COVID 19: UNA RESPUESTA COMUNITARIA PARA UNA PANDEMIA SOCIAL por Miguel Fernández Galeano

La Alianza de Salud Comunitaria (ASC) es una plataforma de 28 organizaciones e instituciones representativas de la mayoría de las comunidades autónomas que forman parte del estado español, que trabajan la promoción de la salud y la salud comunitaria desde los diferentes territorios.  

En las últimas semanas el Observatorio de Salud Comunitaria de COVID-19 que se conformó en su seno como equipo multiprofesional difundió un Manifiesto con el sugestivo título COVID-19: Una respuesta comunitaria para una pandemia social” que aporta un abordaje alternativo al hegemónico a la hora de responder a los principales desafíos sanitarios y sociales que debemos enfrentar en el marco la pandemia.

En efecto, cualquiera sea el país y cualquiera sea la evolución de la pandemia la lógica predominante sigue siendo el resultado de un sistema sanitario centrado en la enfermedad, con un enfoque biomédico y hospitalocentrista que olvida la promoción de salud y la participación comunitaria en salud. Muchas veces no se tiene en cuenta algo fundamental como es la influencia de los determinantes sociales y las condiciones de vida que caracterizan a cada población y que cada territorio.

Es conocida la desigual incidencia de la pandemia en los distintos territorios y grupos de población, determinada fundamentalmente por las condiciones de vida, laborales y socio familiares, en estrecha relación con el nivel socioeconómico. La información sobre la evolución de la pandemia se centra fundamentalmente en el número de nuevos casos, ingresos hospitalarios y defunciones limitándose a constatar las diferencias geográficas por ciudades y barrios sin entrar a analizar sus causas.

Sobre este tema en el número 234 de setiembre de este año en El Diario Médico escribimos una columna en la que analizamos el impacto desigual de la pandemia en función de los determinantes sociales que influyen de materia decisiva en la posibilidad de enfermar y morir por una enfermedad como la COVID-19, por un virus como el SARS-CoV-2 que interviene en el contexto de una clásica triada epidemiológica que no pierde vigencia: agente, ambiente y persona.

En ese sentido nos pareció muy importante compartir con los lectores del Diario Médico un resumen del marco conceptual y las propuestas que se formulan en un enfoque que no solo nos interpela, también nos brinda elementos para una hoja de ruta para construir en Uruguay las mejores respuestas desde una perspectiva integral, humana, ética y socialmente sostenible.

Una conceptualización alternativa de lo que es salud

  • Se concibe a la ciudadanía como mera destinataria de normas y consejos con una llamada a la responsabilidad individual para su cumplimiento y a la culpabilización del “otro” cuando esto no ocurre, llegando a estigmatizar a grupos de población bien definidos (jóvenes, inmigrantes, barrios obreros)
  • Existen otras formas complementarias de orientar las acciones que, de llevarse a cabo, serían eficaces para disminuir los contagios y aplanar la curva, así como para atender mejor a los grupos más vulnerables
  • Dictar normas y dar consejos no es suficiente para cambiar las conductas de las personas. Para ello, es imprescindible conocer y entender los contextos de las poblaciones y territorios que determinan sus condiciones de vida y con ello sus conductas. Es necesario mejorar esas condiciones laborales y socio familiares que permitan comportamientos saludables para frenar los contagios
  • Dada la emergencia, es imprescindible adoptar acciones concretas con carácter urgente adaptadas a las muy distintas necesidades de territorios y grupos de población. Sería eficaz dar protagonismo a la ciudadanía y sus organizaciones permitiendo su empoderamiento, entendiendo que forman parte de la solución y no del problema
  • Existen muchos ejemplos en los que asociaciones y redes ciudadanas han sido fundamentales para dar soporte a grupos vulnerables a los que la pandemia está castigando duramente.
  • Es posible otro enfoque para el abordaje de la pandemia, un enfoque salutogénico centrado en la salud comunitaria, el empoderamiento y la participación activa de la ciudadanía. Un enfoque que disminuiría contagios y aplanaría la curva

Cinco propuestas para apuntar a una respuesta integral

1. Visibilizando a los invisibles. Las condiciones de vida influyen en la desigual distribución del virus

  • Las distintas medidas deben adaptarse a la comunidad a la que se dirigen, sin disociar la salud de lo social y con especial enfoque a los grupos más vulnerables. Las personas vulnerables y que sufren desigualdad (personas refugiadas y personas migrantes, las personas socialmente aisladas, las personas sin hogar, las personas mayores en residencias, las personas con enfermedad mental y las mujeres y niñas y niños en riesgo de violencia de género) se verán más negativamente afectadas por la COVID-19 
  • El afrontamiento de la pandemia no es solo una estrategia sanitaria, implica una intervención conjunta de toda la sociedad, en la que se aprenda a convivir con la COVID-19, diseñando nuevas formas de proteger a las personas más vulnerables, promoviendo la educación y el desarrollo social de la infancia y juventud, mejorando la calidad de vida, la interacción social y los cuidados personales 
  • Los gobiernos y autoridades deben utilizar un enfoque sistemático para reducir las inequidades sanitarias actuando sobre los determinantes sociales de la salud
  • Es necesario promover, desde el inicio, un diálogo local entre las comunidades, las instituciones y los servicios públicos (atención primaria de salud, salud pública, servicios sociales, educación, asociaciones, comunidad y otros) para trabajar con la información precisa y adaptada a cada circunstancia y contexto; un diálogo a través de canales normalizados, a todos los niveles y a lo largo de toda la respuesta, para facilitar la participación activa de las personas afectadas en el proceso, movilizando acciones, recursos y activos para la salud, sin dejar a nadie atrás
  • Una sociedad solidaria que fomenta la equidad y la inclusión es la mejor forma de afrontamiento de la pandemia

Propuesta: Asignación de recursos económicos, humanos y materiales potenciando los servicios públicos en función de las necesidades adaptadas a cada circunstancia y contexto, con especial énfasis en los grupos vulnerables y con un enfoque para reducir las inequidades en salud.

2. Reivindicación del papel de la comunidad en el aplanamiento de la curva. Integrando la mirada a lo individual en su contexto comunitario

  • Organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) señalan que las redes comunitarias son esenciales para el manejo de la crisis social y sanitaria de la COVID19
  • Estas redes disminuyen tanto la transmisión de la infección como el impacto social asociado. Además, facilitan una comunicación bilateral, hacen accesible el conocimiento, detectan necesidades y promueven mecanismos de cooperación aumentando el alcance de las intervenciones, abarcando a toda la población de una forma más eficaz
  • La prevención comunitaria de la COVID-19 es clave ya que las comunidades pueden facilitar la reciprocidad y la ayuda mutua. Las medidas preventivas y la distancia física no significan distancia social
  • La resiliencia comunitaria es la capacidad de hacer frente a situaciones de emergencia y poder recuperarse, como en el caso de una pandemia. Tiene relación con el conocimiento local, las redes y relaciones comunitarias, la gobernanza y liderazgo, los recursos y activos para la salud, la organización y el desarrollo comunitario
  • Las instituciones tienen que contar más con la participación de estas redes a la hora de diseñar e implementar acciones ya que son las que conocen el territorio y son reconocidas por quienes viven en él. Y a su vez el gobierno debe potenciar los servicios públicos que son la principal protección colectiva de la población con criterios de equidad, no hacerlo es cuestionable
  • Además, lo colectivo y la participación tienen efecto sobre el empoderamiento de la población y sobre el manejo de las condiciones de vida. Se debe huir de soluciones individuales y patologizantes de los procesos. Una situación de emergencia social precisa implementar una salida grupal y comunitaria que busque la elaboración colectiva de los traumas asociados y de los procesos personales de adaptación

Propuesta: Identificar y reconocer las redes comunitarias que deben participar en el diseño e implementación de acciones en cada territorio, así como asignar recursos y herramientas que faciliten los procesos que lo permitan“.

” 3. Cuidando la narrativa. No culpabilizar, señalar ni estigmatizar sino promover la salud

  • La información sobre la pandemia provoca infodemia, un exceso de información en la que se incluyen rumores que ocasiona confusión y dificultad para encontrar orientación y fuentes de información fiables.
  • Además, la actual estrategia de comunicación de la epidemia busca con frecuencia fomentar el miedo e identificar culpables, señalando a los colectivos en quienes la sociedad puede descargar la responsabilidad de la situación actual. Estas generalizaciones fomentan la estigmatización de determinados grupos sociales y dificultan las medidas de prevención
  • Las estrategias de comunicación del riesgo deben contar con las visiones y valores de la comunidad, favoreciendo una comunicación que facilite el sentido de la eficacia y la seguridad en las formas de prevención.
  • Las estrategias de prevención de COVID-19 y de promoción de la salud deben contar con la participación de representantes de los grupos destinatarios tanto en el diseño como en la implementación
  • El cambio de narrativa en la comunicación debe ser útil a la prevención, fomentando la responsabilidad social y la resiliencia comunitaria. Los medios de comunicación tienen que huir de la información espectáculo que provoca miedo y bloqueo para comunicar mensajes desde tonos y estilos que faciliten la información crítica y la prevención
  • La ciudadanía cuando usa las redes sociales debe ser crítica con las informaciones falsamente novedosas y llamativas que envuelven los bulos y ser conscientes de la información que se comparte para no alimentar rumores y desinformaciones

Propuesta

Cambiar la orientación de la información y recomendaciones a la ciudadanía por los organismos públicos y medios de comunicación huyendo de la estigmatización fomentando la culpa hacia “el otro”. Informar sobre los determinantes sociales y las condiciones de vida que dificultan de forma muy desigual el seguir las recomendaciones de prevención. Desarrollar políticas de promoción de salud con participación de ciudadanos y organizaciones.”

4. Reorientando el sistema sanitario hacia la atención primaria, puerta de entrada a la comunidad

  • Los centros de salud son el elemento central del sistema sanitario para la prevención y mitigación de la COVID-19. Además de ser el eje de la detección precoz de casos, la atención primaria es la puerta de entrada para la implicación de la comunidad
  • La atención comunitaria desde el centro de salud supone generar un diálogo con los diferentes centros y servicios existentes en un territorio para aumentar la responsabilidad social y la resiliencia comunitaria
  • El reconocimiento de los recursos y activos comunitarios permite adaptar las medidas preventivas al contexto de cada territorio y fomentar un entorno seguro para la salud física, social y mental de las comunidades
  • El centro de salud puede fomentar el empoderamiento personal, comunitario y organizativo, elementos fundamentales de la responsabilidad comunitaria

Propuesta

Revertir la tendencia hospitalocentrista en la asignación de presupuestos y aumentar la inversión finalista destinada a Atención Primaria adaptando la asignación de recursos humanos, materiales y económicos en función de las necesidades y la complejidad de cada territorio, haciendo posible los cambios estructurales y organizativos que permitan a los centros de salud volver a poner el foco en las comunidades.

5. La salud pública creando sinergias entre sociedad y sistema sanitario

  • La salud pública elabora las estrategias de respuesta a la que sirven de puente entre la sociedad y el sistema sanitario. La inteligencia de salud pública debe combinar la epidemiología del virus y la epidemiología social
  • La afectación de la sociedad está mediatizada por los determinantes sociales de la salud. Las actuaciones de salud pública tienen que ser transversales e inclusivas dentro del sistema sanitario y dinamizadoras de los recursos y activos de la sociedad y las diferentes comunidades
  • Esto no es una estrategia de guerra en la que hay que buscar culpables, sino una estrategia de desarrollo social que fomente las capacidades de los servicios públicos y las capacidades para la salud y el empoderamiento de los diferentes grupos sociales de nuestra sociedad
  • La salud y el bienestar tienen que estar incluidos en todas las políticas (educación, servicios sociales, movilidad, urbanismo, medio ambiente,) y en los diferentes territorios
  • Salud pública tiene que facilitar herramientas, formación y apoyo técnico a los procesos que fomentan la participación, la equidad y el diseño colaborativo. La vigilancia y la promoción de la salud de los servicios de salud pública en coordinación con la Atención Primaria mejoran la adaptación y la efectividad en los diferentes territorios
  • Desde Salud pública se debe articular la cooperación entre los diferentes servicios públicos, especialmente los centros educativos, los servicios sanitarios, los servicios sociales y otros servicios municipales. Los ayuntamientos tienen un papel clave en la salud comunitaria y prevención de la COVID-19

Propuesta

Dotar de los recursos económicos, humanos y tecnológicos suficientes para que puedan existir espacios de trabajo y cooperación efectivos entre los servicios de salud pública, los ayuntamientos y atención primaria. Retomar de forma efectiva los consejos de salud como espacios comunitarios de especial relevancia en la vida comunitaria de los barrios.

Aumentar la inversión en servicios de salud pública que los hagan potentes y efectivos, fomentando contrataciones y condiciones laborales atractivas para crear servicios que puedan dar respuesta a las necesidades de cada territorio con un mayor enfoque en epidemiología social y estrategias de promoción de la salud.

RED DE MUNICIPIOS Y COMUNIDADES SALUDABLES- Evaluaciones del Primer Ciclo de Talleres Abiertos

Esta es una síntesis colectiva de evaluación de los primeros talleres abiertos desarrollados por la Red de Municipios y Comunidades Saludables.

Los talleres se llevaron a cabo por la plataforma virtual zoom aportada por el Instituto de Higiene de Facultad de Medicina durante abril y mayo de 2020.

-23 de abril: Taller sobre Salud Mental en tiempos de Coronavirus

-30 de abril: Taller sobre Situación de las Personas Mayores. La experiencia de las Redes de Personas Mayores.

-7 de mayo: Taller sobre Seguridad y soberanía alimentarias. La emergencia actual y los retos futuros.

– 14 de mayo: Taller sobre Después del Covid 19. ¿Como reconstituímos la trama social? .

La creación de la Red de Municipios y Comunidades Saludables enfrentó un conjunto de desafíos.

En primer término el contexto de confinamiento hizo imposible el encuentro presencial, y obligó al uso de herramientas de videoconferencias sobre las cuales existían pocos conocimientos, colectivos e individuales. Fue un aprendizaje para todos. En los hechos el primero de los talleres iba a realizarse el 16 de abril y la plataforma colapsó cuando llevaban ingresados 75 participantes, debiendo postergarse una semana el taller y recurrir a una plataforma que permitía 300 participantes. Pero incluso esa plataforma resultó insuficiente en el taller sobre Seguridad Alimentaria que tuvo más de 400 participantes, y hubo que recurrir a otra más potente.

También es necesario tener en cuenta que la difusión de los talleres corrió por las redes virtuales sin presencia en los medios de comunicación tradicionales.

El carácter reciente de la Red MCS, la heterogeneidad de los actores involucrados, las problemáticas que enfrenta cada institución u organización social en este contexto especial agregaron complejidad a estos primeros pasos.

Como fortalezas cabe señalar la amplitud de la convocatoria con la participación de varios gobiernos municipales, también de áreas de salud de dos intendencias, de movimientos sociales de usuarios, organizaciones de la sociedad civil, así como de la Udelar a través de un proyecto de investigación que involucra a tres facultades (Enfermería, Medicina y Ciencias Sociales).

Son fortalezas también la creciente percepción sobre la necesidad de intercambios y de una labor coordinada entre actores diferentes en los territorios. El enfoque intersectorial, generalmente pregonado pero menos instrumentado en la práctica, es un elemento interesante de la labor de la Red MCS.

Los Talleres no pretenden agotar las temáticas abordadas que son enormes, ni encarar todos los aspectos que tiene cada una de ellas y sus interrelaciones. El objetivo es abrir la consideración de los temas, desplegar diferentes miradas sobre los mismos, despertar el interés en mayores profundizaciones, tejer redes entre actores diversos y estimular una actitud de compromiso con la labor comunitaria para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones.

Evaluaciones del Taller sobre Salud Mental en tiempos de coronavirus

En el taller se inscribieron por el correo de municipioscomunidadesaludables@gmail.com 160 personas y pudieron ingresar y participaron mas de 120 personas. Expusieron Graciela Loarche (Fac. De Psicología), Marcela Jubín ( Mov.Para las Autonomías), Allyson Rodríguez (Frente Antimanicomial), moderaron Ricardo Larrañaga (Organización de Usuarios de Salud del Cerro) y Beatriz Fernández Castrillo (Fac de Psicología).

Durante el Taller se plantea el informe conjunto de la INDDHH y la Comisión Nacional de Contralor de la Atención en Salud Mental que proponen avanzar hacia el cierre definitivo del Hospital Vilardebó. En esa línea valoran la situación actual como una oportunidad para dar continuidad a las medidas progresivas tendientes al cierre de estas estructuras en cumplimiento de los compromisos asumidos por el Estado uruguayo a partir de la aprobación de La Ley No. 19.529. Ese cierre de los manicomios y la adopción de otra forma de atención es lo que recomiendan la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) y otros tratados y estándares internacionales sobre salud mental y derechos humanos.

Entre las sugerencias recibidas de quienes respondieron al cuestionario de evaluación están que la actividad contenga una visión interdisciplinaria, abordar las problemáticas por franjas etáreas, profundizar en la convención sobre DDHH en el adulto mayor, en el aislamiento, la diversidad sexual, los tabúes y maltratos en esta población. Proponen seguir profundizando en los movimientos por la autonomía que combaten las lógicas manicomiales y promueven la integración sociocomunitaria. Plantean analizar el funcionamiento de los servicios de salud en tiempos de epidemia, la conformación de los equipos en el primer nivel en relación a la integralidad en la atención y las prácticas profesionales que puedan considerarse novedosas y éticas, alejadas de las practicas sanitaristas y la medicalización.

Los participantes mencionan sus experiencias en la problemática que incluyen las que se presentaron en el taller, otras referidas a personas mayores, niños pequeños, a violencia de género en el plano psicológico, a la prevención de suicidios, al Proyecto Vilardevoz y el sistema de casas de medio camino, a la labor de la Comisión DDHH -ONAJPU .

Las percepciones sobre los recursos en el territorio recogieron una variedad de actores, pero claramente sin la prevalencia de ninguno: personas, grupos sociales organizados, grupos sociales informales, instituciones publicas departamentales, instituciones publicas nacionales, instituciones privadas, recursos físicos y recursos económicos.

En cuanto a los talleres varias opiniones señalan que aportan espacios de reflexión, permiten compartir saberes o experiencias, comprender las problemáticas, interesar a otras personas y ampliar las redes existentes. También plantean que a nivel de Municipio hay aún mucho por hacer, ya sea a nivel de articulación como de aportar información en la web y relevar de las organizaciones existentes las barreras aún encuentran en la cotidianidad de su labor. Se destaca el acercamiento de conocimientos teóricos de especialistas y el intercambio acerca de experiencias de trabajo en territorio y dispositivos implementados en el marco de la Emergencia Sanitaria.

En lo que refiere al funcionamiento varios participantes proponen exposiciones más acotadas, más intercambios, fijando una duración máxima de dos horas.

Aparece clara la voluntad de seguir participando de las actividades de la Red.

Evaluaciones sobre el Taller de Situación de las Personas Mayores. La experiencia de las Redes de Personas Mayores.

En este taller se inscribieron por correo 90 personas y pudieron ingresar y participar más de 130. Expusieron Robert Perez (Fac de Psicología), Leonel Molinelli (Sec. Personas Mayores IM), Elizabeth Meizoso (Com.Salud Onajpu), Agueda Restaino (REDAM), Mirtha Villasante (Municipio A), Norma Espino (Red de Personas Mayores Municipio D), Maria del Carmen Carrión y Beatriz Rocha (Red Personas Mayores Zona Comunal 12 Municipio G) y Adriana Da Silva (Red de Personas Mayores Zona Comunal 13 Municipio G).

Junto a una conceptualización fuerte de la condición de las personas mayores en nuestra sociedad y los elementos que se agravan en la pandemia, hubo un conjunto importante de testimonios valiosos sobre la experiencia de las distintas redes y organizaciones. Se habían planificado 2 horas de duración que se extendieron a 2,45 hs.

Entre las opiniones recibidas respecto del Taller sobre Personas Mayores estuvo que muchas personas mayores residen solas y se auto abastecen pero no saben cómo utilizar una tablet ni poseen un celular. Tampoco poseen recursos que les permitan contratar asistencia. Se sugirió la realización de un taller donde se enfoque en recursos concretos (via telefónica?) de ayuda para personas en esta situación. Se alentó a seguir trabajando en el empoderamiento de las personas mayores, tanto en lo que hace a grupo etario, como a los ojos del resto de la sociedad promoviendo el cambio del estereotipo sobre las personas mayores, viéndolos de forma integral como sujetos de derechos, dejando la mirada asistencial. Se propuso explorar pasos concretos hacia estrategias de concientización en referencia a la discriminación etárea en nuestra sociedad, via cultura, arte, políticas. Por ejemplo: identificar programas de radio y TV donde personas mayores puedan exponer y denunciar la “minimización” sistemática. También hubo sugerencias de incluir la discusión de la LUC en relación a los aspectos que conciernen a las Personas Mayores.

Las personas que contestaron el formulario de evaluación aportaron también las experiencias a las que están relacionadas como la participación en UNI 3, Asociaciones de Jubilados, REDAM, Red de Personas Mayores de Rivera, REDAM Salto, Complejo de viviendas del BPS, trabajo en el BPS.

Respecto a los principales recursos que, en su municipio, contribuyen a la protección y cuidado de las personas mayores se registra una variedad de recursos con una mayoría relativa de percepciones que asignan a los grupos sociales organizados.

El taller fue valorado como un aporte en el crecimiento personal, logrando una mirada más amplia, escuchando otras voces, contribuyendo a que el tema deje de ser invisible, a cambiar paradigmas, derribando algunos estereotipos al promover distintas y variadas formas de apoyo a las personas mayores. Se identifica como una necesidad el intercambio sobre estrategias y herramientas. Se sugiere la formación de “brigadas” que lleven este conocimiento abordado en el taller a las instituciones, como un intento de bajarlo a un nivel más práctico.

Respecto a los principales recursos que contribuyen a la protección y cuidado de las personas mayores se registra una gran variedad de acciones con una mayoría relativa de percepciones que jerarquizan a los grupos sociales organizados. En menor medida, aparece también la referencia a instituciones y al diseño de políticas públicas de protección a la vejez.

Con relación a la dinámica del taller varias opiniones lo consideraron muy extenso, plantearon mayor control de los tiempos de exposición, menos panelistas y más tiempo para el debate.

Evaluación del Taller sobre Seguridad y Soberanía Alimentarias.

En este taller se inscribieron 400 personas y participaron aproximadamente esa misma cantidad (aunque hubo que cambiar la dirección zoom para permitir hasta 500 personas y hubo gente que ingresó en la dirección anterior). Expusieron en el taller Silvina Carrato (Asociación Uruguaya de Dietistas y Nutricionistas AUDYN ), Isabel Andreoni (Unidad de Montevideo Rural Intendencia de Montevideo), Mariano Beltrán (Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas), Viviana Azar (Red de Huertas Comunitarias), Raquel Malan (Red Nacional de Agroecología) y Zenia Toribio (AUDYN).

Por la mayor convocatoria y como el formulario de evaluación se envió casi enseguida de la actividad se recibieron una cantidad importante de respuestas (92).

Según las opiniones recogidas estos talleres aportan información sobre aspectos importantes de este tema, permiten conectar con otros actores y trabajadores-investigadores y conocer nuevas experiencias o fundamentos teóricos, ayudan a abrir la cabeza y a optimizar recursos para que lleguen a todos los que lo necesitan. Permiten tomar conciencia de la importancia de un observatorio nacional de nutrición como tal, que apunte al cruce de todos estos datos.

Se valoró como esencial “construir espacios de encuentro significativos, en los que la escucha y la palabra jueguen un rol central. Las instancias virtuales que la Red de Municipios y Comunidades Saludables está propiciando en este momento, tienen el potencial de germinar futuros encuentros que nos permitan tomar decisiones de forma colectiva, participativa y en Red. Red entendida no como una instancia de control, sino como un vinculo solidario, que nos permita dar continuidad a los procesos, que construya acervo y memoria viva”. Varias opiniones apuntan a relacionar el cotidiano de los vecinos y vecinas con las orientaciones presentadas con el apoyo de los Municipios. Ponen el énfasis en poder llegar a las zonas más vulnerables con proyectos de huertas familiares, y en los recursos, materiales, técnicos y económicos que se cuentan y las capacitaciones para apoyar dichas huertas comunitarias. La idea es compartir experiencias, exitos y fracasos que permitan significar las acciones, y afinar los proyectos, aumentando el acervo de estrategias y abordajes para construir soberanía local. Destacan la importancia de generar redes, en estos momentos que estamos mas alejados, abordando temas que no están tan difundidos.Aparecen preocupaciones sobre como llevar la información sobre uso y contenido de agrotóxicos en los alimentos a la población. .En cuanto a alimentación saludable plantean tener en cuenta ideas de preparaciones con una buena calidad nutricional siendo sencillas y con pocos ingredientes para que todos puedan acceder a una alimentación completa. El tema del sistema de distribución de alimentos surgió vinculado a la necesidad de cadenas de distribución cortas; autocultivo y acceso a la tierra.

En cuanto a la dinámica de los talleres se sugirió manejar estas instancias en clave de conversatorio, con momentos de trabajo en pequeños grupos. Se destacó que la convocatoria de estas sesiones, las redes sociales y plataformas virtuales, habilitan la participación de personas que se encuentran lejos de Montevideo y no podrían asistir de forma presencial, reivindicando la necesidad de explorar distintas formas de trabajo con grupos (incluso grupos muy grandes) para que estas instancias permitan fortalecer lo comunitario y complementen los conversatorios que están realizando. Se propuso también usar los correos electrónicos como forma de comunicación de las personas que participan del taller.

Entre los temas a priorizar a futuro se propusieron : Soberanía alimentaria, fomentar la producción orgánica de alimentos, en comunidades alejadas de los centros poblados, Huertos Comunitarios, proyectos como: “34° Sur: Productos orgánicos”, “Red de Agroecología del Uruguay”, “Mercado popular de subsistencia”, “Cooperativa Molino Santa Rosa”; para comenzar a fortalecer una red que nos permita concretar procesos de economía solidaria y soberanía. Se destacó la importancia de

compartir experiencias de proyectos que se han podido construir y sostener en el tiempo. También la elaboración de planes alimentarios conjuntamente con actores barriales y organizaciones sociales, la realización de huertas en muchos puntos del territorio y la optimización de las respuestas alimentarias frente a la crisis del covid de modo de que lleguen a todos en forma oportuna.

Las experiencias propias referidas por las personas que enviaron el formulario van desde huertas comunitarias en zonas muy diversas, al seguimiento del tema en organizaciones e instancias como los Consejos Vecinales, la entrega de viandas del Programa de Alimentación Escolar, ollas populares, acciones solidarias en Cerro Largo, Clubes de Baby Futbol de Ciudad de la Costa, “34° Sur: Productos orgánicos”, Red de Agroecología del Uruguay, Asociación de productores Orgánicos del Uruguay – APODU, huertas con comunidades charrúas (Tacuarembó). Animadores comunitarios, miembros de centros juveniles, de ONG, Socat, mujeres rurales, docentes de primaria, segundaria y UTU , integrantes de equipos de universitarios, vinculados a proyectos de huertas comunitarias, y también personas que se acercaban al tema por primera vez.

Desde los chat del taller se afirma que la creación de espacios virtuales de intercambio propiciados por la Red de Municipios y Comunidades Saludables, podrían dar continuidad de modo de construir un acervo y memoria común que permitirían la toma de decisiones colectiva y participativa dentro de la propia Red, en forma solidaria. En el chat se considera que el aporte que puede realizar el Ciclo de Talleres a la labor de colectivos e instituciones, se valora la información y capacitación, incluso se sugiere la elaboración de materiales didácticos. También se destaca la importancia de estas instancias para visibilizar la temática, conocer colectivos, intercambiar sobre experiencias y generar redes. Finalmente, se propone pensar la posibilidad de acercar semillas y/o herramientas que permitan llevar a la práctica los contenidos del taller.

Los recursos que se identifican a nivel municipal, tienen que ver principalmente con tres actores: grupos sociales organizados, instituciones públicas y personas.

Evaluación del Taller : DESPUES DEL COVID. Reconstituyendo la trama social

A este taller se inscribieron 290 personas de las cuales pudieron participar 185 en el momento de mayor concurrencia. Por primera vez se incorporaron expositores internacionales, en este caso de México y Colombia. Expusieron en el taller : Argelia Carrera Chaves (Tecnológico de Monterrey México) , Oliver Tabares (Universidad de Medellín, Colombia), Enrique Cal (FUCVAM ) y Pablo Hein (Facultad de Ciencias Sociales UDELAR).

Se recibieron 69 respuestas evaluando el taller, con un abanico muy amplio de preocupaciones.

Se mencionaron los temas del empleo juvenil, del sedentarismo, de las tecnologías, de la salud mental y emocional en la comunidad, el suicidio, la incertidumbre, los vínculos saludables en épocas de distanciamiento, la Renta Básica Universal, la inocuidad de los alimentos en ollas populares, seguridad y soberanía alimentaria, agricultura agroecologica, producción familiar, acceso a tierra, economía circular, huertas comunitarias y domésticas, las situaciones económicas, seguridad y salud en el trabajo, las Viviendas Colaborativas(Co-Housing) para la Tercera Edad.

Dar voz a las comunidades indígenas (charrúas e internacionales) también fue planteado.

El rol de los talleres se reivindicó como asesoría, como reflexión con personas de diferentes disciplinas y culturas, pensando el quehacer, contextualizando, ayudando a organizarse y planificar el nuevo escenario y las alternativas o perspectivas sobre la recuperación social post covid.

Este aporte se valora como fundamental ya que en la urgencia, muchas cosas no se piensan o se

analizan en profundidad, lo mismo con estrategias novedosas frente a una situación que también nos interpela desde lo impensado. Nos encontramos ante el desafío de recuperar a familias ya carenciadas frente a situaciones de indigencia a las que fueron arrastradas por esta crisis económica. El reconocimiento de las nuevas realidades y las dimensiones del tejido social, aportan pistas para definir acciones para dinamizar la participación de los colectivos en las nuevas necesidades de transformación social. Asumiendo la desigualdad como causa y no consecuencia de la pobreza se planteó pensar en propuestas para la nueva realidad tomando como ejes el acceso a los servicios de salud de calidad para todos, acceso a alimentos de calidad para todos y no solo para quienes puedan pagarlo (esto relacionarlo a la producción local), abordar el estado sanitario desde la mirada de las personas-seres humanos y no solo números. El primer aporte es poner las dificultades en palabras, darle un lugar a los vínculos e intervenir desde un lugar pero sin ignorar el contexto .

Muchas opiniones resaltaron la riqueza que aportó la participación de personas de diferentes países y el intercambio de saberes y formas de actuar. Conocer problemáticas de países latinoamericanos permite valorar las acciones llevadas a cabo en la realidad más cercana.

Algunas de las experiencias que se mencionaron fueron: proyectos solidarios de ayuda a la comunidad, proyecto Calle de INAU, redes autoconvocadas de economía solidaria, proyecto de mejoramiento barrial, entre otros.

En cuanto a los principales recursos que se identifican a nivel barrial, se observa la predominancia de la categoría personas, seguida por instituciones públicas y grupos sociales.

Se propuso profundizar esta problemática con mas talleres buscando soluciones alternativas, mantener este tipo de contacto, que conservando su alto valor educativo, permita relacionarse con todos los departamentos del país, en forma regular y permanente.”

Como se ve ha sido una experiencia muy rica que deja aprendizajes para todos sus actores, para el sector salud y para nuestra sociedad.

Publicado en EL DIARIO MEDICO JUNIO 2020