ABORDAJES COMUNITARIOS EN SALUD MENTAL por Pablo Anzalone

Articulo publicado en NUESTRA VOZ periódico de ONAJPU Nº 170 Año 19 Agosto 2021

La salud mental en el contexto de pandemia ha sido una preocupación permanente de organizaciones sociales y colectivos comunitarios. El primer taller abierto de la Red de Municipios y Comunidades Saludables el 16 de abril de 2020 tuvo ese tema central recogiendo experiencias del Frente Antimanicomial, del Movimiento para las Autonomías, la Mesa Local de Salud Mental, los Primeros Auxilios Psicológicos, entre otras. Desde entonces una mirada integral buscó incorporar la salud mental en todos los temas priorizados.

En 2021 el Espacio de Formación de Promotores Sociosanitarios realizó en agosto (19 y 26) un Seminario centrado en los Abordajes Comunitarios de la Salud Mental. Alrededor de 150 personas se inscribieron de Artigas, Rivera, Tacuarembó, Paysandú, Rio Negro, Soriano, Colonia, San José, Montevideo, Canelones, Lavalleja, Maldonado, Rocha y Treinta y Tres, que se suman a las 450 inscriptas para el Espacio FPS. Además del zoom y youtube se realizaron por primera vez grupos presenciales en el Centro Cultural Julia Arevalo del Municipio A y la Casa del Vecino en el Municipio B de Montevideo.

Entre los materiales previos enviados cabe destacar :


1) La experiencia de ADAP Atención de Alzheimer Paysandú, relata como desde hace 15 años familiares y voluntarios de pacientes con Alzheimer en Paysandú se organizaron para brindarles mayor calidad de vida, informando y promoviendo la participación de la comunidad. Testimonios de Martha Pasarello vicepresidenta de ADAP y Lucía Rivero trabajadora social e investigadora. https://youtu.be/injTHVVAhi8

2)Milton Romani expuso sobre Abordaje Comunitario en Drogas y Salud Mental desarrollando

los conceptos, experiencias y propuestas que sustentan esta forma de abordar la temática de consumos problematicos de drogas. Las experiencias del programa “Aleros” y del “Achique Casavalle” son ejemplos de ese tipo de abordaje comunitario.

3) “Juntas Podemos”es un grupo de mujeres que nace en la Policlínica La Boyada de Asse, en el marco de los talleres de expresión, desde una perspectiva de género y se postula a la convocatoria “Fortalecidas” de la Intendencia de Montevideo, impulsando la huerta en el predio de la policlínica con el fin de promover el espacio como lugar de integración de vecinos y vecinas y fomentar el auto sustento. http://apex.edu.uy/wordpress/archivos/3052

4) “Intercambios que sanan” relata la experiencia de la Huerta “Los Compañeros” que es un dispositivo de integración socio productiva que forma parte del Movimiento Para las Autonomías. https://youtu.be/rYN42KTKwT4

5) Intervenciones psico-socio-educativas con adolescentes en varios departamentos afectados por inundaciones en 2007 son un ejemplo a considerar ante este nuevo evento crítico que es la pandemia. No existen hoy mecanismos para que los jóvenes puedan compartir lo que están viviendo y hacer oir su voz. https://youtu.be/31vFhUHZRf8 https://youtu.be/blqkZjXaQaM

Discusiones fermentales en subgrupos

En el trabajo en subgrupos del taller del 19 de agosto, tanto virtuales (6) como presenciales (2), las preguntas fueron : ¿Cuales son los principales problemas de salud mental que ven en su entorno? ¿Qué podemos hacer ante ellos desde la comunidad? ¿Podemos prevenirlos? ¿ Factores de riesgo? ¿Fortalezas o Factores de protección?

En los intercambios surgieron como principales problemas : depresión, ansiedad, insomnio, miedo a la muerte propia y del entorno, suicidios, aumento del consumo de alcohol y drogas, violencia doméstica, mayor violencia en los vínculos, irritabilidad y enojos, frustraciones, poca tolerancia. Patologias duales, Alzheimer, deterioro cognitivo, problemas de convivencia. Ruptura de “normalidades” y desestructuración de lo cotidiano.

En materia de atención a la salud se percibe un debilitamiento, mayor dificultad para obtener medicación, falta de técnicos en salud mental, reducción de metas asistenciales en violencia de género.

Entre los factores de riesgo se constató que la pandemia hizo visible el miedo y lo potenció por el confinamiento y la saturación informativa, el exceso de uso de las redes, el alarmismo paralizante (que es diferente a la percepción del riesgo) . Se analizó la existencia de bloqueos mentales, la dificultad para afrontar los problemas, la negación de la realidad como sistema de defensa. El autoaislamiento, la incertidumbre del futuro, la dificultad para salir de la burbuja de cada uno, la ruptura o el debilitamiento de los vínculos. La pérdida del trabajo o de los ingresos, la mayor pobreza e indigencia, la precariedad en la vivienda son factores que pesan en la salud mental. Una condición particularmente crítica sufren las personas privadas de libertad y las personas en situación de calle. El cuidado a los que cuidan debe ser una preocupación permanente.

Una de las conclusiones fue la necesidad de jerarquizar más la salud mental.

Fortalecer los vínculos debía haber sido una prioridad del abordaje de la pandemia y en cambio se dió la señal contraria, confundiendo distanciamiento físico con distanciamiento social. Ese fortalecimiento de los vínculos pasa por la cercanía entre pares, la familia y la comunidad, afirmando las redes de contención. La formación de promotores, es decir, personas dispuestas a actuar hacia su entorno y su comunidad, es un elemento relevante para construir acciones comunitarias que den respuestas adecuadas a las distintas situaciones. Ante la situación de jóvenes y adolescentes se consideró importante crear las condiciones para que construyan una voz colectiva y desarrollen actividades hacia sus pares y hacia sus comunidades.

Entre las acciones que podemos hacer se planteó hacer mas visibles estos temas. Crear espacios de asesoramiento, promover valores humanistas de respeto y empatía, de ayudarnos entre todos. Un aspecto discutido fue el egoismo y la indiferencia, reivindicando volver al humanismo, desarrollar solidaridad, tratar a las personas dignamente. “Importa el trato, no solo el tratamiento”. También se señaló que la sociedad capitalista incentiva el consumismo y eso es un factor de riesgo. Como fortalezas se habló de las familias, la comunidad organizada y los profesionales comprometidos.

Hay un modelo individualista que contribuye al sufrimiento mental. Superarlo implica una construcción colectiva de la vida como factor que fortalece la salud mental. Ponerse en el lugar del otro u otra, la empatía, el tono de voz deben ser parte de una comunicación fermental, que rompa con las discriminaciones y la “pasivización” de las personas, es decir asignarles un rol pasivo, obediente.

Entre las actividades a promover se mencionó: talleres, danza, bio danza, teatro, artesanías, juegos, deportes. Necesitamos mas actividades que deben ser gratuitas e integradoras. Los centros juveniles, los centros diurnos para personas mayores, personas con discapacidades o problemas mentales son espacios a jerarquizar.

Para prevenir hay una responsabilidad indelegable del Estado y también un rol necesario de la comunidad. Los entornos vulnerables son un factor importante de afectación de la salud mental. El sedentarismo es un problema. La falta de una alimentación adecuada. Se requieren políticas publicas que apoyen desde la infancia a las poblaciones vulnerables.

A través de la formación de promotores comunitarios se puede ampliar la capacidad de elaborar planes concretos y proyectos a partir del diagnóstico de problemas priorizados. Aprender a leer las señales, los pedidos de ayuda de las personas con riesgo de autoeliminación. Podemos informarnos y difundir de manera correcta. Crear formas de escucha activa. Establecer redes en la comunidad. Asesorar sobre qué hacer ante los problemas de salud mental.

Desde la comunidad importan los talleres de formación en prevención, acompañamiento de duelos, apoyo para el manejo de las frustraciones, generación de vínculos cercanos. Ampliar el trabajo de la comunidad organizada en el territorio, con iniciativas diversas que pueden incluir huertas comunitarias, actividades culturales y educativas, proyectos productivos, uso cogestionado de espacios públicos y muchas otras herramientas. En la prevención los sistemas de crianza, la infancia y la adolescencia son momentos claves.

En las exposiciones Graciela Loarche (docente de Fac de Psicología) desarrolló los impactos y las respuestas a eventos extremos. Este tipo de situaciones significa cambios en la vida de las personas, que pueden ser traumáticos, duelos por muertes cercanas, cambios de identidad (viudas, viudos, huerfanos). Las crisis nos hacen cuestionar nuestra realidad personal y del entorno. Podemos hablar de trauma sicosocial, no como patologias sino como síntomas del entorno. El daño o las reacciónes que pueda haber tienen su origen en la sociedad y no en el individuo. Podemos identificar factores protectores, mencanismos de resistencia, capacidades personales y colectivas para afrontar estas situaciones. Los Primeros Auxilios Psicologicos, o atención psicosocial temprana son la primera atención que se recibe para dar una ayuda inmediata a la poblacion y reducir el estres primario. Cualquier persona puede brindar estos PAPS. Está destinada a toda la población, individual y colectivamente.

Mercedes Lukin de APEX Udelar relató el proceso de creación de la Mesa Local de Salud Mental en el Oeste como respuesta promovida por la organización de usuarios articulando con todos los actores del territorio. Hoy este espacio es una referencia para pensar las distintas formas de actuar en este campo. Mario Bentancor (Org. De Usuarios del Oeste) explicó como se trabaja en red desde la Mesa Local de SM. En el entramado de redes que se ha construido en la zona la Organización de Usuarios articula con otros actores en la Mesa Local de Salud Mental, la Red de Primera Infancia, el Grupo Intersectorial de Salud, la Red de Municipios y Comunidades Saludables, el Frente Antimanicomial, la Red de Ollas y Merenderos del Oeste.

Ricardo Larrañaga de la Organización de Usuarios del Oeste destacó que en agosto de 2017 se aprobó la ley de salud mental, luego de 80 años sin actualización de la legislación al respecto. A 4 años de aprobada la ley no está implementada y todos los dias se hacen anuncios contra su cumplimiento. Estamos atados de enfoques biologicistas y médico-hegemónicos, que muchas veces diagnostican patologias cuando hay malestares que son reacciones lógicas ante una sociedad que maltrata a las personas. Mas que dificultades en integrar conocimientos encontramos obstáculos para cambiar un modelo de salud mental que es obsoleto. Un nuevo modelo debe incorporar los vinculos familiares y comunitarios y terminar con los manicomios que cronifican situaciones. “Nos resistimos a una medicalización promovida por la industria farmaceutica. Criticamos a los enfermólogos que no trabajan con la salud sino con la enfermedad. En el abordaje comunitario lo primero es el cuidado, amoroso, integrador de lo diferente”. Reclaman cambios, son parte de la Comisión Asesora de la implementación de la ley, son parte del Frente Antimanicomial. Sin embargo no alcanza con reclamar, hay que formarse y proponer, poniendo el cuerpo para empujar y lograr que los cambios sean posibles. La salud mental no es diferente de la salud integral. Es un problema de salud y de DDHH.

En el taller del 26 de agosto las preguntas fueron: ¿Cómo podemos promover proyectos para que las personas puedan compartir lo que están sintiendo en textos, fotos, dibujos? ¿Cuales son los vínculos que pueden ser apoyos, cercanía y promoción de salud? ¿Qué acciones desde colectivos o instituciones permiten promover este tipo de respuestas en nuestro entorno?.¿Cómo nos estamos cuidando nosotros?

La riqueza de las respuestas y el proyecto de creación de un Espacio de Jóvenes Promotores de Salud, con el programa Jóvenes con Voz,s ameritan transmitirlas en otro artículo.

La salud mental comunitaria es una búsqueda que tiene muchas experiencias valiosas en América Latina. La Red de Municipios y Comunidades Saludables de Uruguay está generando vínculos con la Red Internacional de Prácticas y Experiencias en el Cuidado de la Salud Mental

(https://practicasyexperienciasdecuidadosm.udc.edu.ar/) con el propósito compartido de visibilizar e intercambiar experiencias valiosas, que producen ideas nuevas, conocimientos potentes para promover nuevas formas de construir salud en y con las comunidades y diversidades.

Marcha de la bronca: resistencia a la soberbia y el cinismo. escribe Milton Romani

Artículo publicado en LA DIARIA. 10 de junio 2021

Se acabó el tiempo de reclamar diálogo. El señor presidente nos ha cerrado las puertas en la cara y ha sido categórico. Manda él. Sólo rodeado por su guardia pretoriana de mayor confianza. Consultando pico a pico con sus socios de coalición. ¿El Grupo Asesor Científico Honorario? Gracias por los servicios y el prestigio prestado.

Ha tomado decisiones temerarias. Parecen no representar ningún dilema ético. No sólo con las medidas de restricción de movilidad social que conspiran contra la velocidad de vacunación, sino también con esa otra curva mortífera creciente de la pobreza y el desempleo. El Sistema Nacional de Emergencias no da cifras sobre este último aspecto, pero se siente en los hogares, en las calles. También en la red de ollas populares. Son testimonio de la fuerza de la comunidad organizada a la que hoy debemos apostar como forma de construcción de una resistencia necesaria.

Hace ya un año, economistas de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República1 advirtieron acerca de los niveles crecientes y ofensivos de pobreza. Más tarde supimos que 100.000 personas cayeron en la pobreza. La encuesta de hoy: se presentaron 250.000 personas para los jornales solidarios. Los economistas añadieron que esta caída es un agujero difícil de reconstruir. Respuesta: dogmatismo negacionista.

La divisa ideológica del señor presidente es un neoherrerismo luisista.

Su principal objetivo, obsesivo incluso por el estrecho margen electoral, es liquidar, en términos de guerra, todo aroma de izquierda. En lo político, en lo social y en lo cultural. Eso incluye todo vestigio de batllismo, de estado de bienestar.

El paro de 24 horas convocado por el PIT CNT para el 17 de junio es justo.

Podría pensarse, incluso, que un paro de varios días, por añadidura, lograría, en forma autogestionada y en términos de salud pública bajar la movilidad social.

Este paro y todas las movilizaciones de protesta que se avecinan comienzan a reclamar que se garanticen derechos humanos fundamentales como el de la vida y el de la salud. Exigen la presencia responsable del Estado y del gobierno, tal como lo establece la Constitución, que es quien debe hacerse cargo y no dedicarse a trasladar responsabilidades a la ciudadanía.

El presidente, su séquito y los otros

Nuestro presidente ni siquiera admite que la salud sea un asunto de res pública. Se ha rodeado de un séquito de allegados de íntima confianza, elegidos como guardia pretoriana: la barra de jóvenes luisistas. Los “socios” de la coalición, más que socios, parecen vasallos. Los demás, incluidas las sociedades médicas y científicas (sospechosas de izquierdismo) somos siervos de la plebe.

Lacalle Pou lo explicó muy bien con un mal ejemplo, el del truco de seis, en la entrevista con Blanca Rodríguez, que usó para justificar la no existencia de una mesa política de coalición. Se hace el canchero, pero es chambón: en el truco de seis no existe el pico a pico con todos. Se hace, luego de la redondilla, sólo con uno del trío contrincante. Debería usar ejemplos de surf.

El ejemplo del “malla oro” fue malo también. Dijo: son los que “tiran” del pelotón. Si hay alguien que no hace el gasto, que no tira, poniéndose al frente de la carrera, es el malla oro. Va protegido en medio del pelotón, y el gasto lo hacen otros de su equipo. En realidad, sin ser psicoanalista, cometió un acto fallido, un lapsus. Se le escapó la verdad.

Verbigracia: preguntado sobre los beneficios de los sectores con actuales récords de exportaciones,2 dio la callada por respuesta.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha sido más elocuente y plantea rotundamente la necesidad de gastar lo que sea y de gravar a los que más tienen para salir de esto. Es elemental: cualquier liberal serio está preocupado por la vigencia del sistema. Nuestros liberales son de pacotilla y ven las ganancias a cortísimo plazo.

Liberalismo trasnochado

La libertad responsable ha devenido credo religioso. Es un liberalismo ambivalente. Sólo ha servido para generar culpa, para trasladar la responsabilidad de los contagios y las muertes a una ciudadanía con miedo.

Las responsabilidades individuales importan, cómo no. En primer lugar, las de las conductas ejemplares de los gobernantes. Asados incluidos, y no vale la autocrítica. Velorios incluidos, y no bastan las multas. Cardenal incluido, y que lo perdone Dios.

El gatillo inflexible de los 60 muertos y los 4.000 contagios diarios (por ahora) empieza a tener rostros, nombres, gente querida que se nos va.

Pero, fundamentalmente, con la presencia directriz, solidaria y garantista del Estado. A falta de esto, inducir a que todos y todas nos hagamos cargo de la situación mortífera es infame, injusto y ofensivo.

El presidente apela a la libertad responsable, pero no cree que la ciudadanía sea capaz de asumir un período de movilidad restringida. Esto implica, obviamente, que está llamando a algo en lo que, a priori, no cree. Por lo tanto, miente o es cínico. Rechaza esa propuesta porque no quiere sacar “a los verdes y a los azules”, como si la premisa “movilidad restringida” implicara necesariamente resistencia de la población.

Los rostros de muertes evitables

En su estrategia de comunicación, Lacalle Pou recurre a seducir con ínfulas de seguridad arrogante, a generar ilusiones a una sociedad con miedo. A usar y abusar de un mecanismo de defensa denominado renegación o desmentida. “La desmentida (renegación) es un mecanismo de defensa ante la angustia de la amenaza. No implica la anulación de la percepción. No es un rechazo del mundo exterior. Se rechazan las consecuencias que la percepción provoca sobre una creencia previa que se quiere mantener. La desmentida es una defensa fallida que sólo logra a medias su objetivo”.3

Pero cuidado. Las secuelas serán devastadoras para el pueblo, que encontrará las formas para resistir. Pero también lo serán para el arrogante que se autoconvence, que queda contagiado de sus propias renegaciones e ilusiones. Hay ejemplos.

Crecen la indignación y la bronca

La protesta será, ahora, protagonista de la realidad. Incluso para combatir el miedo. El gatillo inflexible de los 60 muertos y los 4.000 contagios diarios (por ahora) empieza a tener rostros, nombres, gente querida que se nos va. Será necesario que sus fotos comiencen a estar en la calle para que no hayan muerto en vano. No sólo por indignación. Será también un reclamo por los valores y derechos humanos elementales que están siendo vulnerados debido a la ceguera dogmática del señor presidente y su gobierno. “Bronca que también es esperanza, marcha de la bronca y de la fe”.


  1. Mauricio da Rosa y Matías Brum. Instituto de Economía, FCEA. http://fcea.edu.uy/images/dto_economia/Blog/Estimaci%C3%B3n_del_efecto_de_corto_plazo_de_la_covid-19_en_la_pobreza_en_Uruguay.pdf 
  2. En marzo, las exportaciones uruguayas totalizaron 843 millones de dólares, lo que representa una suba de 25,5% en comparación con el mismo mes del año pasado. Según el Informe mensual de comercio exterior correspondiente a marzo, que elabora Uruguay XXI, el incremento se debe principalmente “a mayores exportaciones de madera y productos de madera, carne bovina, celulosa y trigo” (Fuente: la diaria). 
  3. Erich Schulz von Thund, Über Gewissheit, “Sobre la certeza”, Página 12, suplemento Rosario.