Cuando hay un problema, hay 3 caminos encarar la solución: en contra de los demás, al margen de los demás o con los demás. Nosotros hemos elegido el camino solidario, con la gente.
El Frente Social de Salud lo integramos 8 Organizaciones sociales de trabajadores, usuarios y usuarias de salud y jubilados. Somos los actores sociales que queremos participar en la defensa de la salud de nuestra gente. Que la salud sea un derecho humano y no un negocio.
Sin nuestra presencia los mercaderes de la salud se encargan de perforar el SNIS una y otra vez, y lucrar con todo lo que puedan. Es así que la desidia y el desapego de la rectoría del MSP permiten que nuevas tecnologías y nuevos medicamentos deban pagarse de gasto de bolsillo en miles de dólares. Todos los días aumentan las desigualdades entre los que pueden pagar y los que no. También las desigualdades aumentan entre los territorios de la periferia y los del este de Montevideo. Lo mismo pasa entre los del Sur y el Norte del país.
Las desigualdades también entre los trabajadores de salud, algunos profesionales están cobrando 20 veces más que otros que están en la trinchera del primer nivel, evitando que la gente se enferme, o procurando que haya una detección temprana para solucionar el problema apenas aparece. En la olla del financiamiento de salud unos pescan con un cucharon y otros con una cucharita de té. Hay salarios de 35.000 pesos y otros de 800.000 o 2 millones. Deberíamos pensar en reorganizar el gasto de salud.
Nadie sabe cuánto se gasta en el primer nivel, que es donde se pueden solucionar el 90% de los problemas. Evitando las colas y amontonamiento en las emergencias. Los servicios VIP proliferan. Los que tienen plata tienen servicios privilegiados.
Estamos proponiendo actualizar la canasta de prestaciones, incluir en el PIAS nuevas tecnologías y medicamentos.
Tenemos que actuar sabiendo que no solo se trata de curar las enfermedades, sino de prevenirlas, de actuar sobre las causas y promover la salud.
No tengo salud si no tengo un trabajo que me permita vivir dignamente, no tengo salud si no tengo vivienda decorosa, no tengo salud si no tengo educación, no tengo salud si no tengo la alimentación correcta.
¿De que salud estamos hablando? 32000 niños y niñas de la primera infancia que pertenecen al primer y segundo quintil de pobreza no concurren a Centros Educativos, seguramente con todos los derechos vulnerados. Eso es violencia. «De la cuna a la cana». Así tenemos 15000 jóvenes pobres en las cárceles.
El Estado debería garantizar la Seguridad pero está ausente porque no hay políticas integrales para reconstruir el tejido social. Seguridad en clave de derechos humanos quiere decir: Libertad de Vivir sin miedo, pero también libertad de vivir sin miseria, libertad de vivir sin necesidades insatisfechas, libertad de vivir con dignidad. No es solo es actuar la policía cuando corresponde si no que es actuar con políticas sociales antes de que sucedan los hechos. Violencia es que a un niño o niña no le crezca el cerebro, porque si esa madre que está embarazada ya no tiene la seguridad de una alimentación correcta, de tener una vivienda con baño, con luz, con agua, de tener una ducha caliente, de tener un piso en su hogar, de tener espacio adecuado. Como dice LA VIDA VALE que es una organización de vecinos por la Seguridad y la Convivencia: “Queremos más ruido de niños y niñas jugando en la calle y no de balas”.
El 20% de los hogares con menores de 12 años de la periferia tiene inseguridad alimentaria grave, es decir, hay días que no comen ninguna de las comidas. El último censo que se realizó en 2023 nos va a confirmar los que ya nos dijo la Universidad y la Escuela de Nutrición. El 40% de los hogares con menores de 12 años tienen inseguridad alimentaria moderada, quiere decir que el ingreso mensual no les alcanza para comprar la comida necesaria. El 56% de los que tienen problemas de salud mental nunca los vio un medico. La ley 19529 de salud mental está olvidada en un cajón.
Hemos elaborado un documento con preguntas y propuestas que van mas allá de reivindicaciones, que incorporan líneas estratégicas de avance para la salud, conformando un programa amplio de transformaciones: en el modelo de atención, en el modelo de gestión y en el modelo de financiamiento. Para detener el lucro, para recuperar la solidaridad con los mas vulnerables, para hacer justicia.
La participación social ha sido un componente fundamental de la construcción del SNIS. Proponemos al próximo gobierno restablecer un Consejo Consultivo para los Cambios con todos los actores de la salud para llevar adelante la Segunda Generación de la Reforma de Salud.
En el documento del Frente Social de Salud están nuestras 30 propuestas y no dejaremos de luchar por ellas.
¡Vamos juntos que podemos!
Jorge Bentancur es integrante de la OUSO Organización de Usuarios de Salud del Oeste, de la Red MCS Municipios y Comunidades Saludables y del Frente Social de Salud
