El terrorismo es una acción violenta, planeada, estratégicamente y diseñada para introyectar el miedo y paralizar a cierta población. Los actos de violencia contra la gente en situación de calle, tiene su lógica de comunicación que logra enviar mensajes que aterrorizan y propagan su ideología de odio. Pero esa “aporofobia” eso odio al excluido, nos hace entrar en un círculo de violencia que es el objetivo de las nuevas derechas, “generar grietas”. Cuando logran instalarlas ya la vida de una población cada vez mayor pierde valor pierde dignidad y porque no sacralidad.
Hay quienes realizan acciones de solidaridad esas que verdaderamente transforman y logran impactar positivamente en la vida de muchas personas. Para colocar dos ejemplos entre tantos La Red de Municipios Saludables y los Talleres de Educación Popular del proyecto Martin Luther King acciones que no están destinadas al reconocimiento personal, porque parte de la visión (freireana) que dignifica y enriquece a quien se compromete como al beneficiario de ese compromiso, porque la solidaridad nos enriquece a todos y es el único antídoto como sociedad para salir de esa lógica de violencia que nos quieren involucrar.
La solidaridad es la única salida, no impacto sensiblero que se queda en eso, ni la beneficencia que es una forma que mantiene el control de las personas vulnerables y no las permite salir de esa situación.
Es muy difícil ver la salida, pero dejemos que Leonardo Boff nos acompañe en esta reflexión.
“………semejante crisis constituye la crisis de la clase dirigente. Las demás clases no es que estén inmunes, pero poseen otras razones para vivir y luchar……………..estas clases son portadoras de soluciones alternativas, capaces de visualizar una nueva sociedad”
