Artículo publicado en El Diario Médico Julio 2024

Las metodologias que se emplean son indicativas de los grados de participación que se aspira a instrumentar. En algunas modalidades de organización y de acción todos los aspectos metodológicos evidencian concentración del poder mientras en otras formas las metodologías estimulan el protagonismo de un amplio espectro de actores. El diálogo de saberes, los intercambios entre el saber académico, el saber popular y el saber institucional son un elemento clave para la participación social en salud. En ese sentido el formato pedagógico de esos intercambios es muy relevante para hacer posible la creación colaborativa de conocimientos nuevos y su apropiación por la sociedad. La educación popular en los ámbitos comunitarios es un complemento sustantivo de la educación formalizada en el sistema educativo. Las metodologías de la educación popular y en general los métodos participativos son herramientas valiosas para la participación y la organización social. También en la academia contribuyen a salir de las lógicas extractivistas y de la epistemología positivista, abriendo camino a la investigación-acción-participación.

Criterios de organización de actividades . La organización de conferencias, presentaciones, encuentros, asambleas, reuniones, seminarios puede estar a cargo de una institución estatal, ya sea gubernamental o académica, invitando a las comunidades como espectadores. Por el contrario hay experiencias donde las actividades fueron organizadas por grupos de convocatoria abierta a los que se integraron actores sociales y pluralidad de instituciones en cada temática. Si la metodología adoptada incorpora la participación de los diversos actores desde el inicio, en la preparación, convocatoria y desarrollo de cada evento es un tipo de diseño y si las decisiones son tomadas solo por las jerarquias institucionales el resultado es otro. Si las decisiones se tomaron en conjunto, las actividades significan pasos hacia el trabajo en red entre estas organizaciones.

Conformación de mesas, paneles y conferencias. En muchos formatos académicos o institucionalizados los expositores son todos jerarcas de las instituciones, o referentes académicos. En cambio si el criterio es siempre sumar referentes de los movimientos sociales en pie de igualdad junto a académicos y responsables de políticas públicas, el resultado es otro. Si son solo profesionales quienes exponen, o solo hombres, o solo personas blancas, o solo personas adultas, los sesgos de inequidad se reproducen. La reivindicación de la pluralidad de saberes y la apuesta al dialogo entre los mismos, para la construcción de nuevos y mejores conocimientos, es una concepción sobre como abordar cada tema en su complejidad. Y también una señal del tipo de participación que está construyendo.

Talleres interactivos .Si la metodología utilizada incluye la realización de talleres donde se discuten ampliamente los temas, habilitando la voz de muchos participantes, es una modalidad que agrega participación. Si la palabra es monopolio de una persona o conferencista, o incluso un panel de expositores, la participación es mas restringida. La señal que se envia dice sobre a quienes se considera propietarios del saber y del decir. La posibilidad de hacer preguntas es una variante y la generación de intercambios y debates es otra diferente.

En lugar de reducirlos al rol de oyentes de los expositores, las metodologías participativas generan instancias abiertas de intercambio de los participantes. En cada grupo de discusión con modalidades de taller es posible trabajar con consignas, preguntas disparadoras, registrando los intercambios en papelógrafos y relatorías de cada taller. Los aportes e intercambios de los talleres se pueden volcar en instancias plenarias de la actividad y producir ámbitos de discusión enriquecedores. Todos estos aportes pueden recogerse en videos, libros, artículos y compartirse con otros. Compartir aprendizajes es un factor fundamental para la formación-acción en temáticas complejas, aporta a los debates teóricos y a las prácticas transformadoras.

Descentralización e integración de territorios postergados. Un criterio participativo para la organización de actividades es involucrar a distintas zonas, barrios y ciudades evitando la lógica de centralización en la capital y su área metropolitana. Además de las actividades presenciales se puede habilitar formas de participación por via virtual desde muy diversos lugares del país y de la región. Convocando eventos en varias sedes presenciales, por ejemplo, se comparten por via virtual las mesas e intercambios generales, y se realizan en forma presencial las dinámicas de taller, que luego se vuelcan en el plenario por via virtual.

Resultados concretos en las actividades . Un criterio a contemplar es que las actividades se propongan generar productos concretos. Según el tema y de acuerdo a lo acumulado previamente estos productos pueden ser: una declaración conjunta, un artículo para difundir, un libro, una campaña específica sobre un tema, iniciativas respecto a un tema priorizado, la convocatoria a asambleas, propuestas a llevar adelante. Es importante hacer relatorías de cada actividad para crear un registro que permita hacer una sistematización de las experiencias. Con las relatorias, ponencias, testimonios, percepciones de distintos actores es posible hacer publicaciones en formato digital o papel, que sea una forma de transmitir la experiencia a quienes no pudieron participar o fomentar una reflexividad mayor en quienes participaron. Un ejemplo de esta metodologia son los cuatro libros digitales publicados con apoyo de OPS a partir de las conferencias prepratorias del Congreso Pablo Carlevaro. Allí se recogen múltiples aportes en Salud Mental, Personas Mayores, Primera Infancia, Adolescencias y Juventudes, desde actores variados sociales, académicos, institucionales. Ver en https://www.paho.org/es/salud-comunitaria-participacion-social

Acción colectiva y no solo representación formal. OMS refiere a la participación comunitaria como la determinación por parte de los grupos sociales de sus necesidades y el establecimiento de mecanismos para satisfacerlas (Robertson y Minkler 1994) . Agregamos a esta definición el énfasis en la acción colectiva que produce cambios en las determinaciones y hace que los mecanismos funcionen efectivamente o que las políticas sucedan.

La experiencia otorga un énfasis a las dinámicas participativas que pueden jugar un papel clave en la representatividad de los delegados sociales. No se trata solo del mecanismo por el cual son elegidos los representantes sino también la consulta e información permanente a las bases sociales, la construcción de acciones amplias donde la población participe, la realización de instancias abiertas de intercambio y reflexión colectivas. Una preocupación especial debe estar referida a generar espacios donde los sectores mas postergados puedan expresarse y participar de las deliberaciones y decisiones.

En los mecanismos de participación social del SNIS hubo, en muchas ocasiones, una priorización limitante en la existencia de representantes sociales y sus mecanismos de designación, sin poner el énfasis en los procesos participativos en los territorios, en las comunidades como protagonistas. Al mismo tiempo la riqueza de las experiencias locales no se ha incorporado de manera significativa en la elaboración de políticas. Existen asimismo lógicas de gestión tradicional a las que les molesta la participación social y conciben la autoridad política y técnica como pirámides de ordeno y mando.

Presencialidad y utilización de medios virtuales. La recuperación de la presencialidad ha sido un factor importante para fortalecer la participación en el entramado social. Los dialogos presenciales, compartir instancias colectivas, asambleas, reuniones amplias, actividades culturales, la música y la danza así como una variedad amplia de formas societarias permiten recuperar el vínculo comunitario. Dentro de cada movimiento social y entre los movimientos sociales, desde y hacia los gobiernos locales y en diversos territorios. Luego del impacto de la pandemia, la sociabilidad se va recomponiendo y abre posibilidades nuevas. Somos seres senti-pensantes decía Orlando Fals Borda (1991) y nuestra identidad se construye en vínculos con otros.

Al mismo tiempo la experiencia en distintos paises muestra que hay un aporte relevante del uso de medios digitales: la posibilidad de participar con dinámicas de formación/acción desde diversas ciudades, incluso localidades pequeñas o alejadas y desde los ámbitos rurales. La necesidad de trasladarse fisicamente para participar de eventos implica serios inconvenientes económicos y de tiempo, para personas con menos recursos o que viven lejos de la capital o los grandes centros urbanos. Un fenómeno que se extendió durante la pandemia fue la posibilidad de intercambios horizontales entre colectivos en territorios distantes usando la tecnología digital en forma creativa (Kujawa et al 2023). La pandemia impuso la generalizacíón de mecanismos virtuales de comunicación e intercambio, que, sin embargo, operaron con grandes desigualdades de acceso y sin la formación adecuada de los actores para su utilización. Mas allá de la coyuntura pandémica hay una revolución tecnológica en materia de comunicación que impacta en el plano educativo y en el plano sanitario, y en la articulación de ambos. Los mecanismos y los formatos educativos requieren un análisis crítico que permita innovar sin perder de vista los objetivos propios y las connotaciones que cada metodología entraña. Ni el rechazo a la innovación en este plano ni la aceptación acrítica son opciones buenas. Por eso la búsqueda de soluciones hibridas combinando actividades presenciales y virtuales, innovando en lo pedagógico, con metodologías horizontales, puede fortalecer la participación social en salud.

Dialogo de saberes. Los procesos deliberativos están estrechamente vinculados a la participación social (OMS 2022). Como hemos fundamentado en este artículo el diálogo de saberes, los intercambios entre el saber académico, el saber popular y el saber institucional constituyen un elemento relevante a desarrollar. En ese sentido las metodologías utilizadas, el formato pedagógico de las actividades adquieren mayor trascendencia.

Las experiencias de formación de promotores o agentes comunitarios de salud son instancias particularmente fecundas para dinamizar estos procesos. La labor de estas promotoras/es es un motor de procesos colectivos mas amplios y una oportunidad para cambiar la sensibilidad y la capacidad de las personas.

La formación de Promotores Juveniles de Salud y Autonomía llevada adelante en 2024 en la Cuenca de Casavalle, en el Oeste de Montevideo (Club Huracán de Paso de la Arena), en el Noreste de Montevideo (La Cruz de Carrasco, Malvín Norte y Flor de Maroñas) y próximamente en Bella Unión, Rivera y Montevideo Rural, muestra como se jerarquizó el protagonismo de los adolescentes, con una actitud de respeto y escucha a sus percepciones. La Red de Jóvenes con Voz se ha ido construyendo con metodologias participativas desde la Conferencia sobre Juventudes en Bella Unión en abril de 2023 al campamento de Punta Espinillo en octubre de ese año y el taller del 9 de noviembre en el Congreso Pablo Carlevaro. Promover que los adolescentes y jóvenes puedan hacer oir su voz requiere romper con la estigmatización, luchar contra las desigualdades y promover la participación juvenil mas amplia.

La participación social en las políticas públicas puede contribuir a generar transformaciones más profundas, ejercicio de derechos, mayor control social y modelos de atención o abordajes integrales con énfasis en la prevención y promoción.

La labor articulada de comunidad, gobiernos locales y academia en la estrategia de Municipios y

Comunidades Saludables es una herramienta para fortalecer la intersectorialidad en el abordaje de problemas priorizados colectivamente en los territorios.