Artículo publicado en El Diario Médico agosto 2026

El sábado 8 de agosto se realizó en el Centro Cultural de la Costa el ENVAI, Encuentro Nacional de Varones Antipatriarcales, con la participación de alrededor de cien varones de distintos departamentos del país. El encuentro fue convocado por tres colectivos “Varones por la Igualdad”, “Red de Masculinidades Uruguay” y “VARRA Varones antipatriarcales por la reflexión revisión y acción” (@varonesigualdad, @redmas.uy, @varrauy).

Presentaciones iniciales de los colectivos, intervención de Monica Xavier , relatos de Mario Delgado Aparain sobre el primer feminicidio en Uruguay, aportes de Luciano Fabbri desde la experiencia argentina, trabajo en subgrupos sobre temáticas relevantes, plenaria de devolución de los subgrupos, mesa de analisis de referentes feministas, intercambios, reflexiones y propuestas, transcurrieron a lo largo de la jornada.

Según mi visión merecen destaque tres aspectos: a) la unidad de los colectivos que convocaron y organizaron conjuntamente la actividad abriendo un espacio amplio de confluencia de los varones que cuestionamos el patriarcado. b) la sensibilidad y el rechazo ante las violencias asociadas a una concepción de la masculinidad que afecta la vida, la salud, los derechos de las mujeres, las infancias, las disidencias y también de los propios varones. c) como en todo proceso que incorpora críticas y transformaciones culturales profundas se abordaron las experiencias personales de los participantes y también factores generales que requiere la construcción de una política pública.

Los feminicidios que no cesan y vuelven una y otra vez a conmover a la sociedad son crímenes que destrozan vidas, entornos, comunidades. No son hechos aislados sino la punta del iceberg de una violencia mas amplia donde los varones son victimarios, perpetradores justificados por un sistema de poder que opera desde un mandato de masculinidad. Y también son víctimas de esa masculinidad patriarcal. Desde la intervención inicial de Mónica Xavier a varias otras presentaciones se puso en evidencia que los varones se suicidan tres o cuatro veces mas, protagonizan mas accidentes de transito y conductas de riesgo, asesinan y son asesinados, son cooptados por el crimen organizado y las redes de narcotrafico, transforman deportes en batallas campales, reproduciendo códigos de violencia en los vínculos. Como se dijo en el ENVAI antes de la muerte hay un calvario.

Por eso su esperanza de vida es sustantivamente menor (en Uruguay mas de 7 años menos en promedio). No cuidan bien su salud y transitan en peores condiciones el envejecimiento.

Hemos analizado estas determinaciones que afectan la vida y la salud de los varones en otros artículos desde hace mas de una década y también recientemente https://ladiaria.com.uy/opinion/articulo/2026/6/masculinidades-y-violencias/.

En la salud como en otros campos de la sociedad es necesario tener una mirada de género para entender algunas determinaciones, asi como una mirada de clase, socioeconómica, racial, generacional y territorial. La masculinidad patriarcal es un sistema de poder que promueve la violencia para disciplinar a múltiples actores, para justificar las desigualdades y estimular la obediencia y la resignación ante la injusticia.

Cuestionarlo y promover otras masculinidades constructoras de vida, de solidaridad, convivencia y salud es parte de una estrategia societaria de cambio en múltiples campos. La salud y la educación son dos de esos campos fundamentales.

Como señala Rita Segato ese mandato de masculinidad obliga a los varones a exibir poder, dominio, violencia, insensibilidad y crueldad ante las mujeres y también ante los demas hombres. Cuando fracasan en ese rol impuesto (y eso sucede en muchas ocasiones en esta sociedad) su reacción incrementa la violencia contra mujeres y niños, contra otros hombres e incluso contra sí mismos. Las campañas antifeministas y anti derechos crecen en estos tiempos, como fenómenos sociológicos y culturales y también como operaciones políticas alimentadas desde centros de poder internacional, cuyos efectos son múltiples retrocesos en términos democráticos. Como señaló Luciano Fabri en el ENVAI “la precariedad subjetiva y material de los varones jóvenes hoy” es un fenómeno grave. Son el caldo de cultivo de procesos que nos hacen retroceder como sociedad y como democracia. Esta concepción no solo rechaza los avances feministas como enemigos sino que también se pretende única, absoluta y “natural”, impidiendo el desarrollo de otras masculinidades que hoy no son hegemónicas, pero que existen.

Comprender esa precariedad, tener empatia y capacidad de escucha, asumir la incomodidad y problematizar los roles de género pasa por incrementar la socialización igualitaria, fortalecer la participación social y el entramado social. Luchar contra la violencia en todas sus formas no solo se desarrolla en el plano ideológico o cultural sino también en lo social, económico, político. Es defender y ampliar la democracia en tiempos de incertidumbre y de crisis múltiples.

Matar y violentar “porque quiero y porque puedo” afecta el espacio más cercano de vínculos pero también se convierte en un fenómeno internacional cuando algunos gobiernos imponen guerras, secuestros, hundimiento de barcos, bombardeos sistematicos, masacres y genocidios. Tenemos que pensar en el país y en el mundo donde van a vivir las nuevas generaciones, para que no sufran las consecuencias de las violencias estructurales y cotidianas.

El mismo sábado 8 pudimos participar de una actividad en Facultad de Psicología donde jóvenes promotores de salud, “Jóvenes con Voz” de la Cruz de Carrasco y el Centro Juvenil La Pascua expusieron con claridad y fuerza las balaceras, los asesinatos de niños y adolescentes, la afectación de su vida cotidiana y el ejercicio de sus derechos en esa zona de Montevideo. La “subjetividad en los territorios” que se procuraba fue presentada en primera persona por estos jóvenes. Además Fernando Olivera, Sebastian Silva y Laura Lopez con la coordinación de Grisel Prieto analizaron los contextos de violencias.

No puedo dejar de mencionar que la formación de promotores juveniles de salud y la Red de Jóvenes con Voz es un proceso que incluye en 2026 ocho cursos en Montevideo, tres en Rivera, dos en Salto y en Maldonado, cursos en Rio Negro, San José, Treinta y Tres, Canelones y Tacuarembó. La adhesión y el protagonismo de centenares de jóvenes se sigue ampliando y es una de las respuestas a las duras realidades que les toca vivir. Es un motivo de esperanza.

Ver : https://www.paho.org/es/historias/uruguay-cuando-jovenes-lideran-conversacion-sobre-salud

JOVENES CON VOZ/S – redmunicipioscomunidadesaludables.com .

Está claro que no podemos mirar para el costado. Hay que reconocer y profundizar en las causas de esta realidad y asumir el compromiso de actuar, colectivamente, sumando esfuerzos, trabajando en red, para construir paso a paso comunidades saludables y vivibles.

Por todas estas razones saludamos que los colectivos de varones antipatriarcales avancen y se propongan objetivos importantes. Entre ellos cabe mencionar algunos formulados en el ENVAI : a) Analizar las masculinidades hegemónics y sus costos para los varones. b) Promover la prevención de la violencia basada en género en todas sus formas. c) Fomentar la educación sexual integral para todos los varones. d) Trabajar con los varones adolescentes y jóvenes para prevenir las consecuencias de la misoginia en la esfera machista. e)Ampliar la visibilidad de las organizaciones de varons y de trabajo con masculinidades. f) Extender la red de varones igualitarios a todos los departamentos del pais. g) Propiciar una mayor integración en cada colectivo y de los colectivos entre sí.