Artículo publicado en EL DIARIO MEDICO Agosto 2023
Educación y salud son considerados aquí como campos profundamente entrelazados de la vida en sociedad. No hay salud integral sin una educación que nos permita cuidarnos, cuidar a los demás y a la naturaleza, aprendiendo siempre. No hay educación adecuada sin salud. Las posibilidades cognitivas de las personas desde la primera infancia hasta su muerte dependen de tener salud en su sentido mas amplio. A modo de ejemplo si hay malnutrición, parasitosis, afectaciones del desarrollo, de la salud mental, bucal o vincular, las capacidades de aprendizaje y educación se deterioran drásticamente.
En ese sentido poder estudiar mejor los procesos de participación social en salud requiere tomar en cuenta las teorías de la salud que jerarquizan el rol protagónico de los pueblos y las comunidades, y al mismo tiempo las corrientes de la educación popular y comunitaria asociadas con la investigación participativa. Ambas vertientes teóricas están muy relacionadas con las teorías de profundización de la democracia en todos los ámbitos de la sociedad como respuestas a la crisis civilizatoria actual. Para abordar estos temas volveremos sobre reflexiones que ya hemos desarrollado en otros artículos o tesis.
La participación social es una de las cuestiones principales en el campo de la salud hoy. Un viejo principio consagrado en la Conferencia de Alma Ata en 1978 sobre “el derecho y el deber de los pueblos a participar individual y colectivamente en la planificación y aplicación de la atención a su salud” vuelve a ser jerarquizado en esta nueva etapa tan llena de riesgos e incertidumbres.
Un ejemplo reciente de esa consideración respecto al tema es el libro denominado Voz, agencia, empoderamiento – Manual sobre la participación social para la cobertura sanitaria universal, presentado por OMS en 2022. Allí junto a conceptos generales relevantes se relatan investigaciones sobre procesos participativos en salud en Francia, India, Madagascar, Portugal, Tailandia, Tunez, Mexico, Burkina Faso e Irán. Lamentablemente las experiencias sudamericanas no fueron recogidas aquí. En el mismo sentido la OPS ha planteado la participación social como una de las “Funciones Esenciales de la Salud Pública” y ha convocado a diversas instancias de conversación al respecto. En el planteo de OMS un espacio participativo es una herramienta para reducir las asimetrías de poder en el proceso de adopción de decisiones. El empoderamiento de organizaciones y comunidades pasa por la creación de capacidades en la participación social en el campo de la salud.
El texto de OMS está centrado fundamentalmente en la incorporación de las voces de las personas al proceso de formulación de políticas en materia de salud tanto directamente desde las comunidades, o también mediante otras organizaciones de la sociedad civil. Las desigualdades y la distribución injusta del poder son consideradas un obstáculo central para la participación social y al mismo tiempo ella es un camino para reducirlas.
Desde Uruguay pensando en la necesidad de una segunda generación de reformas en la salud el tema adquiere gran relevancia porque la participación social fue uno de los ejes fundantes del SNIS y su desarrollo tuvo experiencias enriquecedoras y obstáculos que la trabaron. Hacia el futuro la profundización y ampliación de los espacios participativos es una de las claves para involucrar a las comunidades en las políticas de salud y dar un salto en calidad en las transformaciones en este campo. Desde las investigaciones que hemos realizado en Uruguay1 podemos plantear que el diálogo de saberes, los intercambios entre el saber académico y el saber popular son un elemento clave para la participación social en salud. En ese sentido el formato pedagógico de esos intercambios es muy relevante para hacer posible la creación colaborativa de conocimientos nuevos y su apropiación por la sociedad. Estudiar las características de estos procesos es un objeto de investigación pertinente y necesario.
.-Como decíamos anteriormente un componente del marco teórico de toda investigación sobre la participación social son las concepciones de la educación popular y la investigación participativa con énfasis especial en los aportes de Paulo Freire y otros autores vinculados. En septiembre de 2021 se cumplieron 100 años del nacimiento de Paulo Freire. Lejos del olvido su pensamiento sigue alimentando debates, investigaciones y acciones en todo el mundo y especialmente en América Latina. En el campo de la salud, como en la educación tenemos el desafio de retomar sus ideas, recreándolas para enfrentar las realidades complejas de hoy.
La educación como praxis, reflexión y acción para cambiar la realidad es un componente
fundamental de las políticas hacia los determinantes socioeconómicos y culturales de la salud.
Aquellos elementos que el Informe Lalonde (un documento clave para las políticas de salud) identificaba ya desde 1974 como los factores con mayor influencia en la salud de las personas y las sociedades.
La concepción de “educación bancaria” que cuestionaba Freire tiene mucho que ver con los
paradigmas verticales de la salud donde el poder se concentra en lugar de democratizarse.
Dice Freire que si la educación se basa en la narración, con el educador como único sujeto
transforma a los educandos en “vasijas” o recipientes que deben ser “llenados” por el educador.
“Cuando más vaya llenando los recipientes con sus “depósitos”, tanto mejor educador será. Cuanto
más se dejen “llenar” dócilmente, tanto mejor educandos serán. De este modo, la educación se
transforma en un acto de depositar en el cual los educandos son los depositarios y el educador quien
deposita” (Freire 1970).
Por el contrario en una educación diálogica, problematizadora, la relación es horizontal, el educando se reconoce a sí mismo y aprende del educador, pero el educador también aprende del educando y “reconoce su propia humanidad”. La concepción educativa de Paulo Freire tiene como objetivo esencial poner a las personas en condiciones de poder replantearse críticamente las palabras de su mundo, para saber y poder decir “su palabra”. En este proceso que va desde la alfabetización a la generación de los mas profundos conocimientos académicos, los seres humanos asumen conscientemente su condición y construyen su emancipación.
Como enfatizan algunos trabajos recientes2 se trata de reinventarnos con Freire y no de repetirlo, hacia las interpelaciones del presente. En ese contexto podemos volver a la noción de “inédito viable” que produjo Freire para superar los aspectos específicamente pedagógicos hacia una transformación integral de los vínculos sociales subvirtiendo las relaciones de opresión y subordinación. El “inédito viable” hace posible algo que parecía no realizable, relaciona la utopía con una realidad concreta, o como fundamenta Eric Olin Wright desde su propio marco teórico hablando de las “utopías reales”. Como sostienen Alfieri, Rébola y Suarez (2022) los aportes de Freire deben ser recuperados y recreados a luz de los nuevos desafíos del mundo actual tanto para los procesos educativos como para los procesos de participación social y ciudadana.
Estas corrientes pedagógicas se vinculan estrechamente con las que postulan la IAP Investigación Acción Participación. Fals Borda en su artículo “Rehaciendo el saber” 3 relaciona la IAP con otras tendencias en el campo de la educación y en especial con los aportes de Paulo Freire . Sostiene que la investigación participativa es dialógica porque su concepción de construcción colectiva del conocimiento acude a la confluencia entre saberes populares y saberes especializados. Herrera Farfán y Torres Carrillo 4analizando los congresos mundiales de la IAP desde 1977 afirman que las estructuras de injusticia y opresión que dieron lugar a propuestas como la educación popular y la IAP en los años 70 siguen vigentes, pero ya no cabe pretender un paradigma único y homogéneo de superación.
Marcela Gajardo (19855) propone la existencia de dos vertientes de la investigación participativa en América Latina: una educativa y otra sociológica. La primera basada en Paulo Freire y su planteo de “investigación temática” y la segunda en Orlando Fals Borda. Gajardo y Zuñiga (1980) relacionan a Freire con la IAP porque vinculó la actividad investigativa con un proyecto político crítico, participativo, que privilegia una accion con los grupos dominados de la sociedad, comprometiéndola con procesos de transformación social liberadora.
Joao Bosco Pinto6 a fines de los años 70 retomó y desarrolló la vertiente educativa de la investigación acción iniciada por Freire mediante la construcción de una estrategia con un conjunto de momentos, fases, actividades y técnicas que pudieran aplicarse en micro procesos de planificación rural.
Anton de Shutter (19817), por su parte, es un referente en la formación de educadores de adultos en Mexico. Una formación basada en la investigación participativa, concebida como un proceso dialectico y un diálogo a través del tiempo. De Shutter reconoce el carácter político de la producción de conocimientos y plantea el conocimiento como una estrategia para que el pueblo tenga mas poder. La investigación participativa es formulada como un conocimiento intersubjetivo basado en la praxis y en la integración entre conocimiento científico y conocimiento popular a través de la participación.
El psicólogo, antropólogo y alfabetizador brasileño Carlos Rodrigues Brandao (20068) recientemente fallecido luego de una larga trayectoria que recoge la convergencia entre educación popular e investigación participativa, trabajó tanto con Freire como con Fals Borda. Investigación, educación y acción son planteadas por él como momentos metodológicos de un mismo proceso orientado a la transformación social, con un principio de totalización que aportan los movimientos sociales.
Tomas R. Villasante desde España ha aportado a una propuesta que recoge elementos de la IAP, la praxeología, la educación popular, la sociología crítica (de Jesús Ibañez), el socioanálisis, las ciencias naturales y el pensamiento de Deleuze y Guattari. La “socio-praxis” que surge en la confluencia entre esas corrientes cuestiona los limites de las metodologías “sedentarias” y plantea la creación de abordajes “nómadas”, implicativos y creativos para alcanzar los múltiples vínculos , procesos, tramas y estructuras que forman lo social (Villasante 20049).La metáfora de las “redes” es la base de distintas teorías analíticas.
En un texto que analiza la extensión universitaria crítica en América Latina Oscar Jara (102023) define la educación popular como una corriente que es al mismo tiempo un fenómeno sociocultural y una concepción de la educación. En tanto fenómeno sociocultural procura redefinir y agrupar una gran cantidad de prácticas educativas diversas con una intencionalidad transformadora común. Para Jara la concepción educativa de la educación popular, por su parte, promueve la construcción de un nuevo paradigma que confronta con el modelo dominante capitalista de tipo autoritario que disocia teoría y práctica. Humberto Tommasino por su parte señala que la Extensión Crítica ha sido definida por el Grupo CLACSO-ULEU Extension Critica, Teorias y practicas en AL y C.
a partir de “un proceso de dialogo de saberes, critico, horizontal que vincula educadores de variado tipo (universitarios, tecnicos, dirigentes de movimientos y organizaciones sociales, etc.) con sectores populares, en la busqueda y construccion de una sociedad mas justa, solidaria e igual, en donde desaparezcan los procesos de opresion-dominacion y en donde se generen y fortalezcan propuestas anti-capitalistas, anti-patriarcales y de-coloniales”. (Grupo CLACSO-ULEU:
Extension Critica; teorias y practicas en America latina y Caribe, 2020).
Muy recientemente, el pasado 11 de agosto se presentó en la Biblioteca Popular Jose Morosoli en el Parque Liber Seregni el libro de Camilo Alvarez López “Educación Popular un movimiento que transforma” que recoge reflexiones enriquecedoras sobre los conceptos fundamentales, las metodologías y las raíces históricas de la educación popular en América Latina asi como varias experiencias uruguayas como “El Nido, Espacio Cultural” en el barrio La Capoeira, el club Villa Española de futbol, las pegagogías de la Tierra, los feminismos populares. Camilo Alvarez en este libro dialoga con el pensamiento latinoamericano en educación popular a la vez que desarrolla una perspectiva propia y heterodoxa basada en los procesos desarrollados en Uruguay.
Por último cabe volver a lo mas general. Porque de una u otra forma todos estos procesos se apoyan en las concepciones que enfatizan la reinvención y profundización de la democracia ante las fuertes desigualdades y mecanismos de opresión propios del capitalismo, el patriarcado, el racismo y el colonialismo. Esa democratización profunda de la sociedad constituye un eje fundamental para la construcción de modelos civilizatorios alternativos ante las crisis que afectan un planeta ambientalmente enfermo como dice Alicia Bárcena. Las políticas públicas de salud, de educación, así como otras dimensiones pueden ser espacios que contribuyan a transformaciones profundas en un sentido democratizador. Las fortalezas y las debilidades, los avances y los errores, los saltos en calidad o las derrotas, las inconsistencias y contradicciones en este plano merecen ser investigadas, valoradas y tenidas en cuenta, no solo desde la academia sino conjuntamente con los actores sociales o institucionales.
1Anzalone Pablo (2021) Uruguay: participación social en salud y democratización de la sociedad y el Estado. Tesis de Doctorado en Sociología.TD_AnzalonePAblo.pdf (udelar.edu.uy)
2Reinventarnos con Paulo Freire : primer libro : educación popular, pedagogías críticas y procesos participativos / Ezequiel Alfieri … [et al.] ; compilación de Ezequiel Alfieri ; Romina Carla Rébola ; Mariano Suárez Elías ; prólogo de Pablo A. Vommaro ; Nicolás Arata. – 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires : CLACSO, 2022.
Libro digital, PDF Archivo Digital: descarga y online ISBN 978-987-813-397-3
3Fals Borda Orlando y Rahman Mohammad (1991) Acción y conocimiento _ Como romper el monopolio con investigación-acción participativa-Cinep
4Herrera Farfan Nicolas, Torres Carrillo Alfonso(2023).Orlando Fals Borda y la investigación participativa Editorial Laboratorio Educativo. Bogotá. Colombia.
5Gajardo Marcela (1985) Investigación participativa en América Latina. Documentos de trabajo.FLACSO 261
6Bosco Pinto, Joao (1969) Metodología de la investigación temática. Bogotá. IICA-ICIDA.
7De Schuter, Anton (1981) Investigación participativa: una opción metodológica para la educación de adultos. Patzcuaro. CREFAL
8Brandao Carlos Rodrigues y Streck Danilo (2006) Pesquisa participante : o saber da partilha. Ideias e letras.SP
9Villasante Tomas R. (2004) La socio praxis un acoplamiento de metodologías implicativas. Mimeo
10Ciriza .Alejandra et al (2023) Textos clave de la extensión crítica latinoamericana y caribeña / .. [et al.]; coordinación general de Fabio Erreguerena – 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO, 2023. Libro digital, PDF – (Grupos de Trabajo)
