ENCRUCIJADAS SOCIETARIAS por Pablo Anzalone

Artículo publicado en el Semanario Voces 3 marzo 2022

Presentación en evento: Globalización y deshumanización. Cuidar la vida en contextos de guerra y violencia.

La invasión de Ucrania por parte de Rusia es una violación flagrante del derecho de autodeterminación de los pueblos y del derecho internacional. Cómo tal debe ser condenada claramente. También condenamos los avances expansionistas de EEUU a través de la OTAN y la acción de grupos neo nazis en Ucrania y en cualquier lugar del mundo. Ninguna de esas acciones justifica legítimamente a las otras. Si lo hiciéramos validaríamos invasiones militares en muchos países y aceptaríamos que las potencias bélicas pueden actuar a su antojo. El monstruo de la guerra recrudece en el mundo y no podemos quedar indiferentes. Por el contrario hay que luchar contra estas formas extremas de violencia política. El “No a la Guerra” es la defensa de la vida.

Pero esta invasión no es un rayo en un día soleado. Ni en esa región y tampoco en el mundo. Venimos de crisis que se superponen y potencian. Otras guerras se han naturalizado e invisibilizado por la gran prensa. Se han impuesto lógicas de guerra en muchas áreas del mundo y de la vida. Recordemos la desastrosa “Guerra contra las drogas” que tantas muertes ha producido en América Latina. Pensemos en las guerras contra los pobres, los jóvenes y los negros que se han impuesto en nuestra región por vía del “gatillo fácil”, las legislaciones represivas, las cárceles atestadas e inhumanas. No olvidemos las violencias patriarcales contra las mujeres cuya punta del iceberg son los feminicidios y los discursos de odio contra los feminismos.

La pandemia del Covid puso en evidencia y acrecentó las desigualdades profundas que vive el planeta y América Latina está en primer lugar. La crisis ecológica se agudiza y la vida en el planeta enfrenta cada vez mayores amenazas.

En el conjunto del planeta vivimos tiempos de incertidumbre. América Latina enfrenta encrucijadas sociales, políticas, económicas, culturales. El “cuidado de la vida” se convierte en un enorme valor a defender actuando.

Múltiples resistencias y formas de participación social enfrentan la violencia institucional y social, la concentración de la riqueza y la violación de derechos.

En muchos campos distintos se construyen alternativas democratizadoras. Como fundamenta Boaventura de Sousa Santos democratizar la sociedad y el Estado son grandes causas que atraviesan una diversidad de luchas. La ultraderecha de Bolsonaro, el golpe en Bolivia y otras experiencias reaccionarias no han logrado estabilizar regímenes mas desiguales y opresores. La Constituyente y el triunfo de Boric en Chile, son un ejemplo de ello y también lo es el previsible cambio en la situación brasileña en 2022.

En las comunidades se forjan viejas y nuevas redes que despliegan las solidaridades, las cercanías, el apoyo mutuo, brindando alternativas en la salud, la alimentación y la cultura, en los jóvenes y las personas mayores.

En Uruguay el referendum contra la LUC es una demostración de la capacidad del entramado de fuerzas sociales y políticas para actuar juntos y enfrentar modelos de país que recortan derechos, incrementan la violencia, deterioran la protección social y la participación democrática. 800 mil firmas, más del 25% del padrón electoral, recolectadas en plena pandemia para habilitar un debate en serio sobre 135 artículos de la LUC y la resolución por el pueblo de cuestiones que les afectan el próximo 27 de marzo.

Las artes siguen construyendo rebeldías. El Carnaval uruguayo es una de ellas.

La Murga “Metele que son pasteles” nos convocaba en el Carnaval de 2021 en lo que es un himno uruguayo a la resistencia: «Iremos a la plaza // para dar batalla // si la cosa estalla //estaremos a la talla», cantaban, “Va a ser algo inaudito …Porque no hay que dejar que sea un país solo pa ricos».