LA EXALTACIÓN DE LA TORTURA ES LA MANERA MÁS CRUEL DE NEGAR A CRISTO por Marco Aurelio dos Santos

Traducción Antonio Coelho Pereira.

La tortura tiene el poder maléfico de destruir vidas, sueños, dignidades y esperanzas. La práctica de la tortura es un acto de maldad reservado para personas deshumanizadas, amantes de la barbarie, personas que destilan odio. La tortura pertenece a los que no aman la vida, pertenece a los que a través de la historia fueron los enemigos de Cristo.

Tanto física como psicológicamente la tortura dejó en Brasil sus marcas en cuerpos y mentes de mucha gente que luchó y continúa luchando por la frágil democracia brasilera. La historia nos cuenta de muchos militantes  valientes que no resistieron los horrores de ese período sombrío y murieron. Otros están vivos para contar sus historias.  Veamos un pequeño testimonio de Amelinha Teles víctima de tortura por el Coronel  Ustra do Doi-Codi , durante el período militar instaurado en 1964.

“Yo fui “abatida” por el (Coronel Ustra) en el patio Doi Codi. El me dió golpes en las costillas jugando conmigo en el suelo y gritándome terrorista. El gritó de una forma, para llamar a todos los  demás agentes, también torturadores, que me agarraron y me llevaron para una sala de tortura. El llevó a mis hijos para una sala, donde me encontraba en la silla del dragón (instrumento utilizado en la dictadura militar, parecido a una silla donde la persona era sentada y tenía las muñecas amarradas y sufría choques con cables eléctricos atados en diversas partes del cuerpo), vomitaba me orinaba y el lleva mis hijos para dentro de la sala? ¿Qué es esto? Para mi fue la peor tortura que pasé, mis hijos tenían  4 y 5 años. Fue la peor tortura que pasé.”

“Sea cual fuera el discurso que exalta a los torturadores, los clasifica como enemigos declarados de Jesús Cristo”. Eso porque Jesús fue víctima de las peores torturas de la época: la flagelación romana. De esa forma azotaban a los enemigos con total violencia. Otra forma de tortura enfrentada por Jesús fue la crucifixión, procedimiento que clavaba a las personas  a un madero, lo que caracterizaba una muerte lenta y dolorosa.

Elogiar torturadores es torturar a Cristo nuevamente. Es una declaración desastrosa y deshumana  que caracteriza a esos individuos como asesinos enemigos de Jesús, colaboradores de su prisión, tortura y muerte”

“Los que hoy declaran abiertamente apoyo al candidato fascista , que tiene como ídolo al Coronel Brilhante Ustra, niegan a Cristo: Deciden elegir el lado equivocado de la historia. Siguen el camino más sombrío de  nuestros días , caminan con las manos entregadas al opresor.

En vez de amor, odio; en vez de paz, violencia; en vez de justicia, opresión; en vez de humanización, barbarie entre el pueblo. El discurso fascista del candidato opresor encontró terreno fértil y seguimiento de religiosos del campo fundamentalista y neoconservador , campo que apoya a diseminar el odio y la intolerancia y el retorno a la tortura. Como buitres hambrientos que rodean cuerpos, no están preocupados por la matanza de indios, negros, campesinos, niños, mujeres, LGTB. Quieren colaborar con el exterminio de los pobres y mantener el poder y la gloria para sí.

Delante de esta coyuntura política/religiosa que vivimos hoy el fascismo está escondido en la peor podredumbre fétida de nuestra sociedad por décadas, ahora se revela de manera brutal, marcada por horrores de violencia y miedo.  El discurso de odio del neofascismo más el apoyo de las élites brasileras y gran parte de los líderes religiosos, demuestran la fase oscura de aquellos que siempre odiaron a los pobres.

Contra todo sigue la fe, la esperanza y el amor. Continua viva la profecía porque sigue viva la utopía. Así nos mostro Jesús que venció la tortura y la muerte. En tiempos de oscuridad es necesario unir fuerzas en la lucha por la vida, por la democracia, por la paz, por la justicia. Vale la pena la esperanza.

Fuente CEBI