UN TORNADO SE ABATIÓ SOBRE EL MUNDO Y NOS INTERPELA por Pablo Anzalone

Una crisis con muchas dimensiones

El mundo sufre de manera impactante la epidemia del Coronavirus Covid 19 . Varias opiniones (Alicia Barcenas 2020) señalan que ninguna de las grandes pandemias de la historia irrumpió en un mundo tan poblado (más de 7700 millones de personas) ni tan interconectado y con un planeta ambientalmente enfermo. Es la mayor crisis humana y de salud de este tiempo. Este grave problema sanitario rápidamente está generando una emergencia alimentaria, social y económica. Comienzan una serie de transformaciones cuyas consecuencias todavía no conocemos.

Los cálculos sobre el descenso del PBI en todos los paises van desde lo grave a lo catastrófico.

Los debates sobre como aplanar la curva del Covid 19 van agregando otras discusiones sobre como enfrentar el pico de deterioro en las condiciones de vida de grandes sectores. Como casi todas las crisis económicas es muy posible que los peores efectos se descarguen sobre los sectores populares. Aunque en este caso haya ingresado por los sectores mas ricos. Es muy probable que las desigualdades se agudicen, que se concentre más la riqueza.

También hay riesgos de mayores limitaciones a las libertades públicas ya que en el marco de las medidas contra la pandemia, se cometen abusos de poder y violaciones a los Derechos Humanos.

Por otro lado las recetas más ortodoxas se han ido quebrando y han debido llamarse a silencio los grandes defensores de achicar el Estado, privatizarlo y aplicar un paquete rígido de medidas de austeridad reduciendo el gasto público y sobre todo el gasto social. Los Estados son protagonistas fundamentales en esta crisis. Ni siquiera los fundamentalistas del mercado pueden negar su rol.

Se ha señalado bien que junto a las amenazas han surgido respuestas solidarias, mancomunión de esfuerzos, sensibilidad ante los problemas de los demás, innovación y acción.

Sin embargo no es una tormenta en un día soleado. Una referente del ecofeminismo Yayo Herrero sostenía hace pocos meses, antes del Covid 19 que “La humanidad se encuentra en una difícil situación. La mejor información científica disponible apunta a que los ecosistemas ya están colapsando y es imposible seguir negando el agotamiento de energía y materiales. Ya no es creíble, además, que el deterioro ambiental sea el inevitable precio a pagar por vivir en sociedades en las que las grandes mayorías se sienten seguras: a la vez que se está destruyendo la naturaleza, las desigualdades en todos los ejes de dominación –género, clase, procedencia, edad- se han agudizado y las dinámicas que expulsan a las personas de la sociedad están adquiriendo una velocidad aterradora”. Somos seres ecodependientes, interdependientes, afirma Herrero, la sostenibilidad del planeta es un proceso autogenerado, que dispone de mecanismos para reorganizarse.

En América latina en los comienzos del siglo XXI y durante una larga década hubo un proceso de crecimiento y distribución en el plano económico, de ampliación de derechos de sectores históricamente postergados, que se tradujo en un descenso significativo de la pobreza y la indigencia. Sin embargo la crisis internacional de 2008 y el renovado advenimiento de concepciones neoliberales en lo económico, detuvo el descenso de la pobreza y puso en riesgo los avances sociales obtenidos.

La Salud puesta a prueba

Aquellos países que invirtieron en su salud, que crearon o fortalecieron sistemas de salud sólidos,

sobrellevan mejor la epidemia. Y los que recortaron recursos para la salud padecen consecuencias mucho mayores. La pandemia del coronavirus nos ha mostrado que los sistemas de salud no pueden responder a las lógicas del mercado. Por un lado se demostró fundamental tener una financiación adecuada y solidaria donde el acceso a los servicios no dependa del poder adquisitivo de cada persona. Son los niveles de inversión necesarios, que se traducen en la dotación del personal, en la disponibilidad de infraestructuras. Pero además importan mucho las estrategias que llevan adelante.

Las formas de atención más próximas a las familias y comunidades son un componente a jerarquizar . El cierre de policlínicas zonales no es una buena estrategia global pero tampoco en relación con el COVID 19. El sistema de salud no puede retraerse sino por el contrario debe fortalecer un Primer Nivel de Atención resolutivo, evitando la concentración de personas en las puertas de urgencia. De esta forma se puede realizar en domicilio o en dispositivos territoriales, la atención básica de los casos leves, acotando la cantidad de casos complicados y derivándolos correctamente. Para ello el personal de los centros de Primer Nivel deben contar con todos los elementos de protección frente al coronavirus.

En el abordaje de la epidemia no solo deben considerarse los riesgos de contagio sino también la manera de prevenir y tratar adecuadamente otros problemas relacionados, como los de salud mental, salud ambiental, inseguridad alimentaria y las Enfermedades Crónicas No Transmisibles ENT.

Comunidades en movimiento

Las personas no son solo pacientes y las comunidades no son conjuntos de pacientes sino protagonistas de su salud, también en el caso de la epidemia. Más allá del cumplimiento efectivo de las medidas resueltas por la autoridad sanitaria o las indicaciones de los técnicos, hay una dimensión clave que es el autocuidado y el mutuo cuidado, la solidaridad, la prevención en y desde la comunidad. En Uruguay hay una cantidad de organizaciones y colectivos, Redes de Adultos Mayores, Redes de Salud, que conforman comunidades. Los actores locales, las coordinaciones intersectoriales en el territorio, son necesarias para una política integral de Salud. La creación de un entramado social activo no es un resultado espontáneo sino producto de múltiples experiencias y aprendizajes. Este es un momento donde volver a formar Agentes Comunitarios de Salud sería muy necesario.

Retomo aquí una breve presentación de la Red de Municipios y Comunidades Saludables.

“ En los últimos meses se llevaron adelante una serie de intercambios entre distintos municipios y organizaciones sociales (Mov. Nal de Usuarios de Salud, Org. Usuarios del Cerro, etc), División Salud de la IM, Proyecto Udelar CSIC (Facultad de Medicina, Ciencias Sociales y Enfermería). En ese marco surgió el interés en crear una Red entre gobiernos municipales, movimientos sociales, instituciones académicas y otros actores en el territorio en el marco de la estrategia de MUNICIPIOS Y COMUNIDADES SALUDABLES (MCS)”.

“Desde un punto de vista ético, teórico y práctico esto implica asumir la salud con una visión integral que piensa en las comunidades como actores fundamentales y los territorios como escenarios privilegiados para construir participación social y acciones sobre los determinantes sociales. Se ha hecho mucho en esta dimensión y es importante apoyarse en todas esas experiencias y protagonistas”.

“La creación de una Red de Municipios y Comunidades Saludables donde instituciones y colectivos sociales sumen esfuerzos con participación de la academia tiene como objetivo fortalecer experiencias en el abordaje intersectorial y comunitario de los problemas de salud con énfasis en la prevención y promoción . La cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud aporta en el marco de la estrategia de Municipios y Comunidades Saludables”.

“Este involucramiento de comunidades, gobiernos locales, academia y un espectro amplio de actores es importante hoy para afrontar la situación actual de pandemia por el coronavirus, tanto en sus aspectos sanitarios como sociales, económicos, éticos, culturales y de derechos humanos. Sin perder de vista todo el resto de los problemas existentes”.

“Entre las actividades previstas por la Red de Municipios y Comunidades Saludables está planteada la realización de una serie de talleres abiertos que comienzan con un Taller sobre “Salud Mental en tiempos de coronavirus”, el jueves 16 de abril a las 18 hs en el salón virtual” :

https://meet.jit.si/SaludMentalentiemposdecoronavirusRedMunicipiosyComunidadesSaludables

“Luego están previstos talleres sobre Situación de las Personas Mayores, Emergencia Alimentaria y Violencia doméstica. La Red está abierta a la participación de organizaciones sociales, gobiernos locales e instituciones académicas, interesadas en el trabajo conjunto. Para tomar contacto con la Red pueden escribir al correo: municipioscomunidadesaludables@gmail.com”.


Sistemas de Salud proactivos

Ante la epidemia es imprescindible un monitoreo de la organización y el funcionamiento efectivo del sistema de salud. Una mirada parcializada se limita a una lógica de “caja negra” donde los únicos indicadores considerados son: cantidad de personas infectadas, cantidad de internados (comunes y CTI) y fallecidos. Pero ese enfoque es demasiado limitado.

Se requieren estrategias integrales y evaluar su funcionamiento hasta en sus detalles. Es necesario un monitoreo de los mecanismos de atención telefónica y a domicilio, la atención en puertas de urgencia y las policlínicas zonales, y no solo las internaciones. Importa corregir rápidamente las iatrogenias y omisiones que se produzcan. Existen situaciones donde medidas motivadas por una actitud de prevención crean situaciones de riesgo en la población afectada. Por ej procedimientos de atención donde las personas tienen que hacer colas en la calle para acceder a medicamentos u otras prestaciones porque se limita el ingreso a los locales o porque no hay respuesta descentralizada. Esta evaluación es responsabilidad de cada efector, pero también la autoridad sanitaria debe hacer un seguimiento permanente. Crear un cuadro de indicadores de información obligatoria frecuente sobre calidad y condiciones de la atención es parte de la rectoría.

Los organismos participativos del SNIS como Junasa, Judesas, Julosas y Consejos Consultivos deben ser convocados y consultados en todo este proceso. A nivel nacional pero también local se necesitan espacios de diálogo donde se escuche la voz de usuarios, trabajadores y comunidades.

Este seguimiento no se puede limitar a la epidemia de coronavirus. Seguramente es preciso abarcar todas las patologías priorizadas. No es bueno desatender otras patologías relevantes, porque de hacerlo tendremos mayor morbilidad y mortalidad por las causas ya existentes. El país dió un paso importante con la delimitación de problemas prioritarios y Objetivos Sanitarios Nacionales. Vale la pena volver sobre ellos, pensar la coyuntura desde esa mirada y empezar a planificar con perspectiva de mediano plazo. Ninguna patología puede abordarse adecuadamente en forma aislada.

Artículo publicado en EL DIARIO MEDICO Nº229 Abril 2020

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