FABULADORES DE LA REALIDAD por Ignacio Martínez

Algunos irresponsables de la política, hacedores de realidades a base de bolazos, rumores y mentiras, están hoy sobre sillones de una impunidad que le hace muchísimo daño al país.

Un senador como Pablo Mieres que habla en Montevideo Portal sobre la catastrófica gestión, acusando al gobierno claro está, no solamente se apoya en la desafortunada categoría de los adjetivos, sino que mira la realidad con un solo ojo, encima entornado y por el agujero de la cerradura. Su mundo es muy chiquito y su visión es limitada salvo que haya otra motivación que no quiero creer (¿seré demasiado ingenuo?), pero del término catastrófico el lector sacará sus propias conclusiones.

El Dr. Gustavo Salle dijo en Radio Carve el 15 de marzo de este año que la negociación entre Polgar, Castillo y Abdala deriva en esta estafa del plan de vivienda sindical. ¿Ha probado algo? ¿Se ha procesado a alguien? La manija contra la central de trabajadores ya lleva años en este señor y sus aliados. ¿Cuáles son sus propósitos? Su conducta habla de una muy baja reputación profesional.

Almagro dijo en el diario La Nación de Argentina, también el 15 de marzo, que Aprobar la suspensión del desnaturalizado gobierno venezolano es el más claro esfuerzo y gesto que podemos hacer en este momento por la gente del país, por la democracia en el continente, por su futuro y por la justicia. ¿Han aprobado algo similar con el desnaturalizado gobierno de Brasil? ¿Qué opina de las límpidas elecciones que acaban de suceder en la patria de Bolívar? ¿Puede hablar de dictadura, de gobierno desnaturalizado? ¿Por qué no se dedica a terminar con los infames bloqueos que lleva adelante EEUU con el fin de ahogar estos países?

No podemos permitir que día a día asistamos a un ping pong de dimes y diretes cuya única finalidad es destruirnos como país.

Muchos de esos voceros se parecen al Departamento de Estado de EEUU que inventa la nación agredida, la frágil seguridad nacional, y ve enemigos en todas partes capaces de atentar contra la paz americana. La verdad es que todo eso apunta a obtener más recursos para las FFAA norteamericanas, más recursos para abastecerse de armamento y para fortalecer su irracional carrera armamentista y nuclear.

La frutillita la corona Lacalle Pou cuando afirma que se está frente a la inacción de los gobiernos del Frente Amplio o acusa de la extrema lentitud o afirma que estamos ante una economía con serios problemas de competitividad, decenas de miles de puestos de trabajo perdidos, la más preocupante crisis de la historia de nuestra enseñanza,…, y una grave situación de aislamiento comercial.(Congreso de TODOS, octubre 2017, Flores)

Con esa caracterización, Luis Alberto, cerrá y vamos. La verdad es que estamos frente a fabuladores de una realidad que no es así. Ya un ideólogo de la propaganda lo había anunciado: Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá. Lástima que el autor de esta máxima haya sido Joseph Goebbels que muchos siguen al pie de la letra.

La lista en diarios, radios y televisión es larga…

Nosotros, por nuestro lado, debemos profundizar lo que estamos haciendo bien, cambiar lo que estamos haciendo mal y hacer lo que no estemos haciendo. Bienvenida la crítica que construye. Ni un solo lugar a la palabra irresponsable que destruye. La política no es, no puede ser esto último.

Artículo publicado en la contratapa del semanario uruguayo VOCES el jueves 26 de octubre de 2017

 

LIBERTAD DE PRENSA por Ignacio Martínez

La libertad de prensa es la abstención total de injerencias de los poderes políticos, económicos, religiosos o de cualquier otro tipo, en los medios masivos de comunicación y en el trabajo de los periodistas.

La libertad de prensa es dar la mayor cantidad de elementos, libres de censuras o tapujos, para alentar a la opinión pública a pensar por sí misma, a sacar sus conclusiones, a decidir, exhibiendo las diversidades y los matices.

La libertad de pensamiento es la disponibilidad de los espacios para que todas las ideas y opiniones se puedan expresar, aún aquellas que están en contra de las ideas del medio periodístico que las profesa.

No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarloVoltaire (1694-1778). Filósofo francés.

La libertad de prensa no es decir lo que se me canta, usando una tribuna que tenemos un puñado de personas y yo.

¿Puedo mentir a nombre de esa libertad? ¿Puedo tergiversar las opiniones, las informaciones o sacar frases de contexto y largar bolazos?

A nombre de la libertad de prensa ¿pueden decidir los que controlan los medios de comunicación qué se ve o se oye o se lee?

Bien sabemos que no existe la objetividad en ninguna disciplina periodística, pero el eje de la contradicción se sitúa entre quienes digitan los medios que producen las noticias y los contenidos, y los beneficios para la población que los consume.

Hoy, desde varios medios masivos de comunicación, hay una incitación constante a la violencia. La gran mayoría de las series y las películas que se ofrecen, de procedencia estadounidense, son violentas. Hasta los programas deportivos, aparentemente inocentes, también se suman a esa incitación.

Durante horas asistimos a la denigración de la mujer como ser humano, al consumo como única conquista del paraíso terrenal, a la reiteradísima crónica policial cargada de morbosidades y truculencias, al chusmerío infame de los círculos de la frivolidad y la estupidez. Las informaciones están cargadas de inexactitudes por deformación u omisión.

Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro. Groucho Marx, actor estadounidense.

Si hoy nos dispusiéramos a ejercer un control público de lo que se emite, ya saldrían las voces acusándonos de violar la libertad de opinión y de intentar censurar la libertad de prensa o de empresa.

Lo que sucede es que yo quiero ejercer mi libertad de prensa. Esa libertad no está en el control remoto, en hacer zapping, en mover el dial. Los medios masivos de comunicación son herramientas sociales fundamentales de construcción de información, de cultura, de valores para la convivencia y por ende deben ser dirigidos por la sociedad civil, y no por sus empresarios. Es la sociedad la que tiene todo el derecho de decidir qué función deben tener, qué deben transmitir, qué es información y cómo se deben suministrar los espacios de opinión.

Debemos insistir en convocar a un debate nacional sobre los medios de comunicación y su función en la sociedad.

 El periodismo es libre o es una farsaRodolfo Walsh, escritor argentino

Hoy es una farsa. Debe liberarse de las corporaciones que digitan la información a nivel mundial, de los círculos del poder que deciden las programaciones y de un tipo de periodismo que muy frecuentemente tiene un lenguaje de mala calidad que no construye, destruye.

Parafraseando a Federico García Lorca, concluyo que debemos hacer esfuerzos por enaltecer un periodismo que nos dé alas, no pezuñas.

Artículo publicado en el semanario uruguayo VOCES el jueves 14 de setiembre de 2017