ASSE: FACTOR CLAVE Y DESAFÍO PARA SOSTENER LA REFORMA DE SALUD por Miguel Fernández Galeano*

La jerarquización del papel de la Administración de Servicios de Salud de Estado (ASSE) fue y sigue siendo un componente central para la transformación estructural del sistema de salud impulsada por los gobiernos del Frente Amplio. En ese marco ASSE fue fortalecida significativamente con una inversión que potencio sus recursos humanos, materiales y financieros como nunca antes en la historia de los servicios públicos de salud en Uruguay.

 Se rompió así con un paradigma que intentó naturalizar la idea que para estado uruguayo era inevitable brindar una atención “pobre para los pobres” y se comenzó a saldar una deuda social largamente acumulada que desmentía, a nivel de la atención a la salud, el mito del Uruguay cohesionado con igualdad de oportunidades y derechos para todos.

Por el contrario, se vivieron décadas fragmentando, segmentando y discriminando a sus usuarios según su nivel socioeconómico y capacidad de pago. Para acceder a una cobertura de salud plagada de carencias y de falta de dignidad se exigía presentar un carné de pobre que confirmaba una estigmatización que se extendió hasta los primeros años del siglo XXI, precisamente hasta la llegada del FA al gobierno.

Cuando hoy se discute la situación de mayor prestador integral del SNIS con una cobertura que alcanza al 40% de la población del país se olvida deliberada y olímpicamente cual era la situación hace tan solo 13 años. Esto no significa dejar de asumir los problemas reales que se verifican en la organización, gestión y desempeño de esta institución que por otra parte está siempre expuesta a un relato que omite una serie de logros indiscutibles en la atención de sus usuarios.

Se pasó de contar con menos de 20.000 puestos trabajo en el año 2004 a más de 32.000 en el 2016, de presupuestos anuales de menos de 300 millones de dólares en el 2004 a un presupuesto de 1.100 millones de dólares en el año 2016, lo que supone pasar de aproximadamente un 0,5% del PBI a prácticamente un 2% del PBI.

Esto permitió mejorar, ampliar y dignificar sus plantas físicas, eliminando las estructuras de pabellones de los hospitales del siglo XIX, reconvirtiendo las condiciones de alojamiento de los hospitales dotándolos de habitaciones confortables con dos o tres camas y se pasó de menos de 600 policlínicas y centros de salud a 900 servicios de salud organizados a lo largo y lo ancho del país en Redes de Atención Primaria. Llegando desde la oferta pública donde los prestadores privados no están.

 Asimismo, fue posible fortalecer la capacidad resolutiva de los servicios de salud en los diferentes niveles de atención con la adquisición y puesta en funcionamiento de equipamiento tecnológico de última generación para resolver con los mayores niveles de calidad los problemas de salud que exige la medicina actual incluida la de alta complejidad y costo.

Por otra parte, ASSE es la institución del SNIS con la mayor población cubierta por la Seguridad Social, los usuarios financiados por el FONASA pasaron de ser en el 2007 menos del 2% (18. 500) alcanzando casi el 30% (500.000) en 2016.  También es preciso tener presente que el 80% de los usuarios se ubican en los dos quintiles de nivel socioeconómico con menores ingresos.

Sin embargo, hasta el presente las modificaciones institucionales, orgánicas y normativas no lograron acompañar dicha transformación dado que tanto los arreglos de la estructura organizativa como en las reglas de juego del funcionamiento administrativo y en el sistema de petición y rendición de cuentas no se pudieron acompasar de forma oportuna y suficiente con la relevancia que se le otorgó a ASSE y tampoco se adecuaron a una sostenida y creciente inversión de recursos de la magnitud alcanzada en los últimos años.

Su política de personal se rige aún por el Estatuto del Funcionario Público de la Administración Central, un compendio de normas que no se adecúan al cometido institucional y que no resultan funcionales para el funcionamiento de un servicio de salud del volumen y extensión territorial de ASSE. Tampoco las normas de administración del TOCAF están armonizadas con las necesidades de un servicio con relaciones de competencia y complementación con las instituciones de asistencia médica colectiva.

También corresponde anotar que si bien en el 2004 la brecha en el gasto por usuario con el sector privado representaba un inaceptable 70% todavía no se logró la igualdad, manteniéndose aún una diferencia que alcanza el 18 % en favor de los prestadores privados lo cual se vuelve relevante teniendo en cuenta, como señalamos más arriba, la mayor vulnerabilidad socioeconómica de sus usuarios con la consiguiente incidencia de los determinantes sociales de la salud.

Por su parte las significativas mejoras salariales que recibió el personal de salud en sus diferentes funciones y perfiles profesionales no se vincularon con obligaciones y contrapartidas adecuadas ni lograron traducirse en mecanismos de mejora de gestión eficientes para asegurar la calidad de la atención.

Un primer desafío surge de la necesidad de resolver adecuadamente la tensión centralización y descentralización respondiendo a las necesidades de garantizar una atención oportuna y de calidad con resultados claros y medibles en materia de eficiencia y transparencia de la gestión.

ASSE es una institución demasiado grande y compleja para gestionarla solo centralizadamente desde el Edificio Libertad y los intentos de descentralización no han culminado hasta el momento en una estructura consolidada con competencias, perfiles de gestión y herramientas para lograr sus objetivos.

Se busca consolidar el diseño institucional que posibilite mantener la centralidad y conducción del Directorio de ASSE sobre la definición del rumbo estratégico y de la política general, pero que a su vez potencie el ámbito de gestión regional como espacio de toma de decisiones sobre la administración de los recursos locales, que habilite la adaptación de las políticas generales a las realidades particulares, articulación regional de sus unidades asistenciales (Hospitales y Redes de Atención Primaria) y complementación entre regiones y con otros prestadores para dar respuesta a las necesidades de salud de la población a cargo.

 Se trata de avanzar en el modelo de Redes Integradas de Servicios de Salud de base Regional (RISS-R), con cambios en las estructuras, mayor delegación y descentralización desde el nivel central de ASSE y fortalecimiento de las Gerencias Regionales. Fundamentalmente se destaca la necesidad del fortalecimiento de las gerencias territoriales. La Gerencia General y las Gerencias Regionales están llamadas a cumplir un rol de particular relevancia en este proceso.

En relación con las estrategias de asignación presupuestal, se propone distribuir el presupuesto de ASSE en cada Región en base a la cantidad de usuarios y al riesgo de los mismos considerando parámetros de sexo y edad, con un mecanismo equivalente al utilizado para calcular las capitas definidas por el FONASA. Se propone también innovar en la práctica de gestión impulsando una perspectiva centrada en objetivos y resultados.

Finalmente, con el propósito de apuntar a la profesionalización de la gestión, se considera conveniente desarrollar nuevos procedimientos de selección de personal, mediante concursos de oposición, méritos y presentación de proyectos de desarrollo   incluyendo prioritariamente a los cargos de Dirección de las Unidades del Gestión de centros asistenciales por períodos de hasta por 5 años en los cargos, sin descartar la opción de reelección en aquellos casos en los cuales haya proyectos de continuidad que lo justifiquen.

Sin duda alguna la agenda de transformaciones que impulsará el nuevo Directorio presidido por el Doctor Marcos Carámbula incluirá un conjunto amplio de iniciativas que no están mencionadas en esta columna. Tampoco nos caben dudas que las aquí mencionadas constituyen respuestas impostergables si queremos una ASSE capaz de estar a la altura de las exigencias que impone la segunda generación de reformas del SNIS a las que nos hemos comprometido y que son necesarias para garantizar el acceso y la cobertura universal de salud de calidad homogénea para todos los residentes en el país.

Ardua tarea en la que se necesitará mucho dialogo social y político y en el cual será necesario recurrir a un manejo ético y transparente de las opciones a tomar y desplegar las mejores prácticas de economía política capaces de construir la viabilidad de cambios en los que no deben primar los intereses sectoriales, corporativos y políticos electorales.

La salud de nuestra gente es demasiado importante para permitirnos fracasar en las respuestas técnicas y políticas que estén alineadas con el interés general.

*Adjunto a la Presidencia del Directorio de ASSE

Publicado en El Diario Médico el 6 de marzo de 2018

 

LA SALUD COMO CAMPO DE TENSIONES por Pablo Anzalone

La salud en América Latina ha sido un campo de confrontación de proyectos societarios, concepciones teóricas y políticas y prácticas sociales. Como señala Asa Cristina Laurell (1975 pp80) se trata de entender que la forma como “aspectos económicos, políticos e ideológicos se combinan  en la conformación de los sistemas de atención a la salud y determinan el carácter de los servicios médicos”.

Desde los años 90 una ola de reformas sanitarias de tinte neoliberal tuvieron un gran impacto en la región. Al mismo tiempo los sectores populares han protagonizado resistencias significativas en el plano de la salud, reivindicándola como un bien público y un derecho a ser ejercido por la población. Procesos como la creación del SUS (Sistema Único de Salud) en Brasil o el SNIS en Uruguay significaron pasar de la resistencia a la construcción de alternativas. Como todos los procesos, estos avances no son irreversibles, pueden sufrir derrotas y existen distancias, a veces grandes, entre las líneas programáticas, las modificaciones institucionales y los cambios culturales y políticos que implican la apropiación por parte de la población de esos derechos.  Una de las grandes preocupaciones actuales es cómo evitar  retrocesos en este campo y poder plantearse nuevos  avances. Desde una concepción de la salud como derecho humano fundamental, se trata de que los sistemas de atención estén organizados para lograr una mejor equidad y democratización. La evolución de los actores sociales, en esta concepción, deja de ser un aspecto secundario, para constituirse en una de las garantías de democratización real de los sistemas de salud.

En nuestra opinión debemos promover  una concepción de la salud que ponga el énfasis en el involucramiento de la comunidad para enfrentar los problemas de salud y sus determinantes.

Es una estrategia de cambio en un sistema donde el poder económico y simbólico están fuertemente concentrados. Si tomamos de Bourdieu (1989) el concepto de campo podremos analizar a la salud desde sus agentes, estructuras y prácticas contrapuestas, sus  sistemas de alianzas y sus luchas. Por lo tanto consideraremos los espacios institucionales de participación como ámbitos que posibilitan  las acciones políticas que dan forma y sustento a esas prácticas transformadoras de la salud. En este marco de inter-dependencias es relevante la acción de las organizaciones sociales  y la comunidad  para el resultado final de una política de salud.

Desde Lalonde[1] las doctrinas más avanzadas de la salud incorporaron el rol decisivo de los determinantes sociales y culturales en los procesos de salud-enfermedad.

Si bien la Atención Primaria en Salud (APS) postulada como estrategia global desde Alma Ata[2] ha sido objeto de muchas tergiversaciones, sus ideas centrales pueden rescatarse críticamente para fundamentar una estrategia de cambios profundos hacia la creación de Sistemas Nacionales de Salud basados en Redes Integrales de Servicios de Salud. Esta lógica es posible si se crea una participación social que pueda involucrarse  en el cambio del modelo de atención con herramientas de incidencia real.

Desde 1978 la  declaración de Alma-Ata considera la participación comunitaria y social como la estrategia más importante para alcanzar el objetivo de “Salud para todos en el año 2000”.

Dentro de los desarrollos  que refieren a la Promoción de Salud (Gomez Zamudio 1998) se enfatiza el principio que los individuos y las poblaciones controlen su salud y para ello opera el “apoderamiento” de sujetos y grupos. Este “apoderamiento” o “empoderamiento” constituye el quid de la participación social. En las Conferencias Mundiales de Salud de Yakarta en 1997  y luego en México en el año 2000 se ubica este tema como una de las grandes prioridades para la promoción de salud.

Algunos autores (Wallerstein 1999) señalan que las estrategias para generar el empoderamiento de las poblaciones locales pasan por un proceso intenso de educación popular, integrando a la población en proyectos de investigación-acción participativos para que los diagnósticos reales incluyan la mirada de los interesados, luego pasan  por la planificación en conjunto y por la evaluación participativa.

La creación de redes y alianzas son una forma de encarar la intersectorialidad que requieren los problemas de salud para su abordaje integral.

Algunos autores  (Sanabria 2000) proponen considerar la participación social como objeto de estudio desde miradas teóricas diferentes con un enfoque sistémico que plantea resolver los problemas integrándolos como parte de un problema mayor  en lugar de descomponerlos en sus partes. En ese sentido la participación social es un insumo para los sistemas más pequeños y también para los supra-sistemas. Por lo tanto la participación social en salud es parte de la dinámica de la participación social en general. Este elemento, concebido como un indicador de democratización de la sociedad y del Estado, forma parte de los grandes dilemas que enfrentaron los gobiernos progresistas. Con los procesos actuales a la vista podemos decir que las posibilidades de resistir los embates de la derecha y evitar derrotas políticas y electorales, tienen mucho que ver con ese empoderamiento que significa la participación social protagónica.

Desde las teorías de democratización radical del Estado se ha fundamentado la lucha contra las lógicas capitalistas de subordinación de los servicios públicos al lucro y al poder concentrado de determinados grupos de agentes. La industria del medicamento y la alta tecnología sanitaria detentan un enorme poder mundial, económico y político, pero también en las estructuras nacionales existen poderes funcionales al modelo curativo, asistencialista, hospitalo céntrico y autoritario.

En ese sentido resultan determinantes las estrategias combinadas de descentralización y desarrollo de capacidades locales por un lado y el ejercicio de la función rectora del MSP por otro.

Las teorías de la descentralización participativa en lo territorial brindan un marco conceptual para nuevas formas de distribución del poder  y la construcción de nuevos poderes, la gestación y/o fortalecimiento de actores comunitarios, la consulta a la población y su involucramiento en las decisiones.

De cara a una segunda generación de reformas  en la salud , cabe preguntarse: ¿el diseño institucional habilita acciones y facilita recursos para una participación real que permita  incidir en las políticas de salud? ¿Cuáles son las características actuales de  los espacios de participación que favorecen esta relación? ¿qué elementos fortalecen o debilitan las capacidades de participación de los actores sociales en salud?

Por otro lado los problemas de salud de la población están relacionados con un conjunto de factores socioeconómicos, culturales, ambientales, políticos e institucionales que operan como determinantes, en relaciones de  distinta complejidad e interacción. ¿Cómo es posible actuar sobre dichos determinantes? ¿De qué forma la participación social constituye una herramienta estratégica para fortalecer prácticas transformadoras sobre estos factores? ¿Es posible vincular esas luchas con otras de carácter democratizador y popular en Uruguay y América Latina?

 .-Bourdieu,Pierre, (1989 ). O poder simbolico.Lisboa. Difel.

.-Gomez Zamudio, Mauricio. 1998 Teoría y guía práctica para la promoción de la salud. Québec: Universidad de Montreal;.

.-Laurell, Asa Cristina (1975). Medicina y capitalismo en México. Cuadernos Políticos 5. 80-93.

.- Sanabria, Giselda. Participación Comunitaria. Material docente para el Curso pre-congreso II Taller de Promoción y Educación para la salud del escolar. IPLAC. Cuba, 2000

.-Wallerstein, Nina. Power betwen evaluator and community: research relationships within New Mexicos´s healthier communities. Social Science of Medicine. 1999;49(1):39-53.

[1]Marc Lalonde secretario de Salud y Bienestar de Canadá presentó el informe que lleva su nombre en 1974 donde por primera vez se afirma que la salud de la población está determinada por cuatro factores, el  ambiente un 19%, los estilos de vida 43%, la biología 27% y el sistema de salud 11%. En cambio más de un 90% de  los gastos  en salud están concentradas en el sistema de salud.

[2]En 1978 en Alma Ata (ciudad de Kazakhstan entonces parte de la URSS) se realizó una Conferencia Mundial de Promoción de Salud cuya declaración fue un hito para las doctrinas de salud postulando la Atención Primaria de Salud como estrategia principal.

Publicado en El Diario Médico el 22 de abril de 2018

LAS PALABRAS Y LOS DIRIGENTES POLÍTICOS EDUCADORES por Ignacio Martínez

Manifiestos, escritos, comentario, discursos
humaredas perdidas, neblinas espantadas
que dolor de papeles que ha de llevar el viento
que tristeza de tinta que ha de borrar el agua

Las palabras entonces no sirven, son palabras… (Rafael Alberti-Paco Ibáñez)

 Es necesario hablar de la pedagogía en esa escuela llamada Sociedad. Referentes de esa educación no formal, de esa educación en el aula social, son los dirigentes políticos que van desde el Presidente de la República hasta los Ediles y Alcaldes, pasando por Ministros, Senadores y Diputados. Hay otros dirigentes, claro está, vinculados a los ámbitos sociales más diversos en cooperativas, sindicatos, clubes deportivos, iglesias, etc. Pero en esta oportunidad quiero referirme a los dirigentes políticos porque tienen un nivel de visibilidad ante la sociedad, que prácticamente les da una enorme cantidad de horas docentes a nivel nacional.

El mensaje que se da es, finalmente, de quien lo recibe. Si el dirigente quiso decir “A”, pero lo que queda es “B”, pues el mensaje verdadero será el “B”. “¡Ay, yo no quise decir eso!”, se argumentará, o “se me malentendió” se agregará, pero lo cierto es que lo que quedó en nosotros es el mensaje que perdurará.

Hay que ser y parecer, porque si uno es una buena persona, pero se parece a una mala persona, lo que sucederá, igual que lo de los mensajes “A” o “B”, es que quedará el parecer en la sociedad que observa.

Vivimos en una sociedad observadora, muy crítica, muy acostumbrada a filosofar y deducir. Eso es muy bueno. Las actitudes y las palabras de nuestros dirigentes son bien observadas, tienen críticas y deducciones de nuestro pueblo nada desdeñables. Aquí es donde debemos decir enfáticamente que no basta con conducir un país. Los dirigentes deben ser capaces de mostrar con claridad, con honestidad, con transparencia, con inmenso respeto hacia todos nosotros, esa conducción. Algunos le llamarán carisma, otros le llamarán don, yo le llamo comprensión pedagógico-didáctica aunque parezca un término un poco rebuscado. Quiero decir que el dirigente debe incorporar en su aprendizaje de tal, este aspecto fundamental, no sólo para el éxito personal de su gestión y la de su gobierno, sino para la función docente que el rol de dirigente tiene en sí misma. Si esto no sucede, si uno dice lo que se le ocurre y como se le canta, lo más probable sea que ayude a generar la idea de que todos los políticos son iguales, homogeneizando la visión del dirigente y de la política como un territorio rancio, de los avivados que nada tienen que ver con nuestro pueblo. Y esto no tiene, en principio, nada que ver con las ideas, sino, esencialmente, con las actitudes y con los actos. Y ¡guarda! a veces un solo acto fallido puede derrumbar mil construcciones positivas. A esto hay que agregarle, claro está, los especialistas en difamar, deformar, mentir, tergiversar y enlodar a sus oponentes.

La fuerza que tiene el compañero Pepe, por ejemplo, ha sido ganada por su modo de vida, su austeridad, su verbo sencillo y su humildad, y tira por la borda la figura del político tradicional, encumbrado e inalcanzable. Eso contribuye enormemente a su popularidad. Los sectores más humildes de la sociedad se sienten muy identificados con él, que además logró, como nadie, que esos mismos sectores que siempre votaron a los doctores encorbatados y acartonados, se volcaran a esta figura que incorporó la faceta de hacer docencia desde su pedagogía tan particular quizá, incluso, sin proponérselo demasiado.

El respeto que generan otros compañeros muchas veces se debe a que han dedicado sus vidas al estudio en sus diferentes áreas y cuando hablan son  extremadamente claros, convincentes, respaldados por el conocimiento y la vehemencia, sin poses ni pretensiones de cinco minutos de fama. Es que cuando alguien dice hasta dos, tiene que dejarnos la sensación de que sabe hasta diez y que tiene aún en el depósito una marcha multitudinaria de argumentos para reforzar lo que dice.

Si transmitimos inseguridad en la exposición, estamos liquidados. Si transmitimos la vulgaridad, las frases hechas, meros argumentos a la defensiva, por la negativa, estamos liquidados.

Si nos queremos hacer los populares o adjetivando inútilmente, estamos liquidados. Si descuidamos la enorme función pedagógica y los desafíos didácticos de nuestras palabras y nuestras acciones, está liquidado el dirigente nuevo para un Uruguay nuevo, y la política seguirá reducida a concebirse como un territorio insano donde la gente se pervierte. Además hay que agregar que para esa difamación están los especialistas de la oposición y de los medios de comunicación que miran con lupa para convertir la coma que pusiste mal, en la lápida de todo tu discurso.

Concluyendo; la función formadora y transformadora del dirigente se vuelve imprescindible en los anhelos de transformaciones y profundizaciones democráticas. Dentro y fuera de filas tenemos ejemplos para ambos lados. Los que dan el ejemplo de cómo relacionarse con la gente y los que deberían callarse la boca. A esos últimos, la historia no los absolverá porque, al fin de cuentas es cierto: el pez por la boca muere..

Si abrí los labios para ver el rostro

puro y terrible de mi patria,

si abrí los labios hasta desgarrármelos,

me queda la palabra.

(Blas de Otero)

Publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 19 de abril de 2018

ENCANTADOS: TONOS Y SEMITONOS por Milton Romani Gerner*

Escala en do bemol mayor. Las declaraciones del comandante en jefe del Ejército brasileño, general Eduardo Villas Boas, destinadas a presionar al Supremo Tribunal de Justicia previa resolución del hábeas corpus para Lula, muestran cómo se reconstituye el bloque de los poderosos, siempre. El general Villas Boas habló de “impunidad”. Por acá también algunos han empezado a usar el término, y no por el peso profundo que tuvo la caducidad de la pretensión punitiva del Estado.

Brasil inauguró el ciclo de las dictaduras en Sudamérica en el siglo pasado. Fue el país menos dispuesto a revisar el pasado dictatorial. Imperio de la impunidad. La izquierda debe hacerse cargo también de esto. Se dijo, y ahora es realidad: “Quien no hace justicia con el pasado está condenado a repetirlo”. ¿Pueden volver? Sí, pueden.

Fuga en re menor. Hacen gala de combate a la corrupción. Es un recurso viejo de la derecha. Acá lo usaron en la década de 1970: escándalos en la Junta Departamental (1972), prisión de Jorge Batlle, rimbombante investigación de ilícitos económicos. Así los llamaron. Plasmados en la plataforma electoral de las Fuerzas Armadas: comunicados 4 y 7. Confundieron a unos cuantos. Una maniobra para asaltar el poder.

La lucha contra la corrupción siempre fue una bandera de la izquierda. Durante años, en Uruguay el acomodo, la tarjeta para jubilarse, el puestito en el Estado vía clubes, la coima, la llamadita del te arreglo esto a vos y quedás en deuda fueron estructurales. La gauchada. Un modo uruguayo de ver, estar y sentir el mundo, los negocios, el Estado. Estoy condenado a citar a don Ignacio de Posadas: no vas a ir a pedirles a los amigos que se dediquen a la política, que no da un mango. Es más, se pierde. Por lo cual…

La izquierda nunca debió ceder esa bandera. O lo que es peor, deslizarla para que estuviera en manos de la derecha económica o mediática. Menos aun cometer errores y horrores que la expusieran al “todos son iguales”. La demostración de que somos diferentes tiene que estar en la agenda política con medidas integrales de fondo, concretas, creíbles. El statu quo implica lógica de poder, afán de lucro, ultracompetencia. El hacé la tuya y cuál es la mía actúan como aceite de los engranajes. Las privatizaciones y contratos con el Estado son un maná en el que se produce coima, que es bidireccional. Dar y aceptar. El acomodo, también. No importa si otros son peores. En la izquierda es casi una traición a nuestra concepción de iguales.

Mayor en si bemol. El triunfo de Carlos Alvarado en Costa Rica enseña cómo funciona la diferenciación como clave de triunfo. No la mimetización en aras de ganar votos y opinión. Dicho sea de paso: nuevamente se equivocaron las encuestas. Bueno, las ponderaciones que hacen los encuestadores. Y cómo. Alvarado no se dejó comer la cabeza para arrastrarse al centro y sumarse a los otros que cuestionaban a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Dijo lo que pensaba, redobló sus convicciones. Su candidata a la vicepresidencia ya expresaba esas convicciones. Mujer, negra y combativa en defensa de todos los derechos: Epsy Campbell.

Escala en fa mayor sostenido. Hay que liderar la indignación. La defensa ciega de todo lo logrado es insuficiente para convocar a un nuevo cambio. Cuando se juegan derechos que todavía no son plenos o están vulnerados, lo primero es indignarse. Luego, asumir el desafío. Después, explicar lo que se hizo. Pero primero, indignarse. Desde el gobierno, desde el Frente Amplio y las organizaciones sociales.

La pobreza infantil todavía ronda el 17%. Indigna. Interpela. Claro que se hizo mucho. Pero ahora vale la pena un cuarto gobierno para lograr pobreza cero. Porque nos indigna. Hay que avanzar en el combate de todas las desigualdades y decirlo a texto expreso. Desigualdad que se expresa brutalmente también en lo territorial. Una bofetada para nuestra conciencia y nuestra sensibilidad. Resaltar, sí, que la pobreza bajó en 2017 a 7,9% cuando teníamos 39% en 2004. No para conformarnos, sino para reafirmar que se puede. Desconozco si formarán parte del programa del Frente Amplio, pero la Renta Básica Universal, el impuesto a la herencia, los temas de medioambiente e inversiones deben formar parte de las provocaciones necesarias. Son polémicos, sí. Pero volver a cambiar implica nuevos desafíos, nuevo campo de confrontaciones, nuevas alianzas.

Ya comenzó la campaña. Hay que salir del piloto automático. Encantar, convencer y ganar corazones. Contagiar. Luego de tres gobiernos nacionales, con muchas luces y algunas sombras, sólo es esperable que, ahora sí, hagamos temblar las raíces de los árboles.

Publicado en La Diaria el 13 de abril de 2018.

*Licenciado en Psicología. Fue secretario general de la Junta Nacional de Drogas y embajador de Uruguay ante la Organización de Estados Americanos.

ESPEJOS Y ESPEJISMOS por Ignacio Martínez

Los agoreros exclaman “¡el país se cae a pedazos!”. Desde la farándula de facebook hasta las tribunas de programas radiales y artículos de prensa, estos fatídicos describen el panorama con espejismos y se prestan para afirmar que “el país nunca estuvo peor que ahora”. Sus propósitos son sembrar la idea del caos para cosechar la necesidad del cambio. Estas prácticas nacen de premeditados analistas que elaboran estrategias para imponer el espejismo de que nunca hubo corrupción como la de hoy, que es con este gobierno que hay femicidios, que nunca antes hubo tanta delincuencia, que nunca estuvimos más pobres ni más carentes ni con más desocupación ni con más hecatombe financiera ni con más cierre de empresas ni con más tragedias en el agro ni, ni, ni…

La verdad es otra:

**Uruguay registra los niveles más altos de empleo de toda su historia.

** La desocupación pasó de un promedio de 14% al promedio del 7.5%.

**Desde 2005 el salario mínimo nacional ha crecido en un 42 %.

**La CEPAL indicó que Uruguay es el segundo país con menor índice de pobreza (7,5 por ciento) y el primero con mínimos de indigencia (bajó de 4,7 en 2005 a 0,5 en 2014)

**Desde el 2004 la cantidad de personas que salieron de la pobreza asciende a más de 850 mil personas.

** Aumentó en 25% del presupuesto el gasto social.

**Se ha avanzado como nunca en la diversidad de la matriz energética con  inversiones en parques eólicos que suman 2 mil 800 millones de dólares en el periodo 2010-2015.

** Desde 2005 la cifra de personas incluidas en el sistema de salud es de 1 millón 420 mil personas (435 mil son hijos de trabajadores).

** Se creó el Hospital de ojos “José Martí” que lleva 75 mil operaciones de cataratas gratis para la gente más humilde.

** Se aumentó la inversión en Educación de 420 millones de dólares en 2004 a 1350 millones en 2009.

** Se retomaron los Consejos de salarios, la Negociación colectiva y la Libertad Sindical.

** La ley N° 18.065 igualó las condiciones laborales del sector doméstico.

**Se legalizó la jornada de 8 horas para los trabajadores rurales.

** Nuevo régimen de Asignaciones Familiares para beneficiar a los más humildes.

**Progresivo cambio de políticas de asistencia, en su momento imprescindibles, hacia políticas sociales con retorno de los beneficiados.

** Fortalecimiento de Agencias Nacionales de Innovación e Investigación,  para el Desarrollo del Gobierno de la Gestión Electrónica y la Sociedad de la Información y el Conocimiento.

** Planes Ceibal (un niño una computadora) e Ibirapitá para jubilados.

** Boleto estudiantil gratis para estudiantes del ciclo básico a nivel nacional.
**Ampliación de escuelas de tiempo completo con cobertura para decenas de miles de niñas y niños.
**Educación inicial obligatoria desde los 3 y 4 años.

Pero no está todo dicho. Ahora vienen los espejos. Tenemos que mirarnos seriamente y profundizar la transparencia y la ética de izquierda, sacando a todos los que no han comprendido que la función pública es antes que nada un servicio a la comunidad y no un asiento atornillado, eliminando la nefasta cuota política de cargos.

El FA y el Gobierno deben dar más y mejor participación al pueblo organizado en instancias de consulta y de resolución. Debemos ser autocríticos, eficientes en nuestras labores, siempre con espíritu colectivo, con gestión grupal, con eficacia, austeridad y honradez. Convoco a los que están hoy circunstancialmente en lugares de dirección para que entiendan que eso también supone una actitud pedagógica, ejemplarizante. Cada cosa que se diga o que se haga tiene consecuencias. Hay que ser más limpio que el agua limpia. La función pública viene acompañada de una inmensa lupa por la cual los estamos observando todos.

Lo que hemos dicho siempre: profundizar lo que hacemos bien; cambiar lo que hacemos mal y hacer lo que aún no hemos hecho. Algo que no hemos hecho o lo hemos hecho mal es crear ámbitos de prensa, de propaganda, de encuentros para decir y explicar los logros conquistados y salirle al cruce a los espejismos que quieren hacer creer que “el país se rompe por todos los costados”. Debemos afirmar con honestidad, razón y sensatez que tenemos mucho para superarnos aún y que el pueblo es quien tiene, al fin de cuentas, la última palabra.

Publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 5 de abril de 2018

CORRUPCIÓN: JUTEPIZACIÓN O CATERETEADA por Milton Romani Gerner

Bajo el título “No me gusta lo de la Jutep”, don Ignacio (de Posadas) escribió en El País (10/3/18) que “no le gusta nada todo este catereté de corruptelas y moralinas”. Tuve que buscar el significado: pensé que era otra merienda. Descubrí que es una danza tupí que se baila en doble fila de hombres y mujeres. No importa. Lo cierto es que a mí tampoco me gusta un catereté en el que corrupción y moral puedan devaluarse en “corruptela” y “moralina”.

“Hay una realidad en nuestro país, no exenta de cierta ironía, […] como la política no es una actividad lucrativa […] impone serias restricciones y riesgos económicos a quienes la practican, los lleva muchas veces a recurrir a redes de salvación […]: designaciones, cargos de confianza y otras yerbas, para poder sobrevivir. No es fácil para un líder decirle a su gente: ‘larguen todo y vengan a trabajar conmigo, sabiendo que si no gano, quedan en la palmera’. No suena bien, ni queda muy pulcro y en ocasiones resbala a situaciones de acomodo y corrupción, pero tampoco es tan blanco y negro”, afirma don Ignacio.

Si fuera lucrativa, otro gallo cantaría, ¿no? Ni sobrevivir ni deslizarse. Ergo, ciertos niveles de corruptela son, como les digo, casi inevitables. Aunque tampoco es tan blanco y negro. Tan.

Discrepo con el editorial de la diaria del fin de semana del 17 de marzo, “Jutepización”. Discrepo con la columna de Ignacio de Posadas.

La Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep), como cualquier órgano de contralor en el terreno ético, no es una wikipedia de normas o leyes. No es cierto que la Jutep invoque el “sentir de la gente” en un desliz populista.

El examen ético en política, como en muchas profesiones, es un tema delicado. El Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio ha adoptado resoluciones en reiteradas ocasiones. Integra el patrimonio frenteamplista. No sé cómo funciona el catereré del tribunal ético del Partido Nacional. Parece que ha elegido no ser tan negro. Ni tan blanco.

Estoy de acuerdo con lo que señaló en 2003 la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos: “Se espera que los funcionarios e instituciones públicas se comporten de una forma que puedan soportar el más estrecho escrutinio público. Esta obligación no está cumplida completamente, simplemente actuando dentro de la letra de la ley; también implica el respeto de los valores de la función pública más amplios, como el desinterés, la imparcialidad y la integridad”.(1)

No todo puede estar escrito en la ley, y cuando se habla de conductas se debe ser prudente, pero no omiso. Por lo menos así debe ser si se trata de un organismo de contralor.

La Jutep ha tenido directorios honorables. Ha adquirido ahora mayor protagonismo. Bienvenido sea. Es esperable que sus resoluciones sean controvertidas. Se polemice o no, deberíamos saludar que exista y que actúe. Parecería de buen tono, además, aceptar sus resoluciones y recomendaciones. Se dice que la Jutep debería limitarse a lo que dicen las normas, sin ir más allá, porque eso sería extralimitarse. Lo hizo en el caso del intendente de Soriano, Agustín Bascou, marcando numerosas violaciones. ¿Y qué pasó? Nada.

En una resolución vinculada con el pedido del presidente Tabaré Vázquez respecto de su consuegro, la Jutep ha demostrado actuar con autonomía e independencia, no ha sido un apéndice de nadie. Eso es un mensaje fuerte y hay que valorarlo. Si otro hubiera sido el dictamen, tendríamos un catereté de críticas. ¿Se extralimita? No. Cumple sin doble rasero y con rigor las normas. Veamos.

El Decreto 30/2003 establece, en su artículo 11, que el funcionario público “debe observar una conducta honesta, recta e íntegra y desechar todo provecho o ventaja de cualquier naturaleza, obtenido por sí o por interpuesta persona, para sí o para terceros, en el desempeño de su función, con preeminencia del interés público sobre cualquier otro (artículos 20 y 21 de la Ley 17.060)”. También debe evitar cualquier acción en el ejercicio de la función pública que exteriorice la apariencia de violar las normas de conducta en la función pública.

Hay conductas que, sin ser ilegales, no son convenientes. ¿Son irrelevantes? Es posible. Pero si se consulta, la Jutep tiene la obligación de puntualizar y también la de recomendar. Todo asesor legal sabe si se está o no infringiendo la ley. No hay necesidad de consultar. Finalmente, la Jutep recomienda algo que todo vecino de a pie sabe: hay cosas que por la investidura no conviene hacer. Tanto es así, que el señor presidente, aun disintiendo y protestando, acata. Excelente mensaje republicano. De ambas partes.

El colmo de los colmos es afirmar que “la Jutep ya se autoconsagró como la intérprete auténtica (y superior) de un mandato popular implícito”. Lo dice quien fue ministro de Economía y Finanzas mientras su estudio fabricaba sociedades anónimas y financieras de inversión, y nunca creyó que estaba en falta ética. La teoría del herrero y el cuchillo no está plasmada en ninguna norma. Se llama coartada.

La corrupción es un monstruo grande y pisa fuerte. La izquierda no puede hacerse la desentendida. No es una piedrita en el zapato ni un catereré. Es una fosa que se ha hundido en los mejores procesos populares, a los que ha conducido a derrotas que son muy difíciles de remontar. Pega en la confianza, en el entusiasmo y en los valores ideológicos de un mundo justo de iguales. No es un tema más, y nos desafía desde el marco teórico hasta el tipo de sociedad que queremos.

No todos los problemas tienen la misma dimensión. No hay que olvidar la desigualdad estructural que impone la influencia de la riqueza en la política, vía financiación de partidos, campañas y candidatos. Dejarle este tema a la derecha mediática y a operadores judiciales espurios es un error. Hay que definir un programa de acción integral y consecuente. Caiga quien caiga. Con justicia y probidad.

En ambientes de corrupción anida el crimen organizado, se desarrollan pequeñas, medianas y grandes mafias. No viven en el barrio Marconi ni en Casabó. Conviven con nosotros, los “buenos”, se presentan en sociedad. A veces se visten con los beneficios sacrosantos del mercado, con privatizaciones de empresas públicas en América Latina, sazonadas por múltiples coimas. Claro, lo privado es mejor. Pero la corrupción no tiene divisa ni partido, no es pública ni privada. La divisa es el lucro personal.

“Está claro que asistimos, no sólo en Uruguay, a un fuerte despertar de la conciencia ética, asociada al rechazo a la corrupción y a las nuevas formas de participación ciudadana. Eso se traduce en demandas que deben ser escuchadas porque son legítimas, porque reflejan la fortaleza de una democracia que todos debemos defender y porque son el principal respaldo para aislar y castigar a los corruptos”. Es difícil no compartir estos conceptos de la Jutep en su comunicado del 21 de febrero. Hay que llevarlos a la acción consecuente.

PD: Esta nota fue escrita antes de que se conociera el uso que en el período 2000-2005 hicieron de las tarjetas corporativas ex directores del Banco República. Brutal. No valen argumentos como “los otros son peores” o “no es comparable comprarse un calzoncillo que robar para el partido”. El control democrático sobre hombres y mujeres que manejan fondos públicos es independiente de la ideología o programa político.

(1). Citado en dos resoluciones de la Oficina Anticorrupción argentina que merecen leerse: www.argentina.gob.ar/noticias/dictamen-sobre-la-situacion-del-ministro-de-energia-y-mineria-aranguren y www.argentina.gob.ar/noticias/dictamen-sobre-la-situacion-del-ministro-de agroindustria-luis-etchevehere.

BRASIL: EL ASESINATO EN LA RUTA DEL GOLPE por Ruben Montedónico

A inicios del año compartía opiniones sobre el acontecer de Brasil leyendo algunos escritos. Varios de ellos señalaban las principales dolencias sociales del país y concluían que el Estado estaba en fase terminal, con el Poder Judicial politizado, que no impartía justicia; se percibían formas corporativistas de avances y apropiaciones de los recursos públicos, todo ello dando inicio a un proceso electoral general en el que la oposición al régimen de excepción -fueran sus candidatos populistas o no- tenían buenas oportunidades de triunfo. Así lo pensaba y trasmitía -por ejemplo- Paulo Roberto Paixão Bretas en su opinión de proyección acerca del 2018.

Al propio tiempo, otros analistas de la región recordaban que habían pasado casi cuatro años desde que de manera sostenida se venía operando una restauración conservadora, refiriéndose a la agudización de los ataques contra el chavismo y la vía emprendida en Venezuela, la propia situación brasileña con la politización del Poder Judicial y su papel selectivo sobre los hechos de corrupción conocidos como “lava jato”, y el cambio en el gobierno argentino con el ascenso de un oligarca a la presidencia. Sus opiniones se fundaban en las presencias de Michel Temer, Mauricio Macri y la reciente de Sebastián Piñera -por segunda ocasión- en Chile. Por supuesto, este regreso a los gobiernos con personeros de la derecha y sus partidos estaba acompañado no sólo del visto bueno sino del definitivo apoyo de Washington, apostando que el respaldo estadunidense se sostendría en el gobierno de Donald Trump, que advirtió su oposición a todo trato con potencias que intentaban ensanchar y saciar sus apetencias en América Latina, como los casos de Rusia y China.

Sin embargo, en medio de las protestas por la intervención militar decidida por Michel Temer en Río de Janeiro, el asesinato de la legisladora de ese estado, Marielle Franco- junto con su chofer- cimbraron al país. Las movilizaciones populares de condena a este acto ganaron las calles y también los espacios de la comunicación de nuevo tipo que en ciertos casos funcionan rápidamente, con fuerza impulsora desde las redes sociales.

La vida de Marielle Franco (de 38 años) contada por Eric Nepomuceno era intachable: iniciaba su primer mandato político esta negra carioca, nacida y criada en una favela, madre a los 18 años, lesbiana, con una licenciatura en ciencias sociales y un doctorado en administración pública, de acción destacada en poco más de un año en el Congreso de su estado denunciando las actuaciones ultrajantes y violentas de la policía militar contra sus pares. Este crimen expuso la desidia y la absoluta indefensión en que vive la gran mayoría de la población marginada. La mayor parte de las sospechas sobre la ejecutoria del asesinato recayeron de inmediato sobre la policía militar. Otra teoría indica la posibilidad de que pueda ser un sujeto de las “milicias” en que participan otras policías, ex policías y aún bomberos: en el pasado enfrentaron a bandas de narcotraficantes; ahora les venden protección e impunidad. Nepomuceno cae en la cuenta de que Marielle fue “víctima de la misma violencia que denunció. Formaba parte de una sociedad amenazada y enferma, atendida por médicos ineptos e inconsecuentes.”

Ante la muerte de Franco -del Partido Socialismo y Libertad (PSOL)- y con la participación de Chico Buarque, frente a la Asamblea Legislativa del Estado de Río de Janeiro, la multitud estalló en gritos de “Fuera Temer”. Por su lado, Nalu Faria, dirigente feminista, ante la pregunta de cuál era la responsabilidad que le cabe al régimen de Michel Temer, respondió: “Lo que los movimientos y la gente en general están diciendo de este asesinato es que fue consecuencia de la intervención militar de Río y, por lo tanto, un resultado del golpe. En el gobierno de Temer, desgraciadamente, se ha incrementado demasiado la violencia y la represión de la policía así como la criminalización de la lucha y la protesta. En este contexto, la gente de izquierda, Marielle en particular como militante del PSOL -de fuerte papel opositor- y muy comprometida con las luchas, se convirtió en blanco de estas persecuciones”.

En mayo de 2017, la ONU examinó las políticas públicas de Brasil acerca de los derechos humanos y criticó las reformas implementadas, advirtiendo que el congelamiento de los gastos del rubro era “incompatible” con los compromisos adquiridos internacionalmente por el país.

Más allá de señalar posibles autores materiales del crimen, también en Brasilia el entorno de Temer y éste mismo sintieron las repercusiones políticas del hecho que apuntan al régimen como coautor intelectual e impulsor de la situación que vive el país. Algo de lo que intuía Celso Furtado en los 90 se está viviendo por este tiempo: las políticas de conciliación de clases puestas en práctica por los sectores dominantes de la burguesía -que posibilitarían la extranjerización de “commodities” y tecnología nacionales- se sitúan a contracorriente y se ven cuestionadas en la práctica por demandas de las mayorías.

Asimismo, con dicha percepción del primer momento se quedaron aquellos que depusieron a Dilma Rousseff al sentirse y saberse apoyados desde el Departamento de Estado y la propia Casa Blanca: para eso está la Cuarta Flota estadunidense, disuelta en 1950 y que reapareció en la última década del siglo XX y su arsenal es capaz de destruir a cualquier oponente continental. En el caso brasileño vigilan el área marítima continental y en particular están destinados a defender los intereses estadunidenses del denominado pré-sal (aguas profundas), en los que se ubican bolsones de hidrocarburos que espera le sean concesionados. Algo de explotación similar a lo ocurrido con la empresa aérea de vehículos de mediano porte -básicamente- Embraer, que cedió el 51% de su paquete de acciones a Boeing. Aquella percepción los llevó a pensar que poseen un poder ilimitado -incluido el electoral- y se sienten capaces de continuar con un gobierno legitimado en el porvenir inmediato en las urnas, aunque para eso precisan “descarrilar” a Lula y ponerse de acuerdo sobre un candidato que los represente y tenga alguna chance de triunfar.

Es entonces que los números no les cierran: en un país de alrededor de 205 millones de habitantes, más de 40 millones de trabajadores carecen de salarios suficientes para sufragar la vida familiar; el desempleo alcanza a 13 millones; se incrementó la cantidad de puestos precarios; regresó el hambre de muchos y aumentó la violencia a la par de los incumplimientos sociales. El cuadro que se compuso fue el de un ataque sistémico del capital contra el trabajo.

Por otra parte, en un escenario internacional pleno de acontecimientos diversos que atraen miradas de todos, damos unas líneas -por el peso específico del país- a los comicios rusos: como se preveía sin necesidad del escrutinio, Vladimir Putin se quedará otro rato -de seis años- en la presidencia de acuerdo con cerca del 77% por ciento de los votantes, que le destinaron algo así como el 12% a un millonario representante de los comunistas, en un día que concurrieron algo menos de 70% de los electores.

De las declaraciones del reelecto se puede rescatar su señalamiento de que “Las relaciones entre Estados Unidos y América Latina son relaciones complicadas basadas a menudo en cierta presión de carácter político y económico, pero espero que la actual administración tenga la posibilidad –y esta posibilidad sea una realidad– de construir las relaciones del siglo XXI con base en la igualdad y respeto de los intereses mutuos”.

Por ahí también lanzó una frase pedante dedicada a sus seguidores pero destinada al mundo -según interpreto-, algo parecido a “Urbi et orbi”: “Estamos destinados al éxito”.

PREVENCIÓN DEL SUICIDIO por Jorge Bentancur

0800 8483 (VIVE) nueva línea de emergencia

El día 24 de marzo comenzó a funcionar el servicio de respuesta de emergencia incluyendo una derivación telefónica para la prevención del suicidio, que funcionará en forma transitoria hasta el próximo 30 de junio a través de la línea 0800 8483 (VIVE).

El servicio fue implementado por la ASSE en coordinación con el MSP y la Dirección Nacional de Asuntos Sociales del Ministerio del Interior.

Esta solución es transitoria y estará en vigencia hasta que se complete el servicio nacional de respuesta integral de la prevención del suicidio en el ámbito de ASSE. La selección y capacitación del personal de este servicio se viene realizando desde el mes de febrero del presente año.

En esta situación de transición el MSP proporcionará las referencias para la derivación de las situaciones de riesgo de los usuarios del servicio de todas las instituciones prestadoras públicas y privadas del Sistema Nacional Integrado de Salud.

LA DESESPERANZA DE LOS JOVENES Y LA SOLEDAD DE LOS VIEJOS

El número mayor de autoeliminaciones se da en jóvenes de entre 15 y 29 años y también entre los mayores de 65. Según el Programa Nacional de Adolescencia y Juventud, 1 de cada 5 muertes entre los 20 y 24 años la causa es el suicidio. Por otra parte, 1 de cada 3 muertes por suicidio ocurre en los grupos de los mayores de 65 años.

Según datos del Ministerio de Salud Pública, en el 78% de los casos son hombres y el 22% mujeres.

Los métodos más frecuentes son el ahorcamiento (54% de los casos) y en segundo lugar disparo con arma de fuego (32%). Los suicidios representan el doble en el interior del país con respecto a la capital, con un porcentaje promedio de 67% y 33% respectivamente.

Los departamentos con una tasa por encima del promedio del país son Rocha con 31.4 cada 100.000, Flores con 26.6 y Treinta y Tres con 24.9. En Montevideo es en el Oeste donde se da el alerta roja. La imposibilidad de ver alternativas de solución a los problemas de la vida, llevan a las personas muchas veces a un callejón sin salida.

Los jóvenes entran en el camino de la desesperanza cuando comparan sus sueños con las posibilidades reales de desarrollo personal que ofrece nuestro país.

La carencia de contención afectiva en una sociedad cada vez más individualista y alienada donde la soledad es muy grande.

USUARIOS DE SALUD ORGANIZADOS EN ALERTA

Cuando en setiembre del 2016,la IMM decide recortar ULTIMO RECURSO y el Programa Nuestro Niños, la Organización de Usuarios de Salud del Zonal 17 puso el grito en el cielo. Dos problemas de primer orden en nuestro territorio. Los niños que crecen sin oportunidades y la gente desesperanzada que se suicida. Muchos de nuestros activistas de salud fueron voluntarios de la Red de Ultimo Recursos.  Funcionando con una línea telefónica 24 hora, dictando cursos y talleres. Con una atención en lugares fijos como el CCZ 17, la Policlínica del Casabo, la Comisión Villa Esperanza, la Policlínica Tito Borjas, el Teatro de Barrio de Cibils y La boyada.  En su momento la ONG Ultimo Recurso hizo un trabajo serio y comprometido, en este sentido opinaron la Dra. Ma Julia Muñoz(ex Ministra de Salud) y el Lic Pablo Anzalone(ex Director de Division Salud de la IMM). Las autoridades actuales tienen derecho a implementar un servicio publico si les parece que va a ser mejor o va a obtener mejores resultados, pero el error fue cortar el servicio en setiembre de 2016 sin tener implementado nada alternativo. Tuvieron que pasar casi dos años para presentar una nueva línea de emergencia  telefónica: 0800 8483 (VIVE).

La Organización de Usuarios de Salud del Zonal 17(Cerro), puso el tema en la discusión pública, organizando una serie de Mesas de Trabajo para buscar una solución junto con todos los actores: participaron 40 personas: MSP, División Salud IMM, Facultad de Psicología, Municipio A, INAU, Rap ASSE, Centro de Salud del Cerro, INVE 18 Rap ASSE, Pol La Paloma, Pol Tito Borjas, ULTIMO RECURSO, Parroquia Casabo, Liceo 11, Consejo Vecinal 17, Consejo Vecinal y Organización de Usuarios de Salud del Zonal 17.

La última reunión de trabajo en el MSP a iniciativa de la Direccion Departamental,  el Dr Montalban, la Psic Denise Dogmanas (Programa de Salud Mental) y Federico Medina por el Ministerio de Educación, en la cual surge un abordaje con algunos talleres que se van a implementar en el Cerro como experiencia piloto, en liceos y UTU.  Esto es lo caminado hasta el momento de nuestra parte con todos los actores que se han ido sumando. Todo lo que pueda potencializar hacia el armado de un abordaje en el marco del cambio de modelo de atención, será bienvenido.

Los prestadores privados brillan por su ausencia, a pesar que

en los Objetivos Sanitarios 2020, publicados en la página del MSP, en la página de suicidio, entre otras cosas dice:“Asegurar la obligatoriedad para todos los prestadores del SNIS, de ofrecer una línea telefónica de 24h. para la atención de crisis en todo el país”.

“Implementar acciones de promoción y prevención en los tres niveles, a través de información, realización de talleres, sensibilización y educación a la población en general, incluyendo una estrategia comunicacional en medios masivos de comunicación”

“Fortalecer los grupos departamentales locales de trabajo en torno al tema prevención de suicidios. Con carácter interinstitucional, una agenda y cronograma de trabajo definidos, y apostando a sus sostenibilidad por estrategias de complementación público-privada, según las realidades locales”.

 “Capacitación a cargo de los prestadores, de sus profesionales del primer nivel de atención y emergencias, en la detección de riesgo suicida, intervención y seguimiento (con base en la Guía de bolsillo y el protocolo de seguimiento elabora – do por el PNSM-MSP)”.

“Recomendar al Sector Educación la inclusión de la temática; en la Universidad en la currícula de grado y posgrado de las facultades del área de salud, y en educación primaria y educación media en la currícula de los docentes”.

Compartimos estos Objetivos Sanitarios y exigimos a los prestadores privados que sumen recursos a la complementación de la atención para mejorar la calidad de salud de la población. Nos importa saber que se ha hecho en todos estos campos y que se piensa hacer, cuantos intentos de autoeliminación se han registrado en cada localidad y qué seguimiento han tenido para evitar desenlaces fatales, qué iniciativas de prevención comunitaria se han llevado adelante y que evaluación se hace de ellas y sus resultados, que evolución han tenido las cifras en cada una de las zonas críticas y poblaciones de riesgo. Y sobre todo comprometernos como sociedad a cambiar aquellas cosas que hacen que tantos no quieran seguir viviendo como hasta ahora.

 

 

AL EN TIEMPOS ELECTORALES (final) por Ruben Montedónico

In memorian: Jorge Gebelin, compañero, amigo querido

De acuerdo con algunos analistas la vuelta de la derecha se acepta como inevitable en América Latina y las elecciones de 2018 servirán para demostrar esta tendencia. Ese circunscribir dicho retorno se rompe cuando vemos más allá de las fronteras hemisféricas y observamos el acontecer en el Atlántico norte. Hace un par de años en Voces advertíamos el fenómeno europeo del renacimiento de poderosas fuerzas ultraderechistas en paralelo con las realidades de una migración descontrolada desde África subsahariana y Oriente.

Se advertía por entonces la detección en Austria del renacer de una formación extremista liderada por Joerg Haider que promovía a su candidato presidencial Norbert Hofer. Junto con la advertencia apuntábamos que varios partidos del tipo eran parte de los poderes ejecutivos de países de la región. En Grecia, se identificó a Amanecer Dorado y su principal dirigente, Nikos Michaloliakos -teleconductor encarcelado, acusado de gestionar una organización criminal– o los casos de Hungría, gobernada por Víktor Orbán y de Finlandia con el ministro de exteriores Timo Soini. Con seguridad se recuerdan y mencionan más los casos de Francia, por los avances políticos de Marine Le Pen, y al Partido de la Liberad en Holanda, de Geert Wilders. Y así podría seguirse recorriendo Europa.

El denominador común de estos agrupamientos -muchos de ellos triunfantes- es hoy la situación migratoria de la Europa atlántico-mediterránea que no se presentaba con tanta profundidad desde el final de la Segunda Guerra. Las autoridades de la Unión Europea parten -y así lo trasmiten a la población- del análisis basado en la existencia de una migración masiva que entiende como cuerpo extraño e invasor que no sólo ocupa puestos de empleo de los que carecen los trabajadores autóctonos sino que interpretan -alegan- para destruir creencias religiosas y la cultura occidental.

Mientras escribo estas líneas nos enteramos que un delincuente que dirige Forza Italia, miembro de una coalición, el resucitado Silvio Berlusconi -en unión con los xenófobos de la Liga del Norte y los neofascistas Hermanos de Italia- es factible que intervenga en la formación del próximo gobierno y llegue a proponer al nuevo primer ministro.

De regreso a América, no debe extrañar que si Trump desligó a EE.UU. del Acuerdo de París sobre cambio climático -en la práctica algo similar a decirle a Macron “va te faire foutre”- no debiera esperarse de él expresiones de menor intensidadmenos fraternas, de llegar a presentarse en la panamericana Cumbre de Lima, esa suerte de OEA bis. Por cierto, con Luis Almagro reverdeció aquello de apodar a la OEA “ministerio de colonias” o preferiblemente -como propone mi estimado Eduardo Contreras- la “yegua madrina del imperialismo”.

Con expresiones de derecha neoliberal que amenazan volver a hacerse de los gobiernos de la subregión según avistamientos de muchos -como me comenta Carlos Ruiz, desde México, con un ejemplo- queda claro, al igual que en el caso brasileño de Temer que “la gran mayoría no quiere que esté donde está, pero ahí está y esa es una de las muchas perversidades de la denominada democracia. Logran imponerse recorriendo callejones legales -en el mejor de los casos- o cínicamente mediante un golpe ‘técnico’ de Estado”. Regresan “para defender las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos” (extraído del último discurso del presidente Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973).

En este punto, atento a lo planteado, sostengo de nueva cuenta que algo similar a lo actual preveía -sin intención de apostrofar la pregunta retórica “¿vieron que tenía razón?”-: la derecha siempre pretenderá el gobierno del Estado como complemento indispensable para cumplir su vocación de poder; enaltecerá y pondrá como ejemplo a seguir lo que las derechas aplican en otros países; buscará el apoyo de aquellos conjuntos que tradicionalmente han servido a sus fines, como es el caso de las fuerzas armadas y en algunos casos las policiales; atacará frontal y/o subrepticiamente a las organizaciones de izquierda, gobiernos progresistas y organizaciones populares; se auxiliará para tales cometidos de los medios de comunicación que controla; se unirá a conglomerados internacionales acordes con su idealidad y ofrecerá servicios -a la vez que demandará apoyos- de instituciones afines al capitalismo, la “libre empresa” -privatización para la globalización- y se ofrecerá al imperialismo como intermediario dependiente.

Esto último con  base en que Trump funciona como una aplanadora frente a la debilidad ideológica de quienes dicen ser representantes de las fuerzas populares, aunque es de dominio público que se trata de un tirifilo de ocurrencias irrealizables. A cualquier tipo de política de conciliación de los gobiernos progres, incapaces de sostener una firme acción anticapitalista, antepondrán el desarme y la destrucción de la disidencia. De cara a los meandros y los circunloquios de lo que denominan populismo, exigirán voces de orden que conlleven mayores índices de represión.

A pesar de mi lejanía con todo confesionalismo, aplaudo lo dicho recientemente por un hombre de iglesia, Pedro Pierre. “El pueblo de los pobres de la ciudad y del campo no ha dejado nunca de protestar y enfrentar la dominación de las minorías adineradas de cada país que los despojaron de sus tierras. (…) Resisten las imposiciones capitalistas que promueven el consumo masivo de drogas, una tecnología que nos embrutece, un consumismo adormecedor, una manipulación mediática constante, unas creencias deshumanizantes…”. América Latina es el gran caldo de cultivo de una nueva humanidad, pues hemos comprendido que “si la vida que vivimos no es digna, la dignidad es luchar para cambiarlo”, rubrica.

Un claro ejemplo de la insuficiencia demostrada por los gobiernos progresistas y que apuntamos como parte contribuyente a la posibilidad de deriva en una renovada preeminencia política de la derecha en Latinoamérica -superando y anulando los pasos positivos dados en la última década- es el de la integración regional. De acuerdo con toda evidencia, ésta no pasó del discurso y las gargantas; la integridad y la superioridad ética de la izquierda quedó por el camino. Es en cierta medida lógico que el ciudadano -a merced del sistema, sus variaciones y perversidades- busque nuevos horizontes, en ciertos casos equivocándose e inclinándose por quienes ejercen medios -incluso inicuos- de dominación.

Si se proponen formas de cambio en términos de eficiencia y de productividad, se debe establecer que sus prácticas y acciones nunca harán del trabajador un expoliado: lo deben unir a otros, hacerlo comunitario e intentar liberarlo de la alienación. Un paso en el triunfo sobre el modelo de explotación capitalista sólo será posible en tanto tengamos la virtud de imaginar y crear un modo, una forma o sistema, absolutamente diferente al que hemos tenido por siglos.

Sin ningún ánimo de pontificar -entendido como expresión dogmática dada con aire de suficiencia- e indicar cuál camino recorrer, sí entiendo que sin una teoría firme de cambio, no hay cambio posible. O como bien señalaban y señalan quienes se alinean con la izquierda: sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario. Claro está que en el presente momento no estamos apuntando a la superación de modelo por un implante socialista que no se encuentra en el horizonte de aspiraciones democráticas de las grandes mayorías. De lo que se trata en estas circunstancias es del fortalecimiento del espacio público para usufructo de los más, que supone el abandono del modelo capitalista que privilegia el individualismo, teñido de ambiciones consumistas -en general insatisfechas- que exacerban y profundizan confrontaciones de clase.

Publicado en VOCES

AL EN TIEMPOS ELECTORALES (I) por Ruben Montedónico

Gran actividad regional presenta 2018 con elecciones en Venezuela, Colombia (que tendrá, además, legislativas) Cuba (parlamentarias y escogencia del sustituto de Raúl Castro), Paraguay, México y Brasil. Se suma la segunda vuelta en Costa Rica entre Fabricio y Carlos Alvarado, con homonimia de apellidos que llevó a considerar que eran familiares -me incluyo- lo que no es así.

El público recibe en general opiniones de diversa índole, interés y calidad, las que podemos agrupar en dos bloques: uno referido a los actos preelectorales y lo acontecido con los propios elegidos, el papel de las encuestas y hasta los niveles de concurrencia a sufragar. El otro, sobre el grupo de países por su atracción y repercusiones en los demás -política y económicamente-: Venezuela, México, Colombia y Brasil. En ambos casos, lo que más hay es el análisis político-sociológico acerca de gobiernos tenidos como populistas, progresistas o izquierdistas que inauguraron tiempos de cambio al vencer a partidos tradicionales: circula una corriente -expandida por los medios masivos y las agencias internacionales- que augura el retorno de las derechas como resultado comicial en la mayoría de los casos.

En varios países se asocia política con corrupción y aún en aquellas naciones que distan dos o tres años para sus elecciones, gobiernos y oposiciones calculan acciones en función de consecuencias partidarias y eventuales candidaturas.

Jorge Majfud indica que nadie niega que la corrupción “es un problema apremiante, grave y permanente, tanto en América Latina como en el resto del mundo. La cuestión radica en quiénes y cuándo visibilizan el asunto y con qué fines”. No existe casualidad que la lucha contra la corrupción sea parte de la agenda central de empresas de comunicación internacionales y de la Casa Blanca: judicializar la política es una práctica concertada para atacar dirigencias consideradas progresistas.

En América Latina, durante las décadas de los 80 y 90 se ejecutó un pacto entre medios de comunicación, organizaciones internacionales de finanzas y oligarquías locales para, en nombre del combate a la corrupción, llevar a cabo ajustes estructurales que angostaron el Estado, privatizando propiedades y servicios públicos y así despolitizar sociedades. El neoliberalismo se incrustó en la región y las grandes mayorías se vieron afectadas estructuralmente al ser limitadas en el acceso público.

Sin embargo, los grandes medios ocultan que los Flujos Financieros Ilegales (FFI) de las trasnacionales -denunciados por la CEPAL- hacen que América Latina deje de percibir un 4.64% del PIB regional. Con respecto a los ingresos fiscales del gobierno central dichas regalías representan regionalmente cerca del 34% de los ingresos tributarios de cada gobierno. La falsa facturación del comercio internacional como porcentaje del PBI representa en el caso Uruguay 8,4%, según un cuadro de Global Financial Integrity. En un desplegado de acciones la Red Latindadd demanda que “la gobernanza global sobre tributación y fiscalidad deje de ser patrimonio de los países ricos del norte aglutinados en la OCDE, el G20 y la Unión Europea. Dicha gobernanza debe tener un carácter incluyente y democrático, por lo que los países del Sur deben tener participación en igualdad de condiciones”.

Según Walter Rostow (representante del liberalismo) el interés estadounidense “consiste en mantener un contorno mundial para los EE. UU. dentro del cual su sociedad pueda seguir desarrollándose (…) Esta definición (…) incluye la protección física del país, pero la protección del territorio propio se considera esencialmente como un medio más amplio: la protección de un modo de vida…”: esa y no otra es la pretensión del imperio que cuenta con la complicidad de las oligarquías latinoamericanas.

Pero a esta altura permítasenos señalar que sabíamos, con abundancia de pruebas y ejemplos, qué papel jugarían las fuerzas de derecha para hacerse otra vez con los gobiernos regionales, recurriendo a la ayuda de Washington, sus agencias y agentes, para recuperar la dirección política de los Estados que le dieran beneficios al imperio, las trasnacionales y las burguesías locales.

Como campo experimental de la futura humanidad -haciendo a un lado sus propias falencias y las predicciones sobre agotamiento del modelo de dominación, que se sostiene básicamente por el sustento que le da el complejo industrial-militar-, más allá de los análisis anunciando la catástrofe y el final de su era de dominio, no podemos sentarnos en la puerta a esperar que pase el cadáver de nuestro enemigo.

Tampoco hacer una apuesta única al competidor del imperialismo creado en 2014 por el presidente chino, Xi Jinping, y la reunión en Santiago de Chile con la que prosigue su estrategia de vinculación con nuestra región en el contexto de “la franja económica de la ruta de la seda”.

Desde nuestro punto de vista debemos responder con inteligencia al desafío de clase que nos formula la derecha, que enfila sus baterías sobre la mayoría y que se proyecta como modelo de futuro.

Y con los gobiernos progresistas, populistas o como quiera llamárseles no hemos tenido un horizonte de futuro socialismo y ni siquiera emprendimientos anticapitalistas de mediano aliento. O dicho de otra manera: “sin disputa de poder no hay cambio histórico, hay cambios de administración…”

La pregunta que surge es de si a las dictaduras se las vencía exigiendo instituciones y mayores libertades, ¿con qué instrumental se combate ahora? Salta a la vista que ciertas herramientas ya no sirven, no alcanzan para agitar a las masas; existe un desgaste por quienes abusaron del “ala izquierda”, para acercar el voto de sectores populares, y giraron a la derecha al instalarse en el gobierno, controlando al gabinete económico para seguir funcionando con modelos neoliberales atenuados.

No es opción actual el depositar la libertad en una organización dirigida por una élite de militantes supuestamente instruidos, conscientes y experimentados que se ofrecen como guías y terminan como jefes.

El futuro de nuestras sociedades pasa por una democracia directa de abajo hacia arriba que no se asienta en ninguna forma de capitalismo como pretende la revisión que ofrecen el neoliberalismo o el reformismo socialdemócrata. Si esto ocurriera estaríamos creando un nuevo estamento de dominación propenso a creer en su propia supervivencia como un fin en sí mismo que busca perpetuarse en un gobierno que le asegura supervivencia.

Hace varias décadas que Bettelheim -con gran claridad- sostenía que los cambios sociales verdaderos sólo podrían esperarse y ser eficaces para las grandes mayorías a condición que procedieran desde abajo y sujetos a una permanente y pública contraloría.

No es del caso esperar del pueblo y las fuerzas anticapitalistas una pura espontaneidad, sino que para enfrentar al aceitado aparato actual de dominación no es despreciable contar con un sector esclarecido que en buena medida sirva de guía, lo que seguramente resultará beneficioso. Algo que nos viene del fondo de la historia es del caso recordarlo: un episodio de Revolución Francesa enseña que Jean-Baptiste Robert Lindet, jacobino, miembro del Comité de Salvación Pública -como tal uno de los que votó la muerte del rey depuesto- fue el único integrante que no firmó el acta de acusación contra Danton y se opuso al establecimiento del “reinado del terror” de Robespierre al declarar el 9 de Termidor “No hemos hecho la Revolución en provecho de uno solo”.

Como mi opinión sobre el tema no se acaba aquí, imitando la acción de un bien articulado puñado de “celestes” patrones rurales -acompañados por cámaras empresariales urbanas- agregué un I romano al título, “autoconvocándome” para seguir con un II.

AVANCES, DESAFÍOS Y RESPONSABILIDADES DEL PRESTADOR PÚBLICO por Francisco Javier Amorena

SU ESTRUCTURA

La Administración  de Servicios de Salud del Estado (A.S.S.E.) es el prestador de Salud, con mayor capacidad instalada, con una red presente en todo el territorio nacional. Su primer nivel de atención se conforma con más de 800 puntos asistenciales entre puestos de salud rural, consultorios, policlínicas y centros de salud, mientras que la atención de segundo y tercer nivel se brinda por medio de 44 unidades sanatoriales.

Cuenta con Sanatorios especializados en: pediatría, ginecología, traumatología, reumatología, atención a pacientes con cáncer, oftalmología y el área del adulto mayor.

Brinda servicios de salud a poblaciones vulnerables (adultos mayores, pacientes psiquiátricos, pacientes adictos y personas privadas de libertad), en servicios como el Portal Amarillo, el Hospital Vilardebó, las colonias psiquiátricas y el Programa de Atención para las Personas Privadas de Libertad.

Cuenta con el Servicio Nacional de Sangre y el Laboratorio Dorrego, que produce medicamentos para los usuarios de la red.

Estos centros forman una red de servicios basada en regiones de salud que contempla como uno de sus criterios prioritarios la integración de servicios de los tres niveles de atención (redes de atención de primer nivel departamentales y servicios de segundo y tercer nivel de atención).

La situación  en el 2004 era muy deficiente en materia de infraestructura,  salarios y calidad de los servicios, fruto de una postergación histórica, naturalizada en una “atención pobre para pobres”.

SUS USUARIOS

Para  las instituciones de salud los usuarios deben ser el centro de la gestión en tanto la producción de sus servicios debe responder a las necesidades de salud de su población. Los usuarios de ASSE representan el, 33 % (1.247.025), de la población del país, siendo el prestador de servicios de salud más grande del Uruguay.

La evolución del número de usuarios totales no se ha modificado significativamente desde el año 2007,  sí varió su modalidad de afiliación; aumentó la cantidad de usuarios cuya cobertura se asegura a través del Fo.Na.Sa., estos pasaron de 1,42% (18. 467) en 2007 a 28,4% (495.309) de sus usuarios en 2016. Esto convierte a ASSE en el prestador del SNIS con más usuarios con cobertura mediante la Seguridad Social.

Del total de usuarios, 53 % (657.148) son mujeres y 43 % (589.874) hombres.

En cuanto a la composición de la población según grandes grupos de edad, 21 % (265.174) son usuarios menores de 15 años, 63% (796.422) usuarios con edades comprendidas entre 15 y 64 años, mientras que un 16 % (185.429) son mayores de 64 años. 80% de sus usuarios  pertenecen a los dos primeros quintiles de ingresos, es decir aquellos con menores ingresos de toda la sociedad.

SUS TRABAJADORES

ASSE contaba al año 2007 con 24.320 trabajadores en sus diferentes categorías. Al año      2016 cuenta con 32.340 contratos de trabajo (Los contratos no se corresponden con el número de funcionarios, por existir más de un contrato para distintas funciones por persona)  de los cuales 9.295 son médicos (5.738 son especialistas), 8.810 corresponden a auxiliares y licenciados en Enfermería y los contratos no médicos suman un total de 14.235 entre los que se encuentran técnicos y administrativos.

Los servicios de ASSE constituyen un campo de práctica para formación de profesionales, técnicos y auxiliares del área de la salud.

Esto implica un vínculo muy estrecho con la Universidad de la República como formadora de personal de salud

En estos años se ha transitado por cambios relevantes a modo de ejemplo:

  • Modificaciones institucionales que se reflejan directamente en la estructura jurídica y política.
  • Incorporación de Usuarios mediante el Fo.Na.Sa..
  • Transformaciones en el modelo de atención y en la calidad de los servicios.

Esto supone:

Avances en la mejora de la calidad de la atención, lo cual se ha sustentado en un fuerte incremento presupuestal.

La transformación jurídica de ASSE, separándola del MSP que brinda posibilidades para modificar y mejorar su gestión.

El fortalecimiento del primer nivel de atención, la mejora en la remuneración y condiciones de trabajo de los funcionarios médicos y no médicos y el papel de ente testigo en ciertas áreas, generan impactos positivos adicionales en la calidad de la atención de los usuarios del sistema.

El fortalecimiento de la capacidad instalada de los servicios de ASSE en todos los niveles de atención, con énfasis en el Primer Nivel, a lo largo y ancho del país que posibilita niveles de accesibilidad y resolutividad, incorporando en sus equipos diversas disciplinas y especialidades médicas, con tecnología apropiada y equipamiento adecuado, para tener capacidad de contención en el territorio de las problemáticas de salud de los individuos, las familias y las comunidades.

Los centros auxiliares brindan condiciones materiales para la construcción de una red de primer nivel del interior, y generan posibilidades de desarrollar la complementación con otros efectores de Salud.

La existencia de estructuras de segundo y tercer nivel con adecuados estándares de calidad y capacidad de respuesta a las necesidades de derivación desde el primer nivel, y de resolutividad para pacientes complejos, aseguran la continuidad en la atención de los usuarios.

NUDOS CRITICOS

  1. a) Es una institución demasiado grande para poder gestionarse centralizadamente y los intentos de descentralización no han culminado hasta el momento en una nueva estructura.
  2. b) Las normas en materia de administración del Estado (y en particular el TOCAF) no se adecuan a las necesidades de un Servicio de Salud complejo con relaciones de complementación y competencia con efectores privados.
  3. c) Los incrementos salariales importantes que se realizaron en la última década no fueron acompañados de contrapartidas adecuadas y mecanismos de gestión eficientes.
  4. d) Los avances para la elaboración de un Plan Estratégico han sido discontinuos y no han permeado a toda la organización institucional.
  5. e) Los nudos críticos del conjunto del SNIS afectan a ASSE que no integra la Junta Nacional de Salud como correspondería por sus dimensiones y responsabilidades.
  6. f) ASSE ha sufrido una campaña de ataques sistemáticos desde algunos actores políticos y mediáticos interesados en desprestigiar el sector público de la salud. La comunicación pública de sus logros no ha sido suficiente para revertir este contexto de agresiones, aunque los relevamientos realizados muestran que las valoraciones de los usuarios sobre la institución son fuertemente positivas.

DESAFÍOS Y COMPROMISOS INELUDIBLES

Cerrada una etapa con el cambio de los directores designados por del Poder Ejecutivo e independientemente de las valoraciones al respecto, se abren desafíos de suma importancia sobre los que avanzar en el nuevo contexto.

  • Generar compromisos de Gestión y responsabilidad presupuestal por la atención de los Usuarios asignados, posibilitando incentivos en la gestión a nivel de unidades asistenciales, revertir las eventuales faltas de compromiso en la resolutividad y derivación de pacientes a centros de alta complejidad mientras permanecen recursos ociosos implicando altos costos de traslados y costos sociales para el paciente y su familia.
  • Revisión del manejo Presupuestal que eviten duplicaciones de servicios y mal utilización de recursos. Fortalecimiento de la mirada global de las necesidades de los usuarios revirtiendo el fraccionamiento en la gestión presupuestal.
  • Desarrollo de instrumentos que posibiliten estímulos para la radicación local de Personal de Salud, negociando y acordando por regiones la radicación de Personal de Salud. Establecer con la Ju.Na.Sa. un ámbito de negociación de cargos compartidos con los prestadores privados, según necesidades territoriales, generando condiciones que eviten la derivación innecesaria hacia otros departamentos o a Montevideo.
  • Readecuación de la distribución de los recursos tecnológicos. Desarrollando capacidad de Gestión de los recursos en el territorio mejorando la capacidad de gestión del riesgo derivada de situaciones no programadas.
  • Ser el organismo testigo del sistema. Esto implica imponer nuevos estándares en calidad y accesibilidad que, vía su adopción por ASSE como prestador integrante del SNIS, se obligue y obligue al resto de los prestadores a seguirlo para evitar perder usuarios que valoren estas características.
  • Ser el modelo asistencial para el resto del sistema. Siendo el principal prestador de salud del país en base a calidad, eficacia y eficiencia social.
  • Generar fuertes lineamientos de fortalecimiento del marco jurídico administrativo para la Regionalización con autonomía de gestión, desarrollando unidades que articulen las estructuras en sus distintos niveles.
  • Reformular la adjudicación de presupuesto por cifras históricas, vinculando presupuesto con cantidad de usuarios ajustados por edad, sexo y vulnerabilidad socio sanitaria. Generar incentivos para el mejor desempeño de equipos, centros y regiones.
  • Retomar en coordinación con la Di.Ge.Coor. el liderazgo para la articulación de la RIEPS en el trabajo conjunto con los demás efectores Públicos. Generar articulaciones para el desarrollo y profundización de Convenios de Complementación de recursos con el sector privado que superen la lógica de venta reciproca de servicios, superando las detenciones y debilidades del período.

En varios de estos desafíos se requieren nuevas normas legales que posibiliten un marco más adecuado para su cumplimiento.

GESTIÓN Y ADECUACIÓN DEL PERSONAL

Desarrollar un proceso para que los cargos de Gestión y Dirección incorporen el mecanismo del concurso favoreciendo la carrera funcional mediante; la oposición los méritos y antecedentes.

Deben generarse instrumentos que posibiliten a niveles Gerenciales y Directores de Unidades Ejecutoras, habilitando instrumentos  que potencien los Concursos con la presentación de Proyectos. Deberán establecerse incompatibilidades para estos niveles de Gerencia y Dirección que prevengan el conflicto de intereses.

Esta propuesta debe estar enmarcada en un Estatuto del Funcionario que incluya: Clasificación y ordenamiento del personal, Requisitos de Ingreso, Calificación del Desempeño, Régimen de Ascenso, Deberes, Derechos y Garantías, Régimen Disciplinario y Cese.

                                                                                                                                                              REGIONALIZACIÓN

Es necesario un rediseño institucional, tanto en lo esencial, es decir lo vinculado a la atención a la salud, como en la estructura de apoyo constituida por lo administrativo financiero.

 La regionalización implica pensar a ASSE no solo como una red prestadora de servicios de salud; sino como una gran red de redes, a través de las Regiones, como unidades asistenciales y administrativo-financieras, geográficamente definidas, que en base a la gestión autónoma de sus recursos asistenciales y financieros se hacen cargo de la atención de salud de una población predefinida.

Importa también generar las condiciones para acuerdos de complementación a largo plazo con el sector privado en cada región.

Para esto, el diseño administrativo – financiero debe adaptarse a esa situación. La verdadera descentralización debe implicar la transferencia de poder (y por tanto de toma de decisiones) hacia un nivel inferior en la organización, en este caso, las regiones.

PARTICIPACIÓN SOCIAL

Asegurar que a través de Consejos regionales, en cada región representantes de usuarios y trabajadores participen en los organismos de conducción política. Profundización de los procesos de participación social orientada a:

  • La activa participación en el control social de la gestión de los servicios de salud.
  • Alentar fuertemente la participación de los usuarios en el cambio cultural en salud como un factor activo para la modificación de los determinantes sociales en salud.
  • Generar espacios de Educación Comunitaria a partir de las necesidades de la población, que deben ser exigidas en ámbitos de coordinación territorial de los organismos del estado.

SISTEMAS DE INFORMACIÓN

Revisión de los sistemas de Información generando una estructura de fuerte impronta institucional con compromisos claramente definidos para continuar en la incorporación de Tecnologías de la Información y la Comunicación. Esto supone desarrollar los convenios de apoyo con Agesic que posibiliten un adecuado diseño de Sistemas, como también de compromisos funcionales que den respaldo efectivo al funcionamiento de esta área de la Administración.

Consolidar el funcionamiento de la Informatización, uso de la historia clínica informatizada en todos los puntos de atención, brindando la adecuada conectividad para ello.

Afirmar el sistema informatizado de referencia y contrarreferencia entre los diferentes niveles de atención, con una mesa central de coordinación de especialidades y estudios.

Disminuir las barreras de acceso al medicamento en ASSE, unificando a través del sistema de información el control del suministro en todos los puntos de la red de ASSE, independientemente del nivel de atención al que pertenezca (Sanatorio, centro de salud, policlínica, etc.), analizando formas innovadoras de asegurar el suministro con costos razonables.

 

LAS ESTRATEGIAS DE LOS CAMBIOS por Ignacio Martínez

Hay que insistir. La alternativa es clara: o avanzamos en los cambios de fondo, o nos limitamos a ser meros administradores de un capitalismo que andará a los vaivenes, procurando que no se nos vaya de las manos. Y retrocederemos.

Este año es clave: todos los Consejos de Salarios, última Rendición de Cuentas, campaña electoral, Congreso de los trabajadores, entre otras cosas.

Tenemos ejes fundamentales en torno a los que debemos hacer girar nuestra acción política, nuestras alianzas y nuestra prédica para el futuro inmediato.

Veamos. Más reactivación económica a partir de la inversión en nuestra industria cárnica, en la pesca, en la metalurgia y en el campo, ente otros, donde todos los productos tengan la mayor cantidad y calidad de valor agregado con el trabajo de nuestros obreros, nuestros artistas, nuestros técnicos y universitarios. Debemos combinar inteligentemente inversión estatal con inversión privada.

Mayor inversión también en educación. Más presupuesto nacional, sí, pero también en la profundización de los planes de estudio donde combinemos con inteligencia la formación universal de nuestros niños y jóvenes, con la formación en artes y oficios específicos, procurando una educación integradora, eficiente, atractiva.

Debemos profundizar la democrática a partir de reconsiderar nuestra propia Constitución y de ver al Estado a la luz de los dos primeros puntos estratégicos: la reactivación económica nacional para un país productivo con justicia social y el crecimiento en cantidad y en calidad de todos y cada uno de los sistemas educativos. Este tercer aspecto jurídico-legislativo-constitucional nos debe llevar a preguntarnos: ¿Necesitamos el Senado? ¿Precisamos el instituto del veto? ¿Será necesario crear el Ministerio de Cultura? ¿Podemos continuar sin entes testigos estatales para la carne, la pesca y para el desarrollo de un Plan Agrario Nacional? ¿Qué cambios se deben producir en el seno de las FFAA? ¿No será necesario incorporar a nuestra Carta Magna los institutos de la revocación de los mandatos y de facilitar las iniciativas populares para legislar?

Por último, el cuarto punto estratégico es insistir en la integración latinoamericana. ¡Por supuesto que está bien tener relaciones con todo el mundo! ¡Por supuesto que vamos a comerciar con todo el que nos ofrezca ventajas para el país y para nosotros, su gente, las grandes mayorías! Pero debemos fortalecer todas las vías de relación con nuestro continente en el terreno político, diplomático, comercial, energético y cultural.

Es imprescindible dar nuestras propias versiones de los acontecimientos del mundo y abrir la mayor cantidad de espacios para que nuestros pueblos se expresen a lo largo y ancho del continente. Ya lo decía el poeta paraguayo Elvio Romero “en paz sobre la tierra descansará el hermano cuando se viva en paz sobre la tierra y haya pan para todos” Nuestras estrategias son las que nos deben marcar los instrumentos políticos que necesitamos. Se impone un Frente Amplio que aborde estos temas de manera transversal, apuntando a la próxima realización de su Congreso. Sobre estos temas también reflexionarán los trabajadores en su congreso del 24, 25 y 26 de mayo porque saben que son temas cruciales para la pública felicidad.

Estas estrategias son las que apelan a hacer todos los esfuerzos por mantenernos movilizados, organizados, en consideración permanente de los tiempos que vivimos a nivel nacional e internacional. ¿Alguien puede ser tan crédulo de pensar que el bloque en el poder (léase los agro exportadores, los grandes financistas, los medios de comunicación masivos y los tecnócratas que les hacen el trabajo apoyados por los centros imperiales) van a dejar que transformemos la distribución de las riquezas en beneficio de las grandes mayorías? La alternativa es construir nuestro bloque de poder, profundamente democrático, popular, artiguista, latinoamericanista, de creciente participación, con un signo socialista. En torno a estos ejes, más unidad, más movimiento frenteamplista, más transparencia, más movilización, más trabajo desde abajo.

Artículo publicado en el semanario VOCES el jueves 15 de marzo de 2018

LOS PLANES DESESTABILIZADORES por Ignacio Martínez

La campaña electoral ya está en curso, aunque se va a desatar en todo su fragor luego del Mundial de futbol.

Mientras tanto, la oposición centra sus baterías en crear la idea del caos, de que nunca estuvimos peor que ahora. La inseguridad es uno de los temas reiterados, buscando crear la impresión de que nunca hubo más asesinatos, ni más femicidios, ni más robos que hoy.

Los ideólogos del derrumbe del país no quieren que nos acordemos de las superbandas, ni de que en sus gobiernos jamás hubo protección para la mujer y los niños, ni que nadie ayudó a las víctimas de asesinatos.

Cuando sucede un terrible drama salen con todas sus bocinas. Cuando la policía resuelve delitos de manera vertiginosa se hacen los distraídos. Jamás reconocerán que la policía está mejor, como nunca antes. Desacreditar a la policía, al Ministerio del Interior y al Gobierno está por encima de todas las cosas; y eso hacen.

La Educación será el otro tema para desprestigiar al Gobierno. La universalización de la educación no les interesa. Ningún ejemplo de los cientos que podemos dar de procesos de avances; no les interesa. Se disponen a atacar a la Escuela Pública dejando la idea de que las opciones educativas privadas y religiosas son la mejor educación.

La Salud será otro caballito de batalla donde no cuenta que hayamos alcanzado la universalización de la asistencia. Les molesta que mucha gente humilde pueda andar por los pasillos de las mutualistas otrora reservadas sólo a la clase media, media alta y alta.

Otros elementos estarán en las agendas para desprestigiar al gobierno. El agro en general será objeto de un guadañazo para enunciar que todo anda mal y que los pobres terratenientes están sufriendo de crisis insalvables.

¡Hasta el Ministerio de Turismo será objeto de difamación! Dirán que las cifras enunciadas no son tales, que no hubo tal crecimiento del turismo en el país. No pueden aceptar la honestidad de la ministra cuando reconoce que vinieron muchos más turistas aunque gastaron menos.

Van a seguir atacando el creamiento que han tenido nuestros sindicatos, viendo como mala cosa que el gobierno atienda las demandas de los trabajadores y siempre se esté afín al diálogo con todos los sectores sociales.

Las redes serán uno de los tantos ámbitos de bolazos, infamias y mentiras como una reciente que asegura que la Intendencia de Montevideo ha formado una policlínica sólo para negros. Y esto lo afirmó gente de derecha y gente que se dice de izquierda.

El plan es desestabilizar, desacreditar, dar como falsas las verdades y como verdades las mentiras ¿Todo para qué? Para hablar de la importancia de que esto tiene que cambiar, al peor estilo macrista, siguiendo la idea de que en toda Latinoamérica se está produciendo un cambio.

Seguirán entrometiéndose en las cuestiones internas de Venezuela. Seguirán difamando a Bolivia y a Cuba. De la dictadura hondureña, nada. Del golpe constitucional de Brasil, nada. De las arremetidas brutales contra los intereses populares en Argentina, nada. De las matanzas en México, nada.

Vamos a oír muy claro que esto tiene que cambiar porque necesitan instaurar en Uruguay el retorno de las viejas recetas pro imperiales que idolatran el sistema de vida americano, donde la ultraderecha, entre otras cosas, dice que la mejor manera de combatir la violencia en los colegios es que los docentes porten armas ¡Tomá pa´vos!

De muchos de nosotros lo que sí van a oír es que esto tiene que profundizarse. La alternativa es avanzar en más y mejor seguridad, más y mejor educación, más y mejor salud, más y mejores condiciones salariales, culturales, laborales y de inversión en beneficio de las mayorías nacionales, especialmente los más desfavorecidos.

Lo que van a escuchar es profundizar la transparencia en los procedimientos, en la gestión, en el combate a la corrupción y a los corruptos y a los defensores del nepotismo.

Lo que van a escuchar de muchos de nosotros es avanzar en más y mejor distribución de la riqueza que genera la inmensa mayoría de las mujeres y los hombres que trabajan, en reducir los beneficios de la caja militar como una de las vías de achicar los costos del Estado, en reducir personal innecesario, en abrir más y mejores plazas de trabajo.

El debate está abierto. Los programas estarán en el tapete aunque muchas veces no se diferencian demasiado unos de otros. Lo más importante es fijar las políticas sociales, económicas, educativas y culturales dando una implacable lucha ideológica entre los que queremos seguir construyendo este país en beneficio de todos y los que lo quieren reducir al beneficio de minúsculos grupos de poder que, sin embargo, aún en estos gobiernos de izquierda han mantenido mucho de sus privilegios (léase la banca, los sectores exportadores, las zonas francas, entre otros).

Esto recién empieza. Tenemos todo para seguir avanzando. En esta lucha cabemos todos. Quienes pregonan el supuesto cambio en realidad están auspiciando el retroceso.

Publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 1ero de marzo de 2018

POR IGUALDAD DE OPORTUNIDADES por Jorge Bentancur

En nuestro país la pobreza está extremadamente concentrada en la infancia, de las 330.000 personas en situación de pobreza el 90% está compuesto por familias con niños. Si vamos a nuestra particularidad en la zona del Municipio A, de 4000 niños que nacen por año, el 57% pertenecen a hogares pobres. La Red de Primera Infancia de Municipio A y la Organización de Usuarios del Zonal 17, vienen trabajando desde hace mas de una década en encontrar una solución a este problema.

Parece mentira que en un país que tiene tanta riqueza como Uruguay no se pueda erradicar la pobreza. . La riqueza que se genera no se irradia sobre el país entero ni sobre la sociedad entera, sino que subsisten desigualdades e incluso se profundizan. Trabajar por la equidad es remar contra corriente, la cultura dominante es “hace la tuya”. Y el reparto de la riqueza se hizo hace 200 años para que pocas familias fueran heredando los privilegios. Es un sistema feudal que perdura. 40 familias poseen un millón de hectáreas que le fueron regaladas y viven de la renta por varias generaciones. Los que más tienen no quieren pagar el impuesto de primaria para la escuela pública, sus hijos van a colegios que salen $27.000.

Si bien se ha avanzado en reducir la pobreza a un tercio, hay zonas periféricas en  nuestro territorio que han quedado rezagadas. Y los que habitamos este hermoso barrio sabemos bien el deterioro social y sus consecuencias. Las políticas han sido muchas veces contradictorias, y si miramos en la balanza cuando se reparten los recursos, no siempre se hacen de la manera más racional, para obtener los mejores resultados. Hemos visto como los recursos van destinados a las consecuencias y no a la raíz del problema.

INFANTILIZACIÓN DE LA POBREZA

El árbol que crece torcido es difícil que enderece. No darle oportunidades a un niño es el suicidio de la sociedad. Es deteriorar el tejido social.

La desigualdad comienza en el vientre de la madre. Depende del medio ambiente adecuado,  donde nacen,  la alimentación correcta, la etapa del embarazo y los primeros años de vida son fundamentales.

El 80% del cerebro crece el 1º año de vida. Cada uno al nacer tiene una información o programa genético que es nuestro ADN. La idea de un concepto de igualdad de oportunidades radica en que todos puedan expresar este programa genético. Una buena nutrición y estimulaciones afectivas y medioambiente correcto,  van  a permitir que se exprese al máximo ese potencial de desarrollo genético.

El cerebro de un bebé cuando nace pesa 300 gramos, al año anda por 800 y a los 2 años alcanza al peso máximo de 1000 gramos. Es el órgano que se desarrolla más rápidamente si le damos nutrientes, seguridad afectiva y estímulos. De lo contrario tendremos muchos niños que no podrán comprender, con problemas de conducta y que muchos que hubieran podido ser parte de la solución, pasarán a ser parte del problema que afecta  todo un barrio.

Una vez más está hoy en juego el recorte del presupuesto. La clase política, los que toman las decisiones y los que las ejecutan deberían entender que invertir en los niños nos dará en el futuro un país de primera. Para este período nos han prometido 21 CAIF nuevos para municipio A, esperemos que cumplan.

FEMINIZACIÓN DE LA POBREZA

Tenemos claro que es imprescindible reconstruir el tejido social y eliminar la pobreza.

 Las mujeres soportan una parte desproporcionada de la carga de la pobreza, y los niños que crecen en esa situación suelen quedar en desventaja para siempre. Son las mujeres menores a quienes les toca muchas veces el rol de madre para el cual no están preparadas, o ser jefas de familia sin ningún recurso o con bajos ingresos. Uno piensa que ser pobre es simplemente una persona que no tiene plata, pero no es así. El que vive en situación grave de pobreza que no tiene para alimentarse es también pobre en amigos, en afectos, en historia, en entusiasmo, en lenguaje, en proyectos.  Una familia pobre utiliza en promedio 180 palabras para comunicarse, mientras que normalmente se usan  entre 2000 y 3000 palabras  promedio. En las clases bajas existe una gran desigualdad ante la educación de los niños ya que estos reciben un nivel de educación mucho más “pobre” e incluso muchos no tienen este “privilegio” de poder estudiar.

 Hoy las mujeres se rebelan contra la violencia machista que sigue cobrando víctimas. El próximo 8 de marzo, una huelga internacional de mujeres, volverá a poner en la cara de todos nosotros la necesidad de asegurar derechos iguales y terminar con el patriarcado. Acá en Uruguay una movilización convocada por las organizaciones feministas ya tuvo dimensiones enormes el años pasado.

Las mujeres tienen mayores posibilidades que los hombres de sufrir la pobreza, pero las mujeres de ciertos territorios son más vulnerables tanto a la pobreza como a la privación de toda agenda de derechos. Las que ya se educaron están en la justa lucha por la paridad de género en todos los sentidos, pero no hay que olvidar que las que viven en los asentamientos están en la lucha por sobrevivir, tener acceso a una vida normal y encontrar la oportunidad de salir del pozo, es hora de que los que están mejor sean solidarios con los que están peor  y  hay que comenzar por la primera infancia.

Erradicar la pobreza es un imperativo ético y también una posibilidad real. Vale la pena luchar por ello.

 

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