PARA VIVIR SIN MIEDO NO VOTES LA REFORMA por Ignacio Martínez

¿Por qué?

1.     Porque las políticas violentas aplicadas por diversos gobiernos del mundo, esencialmente represivas, de mano dura, de gatillo fácil y endurecimiento de penas, no han servido para reducir los delitos.

2.     El estado de ocupación o de sitio de ciudades, por parte de policías parecidas a ejércitos, o directamente ocupadas por el ejército, tampoco dieron  resultados. Al contrario. Hecha la ley, hecha la trampa. La delincuencia se adapta para actuar. Adquieren armamento de mayor capacidad de fuego y extreman los métodos operativos para sus robos, rapiñas, secuestros, tráfico de drogas, asesinatos, entre otros tantos delitos. Ejemplos cercanos: Brasil, Colombia, México, EEUU.

¿Qué hacer?

3.     Los grupos delictivos se combaten con prevención, que necesita de mucha inteligencia policial, aplicada contra las personas que controlan la droga, el abigeato, el contrabando, los hurtos, las rapiñas, los secuestros, el sicariato, la prostitución, la trata de personas, etc. Debemos apoyar a la policía, profesionalizarla al máximo, convertir parte de ella en los ojos y oídos que conozcan el mundo del delito para desarticularlo con habilidad, creatividad, innovación y audacia.

4.     La persuasión se logrará con la efectividad  policial categórica en sus funciones, tanto en su visibilidad pública como en sus operativos encubiertos.

5.     Debemos cambiar radicalmente el actual modelo carcelario. Todo preso debe trabajar, debe prepararse para salir, debe estudiar, donde los educadores sociales trabajen cabeza a cabeza con cada detenido y su familia, y cuando salgan no vuelvan al territorio que los vio formarse como delincuentes. Debemos generalizar en todo el país la buena experiencia hoy de la U. Penitenciaria N° 1, UPPP, de Punta de Rieles.  

6.     Debemos reprimir la comercialización de armas y reducir al máximo que las mismas estén en manos civiles.

7.     Los temas de la violencia de género, los del entorno familiar y los referidos a todas las formas de delincuencia, deben ser tratados permanente en todos los niveles educativos. El diálogo, la convivencia, la importancia y el valor de la vida del otro como la propia, el significado de la vida en sociedad, deben ser tratados y reflexionados también con los niños y los jóvenes de manera periódica.  

8.     La cultura de paz y la educación para la paz deben prevalecer sobre la cultura de la guerra y de la violencia. Debemos comenzar por lo más simple, analizando y reflexionando sobre las formas de violencia que nos rodean. Desde un locutor deportivo que dice que “los delanteros deben lastimar al contrario” o “debemos jugar para hacerle daño al otro equipo”, hasta la presencia de violencia en los video juegos, en las películas, en los informativos, en los programas de entretenimiento denigrantes, ofensivos y violentos.

9.     Cada niño, niña y joven debería convertirse en un vocero, en un mensajero, en un embajador de la Paz. Debemos promover programaciones en los medios masivos de comunicación y en los centros de estudio que  alienten conductas de paz, de convivencia, de tolerancia y del irrestricto respeto por el prójimo.

10.   Votar la Reforma de la Constitución NO traerá la paz, sino que seguirá alentando la violencia. El cambio se hará sólo eliminando las causas sociales y culturales que provocan la violencia y los delitos.

Publicado en VOCES el jueves 4 de julio de 2019