DESCENTRALIZAR LA DESCENTRALIZACIÓN por Jorge Bentancur

El sábado 5 de agosto se llevó a cabo en el Centro Cultural Florencio Sánchez, el 3ª encuentro de la Unión de Organizaciones Barriales del Cerro, con la presencia de la Organización de Usuarios de Salud del Zonal 17, IPRU, APEX, MIDES Oeste y el apoyo de Municipo A.

En la entrada del Teatro Florencio Sánchez había exposiciones muy coloridas de las diferentes comisiones y un mapa gigante del zonal con la ubicación y el nombre de todas y cada una, escrito por los protagonistas como se debe hacer la historia.

El alcalde Gabriel Otero, que fue el primero en hacer uso de la palabra dijo estamos “descentralizando la descentralización”.

Y coincidimos totalmente, a nuestro parecer la descentralización es “una herramienta” que puede ser funcional, tanto al modelo neoliberal como al modelo democratizante. Compartimos y trabajamos para fortalecer la democracia participativa, como así lo ha dicho el concejal vecinal Luis Callejas, presentando la Unión de Comisiones Barriales junto a la concejala Marianela Costa.

Un poco de historia

El conocido documento 6 nos dice: “El objetivo central de la gestión departamental es el de promover una profunda democratización de la vida social, política y económica del Departamento de Montevideo”.

Y más adelante dice…“En esta concepción, la planificación, instrumentación y ejecución del conjunto de políticas propuestas supone y tiene como fundamento principal la información y la participación ciudadana. De acuerdo con lo expuesto anteriormente, el gobierno Municipal se sustentará en dos pilares fundamentales: los vecinos de Montevideo y los trabajadores municipales.

Los funcionarios del área social de la zona 17 se han puesto todas las pilas, la Licenciada en Trabajo Social Adriana Da Silva, por el Área Social, expuso sobre la historia de las comisiones barriales en la zona del Cerro. Haciendo referencia a la Comisión de Fomento, Edilicio y Social del Cerro que fue promotora de muchas de las obras que se realizaron en la primera época de la Villa del Cerro.

Nosotros agregamos, que en setiembre de 1950 quedaba constituida una Comisión de Vecinos que patrocina ante la población cerrense la instalación de un Hospital, Escuela Industrial, Liceo de Enseñanza Secundaria, Mercado Vecinal, Oficinas Públicas, Parques de Recreo y Deportivos, Alumbrados, Viviendas Económicas, etcétera.

De acuerdo a las necesidades del barrio, la Comisión de Fomento se reorganiza en varias áreas de trabajo. Se crea una sub-comisión pro-Liceo, lo que era una utopía “un liceo para los hijos de los obreros de los frigoríficos”,  después de varias idas  y venidas se hace realidad el día 2 de mayo de 1953 el Liceo abría sus puertas, la Comisión de Fomento Edilicio y Social del Cerro designaba por unanimidad para la primera APALC, a los Sres. Luis “Toto” Desanti y Ruben “Pocho” Ríos como delegados de los fundadores a quien hacemos humilde homenaje a través de estas páginas.

Si se puede

Hoy ha pasado mucha agua bajo el puente pantanoso y el Cerro ha crecido en población y siendo la cuna del país con 57% de los niños que nacen pobres, nos merecemos reconstruir el tejido social y disminuir la pobreza en una zona que supo enriquecer las arcas del tesoro nacional. Es obra de todos y así los expresan los activistas sociales Luis Callejas y Marianela Costa: “la marginalización debe ser extirpada de una vez por todas de nuestra sociedad” cada una de las comisiones que hacen parte de la red tiene un rol para que se cumplan los objetivos comunes.

Las diferentes comisiones se mezclaron en tres subgrupos y comenzaron a trabajar sobre diferentes temas con mucho entusiasmo.

Los tres talleres que se organizaron fueron sobre: 1) Trabajo comunitario y participación; 2)Infraestructura barrial; 3)Gestion de salones comunales y plazas.

Participaron las comisiones de los siguientes barrios:

Parque público Siete Hectáreas – Punta Yegua; La Trompada; Fortaleza; 5 de enero; Villa Libre; Tobogán; Las huertas; Colectivo del Oeste; Artigas; Comisión de la Plaza Nro 10; Cotravi; Nuevo Amanecer; Villa Esperanza; Puntas de Sayago; 1° de mayo; 4 esquinas; Estrella del Cerro de Bajo Valencia; Proyecto Ipiranga; 20 de julio y Colectivo Anfiteatro.

Como broche de oro, me toca compartir en el taller con un viejo compañero, Alfredo Sosa. En 1969 íbamos juntos por la delegación del Cerro al congreso de jóvenes cooperativistas que se realizó en la Unidad Cooperaria de Cololó, algo que nos marcó para el resto de nuestras vidas.  Hoy, 48 años después, seguimos en la militancia social, si nos vieran nuestro padres que también eran amigos, estarían orgullosos.

 

EL QUE FUE A SEVILLA por Adriana Cabrera Esteve

“En las elecciones de este domingo se votó a los nuevos concejales de los municipios y también se eligieron los proyectos del barrio”, informó Teledoce el mismo día de las últimas elecciones de concejos vecinales. Pero la confusión no estuvo presente sólo en la prensa: algunas destacadas autoridades señalaron ante cámaras la importancia de una muy buena elección del tercer nivel de gobierno. Confundir la palabra “vecinal” con la palabra “municipal” no sería un gran problema si no entrañara desconocimiento de la normativa y también de la asignación de roles de cada organismo.

El Concejo Municipal es un órgano ejecutivo, un cuerpo colegiado de gobierno del tercer nivel, del cual surge, por ser el candidato más votado, un alcalde que lo integra; los concejos vecinales son organizaciones sociales. Los primeros fueron creados por la Ley de Descentralización Política y Participación Ciudadana de 2009, existen en todo el país y son electos en el mismo acto de votación que el segundo nivel de gobierno.

Los segundos son elegidos en la misma instancia que los proyectos del Presupuesto Participativo, existen sólo en Montevideo y son organizados por la Intendencia de Montevideo y los municipios, pero su área de funcionamiento corresponde a la vieja división de Montevideo en 18 zonas.

El imaginario colectivo de los 90

La confusión es fundada. En el imaginario colectivo frenteamplista, la estrategia que emana del Documento Nº 6 del Frente Amplio (FA) propuso avanzar hacia una democracia participativa por medio de la creación de asambleas deliberantes zonales, que devinieron luego en concejos vecinales.

Se visualizaba como pobre que hubiera sólo un mecanismo de consulta quinquenal a la ciudadanía y se impulsaban mecanismos de participación, iniciativa, control y transparencia por parte de la sociedad civil.

La idea de democratizar la vida social, política y económica de nuestro país se sustentaba en el objetivo de cambiar las relaciones de poder. Un país en el que las grandes decisiones las tomaban, en la capital, las familias patricias de siempre, con anclaje en el capital financiero, industrial, rural o comercial, requería “una nueva geometría” entre centro y periferia, dirección y base, gobernantes y gobernados. Un nuevo equilibrio que privilegiara las necesidades y potencialidades de la gente y que compensara las presiones de las grandes corporaciones. Las funciones de los concejos vecinales incluían el asesoramiento, la iniciativa, el control, la evaluación y la colaboración en la gestión, la organización y la promoción de actividades culturales sociales y deportivas.

Sin embargo, los decretos departamentales y las leyes nacionales, consensuados entre los partidos, culminaron luego de un proceso de décadas con una Ley de Descentralización, que creó el tercer nivel de gobierno o gobierno de cercanía a nivel nacional -los municipios- y reprodujo el carácter de democracia representativa del resto de la pirámide de gobierno. Acompañada, a lo sumo, por la posibilidad discrecional de la autoridad de convocar a cabildos abiertos de información y consulta anual.

Por otra parte, la función de proponer e incidir en el presupuesto departamental fue normatizada por medio del Presupuesto Participativo. Los concejos vecinales quedaron, así, como una rémora de tiempos pasados, colocados en una suerte de no-lugar entre lo institucional y lo social.

No se los reconoce como organizaciones sociales completamente autónomas, pero tampoco son órganos consultivos o legislativos municipales a nivel territorial.

Debates entre frenteamplistas

La propuesta del gobierno departamental de instalar el voto electrónico para el Presupuesto Participativo 2016 dio pie a un fermental debate entre los vecinos y los organismos que se ocupan de la descentralización en Montevideo.

¿Cómo debe ser organizada la participación ciudadana para el control y el seguimiento de la gestión pública? ¿Cómo los vecinos pasan de ser demandantes pasivos a ser ciudadanos partícipes?

Los interrogantes dejaron en evidencia el desconcierto y la ausencia de estrategias claras, pero quedaron planteadas las cuestiones que deberán pautar el debate del próximo período en materia de construcción democrática. Un tiempo en el que los concejos vecinales tienen un rol a jugar desde lo social.

Acostumbrados a los viejos clubes de barrio, los partidos tradicionales no tienen ese problema y se han decidido a ocupar los espacios que crearon las políticas de descentralización impulsadas por el FA.

Aproximadamente la mitad de los candidatos a concejal vecinal en las elecciones recientes responden a los partidos tradicionales. Al mismo tiempo, se observó un comportamiento de aparato del Partido Nacional, que encartó las papeletas con sus candidatos marcados junto a los proyectos de Presupuesto Participativo, mayoritariamente vinculados a clubes privados, y se aseguró así lugares de ascendencia dentro de los concejos vecinales. Por otra parte, mientras que para los frenteamplistas los concejos vecinales son lugares devaluados, los militantes de los partidos tradicionales ven en la descentralización un buen lugar para hacer carrera política.

Lo que sucede con la descentralización es un buen ejemplo de lo que Boaventura de Souza Santos llama “el dilema del poder constituyente”.

Ha habido un constitucionalismo de avanzada en América Latina, pero sin vigilancia popular; una Constitución es papel mojado, afirma.

Si bien no estamos acá hablando de normas constitucionales, ha habido en nuestro país un impulso democratizador que se expresa en la descentralización, pero si no lo llenamos de convicción, contenidos y propuestas innovadoras, lo consume la inercia de lo ya instituido.

El rol sustantivo de los concejos vecinales (aún desprovistos de algunas de sus funciones iniciales) no ha sido ocupado por ningún otro organismo. Mantienen el rol de escucha, de generador de actividades próximas a las necesidades de la gente, de visualización de demandas. Fueron el punto de apoyo de las organizaciones de usuarios de la salud. Han sido y pueden ser organizadores de amplios debates en materias sensibles.

Un salto cualitativo imprescindible debería ser la articulación de políticas transversales en territorio. Existen ya en los diferentes barrios redes mixtas de organizaciones sociales e instituciones de gobierno que constituyen un entramado destinado a coordinar las políticas públicas referidas a la pobreza, la violencia, la promoción de la salud, el cuidado del ambiente y la mejora de la convivencia.

Allí deberán estar los concejales vecinales de todo pelo y color, aumentando la calidad de nuestra democracia.

Publicado en Dínamo, suplemento de La Diaria, 14 de noviembre de 2016

ELECCIÓN DE CONCEJOS VECINALES por Martha Delgado

El Frente Amplio de acuerdo a sus principios e ideas fundacionales plantea  la descentralización política y participación ciudadana como el “camino irreemplazable para impulsar el proceso de profundización de la democracia[1]“.

 Con este objetivo y en el marco de otras acciones, en el año 1993 se crean los  Concejos Vecinales.

Los Concejos Vecinales son organismos de base integrados por vecinos electos cada dos años, que trabajan en forma honoraria. Su función actual es tratar los principales problemas de cada  barrio, iluminación, tránsito, ambientales, etc., vincularse con las organizaciones sociales y desarrollar actividades de carácter cultural en el más amplio sentido.  En el Municipio B funcionan dos Concejos Vecinales, correspondiendo al Número 2 la subzona Cordón Este (Parque Rodó).

El Concejo Vecinal N° 2 ha promovido e incidido en proyectos como el de clasificación y destino de la basura, la creación de espacios de convivencia como lo es el Parque Seregni, el tratamiento y discusión de temas que  a todos nos involucran como la baja de la edad de imputabilidad, por poner algunos ejemplos.

Los Concejos Vecinales se vinculan con el gobierno Municipal y Departamental, teniendo un delegado en el Concejo Municipal con voz y sin voto de modo que puede trasladar a dicho organismo ejecutivo las inquietudes de los vecinos en relación a los diversos problemas del barrio.

En los mismos pueden participar todas las personas mayores de 16 años ya sea como Concejales con voz y voto en los diferentes organismos (mesa, plenario, comisiones) y también cualquier vecino y organizaciones sociales de la zona,  trabajando en las diversas comisiones (cultura, medio ambiente, etc) y sin voto en los plenarios.

Los problemas principales que se le plantean actualmente a los Concejos Vecinales son:

la poca importancia que le han dado los partidos políticos, quizás por no tener capacidad ejecutiva;  el estar excesivamente dedicados a problemas puntuales, desestimulando de esta forma  la participación de personas preocupadas por cuestiones de carácter general, particularmente a jóvenes con inquietudes políticas.

Entendemos que dada la experiencia vivida en los últimos tiempos en América Latina (ascenso del Macrismo, de grupos mafiosos en Brasil, entre otros ejemplos) es de importancia fundamental fortalecer los organismos donde se genere conciencia política, donde se pueden expresar y profundizar temáticas de interés contextualizando situaciones particulares en un marco más global. El Concejo Vecinal nos brinda esta oportunidad.

 Para ello debería quizás elevar el punto de mira en relación a los problemas que asume, definir con más claridad su función en relación a los Concejos Municipales y fundamentalmente ser considerado de importancia para los partidos políticos en particular para aquellos que entienden la politización y participación ciudadana como un valor.

[1] Documento N° 6 -año 1989

La agenda social por Roberto Elissalde en el segundo encuentro del ciclo de debates

El 24 de setiembre de 2015, se realizó la segunda mesa redonda del ciclo de debates, La crisis del capitalismo, una mirada desde la izquierda. En esta oportunidad el tema se centró en la agenda social. Participaron Roberto Elissalde, Lilián Celiberti y Pablo Martinis.