recorrer la periferia de Montevideo y de las capitales departamentales. Hay una realidad que golpea y no podemos hacernos los distraídos.

(Datos recientes de UNICEF e INE)

Publicado en VOCES el jueves 6 de julio 2017

 

HABÍA UNA VEZ UNA DEMOCRACIA… por Ignacio Martínez

 …que se creía que era la única, la mejor, la insuperable. Así lo han predicado desde 1830 los fundamentalistas de esta democracia, (con sus variaciones en 1918, 1933, 1942, 1952 y 1967).

Francia y EEUU han sido tomados como referencia, sin importar la Francia colonialista que se burló de la liberté, égalité, fraternité, dominando y masacrando a los pueblos de Vietnam, Argelia, Mauritania, Senegal, Guinea, Malí, Níger, Chad, República Centroafricana, República del Congo, Dominica, Haití, para nombrar algunos.

El democrático EEUU ha invadido países de todos los continentes. Lanzó las bombas atómicas en Japón en agosto de 1945. Mantuvo su prédica del milagro americano, exterminando y reprimiendo en su propio territorio a las poblaciones autóctonas y negras.

Esta es la democracia representativa que nos han inculcado como la única, la mejor. Cada cinco años se cambian presidentes, ministros, secretarios y  asesores. Cada cinco años cambian los senadores, los diputados, sus secretarios, los intendentes y los curules. Entonces los programas cambian, las estrategias cambian y los nuevos funcionarios de la democracia se enarbolan en nuevos planes.

Sin embargo en esta democracia los dueños de la tierra no cambian, los dueños de los bancos no cambian, los dueños de los medios de información tampoco cambian.

Cuando uno propone nuevas democracias, ponen el grito en el cielo. ¿Eliminar el senado? No. ¿Hacer una democracia más participativa que representativa? No. ¿Poder rendir cuenta a mitad del período y sustituir a quien el pueblo decida? No. ¿Eliminar el veto presidencial? No. ¿Hacer una democracia más parlamentaria y menos presidencialista? No. ¿Que los ministerios se nutran de colectivos de gente directamente vinculada a su materia? No.

Quisiera ver trabajadores y pequeños y medianos productores en el Ministerio de Ganadería y en el Ministerio de Industria. Quisiera ver maestros, profesores y gente de la cultura en el Ministerio de Educación y Cultura. Sería bueno tener representación de los diversos órdenes en todos los organismos, como es en la UdelaR o en el BPS.

Quisiera que la comunidad organizada tuviera directa incidencia en cada resorte de decisión y de puesta en práctica del Programa de gobierno. Eso nos haría mejores y protagonizaríamos la construcción de nuestras propias vidas, nuestra ciudadanía y nuestro país.

Para eso se debería transformar la Constitución, se debería elegir una Constituyente como acaba de hacer el pueblo venezolano ejerciendo su voto no obligatorio, amparándose en la Constitución vigente y apoyándose en verdaderos principios democráticos y no en hipócritas a sueldo, amantes de falsas democracias que, por ejemplo, hace unos días llamaban al pueblo de Venezuela a que no fuera a votar. Más de ocho millones de venezolanos hicieron oídos sordos. Hoy Venezuela avanza hacia una nueva democracia más participativa, acrecentando su sentido de pertenencia. El debate está abierto.

Publicado en Voces